Editado por

Rafael Herrera GuillénRafael Herrera Guillén

Bibliografía
Un Largo Día
Cádiz, 1812

Las indecisiones del primer liberalismo español
Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



No nos merecemos un gobierno que nos mienta

Permalink 18.02.09 @ 14:02:15. Archivado en Política nacional

Rubalcaba, en aquellos fatídicos días de infausta memoria, dijo algo que caló mucho entre los votantes: “No nos merecemos un gobierno que nos mienta” Y yo le doy ahora mismo toda la razón. No. No nos merecemos un gobierno que nos mienta, lo que necesitamos es un gobierno que se equivoque con la mejor intención por su parte.

El gobierno no nos miente; solamente se equivoca. Zapatero no engaña a nadie, porque apenas dice nada sobre la realidad. Al examinarla, sólo expresa sus deseos sobre la misma. Él jamás engaña; se dedica a edulcorar la realidad con el manto de sus esperanzas. Él vende deseos; y los deseos no son verdad ni mentira; son sólo eso, deseos. Así, pues, si la economía va mal, él dice que desea que vaya bien y que las medidas que ha puesto en marcha comenzarán a dar sus frutos en breve.

Zapatero no miente jamás; solamente da falsas esperanzas. Como un oráculo de Delfos, la pitonisa Rodríguez utiliza la vieja estrategia del: “Yo ni niego ni afirmo, sino que sólo doy señales”. Pero es que, mucho me temo que, en buena medida, por el momento los ciudadanos desean parches de esperanzas que no resuelven nada, antes que soluciones duras que contribuirían a resolver la endémica debilidad estructural de nuestra economía. De otro modo no se comprende que De la Vega, que es quien mejor traslada a la opinión pública un discurso tan insostenible como el del Gobierno, sea la ministra mejor valorada por los españoles en todas las encuestas. Y es que Zapatero no miente jamás porque el papel de edulcorante se lo deja a la vicepresidenta. Y si no, léase la entrevista a Mª Teresa Fernández de la Vega que el domingo, 11 de enero, publicó El Mundo. En ella afirma cosas que tientan la paciencia del ciudadano más templado. Afirma que el nuevo millón de parados que engrosan las filas del INEM (se dice pronto) era “una cifra que el Gobierno esperaba, como consecuencia de la crisis en nuestro mercado laboral”. No hay que ser muy avispado. ¿Quién esperaba este incremento desorbitado de parados? El Presidente, desde luego, no, porque para él no había ni habría crisis en España. En tal sentido, si es cierto que el Gobierno trabajaba con una cifra así, mintieron vergonzantemente a los españoles, o para decirlo en mejor estilo, no dijeron la verdad, o rizando el rizo, la cubrieron con el hermoso manto de la esperanza presidencial.

Inmediatamente, Mª Teresa afirma, como eco enjuto del Presidente, que “El Gobierno ha adoptado medidas de todo tipo para hacer frente a la crisis…Por ejemplo, se crearán muchos puestos de trabajo con las contrataciones de obras públicas a través de los ayuntamientos…” Sí, claro, convertir los ayuntamientos en pseudo-empresas de trabajo temporal, con cargo a los presupuestos deficitarios del Estado, es una medida sobresaliente, de pan pa hoy y hambre pa mañana, pues lo que en España sobran son ladrillos y cañas. Lo que necesita España, de una vez por todas, es construir una verdadera economía, basada en el conocimiento y la investigación. España debe terminar ya con la casposa herencia de la economía franquista, basada en el Spain is diferent, y que hace de esta península la discoteca y el geriátrico de Europa.

Los economistas están advirtiendo al Gobierno de que medidas como las de las obras públicas sufragadas con el desangre de las arcas públicas por vía consistorial, no son más que disposiciones a corto plazo, circunstanciales, que agravarán la situación económica. Por eso, cuando acto seguido, ni corta ni perezosa, la lábil vicepresidenta afirma que los presupuestos “Priorizan la inversión pública, la inversión en infraestructuras, en I+D+I, en educación, capital humano y en políticas sociales”, uno ya no puede sino alucinar, no en colores, sino entre tinieblas retóricas. Yo he escuchado que el dinero va para obras públicas, gestionadas por los ayuntamientos; pero no he oído absolutamente nada de invertir grandes fondos en investigación y en desarrollo. Y es lógico, porque, mal que nos pese, el Gobierno está haciendo lo que quiere, al parecer, la mayoría de la gente. Nadie, en España, entendería hoy, al parecer, que se llevara a cabo una transformación estructural y profunda de la economía para construir una España potente a medio plazo. Parece que no se entendería que, en lugar de invertir en ladrillo, se destinara el dinero a investigación. La gran diferencia es que, mientras en un país con grandes industrias basadas en la investigación y el conocimiento como Alemania, los ciudadanos están en contra de que se inviertan sus impuestos en ayudar a quienes van a la ruina por haber calculado mal su apuesta, en España, donde aun no se entiende bien que el Estado es el dinero de cada uno, cuando alguien escucha hablar de ayudas del gobierno, enseguida se piensa en una especie de maná salvador que brota de Moncloa. Por eso, creo que tal vez nos merecemos un gobierno que nos mienta. Y a eso se dedica Zapatero: a darnos falsas esperanzas.

Zapatero es un mentiroso… pero de buen corazón. La oposición debe hacer sus deberes, que consisten en conseguir el difícil equilibrio entre trasladar a la opinión pública la realidad de las cosas y hacerlo generando ilusión y optimismo. Zapatero ofrece amabilidad a los ciudadanos. Éstos le recompensan, pues al mal tiempo buena cara aunque se hunda el barco. La realidad hay que dosificarla con optimismo. Pero, por lo que parece traslucirse de las encuestas, parece que la oposición, a día de hoy, encarna para los votantes un realismo antipático, que no genera suficiente confianza. Rajoy dice la verdad, pero no ha conseguido ilusionar a la mayoría. La verdad y la realidad no venden; Zapatero lo sabe. Por eso no ha hecho otra cosa desde el principio que pasar por encima de ella con amable sonrisa. Este es el carisma del irresponsable que tan buenos frutos le cosecha entre los votantes. La verdad y la realidad, hoy por hoy, en España, democracia algo inmadura, no venden. “No me venga usted con realidades; déme soluciones que me animen a trabajar por cambiar el presente en un futuro cercano”, parecen decir los españoles. Y tiene sentido. Éste ha de ser el horizonte público de la oposición. Los ciudadanos lo están esperando como agua de mayo. Por el momento, se conforman con piadosas esperanzas. Pero la realidad, antes o después, terminará enseñoreándose sobre todos nosotros.

Dicho queda.

Blogs
Gallegos hispanohablantes

Gallegos hispanohablantes

La manipulación lingüística de Faro de Vigo (y 2)

JUAN JULIO ALFAYA

La hora de la verdad

La hora de la verdad

El Diario Ya y el “amor” de los obispos a Franco

Miguel Ángel Malavia

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

Postmaterialismo

Miguel Ángel Violán

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Otra figura "problematica" camino de los altares (el caso de Angel Herrera Oria, hacedor de obispos en la posguerra)

Juan Fernandez Krohn

Dircom Digital

Dircom Digital

Telefónica adapta las comunicaciones tradicionales a los nuevos hábitos de las redes sociales

El Espacio del Dircom

El blog de Javier Orrico

El blog de Javier Orrico

Ni barcos ni honra

Javier Orrico

Herejías y Silencios

Herejías y Silencios

Jemeres Rojos a juicio

Roderick Guzmán Meza

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

A Fernández de la Vega

Ángel Sáez García

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

La pobreza más profunda: la soledad

Guillermo Gazanini Espinoza

Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

De Congreso en Congreso y tiro porque me toca

Carmen Bellver

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Cultura occidental e islámica

Francisco Margallo

Contracorriente

Contracorriente

La lotería es inmoral, aunque sea "parroquial"

Rodrigo del Pozo Fernández

La Marea de Pérez Henares

La Marea de Pérez Henares

El profeta y sus ministros en la pasarela

Antonio Pérez Henares

Rumores de Ángeles

Rumores de Ángeles

El clero español, en edad de jubilación

Rumores de Ángeles

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

Teresa Forcades: déjame contarte un recuerdo

Xabier Pikaza Ibarrondo

Fogon’s corner

Fogon’s corner

Con estilo: The Knife

Marie-José Martin Delic Karavelic

Tierra liberada

Tierra liberada

¡Marineros a salvo, salvemos los mares!

Koldo Aldai

Un país a la deriva

Un país a la deriva

La fábrica de soberanistas. Nada será igual.

Vicente A. C. M.

Voto en Blanco

Voto en Blanco

Otro vulgar atentado contra la democracia en España

Francisco Rubiales

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Sentinas del Alakrana

Manuel Molares do Val

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias