Cree en la Universidad

Los líderes políticos, la yenka y los pobres en extremadura

18.10.18 | 19:16. Archivado en Acción Católica, Lectura creyente

Esos baldosines

Badajoz, una ciudad manifiestamente mejorable. Me he puesto chorreandito, me he acordado de la corporación entera y he oído jaculatorias fuertes a muchos viandantes. Ciertamente por una cuestión menor: baldosines sueltos, que al andar chapotean de maravilla y te ponen pingando. Nada comparable con el gran problema de la pobreza grave y severa que hay en la ciudad y en sus barrios más débiles y marginales. Pero me da que le hacemos el mismo caso. Los votantes vamos en auto y en abundancia. La mies es mucha pero los que quieren mojarse por los demás son pocos, dice el evangelio de hoy. Me acuerdo del recién canonizado San Oscar Romero, se empapó en su propia sangre como Jesús de Nazaret, verdadero profeta. También es verdad que hasta que no llueve no se ven las goteras, esto pasa con la pobreza que hasta que no se publican a nivel nacional e internacional los datos parece que no existen. Ahora han salido y ya estamos todos hablando y analizando, especialmente los políticos dada su responsabilidad y sobre todo por las elecciones que se acercan.

Líderes políticos y pobreza

Derecha…

El líder del PP en Extremadura; Monago, dice que sabe cuál es la causa de tanta pobreza y de que no disminuya: “Según ha recordado Monago, en la última década, Extremadura ha sido líder de pobreza nacional tres veces, concretamente en los años 2008, 2010 y 2017, dándose la circunstancia de que en esas tres ocasiones Fernández Vara ha sido el presidente de la Junta. Y ellos se ven como solución aportando unos datos: «Durante la pasada legislatura, con un gobierno del PP, Extremadura consiguió pasar de ser la tercera región más pobre de España en 2011, a la sexta en el 2015, con una tasa de pobreza del 35,2, que se coloca a casi 10 puntos de distancia de la actual», ha destacado el PP en nota de prensa. Parece ser que la pobreza es cuestión de legislaturas y de presidentes. Y para él es una cuestión de gran envergadura, la más importante y no se resiste a que esto siga así.

Izquierda…

El presidente Fernández Vara también tiene su versión y explicación: “… ha asegurado que una de las causas que sitúan a Extremadura a la cabeza de los datos de pobreza en estos informes es que, de los 210.000 pensionistas que tenemos en Extremadura, cerca del 60% son pensiones mínimas, lo que provoca que la brecha de pobreza entre las distintas comunidades sea tan amplia. Para paliar las cifras de pobreza, el presidente ha recordado que su Gobierno ha abierto la convocatoria permanente de la Renta Básica, ha generado empleo social para parados de larga duración y ha puesto en marcha los Mínimos Vitales o las Leyes de Emergencia Social de la Vivienda y Contra la Exclusión Social.

¿Adelante?

La verdad es que números hay para todos y cada uno los puede interpretar como le interese sin que le interesen mucho políticamente los pobres y marginados, que por cierto son de los que menos votan dada su situación.

Atrás¡

DAdo que hoy me mojaba en las calles de Badajoz me detengo en estos datos:”Según la investigación de AIS Group, la renta media por hogar en extremadura se situó en 2015 en 21.092 euros, frente a los 24.054 de 2009. De acuerdo con este estudio, Mérida es el municipio extremeño de más de 50.000 habitantes con un mayor índice de “pobreza anclada”, un 34,4 por ciento.Esto quiere decir que habría alrededor de un 34,4% de personas en la ciudad que reside en hogares que en 2009 se habrían considerado en riesgo de pobreza, esto es un 11,37% más de los que se consideran en esta situación según el umbral de 2015. Tras la capital extremeña, se situaría Badajoz con una tasa de pobreza anclada del 30,8%, un 8,98% por encima de la tasa registrada acorde al umbral de 2015, y Cáceres con una tasa de pobreza anclada del 29,7%, un 8,39% más.” Datos para todos los gustos y todos los colores, que cada uno maquilla y vende como le parece. Se trata de la pobreza anclada que permanece.

