Quien pertenezca a una oenegé o practique una religión que quiere hacer santos a los españoles exigirá que se admita a los inmigrantes indocumentados que consigan entrar en el país, incluyendo los que asaltan violentamente las fronteras, como hicieron estos días en Melilla decenas de subsaharianos.
El presidente del Gobierno llegó al poder como miembro de esa legión de benditos predicando la caridad laica, la solidaridad, el “papeles para todos”. Y ellos siguen viniendo, entre otras razones, porque creen aún ese mensaje arcangélico.
Pero ahora Z apoya enérgicamente una directiva que permite internarlos en prisión hasta 18 meses, más que a algunos criminales brutales y reincidentes.
Cada ciudadano debe reflexionar y decirse a si mismo si está de acuerdo o no con las legiones de oenegés y candidatos a la santidad, como fue y para muchos sigue siendo Z, que usan todos los resquicios legales para regularizar a los asaltantes, como los de Melilla.
Y podría reflexionar también sobre el papel de esas organizaciones dedicadas a defender la entrada de nuevos indocumentados. Son oenegés de espíritus angelicales que para recibir a nuevos inmigrantes abandonan en la calle a los anteriores, que se desperdigan por España condenados a sobrevivir como delincuentes vendiendo discos piratas.
Y siempre perseguidos por la policía, como exige la solidaria SGAE que antes organizaba “humanitarios” festivales por África.
Este Gobierno ha adoptado la idea, que era fascista cuando la exponía la derecha, de que un Estado es como una vivienda cuyas paredes son la frontera que limita su superficie reconocida internacionalmente.
Resulta que ahora Z y su gabinete apoyan la legislación antiinmigración más dura que ha propuesto el neofascismo europeo, y quienes antes gritaban “¡No nos defraudes!” siguen arrobados con el líder de la solidaridad del mundo mundial.
La victoria del jefe naZi^^, ha sido debida, a la marrullería hueca pero muy bien entonada y jaleada por el prizoe. Después , la realidad,ese inmenso tortazo que recibimos en la cara y que no nos hace el mismo daño a todos. Los 11M illones de abducidos, siguen inmersos en la música, en la bella entonación y el dolor es menor, los que no tomamos la pastilla de mátrix, sufrimos más. A veces envidio a esos 11M illones de mátrix, que pueden ver España partida en trozos, arruinada, y sin embargo, ellos y sus hijos felizmente adoctrinados y abducidos como ellos por la EpC , no sentirán nada, sólo echarán pestes de Busch, Aznar, o el capitalismo salvaje mientras añoran bondades de Cuba el gaymonio y el ecologismo-religión única.
Mientras tanto, con nuestros impuestos, se hacen miles de folletos donde se enseña a meterse drogas por el culo y a beber alchol para que las relaciones sexuales sean deshinibidas.
¿Dónde venden la pastilla?
Viernes, 22 de agosto
Xoán Xulio Alfaya
ADIÓS AYER
Vicente Torres
Silvia Carreño
Vilagarcía na Rede
Miguel Torres Galera
Manuel Molares do Val
José Javier Solabre Heras
Juan José Coronado
José Sánchez Tortosa