Creyentes y responsables

Quien cuida al cuidador

25.05.12 | 13:16. Archivado en Hacer Familia, Mayores

La experiencia de cuidadores de enfermos con Alzheimer, o de simple demencia senil, dice que no duele tanto el tener que limpiar o dar de comer al enfermo como el sentir que éste dimita de su propia persona. Que pase a convertirse en un ser sin pasado y con un horizonte de futuro en el que va a ir a peor.

En las primeras fases de la enfermedad se alteran las actividades más elementales de la vida diaria: guardar las cosas y encontrarlas cuando se necesitan, hacer las tareas de la casa, usar el teléfono o responsabilizarse de la medicación.

En muchos casos el primer cuidador es la pareja, que ya está también entrada en años, y . Que le cuesta comprender que esa persona, con la que ha convivido durante varias décadas, se comporte de esa manera.

Cuesta entender ese proceso y cuesta aceptarlo. Lo digo desde mi experiencia, y como reconocimiento y homenaje al dolor y la angustia con que lo vivió mi madre, en su rol de cuidadora de mi padre.

Las circunstancias son difíciles. El cuidado puede parecer muy frustrante y es un gran desafío no llegar a caer víctima del síndrome del quemado. Incluso aun cuando el amor entre cuidador y cuidado no se haya extinguido.

Admiro la grandeza y humanidad de las personas que trabajan con esos enfermos. Que en los momentos más difíciles saben estar al otro lado de la mesa y ponerse en la piel del afectado.

Mercè Boada, neuróloga especializada en los achaques degenerativos propios de la tercera edad, sostiene que la memoria contiene sensaciones muy heterogéneas. Que hay memoria en los besos, en las palabras dulces, en las caricias, en un rostro sonriente. Y que aun sin una conciencia cerebral de todos estos gestos, el enfermo los acusa e influyen en su frágil (que no inexistente) calidad de vida.

El hecho de que lo que antes importaba deje ahora de importar no significa que nada importe. Admiro la labor de los profesionales que ayudan a los cuidadores a entenderlo; a apuntalar la supervivencia y la calidad de vida de la persona cuidada; a asumir que vivir bien no es poder hacerlo todo, sino simplemente aquello que se pueda hacer bien y que gratifique.

Mi madre sobrevivió 6 años la muerte de mi padre. Pero sólo físicamente. Su ilusión, pasión y ganas de vivir se fueron con él. Se consumieron en el esfuerzo de cuidadora.

Desde la frustración de no haber sabido ayudarla la moraleja que quiero trasmitir es: ¡Hay que cuidar al cuidador!

NOTA: los de la foto son mis padres. Hoy sería el cumpleaños de mi madre


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Comentarios
  • Comentario por Felix 29.09.12 | 06:49

    Una imagen vale mas que mil palabras.
    Puede ser cierto ya que solo con ver la imagen parece que se crea vida, recuerdos ,vivencias, es algo .......

  • Comentario por Antonia Delvalle 25.06.12 | 01:55

    Así mismo es... Y también le hablo desde mi rol de cuidador de enfermos de diabetes, cáncer y alzheimer
    a parte de deber cumplir con otros roles. La verdad no es fácil y estoy completamente segura que esa etapa de mi vida la pase y la pude enfrentar por que mi cuidador es Dios... y siempre Dios.... Por que estar al lado del ser que amamos y vemos como día a día se consume y no hay otra cosa que esperar... Es por demás difícil, sentir la impotencia y el solo cuidar y contener es lo que se puede hacer...
    Si...Sí... en estos casos el mejor cuidador es JESÚS NUESTRO SEÑOR Y LA CONFIANZA EN ÉL...

  • Comentario por ana Obando 14.06.12 | 00:01

    Solo dios da la fortaleza y sabiduria al cuidador para estar juntos al que lo nesecita, dios siga dando este don aquien se lo mere.

  • Comentario por Pedro Rizo [Blogger] 05.06.12 | 13:08

    ¡Qué padres tan bellos, Alejandro...!

  • Comentario por Anafer 01.06.12 | 19:53

    Hace unos dias aprendi que la felicidad esta en DAR y en disfrutar dar, en no juzgar, en lograr el silencio, la meditacion en contacto con la naturaleza entonces el mundo se te ofrece libremente, es el principio del amor y de la armonia. "Acepto las cosas como son en este momento no como me gustaria que fueran"

  • Comentario por maria 29.05.12 | 17:45

    Totalmente cierto saruce muchocariño,os hablo desde una estación de autobusesos les leeré mas tarde besos

  • Comentario por saruce 28.05.12 | 18:46

    He conocido personalmente casos de quitarse el sombrero, y me gustaría "dejar algo" de mi experiencia personal.
    Un simple apretón de manos al enfermo, unas palabras cariñosas dichas de frente, o al oído, un cariñoso "abre la boca" para darle alimentos, generan momentos dignos de haberlos vivido.
    ¿Puede "sentir" una persona que parece un vegetal, que ni habla, ni "conoce" a sus familiares, ni siente frío ni calor?.
    Esa comunión que se establece entre enfermo y cuidador es de una fuerza tal, que el enfermo "calamitoso" reacciona a las palabras y a los gestos del cuidador, esboza alguna que otra sonrisa, y agradece con su mirada, los cuidados.
    He tenido ocasión de observarlo en mi propio domicilio, y podéis estar seguros de que son experiencias muy enriquecedoras.
    Incluso mantengo una teoría, nada científica por supuesto, que dice así: "Al depresivo, cariño, cariño y cariño", pero sin olvidarse de obedecer al médico.

  • Comentario por Alberto 27.05.12 | 17:35

    Siempre adelante y la seguridad por mi parte de que sí hiciste lo suficiente aunque uno crea nunca que lo hace. A mí también me pasa, yo creo que tendría que hacer más y, sin embargo...
    En fin, lo dicho: mi ciega confianza en ti y muchos ánimos.

  • Comentario por Mª Victoria Fernandez 26.05.12 | 19:48

    En mi grupo de vida cristiana de la parroquia, la mayoria somos cuidadores. Hemos reflexionado sobre el tema a partir de un folleto de "Cristianismo y justicia" , "Mujeres del cuidado", y hemos llegado a una comunión de acción para este verano, intentando armonizar en nuestra acción justicia y gratuidad. Por eso me ha resultado inteesante que trates ese tema que, aunque desde otra prespectiva, también se afronta en la actal Campaña de la ONGD InteRed.

  • Comentario por María José Montero 26.05.12 | 12:33

    Magnifico testimonio y excelente planteamiento.Vivo en una miniresidencia con personas que se van deteriorando física y mentalmente. Este artículo me da fuerzas y estimulo para comprender ciertos comportamientos de estas personas. Gracias.

  • Comentario por Maria E. 26.05.12 | 11:48

    Me agrada leer q una profesional confirme "Que hay memoria en los besos, en las palabras dulces, en las caricias, en un rostro sonriente"como cuidador lo experimenté,
    Si me hubieran dicho q el "túnel q tenía q atravesar era tan duro" ,hubiera pensado no ser capaz de ello,pero el amor todo lo puede.Estás dando a esas personas lo q ellos te dieron a tí y si logras poner "desprendimiento emocional"es decir NO involucrarte en su dolor (para poder transmitirles serenidad y fortaleza),poner a Dios en medio y quererlos ,llegamos al final, con gran dolor de alma por su pérdida ,pero con una gran satisfacción emocional y espiritual.
    ¿quién cuida al cuidador?en mi experiencia la mayor fuente fué la espiritualidad y sentirte querida por familiares y amigos.

  • Comentario por IRENE 25.05.12 | 20:21

    "VIVIR CON LA ESPERANZA DE QUE NADA DE LO QUE HACEMOS SE PIERDE" !Qué frase tan bonita!, MªJesús, !cuanto sentido de vida recoge, cuanta esperanza transmite!

    Tienes razón, yo lo ví y todos los vimos. Yo ví a mi padre entregarse y dar la cara por ella, aun cuando nosotras no lo entendiésemos. Pero estuvo ahí SIEMPRE,SIEMPRE,SIEMPRE. Con más o menos paciencia,con momentos mejores y peores. Pero no la dejó NUNCA. !Hasta el final!

    Tal como eres papá,en lo bueno y en lo malo, ...NO FALLAS, PAPI

  • Comentario por Marisa 25.05.12 | 16:18

    Mi padre fue cuidador y la experiencia ha sido muy dolorosa. Ha generado fracturas familiares profundas. Porque habia quien no queria ver el problema. Quien no queria reconocerlo. Quien no queria implicarse.

    Mi recomendación es hacerlo sin reprochar a quien no colabora. Porque luego te deja una gran satisfacción

  • Comentario por Mª Jesús García 25.05.12 | 14:16

    ¿Quién te asegura que no has sabido ayudar a tu madre? Si, como muy bién apuntas, hay una memoria de sonrisas, besos... ¿Cómo valorar lo que damos? Yo se de tu inquietud activa, en ese cuidado de tu madre, cuando viajabas para pasar un fín de semana con ella, cuando te costaba dejarla allí y la preparaste para venir cerca de tí y lo conseguiste y...tantas cosas, como calladamente has realizado, estoy segura, acompañándola, paseando con ella, sustituyendo a la persona que la atendía...
    Me gusta vivir con la esperanza de que nada de lo que hacemos se pierde, es gratificante vivir así y saber que Dios junto a nuestros pequeños gestos, llenos de sensibilidad y afecto, pone el "resto".
    Gracias por este precioso y estimulante comentario, en este camino de cuidadores mutuos. Besos

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