Los medios informativos dieron la gran noticia: Telefónica, una multinacional española, ha obtenido un beneficio de 3.830 millones de euros en la primera mitad de 2007, superando a muchos de sus gigantescos competidores, europeos y americanos.
Telefónica vendió servicios en estos seis meses por valor de 27.826 millones de euros.
Admirable. Nos dicen que deberíamos estar patrióticamente orgullosos. Casi todos se dan enhorabuenas para elevar la vanidad nacional.
Qué satisfacción saber que solamente en España facturó 10.191 millones de euros, lo que indica que a finales de año los ciudadanos del país le habrán pagado, como mínimo, el doble, 20.382 millones.
Vaya con las Matildes aquellas que anunciaba López Vázquez cuando había que esperar horas por una conferencia. Menudos ingresos y beneficios que están dando. Pero, ¿es usted accionista?..
Porque como no lo sea, posiblemente esté ahogándose al llegar a fin de mes como pez fuera del agua.
Un simple cálculo: de los 45 millones de habitantes que ya tiene España, 38,3 millones son mayores de 15 años, y generalmente usuarios de teléfono.
Olvidemos a las empresas e internet y hagamos, como las estadísticas, una estimación per capita: cada persona gastará de media este año 532 euros (88.517 pesetas), que son 44,33 euros mensuales (7.375 pesetas).
Asi, en 2007 una familia de cuatro personas abonará de teléfono 2.128 euros, unas 354.069 pesetas.
Y ahora Telefónica hace campañas dirigidas a los niños. Los ha convertido en sus grandes consumidores. Ha conseguido que sus aparatos sean el regalo de moda en cumpleaños, fiestas y comuniones.
Es cierto que este vehículo está volviéndose artículo de primera necesidad, pero seguramente millones de personas quedan sin dinero para pagarlo, y tienen que reducir su dieta, cumpliéndose aquel sabio refrán de que oveja que bala, bocado que pierde.
Casanova, te olvidas de los masones, la Triple A y me atrevería a decir que hasta los del planeta Hummo están implicados en destruir cataluña.
Vamos que está todo el mundo en el ajo excepto tú.
Un pet programat
Eugeni Casanova. Escriptor.
Catalunya ha petat. No és cap sorpresa perquè es tracta d’un pet programat. Les infrastructures, on tot s’ha fet evident perquè no han tingut mesura en el boicot, en són només una part. Cal afegir-hi l’ensenyament, la política, la immigració, les finances, l’Estatut, la llengua, els símbols, les lleis, la informació, la comunicació... El pla és general. Les cultures perifèriques són el gran “problema” històric del nacionalisme espanyol i ara tenen, per fi, les eines per liquidar-les de soca-rel. Operen amb l’esquena coberta perquè compten amb el suport incondicional de la població espanyola. Tots els poders de l’Estat hi són implicats a partir d’una entesa entre els dos partits hegemònics: Govern i oposició, Casa Reial, justícia, Administració, serveis secrets, concessions mediàtiques... amb el pintoresc Defensor del Pueblo forçant la màquina.
Aquest programa de solució final va ser concebut al “gran laborator...
Lo que me da envidia es el precio y velocidad de la conexión de banda ancha en la mayoría de los paises europeos de mayor nivel de vida que el nuestro.
Algo de culpa tiene el operador dominante en este asunto pero más aún los de la CMT que entre cambio y cambio de sede se parecen cada vez más a los políticos catalanes. O sea no hacen nada.
Ah, claro, y la culpa de que las personas se gasten SU dinero en llamadas de teléfono y en SMS's es de Telefónica. Igual que la culpa de que se nos vaya el sueldo en el aire acondicionado es de Endesa (o Iberdrola). Y la culpa de que nos mantegamos limpitos y sin sed es de Aguas de Barcelona, o de Aqualia, o...
En fin, no deja de resultarme asombroso el rencor social que -desde hace un par de décadas- se ha instalado en grandes capas de la sociedad hacia ciertas instituciones o empresas. Por ejmplo, Telefónica.
Ninguna otra empresa acapara tantas críticas, y más si tenemos en cuenta que sus servicios no son tan imprescindibles como la luz o el agua. Porque esa es la auténtica realidad, el teléfono no es imprescindible, por mucho que ahora la mayoría de la gente esté enganchada al móvil o al PC.
Ya, todos sabemos que las empresas pagan mas (a ver quien no llama a casa desde el fijo de la oficina o navega por el internet de la empresa), por lo que la estadística está distorsionada... Pero démole a tu demagogia: ¿44 euros al mes? ¿Eso vale hablar con tu familia? ¿Y no olvidar a los amigos? ¿Y estar conectado con el mundo? ¿y tener 70 canales de pago que antes solo podían ver los más pudientes? Vaya...
(si, trabajo en Telefónica y tambien estoy harto de que se haga tanta demagogia con el sueldo de tantos buenos profesionales, la mayor inversión de I+D del país y la empresa que más dinero invierte en acción social...)
Desde hace dos años mis acciones de telefónica se han multiplicado por ¡¡¡2,33!!!.
Lunes, 6 de julio
JUAN JULIO ALFAYA
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Vilagarcía na Rede
Doctor Shelanu
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
ADIÓS AYER
Antonio Javier Vicente Gil