Creyentes y responsables

Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una

02.03.18 | 20:49. Archivado en Etica y Valores

A punto de cumplir los cuarenta tiene la impresión de que la felicidad se le escurre entre los dedos.

Envuelta en un mar de dudas no es que sea desgraciada, pero tampoco se siente realmente feliz.

Es cierto que ha conseguido un trabajo que le permite estabilidad financiera, pero en realidad no le apasiona. En casa, la rutina se ha instalado en su matrimonio: ya ninguno de los dos se esfuerza. Y la relación con su hijo es más tensa que la cuerda de un equilibrista.

Después de uno de esos días especialmente catastróficos, se encuentra con una persona que le diagnostica “rutinitis aguda”.

Y eso ¿qué es?

Es una afección del alma, le explica, que afecta cada vez a más gente en el mundo, sobretodo en Occidente. Los síntomas son casi siempre los mismos: disminución de la motivación, melancolía crónica, pérdida de referencias y de sentido, dificultad para ser feliz pese a la abundancia de bienes materiales, desencanto, lasitud...

Todo lo anterior hace referencia al libro “Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una”. Es una novela sicológica que ha tenido un enorme éxito en Francia.

Alguien dirá que es uno más de los miles de libros de autoayuda existente y tiene razón. Pero el interrogante sobre el sinsentido la vida es tan fuerte que mucha gente sigue buscando el secreto de la felicidad. Y, en eses circunstancias, el libro responde a lo que los expertos en marketing llaman una necesidad de mercado.

Puestos a elegir yo prefiero el decálogo de la felicidad propuesto por el papa Francisco. Pero, pese a ello, el libro puede suscitarte alguna reflexiones interesantes. Yo así lo veo y por eso lo comento.


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Comentarios
  • Comentario por Luis 07.03.18 | 10:54

    Una gran reflexión sobre el sentido de la vida

  • Comentario por saruce 03.03.18 | 12:43

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    Y creo que caeremos en un grave error si intentamos reinventarnos a nosotros mismos, sustituir nuestros afectos o sentimientos, por otros de nuevo cuño, que nos pueden parecer más atractivos, o pretender creer que nacemos de nuevo, cuando cambiamos nuestro entorno.
    Porque el sentido de nuestra existencia es siempre hacia adelante, y no se trata de una serie de vídeos debidamente ordenados, para permitirnos repetirlos cuándo y cómo nos convenga.
    La segunda oportunidad de los humanos, y los creyentes lo asumimos, mayormente, procede de la esperanza de la vida eterna, junto a Dios, que es la manera definitiva de despojarnos de los errores y de los malos rollos que son inherentes a nuestro desarrollo humano.
    Y hasta la rutina puede llegar a ser hermosa y atractiva, si la adobamos con amor a tutiplén.

  • Comentario por saruce 03.03.18 | 12:27

    Suele ser bastante común (hablo desde mi experiencia vital, y no por haber devorado tomos de ciencia de la mente) que organicemos nuestra existencia en la búsqueda de la felicidad, cuando en realidad pocos pueden concretar qué les supondría o supone, ese estado especial de satisfacción o de plenitud de espíritu.
    Hace muchos, muchos años, llegué a vivir un período especial, que no tengo inconveniente en evocar. Mi joven esposa y yo tuvimos nuestra primera hija, y creo no exagerar demasiado si digo que durante unos días, pocos o muchos, nuestra existencia fue un mundo de luces y de colores, que nos saciaba plenamente.
    La niña creció, y luego llegaron dos varones, pero ya no fue un período de luminarias, sino de otro tipo de sentimientos y percepciones.
    Pero lo que nunca podremos sujetar son esos momentos especiales, por muy cortos que sean.
    No estamos capacitados para atrapar el tiempo, por mucho que lo intentemos.
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Miércoles, 19 de septiembre

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