Primero los últimos: por la equidad y la dignidad de lo humano

Sea como sea, como yo ando por Badajoz y veo muchos baldosines sueltos, y me he enterado que, tras ahorrar mucho en tres años, se van a emplear en nueve meses unos 25 millones de euros en obras, antes de las elecciones. Pido que a la hora de elegir los baldosines y priorizar, se comience por las zonas de pobreza grave y severa. Ahí es donde se ve la voluntad política de enfrentarse a la pobreza, en los presupuestos y en las claves de utilización de los mismos. Hace un año reformamos la casa de mis padres en el pueblo y toda la gente me aseguraba que lo primero era el tejado y los bajos de la casa y sus cimientos, que la fachada después. No estaría mal que dado el interés de los políticos en el tema de la pobreza ante los últimos datos que hemos recibido de estudios nacionales serios, se comenzara por el tejado y los cimientos, y la fachada pasara a un segundo plano, aunque sea lo que más se vea y lo que más puedan valorar los más seguros y fuertes que tienen en sus manos la mayoría de los votos.

Voto por …ellos

No estaría mal que los que vamos a votar nos interesáramos por la priorización en estos gastos de las arcas municipales, para que si tenemos preocupación por lo social y por la realidad de la pobreza, y todos sus sufrimientos, nuestra papeleta a la hora de votar tuviera en consideración esta población y votáramos desde ellos y a favor de ellos. Ya sé que mucho será en infraestructuras, calles, etc., pero a eso nos referimos : ¿qué infraestructuras y qué calles se van a priorizar en estos nueve meses? La verdad, que no es nada fácil la tarea de gobernar bien una ciudad, la polis requiere de mucha participación y mucha ciudadanía por parte de todos. Tenemos que despertar y participar, educar en la ciudadanía política a nuestros niños y jóvenes. Por cierto me encanta ese proyecto de las parroquias de las barriadas más débiles y marginadas de la ciudad que están proponiendo, desde cáritas diocesana, un proyecto conjunto para análisis, juicio y propuesta de trabajo en orden a favorecer la lucha contra la pobreza, unidas a todas las instituciones interesadas en el problema de los barrios. No deja de ser una senda nueva que podrá ayudar a todos a hacerlo mejor.


Francisco de Asis y la Tropa solidaria, el valor del "Quaercus"

04.10.18 | 10:57. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

TROPA SOLIDARIA, FRANCISCO DE ASIS Y ECOLOGIA INTEGRAL

¡Nos mola este papa y lo queremos ¡

Así sienten un puñado de preadolescentes de nuestra parroquia que, traspasado el umbral nada fácil de la primera comunión en lo que tiene de social y lúdico, siguen campeando por nuestros pasillos, salones, patio y templo. Se llaman así mismos la “Tropa solidaria virgen de Guadalupe”, en su lema está como horizonte ser solidarias, ayudar y compartir. Quieren ser mejores y hacer un mundo mejor. Hoy comienzan su andadura del curso nuevo y lo hacen en el día de San Francisco de Asís, precisamente en el día que se clausura el tiempo de la creación que comenzó el uno de septiembre. En dicho tiempo el Papa nos invitaba a reflexionar sobre la ecología integral: el cuidado de nosotros mismos, de los demás y de la naturaleza, de toda la creación. La búsqueda de la armonía y la paz que llega por la fraternidad y el cuidado mutuo del hombre consigo mismo, con los demás y con todo lo creado. Es una invitación a tomar conciencia de lo que está hiriendo a nuestra casa común y que tiene consecuencias sobre todos los hombres.

Para celebrarlo hoy estos chavales, junto a los mayores que se unan, van a orar ante Dios, agradeciendo, pidiendo perdón y fuerzas para cumplir la voluntad del Señor que nos mandó cuidar y cultivar todo lo creado. Pero también se van a comprometer a vivir hábitos nuevos y cuidados que favorezcan lo humano y lo natural en el mundo, firmarán sus compromisos como tropa militante en favor de la armonía y la paz con la naturaleza. Y como señal de ese compromiso y esa actitud ecológica integral plantarán en el patio de nuestra parroquia, junto a la virgen de Guadalupe, un roble extremeño de los que quedan muy pocos en Extremadura. Allí se hará compañero y hermano de una encina, ya crecidita, que plantamos hace más de diez años en el centro del patio. Queremos que la seña de lo extremeño tanto en nuestra patrona, como en nuestro patio sea visible y signifique nuestro compromiso por esta tierra y este pueblo del que nos sentimos orgullosos. Sabemos que tenemos una riqueza sin igual en nuestra tierra extremeña que no podemos ni venderla, ni esquilmarla, ni maltratarla, sino cuidarla y mostrarla orgullosos como lugar de vida, salud y esperanza.

Que Dios bendiga nuestro “Quaercus” y con él a esta tropa, tan divina y tan humana, a nuestra parroquia, y a nuestra tierra extremeña, y se cumplan nuestros deseos de un mundo mejor. Nuestro lema para hoy es sencillo: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo” (Ghandi)


Predicar y dar trigo

02.10.18 | 00:31. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

¿Quién predica a quién?

(A David Cruz, el nuevo diácono)

De Francisco de Asís a mi compañero Paco

San Francisco enviaba a sus frailes a predicar el Evangelio y les aconsejaba que sólo en últimas lo hicieran con palabra, y siempre el pueblo dijo que no era lo mismo predicar que dar trigo. Querido David –nuevo diácono de Badajoz-, no están los tiempos para mucha prédica. Así lo sentía hoy cuando, al dejar el coche en el aparcamiento, escuchaba a una persona, que decía a sus compañeros que él no creía en los curas ni en el montaje de la Iglesia, que no le vinieran con cuentos. Yo los saludé amable como ellos lo fueron conmigo, ayudándome a colocar mi coche a buen seguro. Al llegar más tarde a la parroquia, me comenta una feligresa que ayer tarde celebró un sacerdote acompañado por el nuevo diácono, David, que predicó por primera vez. Llevaba preparada su homilía en tres cuartillas, con mucho decoro. El formador que le acompañaba indicó que muy bien, que quizá fue corta –con sonrisa-, pero la feligresa, con rapidez dijo que había tenido la medida correcta y que no la abandonara cuando perdiera los miedos primeros, más vale decir poco y bien. En la tarde, al celebrar me encuentro con el guion de la homilía que mi compañero Paco había utilizado y me puse a leerlo y contemplarlo en silencio, porque sé de su preparación concienzuda semanalmente. Algunas personas amigas , que la habían escuchado, se habían identificado con ella. Se trataba del evangelio en el que Jesús dice a sus discípulos que no rechacen a aquellos, que no siendo de su grupo, sin embargo, hacen el bien expulsando el mal, que eso tiene valor más allá del lugar de referencia, que sean abiertos. Me gusta la reflexión del compañero y algunas de sus afirmaciones: “nos cuesta vivir la unidad en la pluralidad. Criticamos duramente a los que tienen diferentes planteamientos…nos situamos con superioridad y prejuicios, juzgamos severamente. Sin embargo, el espíritu es libre, actúa donde quiere y como quiere, no se deja condicionar ni por ideologías, ni por instituciones, ni por autoridad alguna. A la acción de Dios no se le puede poner límite alguno… hemos de ser humildes para aprender de los demás, reconocer la verdad del otro, agradecer lo que los otros aportan a la vida y a la sociedad”.

¿Nosotros y ellos , o ellos y nosotros?

Quién predica a quién no está tan claro. Al final decía: la misión de la Iglesia es trabajar por el Reino y su justicia, lo demás no es tan importante ¿Hay personas que no piensan como nosotros, que no tienen nuestras creencias…que no son de “los nuestros”? ¡Qué importa ¡ ¿Están a favor de la vida, de los últimos, de la justicia?¿lo último y principal es para ellos la lucha contra la pobreza y la desigualdad? Entonces esos son también de “los nuestros”, porque nosotros somos “de ellos”. Todos unidos para eliminar el dolor, la muerte, la miseria, la injusticia. Eso es lo que vale se trata de sumar, no de restar”. Y pienso en el señor del aparcamiento y estoy seguro que, si vivimos esto que ha predicado mi compañero, acabará pensando de otra manera de la Iglesia. No tendrá que condenarnos como lo hacía hoy.

