(PD).- En la cárcel de Palma, tener un móvil liberado costaba 1.500 euros. Por 300, se colaba tras las rejas una botella de agua que en realidad contenía ginebra o vodka.
El whisky era transportado camuflado en un recipiente azul y un envase de zumo de manzana contenía a veces manzanilla. Un juez ha considerado probado que presos con importante patrimonio han accedido en prisión a productos de lujo y prohibidos.
Explica Andreu Manresa en El País que la Fiscalía Anticorrupción, tras meses de investigación de la policía y de Instituciones Penitenciarias, acusa de nueve delitos a dos clanes de la cárcel, dirigidos por sendos funcionarios de prisiones -encarcelados desde el pasado sábado-, que conseguían favores con sobornos, traficaban con droga y manipulaban documentos de la prisión de Palma.
Era una mafia que imponía el temor con amenazas y la represión con palizas.
VÍA EL PAÍS
Domingo, 22 de noviembre
Marie-José Martin Delic Karavelic
José Donís Català
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Siro López
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
Carlos Juan Gómez Martín