Por muy aconfesional que se defina el Parlamento español, las leyes que elabora son más cristianas y piadosas que las de aquel Francisco Franco tan católico al que los obispos llevaban bajo palio.
España es posiblemente el único país del mundo en el que todos los asesinatos, que son los mayores pecados, obtienen perdón incluso sin voluntad de contrición de sus autores.
No hay cadena perpetua, al contrario que otras naciones de tradición cristiana, además de que, más temprano que tarde, todo malvado será liberado incondicionalmente porque las leyes obedecen a ese dar bien por mal que demandaba el Maestro.
Más aún, España acaba de convertirse legalmente en el único lugar del planeta donde se repite la gran invitación migratoria de Jesucristo: “Venid a mí los que estáis cansados y cargados, porque yo os daré descanso”, Mateo, 11:28.
Ahora, por fin, entendemos aquel: “¡Venid a España!” que predicaban hace poco imitando a Cristo Rodríguez Z y Caldera.
Ni en el Vaticano hay una oferta tan misericordiosa como la formalizada la semana pasada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que posiblemente seguirán la mayoría de los de las otras CC.AA. hasta su posible ratificación por el Supremo, con lo que España podrá convertirse en residencia permanente de todos los habitantes del planeta que lo deseen.
Aquí llegan numerosísimos inmigrantes indocumentados. Hasta la semana pasada podían ser expulsados si carecían de permiso de trabajo. Pero los jueces han sentenciado que estar indocumentado no es motivo de alejamiento.
El inmigrante se queda pagando 2.000 euros de multa, cantidad no excesiva para obtener nueva residencia: esto es cristianismo legalizado.
Tenemos más de tres millones de desempleados e innumerables inmigrantes están desesperados: ahora, el mundo entero podrá venir a desesperarse aquí.
España es ejemplo de piedad cristiana y sus políticos, sin hablar de Dios como los estadounidenses, aplican la misericordia calladamente, sin presunción.
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Cualquier partido político que acabe esta desgracia sobrevenida de cretinismo llevará mi voto.
Harto hasta arriba de harto...
Si el Diablo puede ser piadoso también podrá serlo el Gobierno de España.
Lunes, 28 de mayo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez