La futura Europa vencida (Pesadilla romana)
17.06.08 @ 10:00:18. Archivado en Política internacional
A Simonetta
Roma ha sucumbido, sin ninguna duda.
Nietzsche.
Caminaba por Roma, por los alrededores del Coliseo, entre turistas y transeúntes, en medio del ruidoso palpitar de la ciudad eterna… De pronto, una voz en la lejanía se acercaba con una cadencia monótona, como el aire seco y corruptor de un alma desértica. Al mismo tiempo, como una reacción decadente contra aquella voz, una brizna de historia pétrea cayó, lenta, ante mis pies desde lo alto del Coliseo. Poco después, una lluvia de polvo augusto de desplomó sobre mí como el llanto ruinoso de una civilización.

Entretanto, la voz, aquella voz del desierto, enjuta y sedienta, crecía… hasta que se impuso sobre todas las almas –y cuanto más se iba imponiendo en cada alma, más se desprendían las piedras colosales de Roma sobre mis pies. Miré a mi alrededor y ya no había turistas ni transeúntes –sólo una masa de gentes cubiertas, que se dirigían, como un solo cuerpo, al interior del Coliseo, para rezar. Yo me quedé en el exterior, implorando por que aquellas piedras beatíficas cayeran sobre mí para salvarme del dolor de vivir en una Europa vencida.
Dicho queda.
Rafael Herrera Guillén
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