Debemos vivir la vida y entregarnos y comprometernos por aquello en lo que creemos en su justa medida. Déjame explicártelo a través de un relato popular africano.
“ Lo decía Groucho Marx en términos humorísticos. Lo sorprendente es que hay directivos empresariales que dicen algo similar. Y lo dicen en serio: “No pasa nada”; “Tampoco está tan mal”; “Todo el mundo lo hace”; “No me van a pillar”; “Sabré encontrar una buena explicación”. Y así se meten en una dinámica de la que es cada vez más difícil salir.
“Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar.”
Es lo que dijo nuestro Rey en su último mensaje de Navidad. ¿Qué ha ocurrido desde entonces y cómo valorarlo?
El pasado sábado un jugador italiano de futbol sufrió un paro cardíaco mientras jugaba y falleció. Durante todo el fin de semana en muchos campos de futbol se le recordó, dedicándole un minuto de silencio. Pero ha habido más gestos solidarios, dignos de destacar.
Tere es el tipo de persona que te encantaría ser. Motivadora por naturaleza, siempre trasmitiendo buenas vibraciones y con algo positivo que aportar.
En esta semana hay dos noticias que me merecen una reflexión: las declaraciones del obispo de Alcalá y el vídeo sobre Cáritas.
Dani Pedrosa fue detenido, recientemente, en una operación de la Guardia Civil contra una trama dedicada a amañar los exámenes de patrón de yate. Él era de los que estaban copiando. Al oír la noticia alguien, a mi lado, dijo, ¡pobrecillo! Y yo, incómodo, me revolví en la silla.
Las penas y las preocupaciones no pocas veces tardan en levantar el vuelo y alejarse.
Un caminante encontró una fuente en el camino, tomó agua, se aseó y preguntó a un anciano que se encontraba descansando:
-¿Qué clase de personas hay aquí?
Miércoles, 19 de junio
Carlos F. Barberá
Guillermo Gazanini Espinoza
Alejandro Córdoba
Juan Fernandez Krohn
César Luis Caro
José Alegre
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo