Mi vida es muy poca cosa pero hoy es un día grande.Déjame decírtelo en poesia
Como tú...
Así es mi vida,
piedra,
como tú; como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser piedra
de una Lonja,
ni piedra de una Audiencia,
ni piedra de un Palacio,
ni piedra de una Iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que, tal vez, estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...
León Felipe
(Versos y oraciones de caminante, 1920-1930)
Un profesor puso sobre la mesa un frasco de boca ancha y una bandeja con piedras y preguntó: ¿cuantas piedras pensáis que caben en el frasco?
Hoy es un día grande en la vida de Inés, la nieta de mi hermano. A su bautizo quiero aportar estos retazos de una bella bendición irlandesa
“Entre ellos ninguno pasaba necesidad” (Hechos 4,34). Entre nosotros muchos pasan necesidad. El progreso no es para todos. Las desigualdades se acentúan. Quizás haya que aceptar la recomendación de Gandhi “tenemos que aprender a vivir más sencillamente para que los otros sencillamente puedan vivir”
Hoy, dominado por la nostalgia, mis pensamientos me han trasladado a la tierra añorada donde hace 2 años dejé a mi madre y su recuerdo me evoca una poesía:
He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria -barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra-.
Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.
¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!
Antonio Machado, (Campos de Castilla, 1912)
Si la satisfacción nace de la adecuación de las expectativas a la realidad que nos rodea, ya sea personal, profesional o relacional el cristianismo no es apto para satisfechos. Ni para gente que se toma demasiado en serio todo.
Lunes, 28 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni