1. Habla con las personas. Nada hay tan agradable y estimulante como una palabra de
saludo cordial.
2. Sonríe a las personas.
3. Llama a las personas por su nombre. Para casi todos, la música más suave es oír su
propio nombre.
4. Sé amigo y servicial. Si quieres tener amigos, sé amigo.
5. Sé cordial. Habla y actúa con toda sinceridad: todo lo que hagas hazlo con gusto.
6. Interésate sinceramente por los otros. Recuerda que sabes lo que sabes, pero que no
sabes lo que otros saben.
7. Sé generoso en elogiar y cauteloso en criticar. Los líderes elogian. Saben animar, dar confianza y elevar a los otros.
8. Aprende a captar los sentimientos de los demás. Hay tres ángulos en toda
controversia: el tuyo, el del otro y el del que sólo ve lo suyo con demasiada certeza.
9. Preocúpate de la opinión de los otros. Tres son las actitudes de un auténtico líder: oír,
aprender y saber elogiar.
10. Ama y luego obra. Es transversal a todos los anteriores y es la manera más eficaz de dar testimonio y evangelizar.
Los comentarios para este post están cerrados.
Que bueno esta el articulo, gracias por enviarme cosas tan importante e interesantes, esto lo usare en el taller que dare para evaluar las actividaes del año, y ver como estamos con nuestras relaciones con los demas.
Gracias por el articulo!!! y por los correos que me envias siempre, parece increible que en la era de las comunicaciones y nuevas tecnologias estemos paracticamente incomunicados en nuestras relaciones interpersonales y necesitemos de vez en cuando reflexiones como estas PERO CREO QUE ES ASI...
Estoy muy de acuerdo con Usted, nada mejor que un buen relacionamiento y una buena atencion, hace todo.
Creo en poner "entusiasmo" en las relaciones humanas: " Entusiasmo", significa en griego que los dioses viven adentro de nosotros. Es difícil el "ENTUSIASMO" porque depende de las circuntancias externas personales que no nos ayudan. Pero no imposible. Estoy muy convencido por experiencia propia, que si le pedimos a Dios diariamente que el obre en nuestras vidas, ciertamente experimentamos que Dios vive en nosotros para bien de nosotros y los demas. Sentimos más alegría, optimismo, fe en la humanidad, más sensibles de los sufrimientos de los pobres, fuerzas para perdonar, etc, etc. Hablar de esto es una pérdida de tiempo, es una vivencia verificable en la práctica. Asunto que vas más allá de cualquier religión.
Muy buen resumen. Para empezar no hace falta proponerse cumplirlos todos ahora mismo. Quizás pueden proponerse objetivos mas sencillos. Ej, hasta las 12 a.m. saludaré y sonreiré a las personas con las que me encuentre. ( Alas 12 ya renovaré mi propósito) Así, a pequeños pasos.
Gran receta para los tiempos en que vivimos, en que el tener y el ser, nos hace creernos mas que los demas, lo que nos esta llevando a mal paradero.
Muy de acuerdo contigo, Alejandro.
Nada de enrevesadas "fórmulas mágicas para establecer la consiguiente empatía necesaria en las relaciones humanas", sino mantener actitudes sencillas, y actuar sin aspavientos en nuestro devenir diario.
Y por lo tanto, nada de prejuicios, ni de asesoramientos/consejos ofrecidos y no solicitados, porque hemos de considerar que "el otro" se halla a nuestro mismo nivel, ni siquiera a un milímetro por debajo de nosotros.
Hablar de frente, y sonreír de frente, para establecer la confianza.
Se dice que los niños "verdaderamente niños" dicen siempre la verdad, porque sus sonrisas suelen ser espontáneas.
Cuando el alma está encallecida, tanto por los años, como por los vaivenes de la vida, la sonrisa suele ser producto de la alegría del corazón, y a veces, de la bondad sencilla.
No es mal decálogo para colocarlo en el espejo, o en la puerta de la calle, antes de salir cada mañana.
Muy interesante el articulo, si la union hace la fuera, deberiamos por considerar siempre a los demas.
Lunes, 28 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni