Quizás los sicoanalistas tengan una explicación para los movimientos pendulares de los italianos que siguieron a Mussolini del socialismo al fascismo, y que, muerto el Duce, se hicieron masivamente comunistas.
Y que ahora vuelven a acercarse al fascismo. Tienen políticos electos que levantan el brazo a la mussoliniana, mientras el primer ministro, Silvio Berlusconi, evoca a las falanges romanas.
Pero la situación no parece necesitar de Freud ni de sus alumnos, muchos de ellos tan marxistas que son parte de la causa, no la solución, de esta patología bipolar que recorre Italia.
Dos elementos consiguieron, seguramente, que los fascistas se hicieran comunistas y viceversa. La corrupción de los políticos y la tolerancia con la delincuencia. Mafia y Camorra, los extremistas políticos y los delincuentes nacionales y, últimamente, extranjeros.
En España debe estudiarse y recordarse el caso italiano: cuando en 1920 Mussolini fundó el fascismo tras muchos años de dirigencia socialista, creó una fuerza que 13 años después fue imitada aquí por José Antonio Primo de Rivera y los intelectuales antimarxistas que, negando ser derechistas o izquierdistas, se reconocían más entre estos últimos.
La Falange aceptó solamente ser ultraderechista cuando cayó bajo control franquista. Inicialmente se declaraba obrerista y aperturista: reivindicaba la “España alegre y faldicorta” y la justicia social. Tenía numerosos anticlericales en sus filas. Se enfrentaba a socialistas, anarquistas y comunistas porque competía con ellos por el mismo tipo de afiliado.
En Italia, la corrupción, tanto de la Democracia Cristiana, la antigua derecha, como de la izquierda, unidas al abandono del orden público, la falta de respeto a los intereses de los ciudadanos y los nacionalismos regionales, están fabricando el neofascismo.
Corrupción, exceso de tolerancia, patrioterías localistas: atentos, porque no sabemos qué nacerá en España dentro de trece años…, o antes.
Interesante pero falso. El fascismo combatió con dureza a la Mafia,poreso cuando losaliados desembarcaron en Sicilia la buscaron como socio importante. Ha sido la democracia cristiana y el particular liberalismo italiano el causante ...Aún así, Italia es mucho más pujante, emprendedora y prestigiosa que nosotros.
José Antonuio y la Falange "de verdad"no fué fascista, aunque no puede negarse una clara influencia en ella y en casi todos los partidos no marxistas.
La ideología falangista es, más que nunca, una utopía a que seguimos soñando algunos ( por ahora) españoles e hispanoamericanos.
Apúntese un 10 Punkcelano. En efecto, fascismo, nazismo, comunismo y socialismo pertenecen al mismo movimiento. ¿Acaso no venía Mussolini del partido Socialista? ¿No le consideraba Lenin un dirigente de gran talento? Por otro lado, Hitler, Lenin o Stalin practicaron el asesinato en masa, mientras que Mussolini no.Diré más,no creo que la Italia actual esté en peor situación que nosotros. Los italianos tienen un talento especial para salir de situaciones complicadas, cosa que nosotros no sabemos. Molares,por favor, evite el término neofascista porque, cuando habla de neofascismo, se lo está poniendo a huevo a Zapatero y sus socios. No en vano, en la Italia de los 60 y 70 se inventó el antifascismo sin fascismo.
A mí lo que me da miedo es que España pueda acabar en la misma senda italiana. La crispación política, o la italianización española es una cosa muy peligrosa. Caso aparte es la polarización de Italia, es un fenómeno digno de estudiar porque nadie entiende nada. A Berlusconi le votan porque es un empresario muy exitoso y creen que va a hacer funcionar un país como una empresa.
En cuanto a José Antonio y la Falange, los orígenes no eran fascistas, pero al unirse al bando golpista se unió a un bloque que usó el fascismo como simbología y perdió su identidad. La vida la perdió con una puñalada traicionera de su caudillo. Sigo diciendo que fanatismo religioso y política nunca llevan a buen puerto...
No sé , hay algo que no me explico. Jose Antonio escribió que el fascismo es fundamentalmente falso (sic) solo llegaba a encolerizarse cuando le llamaban fascista y se sigue diciendo que es fascista, muy a su pesar. Fascismo y Nazismo son dos ramas del socialismo, por mucho que les pese a algunos.
Viernes, 25 de julio
Angel Escuredo
Vicente A. C. M.
Javier Dorado
Manuel Molares do Val
José Javier Solabre Heras
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Vicente Torres