Recientemente Telecinco entrevistó a la madre de unos de los inculpados en el caso Marta del Castillo, previo pago de una importante cantidad de dinero. Como reacción las empresas Campofrío, Nestlé, Bayer, Panrico Donuts, Puleva, President y otras exigieron a Telecinco que no apareciera su publicidad durante la franja horaria del programa La Noria.
Respondiendo al aluvión de críticas recibidas Nestlé declaró “nuestros principios corporativos no contemplan patrocinar o avalar contenidos que para conseguir audiencia se alimenten de sexo, violencia o comportamientos ofensivos para el resto de la sociedad”.
Para Bayern “el eslogan de nuestra empresa no casa con lo visto en este espacio”.
Lo ocurrido es una gran noticia que está a punto de cargarse el programa. Y merece una seria reflexión sobre las consecuencias que se derivan de la misma.
Yo no pongo la mano en el fuego por reconocer que dichas empresas hayan actuado por conciencia. Pero sí estoy convencido de que si los ciudadanos protestamos y boicoteamos a las empresas que apoyen con su publicidad la telebasura las empresas aprenderán a gestionar los riesgos derivados de donde invierten su publicidad.
Aprenderán a no contratar a ciegas sino teniendo en cuenta los contenidos de los programas junto a los cuales aparece su publicidad. Aprenderán, por las buenas (por conciencia) o por las malas (por conveniencia) que “no todo vale” y sabrán que por el bien de sus negocios deberán actuar en consecuencia.
La presión que podemos ejercer sobre las empresas es un recurso potentísimo que tenemos como consumidores.
Es un poder que como ciudadanos responsables debemos ejercer. Para evitar que lo ocurrido no sea una mera anécdota sino el principio de una actuación más responsable de las empresas.
Si no ejercemos ese control, poder y presión sobre las empresas deberíamos pensar si no somos algo cómplices de que la telebasura persista. Deberíamos pensar si no incurrimos en pecado de omisión.
Hay que evitar meter a todas las empresas en el mismo paquete. Hay quien le cuesta mucho por sobrevivir y que juega limpio
Es dificil lo que proponeis pero sin duda es la forma de presionar a las empresas para que sean r`esponsables
Apoyo la propuesta de Luis. Internet hace que sea muy fácil compartir información sobre conductas irresponsables y que invitemos a mucha gente a boicotear a quien se comporta de ese modo
La única manera de que las empresas no apoyen estos programas es que nos teman a los consumidores porque podemos llegar a boicotear a las marcas que insertan publicidad.
!Promovamos el boicot!
Lunes, 28 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni