(PD).- Diecisiete personas fueron sentenciadas a diversas penas de prisión "de entre tres años y cadena perpetua" por su responsabilidad en los actos violentos ocurridos en Lhasa el pasado 14 de marzo, en los que se quemaron hospitales, colegios, viviendas, tiendas y vehículos.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Popular Intermedio de Lhasa, que por ahora no dio los nombres de los condenados ni más detalles sobre las sentencias.
Se trata de la primera sentencia judicial relacionada con las protestas en Lhasa, en las que según el Gobierno chino murieron 19 personas (18 civiles y un policía), mientras que según los tibetanos en el exilio la represión policial de las manifestaciones causó más de 140 muertos, la mayoría de los cuales murieron por asfixia o carbonizadas, mientras intentaban esconderse de los atacantes.
Diversas organizaciones han denunciado la falta de garantías legales que afrontarán los participantes en las manifestaciones detenidos. Una veintena de abogados chinos han llegado a firmar una carta solicitando que se cumpla la ley y se garanticen los derechos de los detenidos. La legislación china estipula que los detenidos tienen que solicitar un abogado para tener derecho a una defensa, aunque la mayoría de ellos lo desconoce.
Tras los disturbios de Lhasa, llevados a cabo por independentistas tibetanos principalmente contra emigrantes chinos de esa ciudad, las autoridades de Pekín prometieron ser "clementes" con aquellos responsables que se entregaran en las horas posteriores.
Según el código penal chino, las alteraciones graves del orden con resultado de graves daños económicos y pérdida en vidas humanas pueden castigarse con la pena de muerte.
La primera remesa de sentencias, mediante juicio abierto
El Tribunal Intermedio del Pueblo de Lhasa anunció el veredicto en un "juicio abierto" con la presencia de más de 200 personas, entre los que había monjes budistas, trabajadores sanitarios y "masas de todos los senderos de la vida", dijo la televisión estatal.
Se trata de la primera remesa de sentencias anunciada desde los hechos violentos del 14 de marzo.
China ha culpado al líder espiritual tibetano en el exilio, el Dalai Lama, y a su gobierno en el exilio de haber planeado los disturbios, en los cuales al menos 29 "civiles inocentes", según Pekín, resultaron muertos a manos de hordas tibetanas en la capital regional, Lhasa.
El Diario del Pueblo, portavoz del Partido Comunista de China (PCCh) publicó el pasado sábado una feroz invectiva contra el líder espiritual tibetano, a pesar de que el viernes Pekín anunciase su disposición a reunirse con él.
Sábado, 17 de mayo
Javier Dorado
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Delgado
Manuel Molares do Val
Antonio Javier Vicente Gil
ADIÓS AYER
Froilán de Lózar