(PD).- Elisabeth Fritzl, la hija enclaustrada y ciolada por su padre, Josef Fritzl -el Ogro de Amstetten-, pronunció estas palabras cuando salió de su cautivero: "No quiero volver a ver a mi padre nunca más".
"No puedo creer que esté libre, ¿eres realmente tú?", le dijo a su madre la primera vez que se reencontró con ella.
Además, la mujer, de 24 años, se reunió con los hijos que le fueron raptados mientras ella se vio obligada a permanecer encerrada. "Mis niños. Sois tan bonitos", les dijo a la vez que los abrazaba.
Estas primeras palabras de Elisabeth fueron reveladas por su hermana Gabriel Helm en declaraciones al diario inglés Sunday Mirror. Gabriele, de 26 años, estuvo sin ver a su hermana durante 24 años.
Declaraciones públicas
Elisabeth y su familia se presentarán a la opinión pública en el momento oportuno de una forma que se dará a conocer, según anució el pasado jueves su nueva abogada, Eva Plaz.
Los siete miembros de la familia Fritzl viven desde finales de abril en una dependencia de la clínica psiquiátrica Amstetten-Mauer, a poca distancia de la localidad de Amstetten, donde el padre retuvo en condiciones infrahumanas a su hija casi un cuarto de siglo en el sótano de su casa.