(PD).- Según informa el Diario Vasco, un juzgado de San Sebastián ha condenado a una mujer y a su compañero sentimental a indemnizar con 117.000 euros al ex marido de ella por el grave daño moral que le han ocasionado, después de que supiera que sus dos hijas no fueron concebidas mediante un proceso de inseminación artificial con donante anónimo, tal y como el matrimonio había decidido, sino que fueron producto de las relaciones sexuales que los amantes habían mantenido. El conocimiento de esta realidad ha llevado al padre, que en el proceso ha estado representado por la letrada Natalia Puerta, a sufrir el denominado «síndrome de alienación parental», por la minusvaloración que ha padecido. En la actualidad, el padre ha perdido todo contacto con quienes eran hijas suyas.
La pareja había decidido tener hijos al poco tiempo de casarse, pero entonces se descubrió la esterilidad de él, por lo que ambos decidieron que la mujer se sometiera a una inseminación artificial de donante anónimo como «solución factible para tener hijos», según se indica en la sentencia. La resolución, dictada por el magistrado José Ignacio Pariente de Prada, del Juzgado de Primera Instancia 5 de Donostia, detalla que los cónyuges convinieron en seguir adelante con la inseminación. La sentencia precisa que fue la mujer quien expresó al marido que la intervención se llevaría a cabo en una clínica donostiarra en la que ella trabajaba y que ni siquiera hacía falta que le acompañara. En este sentido, añadió que solicitaría ayuda a algunos de los médicos del centro y que éstos se lo harían «en términos de favor, como amiga y colaboradora» que era de ellos.
La resolución judicial relata que la mujer, «de forma totalmente unilateral», acudió a quien hoy es su actual pareja y le propuso abiertamente tener un hijo con él sin necesidad de recurrir a la inseminación artificial, y sí mediante la utilización del método natural, es decir con repetidas relaciones sexuales. La sentencia señala que todo este proceso se desarrolló a espaldas del marido, «que desconocía totalmente la situación y creía que su esposa realizaba una inseminación artificial por vía de unos amigos médicos, explicación totalmente creíble para una persona del carácter y la personalidad del demandante», se indica el escrito judicial.
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Esto es la leche, que tía mas put......... y luego como le gusto decidió seguir con el donante, se ve que la tenia mas....................... Y eso le gusto vamos incompresible pues ¿por que no utilizo la inseminación artificial? O por que le gustaba el royo y el pobre hombre de cornudo.
Lunes, 28 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
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Chris Gonzalez -Mora
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