Creyentes y responsables

Economía y moralidad

16.04.13 | 23:26. Archivado en Ética profesional

Propongo una reflexión en torno a conceptos como economía, honorabilidad, responsabilidad y moralidad, a partir de un hecho real.

Los hechos

En febrero de 2011 el Tribunal Supremo condenó a Alfredo Sáenz a tres meses de prisión e inhabilitación por un delito de acusación falsa cuando presidia Banesto. Zapatero decidió indultarle. Un recurso ante el Tribunal Supremo hizo que éste, en febrero de 2013, echara atrás el indulto. La semana pasada el Consejo de Ministros rebajó los requisitos sobre honorabilidad, experiencia y buen gobierno en las entidades de créditos. Es decir, ahora cabe la posibilidad de que un banquero condenado siga ejerciendo su cargo, opción que antes no existía. Así impide la inhabilitación automática de Sáenz y facilita su continuidad.

La mentira

El Gobierno dice que se limita a trasponer unas directrices europeas que establecen los nuevos requisitos. Sin embargo, la norma impulsada por la Autoridad Bancaria Europea no dice en ninguna parte que haya que rebajar los estándares que ya existían en un país para adoptar la normativa comunitaria. Sólo establece unas exigencias mínimas y no obliga a que aquellos que tienen unos estándares más elevados, como era el caso de España, los rebajen.

En otros países no se ha hecho. En Alemania han endurecido la legislación y se puede mandar a la cárcel a los banqueros con conductas irresponsables. Y el Reino Unido tiene una de las normas más estrictas de Europa sobre honorabilidad. De hecho, allí se impidió que el propio Sáenz fuera consejero de la filial del Santander.

Llueve sobre mojado

El Banco Santander aparece en un lugar destacado en los rankings de responsabilidad social de las empresas. Pero ha sido cuestionado en otros momentos y lugares. En concreto en el Financial Times en un reportaje titulado "Emilio’s perfect storm”. Las críticas inciden en que no cumple las normas de buen gobierno corporativo, que penalizan la duración excesiva de los cargos, la no independencia de los miembros del órgano de decisión y las altas remuneraciones.

Eficacia económica o comportamiento ético

Quienes sostienen que la economía está por encima de todo argumentan que Sáenz es considerado uno de los mejores banqueros del mundo, por lo que daría mala imagen prescindir de un activo como él.

Quienes apuestan por la credibilidad y la responsabilidad de las Instituciones destacan que la existencia de una sentencia condenatoria firme debe ser una causa necesaria para apartarle, además de la mala imagen que supondría para España mantener en el cargo a un consejero delegado con antecedentes penales.

Interrogantes y desafíos

¿Es un hecho aislado o un dato más para confirmar que la RSC es pura fachada y que las empresas no se la toman en serio?

¿Primará la eficacia económica sin principios o la ética?

¿Podemos los ciudadanos mostrar nuestra indignación, reclamar una regeneración ética y colaborar para que se haga realidad?


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Jose 26.04.13 | 12:57

    Gracias por difundir estos temas. Es la forma de sensibilizar

  • Comentario por Jose 26.04.13 | 12:45

    La posibilidad de cortar estos abuso esta en el pueblo que debe movilizarse y denunciar

  • Comentario por Luis 23.04.13 | 14:20

    Solo se evitarán estos abusos si los ciudadanos nos comprometemos a boicotear a las empresas corruptas

  • Comentario por Javier 23.04.13 | 14:17

    Pregunto: ¿puede un cristiano callarse ante una sociedad que permite estos abusos ?

  • Comentario por Luis 18.04.13 | 13:14

    La RSC es una gran mentira

  • Comentario por saruce 17.04.13 | 12:00

    En este mundo globalizado, si un banco gana una buena cantidad de dinero, alguien perderá esa cantidad, ya que el dinero ni se crea ni se destruye, solo se transforma.
    Esas palabras de un economista me produjeron cierto asombro.
    Yo había estudiado ese principio relacionado con la energía, pero nunca lo había asociado al dinero.
    Reclamas, Alejandro, una regeneración ética y moral, pero el problema de imposibilidad radica en la ambición de los que poseen el dinero y demás bienes terrenales.
    Si banqueros y potentados económicos se conformasen con ganar el o.ooo1 por ciento de sus inversiones, podrían seguir siendo supermillonarios, y ayudar a los que más lo necesitan, pero su ambición (crueldad, hablando en plata) les pide ganar más y más, a costa de los sacrificios y hasta de las vidas de los demás.
    Supongo que unas "píldoras" para reducir la ambición de los poderosos, podría ser el inicio de esa regeneración ética.

Viernes, 17 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930