Editado por

Rafael Herrera GuillénRafael Herrera Guillén

Bibliografía
Un Largo Día
Cádiz, 1812

Las indecisiones del primer liberalismo español
Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Enero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Más libertad y menos tolerancia

Permalink 23.06.09 @ 14:17:09. Archivado en Rafael Herrera Guillen

Una de las cosas que más le sorprenden a uno si mira al exterior, es el exceso de tolerancia y de corrección política en que vive España. La carencia histórica de libertad nos ha llevado, en la actualidad, a malinterpretar el ejercicio de la misma hasta el punto de sufrir lo que ya se empieza a sentir como un exceso de permisividad. La paradoja es que el exceso de tolerancia termina dificultando el propio ejercicio de la libertad. La fórmula es simple: a mayor tolerancia excesiva, menor libertad cívica.

No quiero decir que la tolerancia sea algo malo, faltaría más, pero sí afirmo que, en exceso, es terriblemente perniciosa. A mí no me cabe duda de que la causa de esta deriva cívica, está, además de en la poca tradición de libertad en España a la que aludía antes, al imperio de la moralina socialdemócrata que, como dice el filósofo John Gray, devora el continente europeo. Pero en España la situación es peor...

En Italia, por ejemplo, un país a cuyos gobernantes con tanta autosuficiencia criticamos en España, sorprende la libertad con que en la calle y en los medios se habla de ciertas cosas que aquí a uno, con solo insinuarlos, le tacharían inmediatamente de fascista para arriba. Así, por ejemplo, la población de algunas ciudades italianas del tamaño de Murcia, por ejemplo, y sus medios de comunicación, están muy sensibilizados con el hecho estadísticamente objetivo de que existe una íntima relación entre el incremento de la delincuencia y la inmigración. De hecho, en estas ciudades, un pequeño robo en una tienda o en un cajero es motivo de escándalo ciudadano y se exigen inmediatamente medidas a las autoridades –que actúan.

Naturalmente, en España, como somos megatolerantes, nos escandalizamos cuando en Italia patrullan las calles permanentemente patrullas formadas por carabinieri y soldados del ejército. “¡Oh, qué exagerados y pseudofascistas son estos italianos!”, rezongan aquí los medios. Pero, para entonces, hechos tan graves como un asesinato o una violación en un pueblo de una ciudad mediana en España, apenas escandaliza a nadie, porque los españoles padecemos una excesiva tolerancia al mal. Eso sí, cuando un grupo de descerebrados acosan a unos gitanos rumanos en Irlanda, todos los telediarios europeos enseguida se apresuran a ponerlo como noticia del día. Y yo me pregunto: ¿Cómo es posible que sea más noticia un hecho como el de Irlanda, que el asesinato o la violación de una joven que vive a escasos kilómetros de nuestras casas, por ejemplo? Y me refiero a noticia de calado socio-político, no de calado sensacionalista. Yo me pregunto, ¿por qué es noticia lo que ha pasado en Irlanda, y sin embargo, nadie dice nada de que las gitanas rumanas se dediquen a “limpiar” bolsos en los semáforos de Castellana en Madrid a las conductoras, mientras las entretienen limpiándoles los cristales? ¿Por qué nadie dice nada de las redes de mendicidad y pequeña delincuencia claramente organizadas que en menos de dos años se están asentando por el país? ¿Por qué permitimos que un grupo de hombres organizados nos extorsionen cada vez que aparcamos el coche en ciertas zonas de nuestras ciudades? ¿Por qué nosotros, y los medios y los políticos que nos gobiernan, miramos a otro lado, en un gesto de excesiva tolerancia?

Lo único que yo sé es que estos excesos de tolerancia son profundamente injustos, porque contribuyen a mermar la libertad de los ciudadanos en el disfrute de su entorno, que con tanto esfuerzo construimos y mantenemos con nuestros impuestos. La lucha por mantener lo bueno que todavía nos queda comienza hoy mismo, y requiere de pequeños gestos de valiente civismo que los medios de comunicación y los políticos que nos representan han de fomentar, en pro de la libertad, y no en pro de esa estupidez que nos oprime de la tolerancia mal entendida.

Ahora, algún lector ya puede llamarme xenófobo o fascista, que a mí, plin, faltaría más.

Dicho queda.


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Cajón de sastre

Cajón de sastre

¿Se merece Zapatero ese dinero?

Rufino Soriano Tena

Políticamente acorrecto

Políticamente acorrecto

Sánchez Manzano y los conspiranoicos de quita y pon

José Donís Català

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Acto de amor y contrición

Josemari Lorenzo Amelibia

Arte

Arte

Danza de andar por casa, por J.C.Deus

Periodista Digital

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Banderas ajenas

Manuel Molares do Val

Punto de vista

Punto de vista

La realidad de las cosas

Vicente Torres

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Delitos prescritos. ¡Se siente!

Vicente A. C. M.

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

MI TIERRA DE ISRAEL

Shimshon Zamir

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Guía del vino cotidiano

Juan Luis Recio

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Estampas giennenses

Juan Fernandez Krohn

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Por qué debo recordar / Cuánto tengo que olvidar

Ángel Sáez García

Opinión

Opinión

El rincón del soneto - TAPIES.

El barón rampante

El barón rampante

A los que aman (Gabril Kail Gibran)

Jesús Bastante

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

"Andaba como Charlot"

Miguel Ángel Violán

El blog de Carlos Corral

El blog de Carlos Corral

¿Es posible revisar los Acuerdos España-Santa Sede?. [BLOG.272]

Carlos Corral

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

La destrucción del mundo antiguo a manos del cristianismo (5/6)

Asoc. Humanismo sin Credos

El alma del haiku

El alma del haiku

Nombrar el "yo"

Vicente Haya

El blog de Antonio Cabrera

El blog de Antonio Cabrera

Hombres, mujeres...y seres humanos.

Antonio Cabrera

Diario nihilista de un antropólogo

Diario nihilista de un antropólogo

No es la guerra de la Independencia

Manuel Mandianes

No más mentiras

No más mentiras

Irak: Petróleo, guerra, secuelas

Antonio García Fuentes

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias