Se habla del acoso sexual o laboral, o del hostigamiento a ancianos en las ciudades para que vendan sus casas a los especuladores, pero no del “mobbing” o intimidación a los viejos campesinos aislados en sus caseríos y aldeas para que vendan sus propiedades a neoecologistas que desean “volver a la naturaleza”.
Los más viejos están en el campo, especialmente, por todo el norte de España. La economía europea arruinó sus tierras y quedaron en sus casas aldeanas cobrando una pequeña pensión.
Una historia-tipo es la de dos hermanas de unos ochenta años en Soaserra, ayuntamiento de Cabanas, en A Coruña, lugar en el que hay aún casas milenarias, originalmente pallozas.
Por esas áreas de horizontes verdes y añosos bosques, rondan algunos de los que desean “volver a la naturaleza”, personas de ciudad, también extranjeras, que compran propiedades a precios ínfimos.
Gente así pretendió que las ancianas de Soaserra les vendieran sus tierras. Ellas se negaron, y desde entonces bloquean frecuentemente el camino de su casa con obstáculos impidiendo que pueda atenderlas una furgoneta que, como tienda ambulante, recorre el área para suministrarle productos de primera necesidad a los campesinos aislados.
Como las ancianas, que caminan dificultosamente, protestaron verbalmente contra su aislamiento, los ecologistas de ciudad las denunciaron por “amenazas” y “malos tratos” ante la guardia civil.
He aquí un acoso inteligentemente diabólico para aterrorizar ancianos: utilizar a la guardia civil, que inevitablemente debe elaborar un atestado.
Aunque sea exculpatorio, la sola aparición de los uniformados produce pavor entre quienes recuerdan sus temibles inspecciones en tiempos de posguerra y de guerrilleros.
Retorcido, diabólico acoso. Mientras, los partidos políticos desdeñan en sus programas la defensa de decenas de millares de ancianos así, repartidos por el país: quizás porque generan más votos los neoecologistas.
Jueves, 20 de noviembre
Manuel Molares do Val
Enrique Zubiaga
Vilagarcía na Rede
ADIÓS AYER
Vicente Torres
Juan Ramón Moscad Fumadó
José López
Santiago Barnuevo
Juan José Miralles
Francisco Rubiales