Seguramente vio usted por televisión hace unos días un juicio en la Audiencia Nacional con dos mujeres y un chico con aspecto de macarra navajero, atracador de ancianos en cualquier esquina para comprar farlopa.
Los terroristas jóvenes que va deteniendo la policía parecen cada vez más marginales, gente socialmente descolgada, como este Manu Zubiaga.
Algunos presentan la boca negra y desdentada, toxicómana, como se les ve cuando se reúnen en los juicios, agitados y nerviosos, con síndrome de abstinencia, necesitando unos tiritos de droga para recordar los tiros con bala con los que mataron gente.
Estos tres estaban acusados de haber atentado contra un alto responsable policial. Se negaron a testificar, aunque antes expresaron su admiración por el asesino en serie De Juana Chaos.
Quien haya visto las imágenes sin saber por qué los juzgaban no podría imaginarse que estos macarras marginales digan que representan al sano pueblo vasco, que son sus héroes. Y que haya vascos que los crean y apoyen.
Hasta los peores matones mafiosos de Catania o de la Camorra tienen más prestancia, cultivan más un aspecto respetable.
Los pequeños pistoleros sicilianos, los que matan por la Via Mura de San Vito, en Palermo, poseen cierta arrogancia temible, pero estos etarras parecen sacados de una película de Torrente, con ese aspecto deplorable de sus asesinos enloquecidos por el mono.
Hace bastantes años sus predecesores presentaban otra imagen, una cierta credibilidad criminal.
Todo ha cambiado: no es lo mismo el ceremonioso doctor Hannibal Lecter que tipos histéricos, como estos, que cocean los cristales de su celda judicial apuntando al juez con el índice “¡Pum, pum!“ como si dispararan su pistola.
Estos etarras macarras, además de pasar muchos años en la cárcel, necesitan tratamientos de desintoxicación física, mental e incluso estética.
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Esta re trasada antietarra de verdad??? dice unas gili polleces que sólo son entendibles por la ola de calor que atravesamos y que probablemente le ha afectado a su cerebelo.
Hay que joderse con que la mayoría de los vascos son feísimos, crueles y mal vestidos. ¿Pero de dónde ha salido esta pendeja?
Y además dice que cuánta maldad hay en este país, hay que jo derse.
GONZALO. NO Puedo estar más de acuerdo con tu comentario, yo, el día que salió la bestia, como había un etarra en un blog y una tal Roser.Yo comente que la mayoría de los vascos son feísimos, crueles y mal vestidos. Me dijeron unas barbaridades, que si no estaba satisfecha, que no tenía nteligencia ni para llegar a la nevera, que me fuera a misa. En fin unos auténticos terroristas psicológicos. Cuanta maldad hay en este país y es debido que los políticos y caciques nos están dividiendo, y enfrentándonos unos ciudadanos con otros, pero, la culpa es de los votantes , que votan con las visceras.
Totalmente de acuerdo con Gonzalo. Yo los llamo los MAKARRAK. Se comportan de modo tribal, y el determinismo de la tribu de los cachorros etarras es ser feos, cutres y mugrientos. Donde se notan màs es en la plaza mayor de San Sebastiàn, alrededor de los moritos que trapichean con droga (anda, y esto qué me recuerda...)
Por el corte de pelo medio militar medio poumista y por los anillos en las orejas se reconocen, y por la vestimenta a euro por prenda los reconoces. Y por los porros. Y por lo feas y lerdas de sus piojosas kompanyeras. Y la actitud agresiva en cuanto pasa un "burgués" por su feudo.
Pero claro, como el alcalde es un santo progresista y solidario con cualquier atisbo de marxismo-leninismo-terrorismo, pues a sufrir la arrogancia de los makarrak (en Bilbao se notan menos)
De igual manera que a una persona de limitada inteligencia actúa como un dictador en cuanto tiene puesto un uniforme y tiene algo de poder, estos progres se convierten en unos burguesitos con ademanes y anhelaciones aristocráticas - he aquí la soberbia de pajin cuando no le abrieron la sala VIP como otro ejemplo-.
El aspecto de estos tipejos no puede ser otro vistas las demostradas relaciones entre estos de la vayajETA y las FARC. Pásate por el casco viejo de San Sebastián y los ves a todos vestidos igualitos, con las mismas greñas, piercings y ropa estilo filopalestino. Y no tengo nada contra Palestina, los piercings y la manifiesta falta de higiene, pero me repugna que gente así ande condicionando la política de este país. Y que a alguna izquierda divina esa pinta se la ponga dura - con perdón - por lo marginal y antisistema, ellos que siendo socialistas de boquilla y de apetencias, luego se deleitan - y no hacen nada por evitarlo ni ocultarlo - de los dulces encantos de la burguesía más cutre y casposa: Bermejo y sus casposas cacerías y la inaceptable reforma de su piso con la que podrían financiarse varias casas para familias trabajadoras sin recursos. A eso le llamo "Vermejo-der a los necesitados". Son cosas de los Progres-ca.
Cuanta razón tiene usted. Conozco a los pro etarras de donde yo vivo y son todos unos colgados y lo peorcito de la población. Esos son nuestros salvadores vagos e inútiles.
Lunes, 28 de mayo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez