El terrorismo como forma de consumo. Una breve reflexión sobre la afinidad entre consumismo y terrorismo.
25.02.09 @ 13:15:27. Archivado en Filosofía, Política internacional
El espectáculo requiere formas innovadoras que sorprendan al consumidor y movilicen su voluntad de consumo. El terror es cada vez más una forma de consumo, tal vez una de las más perfectas, por su continua capacidad de innovación y sorpresa.
El terrorismo global constituye una verdadera multinacional de la muerte que ofrece a sus consumidores el espectáculo del terror. Aunque este tipo de terrorismo, sobre todo el yihadista, persigue fines antimodernos y anti-occidentales, tiene una profunda afinidad electiva con las formas de consumo que promueve la economía capitalista.
Naturalmente, esto hace que todo se llene de paradojas, pues es evidente que cuando el bien de consumo obtiene más éxito, vale decir, cuando resulta más terrorífico para las víctimas, los consumidores sienten menos satisfacción por su consumo.
Justo al revés de lo que ocurre en una transacción normal, en este caso de consumo de terror, el cliente siente una profunda insatisfacción cuando consume el artículo. La paradoja consiste en que cuanto menos satisfactorio resulta el producto para el consumidor, tanto más éxito tiene su venta.
Fragmento del libro de Rafael Herrera Guillén,
Un largo día. Globalización y crisis política, p. 110.
Dicho queda.
Rafael Herrera Guillén
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