Creyentes y responsables

La felicidad no está en la meta sino en el camino

05.06.12 | 08:51. Archivado en Educación
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

No somos de manera espontanea amos de nosotros mismos pero debemos aprender a serlo. No somos dueños de los hechos externos que nos ocurren pero tampoco debemos ser marionetas de cualquier ventarrón que aparezca en nuestra vida.

Miret Magdalena escribió un libro cuyo título es muy ilustrativo del mensaje que quería trasmitir: “La vida merece ser vivida”.

Reconoce que, con frecuencia, somos esclavos de lo que nos afecta, y que nos viene sin pensarlo. Que no somos dueños de la vida, sino que vamos arrastrados por ella. Pero Miret no acepta que ese sea argumento para actitudes derrotistas y se muestra convencido de que en nuestro interior tenemos un poder que puede sernos de gran ayuda para gobernar nuestra vida y no estar a merced de las circunstancias.

Gobernar nuestra vida tiene que ver con ser conscientes de que la felicidad no es un lugar hacia el cual nos dirigimos en nuestro viaje sino el modo de hacer el viaje. Disfruta, pues, mientras lo recorres.

Decía Gandhi que la felicidad sobreviene cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía.

La felicidad tiene que ver con dominar las sogas que nos ahogan: ego, ira, odio, envidia, apego, miedo, ansiedad….Tiene que ver con dar solidez al bienestar interior, soportado en cimientos como: gratitud, generosidad, cercanía, altruismo, autoestima, paciencia, perdón, humor, optimismo.....

Una vida vivida en plenitud pasa por no buscar directamente la felicidad, sino dejar que surja como efecto colateral. Pasa por adoptar una manera de ser que lleve a la satisfacción interior de que lo vivido ha valido la pena.

Tiene que ver con comportarse como una persona con principios, que los aplica a lo largo del camino.

No siempre es fácil. Lo sé.

Al comprar entradas para el circo el padre le dice al taquillero que sus hijos tienen 7 y 3 años. El taquillero le da dos entradas de menores de 6 años a mitad de precio. El padre advierte al taquillero de su error y éste le responde que si no le hubiese advertido del error o no le hubiese dicho la edad exacta él no se habría percatado y se habría ahorrado media entrada. El padre le responde: “Vd. no hubiera sabido la mentira, pero yo y mis hijos sí.

La tentación existe. No niego que yo quizás habría optado por el dinero ahorrado. Pero estoy seguro de que luego, en frío, habría pensado que había despreciado una magnífica oportunidad para hacer ver a mis hijas que la mentira no es algo que forma parte de la naturaleza humana, y por tanto absolutamente incorregible, sino que es un fenómeno contra el que se puede luchar. Que se puede hacer. Y que podemos buscar ayuda para evitarla: “no nos dejes caer en la tentación”

Así es como he querido educar a mi hija Lucia, cuyo cumpleaños hoy celebramos

5 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Luis 23.06.12 | 12:31

    Felicidades por la hija y por el blog

  • Comentario por marisa 19.06.12 | 20:04

    Me parece un bello testimonio y e ltoque personal lo engrandece

  • Comentario por Maria 14.06.12 | 10:51

    Felicidades por esa hija y por su apuesta por la EDUCACIÓN

  • Comentario por Luis 06.06.12 | 10:38

    Mi reconocimiento y gratitud por el ejemplo de humildad al decir que lo que dices no es fácil. Por reconocer que tu mismo no sabes cómo habrías actuado ante el taquillero. Por tener claro cómo hay que educar a los hijos.

    La vida no es facil pero merece la pena ser vivida. Mas aun si como creyentes somos conscientes de la riqueza espiritual que poseemos. También en los momentos dificiles. También cuando se aprovechan de nostros o nos ofenden y no encontramos respuesta al por qué.

    Si no encuentras respuesta al por qué de tus problemas ampárate en el para qué soportarlos y seguir adelante: para santificarte

  • Comentario por saruce 05.06.12 | 14:18

    Comenzando por el final, estoy de acuerdo con ese hombre que es honrado en las "pequeñas cosas". El que está enfrente, sea en una taquilla de cine o teatro, tras un mostrador, o esperando cobrar una factura, recibe la alegría del día, al tropezar con alguien que desea mostrarle respeto por el trabajo que está desempeñando.
    Posiblemente lo hablará con los suyos, feliz por haber conocido a alguien que ha actuado correctamente.
    Y si él mismo se hallase en una situación similar, también actuaría de la misma manera.
    Así funciona la cadena del amor, del respeto y de la solidaridad.
    En cuanto al lema del post, totalmente asumido por mí, desde hace mucho tiempo.
    Yo añadiría, además, que no solamente hay que disfrutar del camino, sino detenerse a contemplar cuanto nos rodea, y compartir con quienes nos crucemos, o vayan por la misma autopista, carretera o humilde sendero, nuestra voluntad de vivir cada instante en paz.

Jueves, 23 de mayo

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2013
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Sindicación