Crónicas Bárbaras

Eugenesia

10.09.08 | 15:43. Archivado en Actualidad
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

A Sarah Palin, 44, tuvieron que pasársele por la cabeza las palabras eugenesia y aborto cuando a finales de 2007 supo que iba a tener un hijo con síndrome de Down.

Y el pasado marzo, con toda la información a su disposición, anunció su decisión de tener a Trig “como una bendición de Dios”.

La gobernadora de Alaska y ahora candidata republicana a la vicepresidencia estadounidense, con cuatro hijos, había quedado nuevamente embarazada con 43 años, una edad de riesgo.

Frances Galton, primo de Charles Darwin, creó en 1883 el término “eugenesia”, una filosofía social que defiende la mejora de los rasgos hereditarios mediante varias formas de intervención.

Razonaba que si la evolución mejora a las especies y crea una racional, los racionales pueden mejorar la evolución.

Al aceptarse científicamente que había seres más o menos evolucionados, se unieron romanticismo y nacionalismo y surgieron el Superhombre de Nietzsche o Sabino Arana, precursores, aunque no únicos, de Hitler.

El fundador del nazismo propugnaba perfeccionar los arios cruzando sus mejores ejemplares, el dominio de los pueblos inferiores, y el exterminio de judíos y gitanos.

La eugenesia nazi desacreditó durante muchos años la idea de un perfeccionamiento científico de la especia humana, pero no evitó que, sin usar la palabra maldita, fueran produciéndose avances científicos eugenésicos.

Porque en realidad practicamos la eugenesia cada día, pero no nos atrevemos a reconocerlo. Los test e intervenciones prenatales son una forma de eugenesia, y están legal y en ocasiones religiosamente tan aceptados que permiten abortar nonatos como Trig.

Sarah Palin no quiso practicar la eugenesia estando embarazada, algo que escandaliza a muchos supuestos progresistas que exigen ya igual perfección que Hitler y que ven la involución, aunque ocultándolo, en personas con síndrome de Down.

3 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Berdiaev 10.09.08 | 09:32

    No estoy de acuerdo. Nietzsche es el precursor del Nazismo y Hitler y ZP demuestran lo que significa superhombre y acabar con el viejo orden establecido y caduco régimen. Ellos son lo nuevo, los viejos lo malo.
    La amoralidad del nihilismo se casa con el relativismo ontológico y da subproductos eugenésicos en nombre la ciencia, en la que todo vale y no hay límites.
    Es cuestión de tiempo que aparezcan personajes como Mengele, B. Soria, Goebbels, P. Blanco , ZP o Hitler, por poner solo unos ejemplos.

  • Comentario por Neo 09.09.08 | 23:28

    Totalmente de acuerdo con el comentario anterior. Es de un simplismo ridículo y de una estupidez enciclopédica seguir con el mantra de que Nietzsche es el ideólogo del nazismo cuando su literatura es una denuncia permanente de todo lo que signifique orden establecido por el viejo y caduco régimen. El Superhombre era un ejemplo de un individuo que se superaba a sí mismo, que no aceptaba su condición, que deseaba llegar a más. O sea, inspiró la revolución científica y tecnológica, así como la filosofía del pasado siglo.

    Lo que ocurre es que los meapilas y santurrones no le perdonan que no fuera tan inútil como ellos de obedecer a algo tan siniestro y falaz como las distintas religiones con sus impresentables representantes. Mató a Dios y señaló a los resentidos y perdedores. Usted, por ejemplo.

  • Comentario por idealista 09.09.08 | 23:02

    Suele decirse que las comparaciones son odiosas. Situar a un mediocre personaje como Arana junto a Nietzsche supone tanto un inmerecido elogio para el primero, como una injusta afrenta para el segundo. Independientemente de la apropiación y la manipulación que tanto de Nietzsche como de su obra hayan podido perpetrar ciertas ideologías, el mensaje que este pensador nos legó es uno de los más bellos y profundos llamados a la superación personal que encontrarse en la historia de la filosofía puedan.

    En estos tiempos en los que la mediocridad y la mansedumbre parecen haberse convertido en "virtudes" universalmente aceptadas y fomentadas desde arriba, la confianza en la propia voluntad y la búsqueda del propio mérito deberían verse como el soplo de aire fresco necesario para ventilar tan enrarecida atmósfera.

Lunes, 28 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Sindicación