Me mudo, toda la vida viviendo en el y ahora me lo cierran, me voy a la luna lunera cascabelera…que la Iglesia me acaba de cerrar el limbo, que aqui no hay quien se aclare y al final hasta el casero, será casera.
Ayer, mientras nos miraban,
fui yo el que sujetó tus muñecas,
el que sintió bajo sus caderas
como arqueabas tu espalda,
ayer, me castigaste por ello,
y fui desterrado.
Si hoy fueras tú,
quien estuviera sobre el tacón,
oprimiendo mi pecho..
¿Qué crees que diría una gallina
en el gallinero?
Presumes de débil,
pero te aseguro,
que ante la balanza,
yo suelo estar en desventaja.
Si quieres comprender,
pica ayer y pica hoy,
y te recuerdo que el pecado
nunca está en la cerradura,
sino en el ojo del que mira.
Foto: Mario Vidor
Alta, delgada, la falda mas corta que la vergüenza, los dedos amarillos, delatores del nervio, en su pelo, las primeras canas, bajo sus ojos dos trazos negros, de la pared del piso de apenas cuarenta metros, cuelgan veinte años de codos, tres idiomas hablados, la nómina de mil euros, una foto de su cría y otra del bueno de Pedro.
De su adolescencia solo quedan pitillos a medio compartir, promesas siempre cumplidas con sabor a hiel, asientos traseros en callejones oscuros, cuerpos, saliva, sudor y el dulce sabor de la resaca en el alma.
Falta la locura en el mechón de sus cabellos, no hay nubes ni montañas, su amiga se casó con un rico heredero, tuvieron que vender el rebaño y al perro, en el hueco de su mirada solo quedan el recuerdo de la chimenea y la vieja casa del abuelo.
Desperté de aquella pesadilla, de aquel mal sueño, ella siempre tendría siete años, como cuando nos conocimos, siempre será aquella niña alegre, regordeta, de mejillas sonrojadas que miraba cada amanecer entre sueños de nubes, dibujando en el iris de sus ojos figuras de mil colores, en su pelo negro siempre llevaría enredada alguna travesura, su mirada siempre estaría perfumada del olor a una vieja chimenea y su piel seria suave, como la de las montañas.
Un sueño, un mal sueño, pero no paro de preguntarme que habría sido de Heidi, si realmente ayer hubiese estrenado los treinta.
Ilustracion: Luis Royo Música: Vanessa Mae-Storm (Techno Vivaldi)
“Cien preguntas, cien”… el hombre en el ruedo, en las gradas, cien, cien morlacos de la piel de toro, cien interrogantes, cien consultas, cien argumentos, cien respuestas…. y van el 90 % de los "plumillas", audaces, ávidos, deslenguados, de ojo crítico y con gatos en las tripas, que a buen seguro podrían haber deshollado, desgranado y destripado cualquier gesto, cualquier mirada…. y sólo se les ocurre el mismo titular para hincar el diente… pues menos mal que a nadie le dio por preguntar el precio del chocolate espeso y caliente….
Qué le vamos a hacer, y disculpen,que a mi me llamó la atención que solo se hable de los 80 centimos del presidente.
Si la línea 10 mide el pulso de la ciudad, La Moderna sigue siendo punto de reunion de los plumillas de la ciudad, cohabitando con hippies trasnochados y de nueva generacion, danzando en armonia con corbatas y gomina.
Abrazos y besos, la primera cerveza, bajo el cartel de cine te quedas en silencio, callado, impregnándote de la picardia de la familia que regenta el local, llega el grandullon del pelo cano, te giras y vuelves a mirar el cartel que hay sobre tu cabeza, lo pone bien claro… “El poder da alas… la dinamita mas”.
Casi por arte de magia retrocedes en el tiempo diez años atrás, recuerdas la playa, las lagrimas en los ojos, las palabras de la gente, recuerdas como fué… en un bosque silencioso, con el sol bien alto, dos disparos en la nuca y … aprendimos…, fue el fin de semana que todos aprendimos a mirar a los ojos al miedo, al terror sin sentido, aprendimos que con él no se negocia, que los chantajistas no podían ganar, y lo aceptamos y acatamos, eran las reglas del juego, a todos nos dolió que fuera así, veintinueve años y dos tiros en la nuca. Entregamos una ofrenda de sangre y ganamos una actitud, yo perdí un hermano, mi madre a un hijo, mi pareja a su amante y mis amigos a aun amigo.
Ni pienso, ni entro ni salgo, si con razón o sin ella, si la ley sube o baja, desdibujándose de su hermana pobre la justicia, diez años después, alguien que no debía de haber nacido, alguien que hoy brinda con un tazón de caldo calentito, alguien a quien has convertido en un mito, se rie.
Y es algo que me puede dar igual, pero te recuerdo, Jose Luis Rodríguez Zapatero, que olvidaste mi actitud y mi lección aprendida, que ante la sinrazón te arrodillaste con miedo, que ante el vivo sin alma claudicaste con demagogia barata y a mi, no se te ocurrió otra cosa, que escupirme a la cara.
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Y quien quiera entender que entienda
y quien no,
mientras lee el luz del punto,
que sepa, que recuerde,
que alguien en una habitación,
llora de impotencia
mientras la parca se acerca.
Foto: Desconozco autor.
Musica: Rammstein “Ohne_dich” (under_byen_remix)