Crónica Negra

Una ventana abierta se convierte en la prueba clave contra los McCann

07.10.08 | 13:07. Archivado en Secuestro
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

La parte débil de la tesis

Los hechos que apunta Amaral son incontrovertibles y forman parte del sumario. Pero las pruebas de ADN no han sido definitivas, el testimonio de los Smith no fue sometido a examen a fondo, y la contradicción en los testimonios admitiría muchas explicaciones, y no sólo la culpabilidad o complicidad.

De ahí que en el caso Madeleine siempre quede la duda de si los McCann son unos consumados y calculadores actores (y hay testimonios de que ni uno ni otro son tan fríos como se los ha descrito, y el mismo Amaral los aporta), o bien son unos padres que, a la desgracia mayor que podría sucederles, se les ha añadido el mazazo de verse criminalizados.

Además, Amaral apunta claramente a que la muerte accidental de la niña, el descubrimiento del cadáver por sus padres y el plan para su ocultación tuvieron que suceder, como mucho, entre las 21.00 y las 22.30. Es decir, no se plantea la hipótesis de que todo ello sucediese entre las 17.30 (última hora en la que testigos independientes vieron viva a Maddie) y las 21.00 (hora en la que quedaron a cenar los ya conocidos como nueve de Tapas), dado que en ese lapso no tendría sentido separar el sofá de la ventana, estando los niños acompañados, ni ocultar la muerte, pues no habría negligencia en su cuidado.

Eso sí, recoge testimonios de que sobre David Payne, amigo de los McCann y uno de los comensales de aquella noche, existían sospechas de "comportamientos anómalos en su relación con los niños" desde 2005. Y Payne estuvo en el apartamento de los McCann después de las 17.30... sólo que Kate dice que estuvo allí 30 segundos y Gerry que estuvo 30 minutos.

La tesis de Amaral obliga pues a pensar en unos padres a los que bajo ningún concepto acusa de hacer daño a su hija, pero que son capaces de descubrir a su hija muerta y en poco más de una hora ocultar el cadáver y continuar su cena en aparente normalidad, fingiendo después el rapto. Y todo ello quizá convirtiendo en cómplices a todos o a algunos de sus amigos.

¿Es creíble? ¿Es psicológicamente posible? Eso queda a la valoración de cada cual, una vez leído este testimonio sobre un caso sobrecogedor en el que se han entremezclado las legítimas investigaciones policiales con lamentables filtraciones y amarillismos.

Y donde -en eso tiene razón Amaral- sólo hay una víctima, en cualquiera de las hipótesis: una niña que iba a cumplir cuatro años y cuyo destino no debería haber sido convertirse en protagonista de miles y miles de páginas de sucesos en todo el mundo.

VÍA ELSEMANALDIGITAL

Pág. 1 2 3 4

Bookmark and Share

2 comentarios


Lunes, 23 de noviembre

BUSCAR

Hemeroteca

Septiembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930    

Sindicación