La música y el baile desde corazones evangelizados y libres

El día anterior pude asistir al concierto del coro Gospel “Living Water” de Madrid, celebrado en el palacio de congresospacense. Allí fue otro modo de predicación. Estuvimos cientos de personas creyentes y no creyentes, cristianos de distintas iglesias, y fue un gozo, una celebración de vida, luz, esperanza, hecha canto, baile, sonido, silencios, interpelación, emoción. Sin duda un nuevo modo de predicar, inspirado en los gritos y cantos de los esclavos que buscaron la luz de la liberación y no permitieron que les robaran ni le compraran su esperanza, que sólo la ponían en Dios, en el verdadero que da sentido a la vida. Fue un sermón realizado por ochenta personas, la mayoría jóvenes, que llevan años dedicados a ser testigos de su vida y transformación en la fe, a través de la música, llenos de libertad por el tesoro descubierto, cantan si ataduras al que los ha librado y lo ofrecen en gratuidad, enamorados de la Palabra.

La predicación pura de una niña bautizándose

Horas antes, yo había administrado el bautismo a dos niñas, Carmen de un año, que gracias a una sociedad justa y al progreso tiene vida, y Aitana de nueve años. En el interrogatorio ritual del credo dialogué con la mayor y me sentí seducido por su pureza en el modo de hablar y sentir a Dios, en el motivo de su deseo de sentir a Cristo en su interior y de ser de su Iglesia, sus propios padres reciben continuamente su predicación sobrepasándoles según me cuentan, al no ser ellos muy creyentes. Nos dejó a todos interpelados y emocionados, nos decía que estaba tan contenta como nerviosa por lo que estaba sucediendo, había compuesto su propio credo desde catequesis y nos lo predicó su inocencia pura.

La predicación oculta del amor comprometido

Y para terminar el sermón del día, la vida. Me cuenta una madre que tiene una niña pequeña sin visión, que una señora que conoce está muy preocupada porque su hija, no se manifiesta creyente, ni practicante; pero esta amiga le responde que ella da testimonio de que su hija es divina, cristiana, porque cuando ella tuvo que hospitalizar a su hija mayor, le faltó tiempo para ir a su casa y llevarse a la niña ciega hasta que saliera del hospital, sin ser familia ni nada. O sea, que muéstrame tu fe sin obras que yo por las obras te mostraré mi fe. Y es que aunque nos calláramos los curas, el Espíritu hablaría en la vida, la calle, en el teatro, en los niños, en hospitales. Habrá que predicar de otro modo, como sentí que me sugería ese señor anónimo del aparcamiento. Tú, David, hermano, no dejes nunca de preparar tus palabras con el mismo cariño que lo hiciste ayer en nuestra comunidad parroquial, con temor y temblor, porque si dejas de hacerlo así, temblarán ellos y seguirán con los comentarios en el aparcamiento. Yo tomo la lección para mí.
José Moreno Losada. Sacerdote.


Centenaria, educación e interioridad

12.09.18 | 12:27. Archivado en Docencia, Lectura creyente

Felisa y Jesús de Nazaret

Tras el mes de vacaciones siento el deseo de volver a visitar a Felisa Lairado, feligresa de mi parroquia que cuenta ya con ciento un año. Ir a su casa me renueva y me reanima, la encuentro fiel a la vida y firme en la esperanza. Ella es consciente de su agotamiento, me habla de su dificultad para respirar, de su cuerpo cansado y vencido, pero entre esos suspiros, me refiere que me quiere de corazón, que le llena de gozo el que vaya a estar con ella. Hablamos de muchas cosas y me revela su secreto, se siente almada, no entiende cómo puede haber personas que digan que no tienen alma, cómo pueden vivir desalmados. Me habla de que su cuerpo ya se va entregando, aunque nos reímos a carcajadas porque yo le digo que sigue manteniendo “mando en plaza”, y me confiesa que su alma está viva, que Dios no la abandona, recordamos el texto paulino en el que refiere que nada nos podrá separar del amor de Dios que se ha manifestado en Cristo Jesús. Y entonces me muestra el libro que está leyendo, de cientos y cientos de páginas, sobre la vida de Jesús. Le parece impresionante poder seguir aproximándose a su figura, seguir recibiendo datos históricos sobre él, para ella es la persona más apasionante de la historia. Me dice en voz muy alta: ¡irrepetible¡, y se ríe con naturalidad, afirmando: ¡claro, si es Dios, cómo va a ser repetible! Y me confiesa que lo siente muy cercano, que está siendo su compañero de camino infatigable en este paso al Padre, profundizamos en aquello de que Dios se hace fuerte en la debilidad. Termina pidiéndome que le dé la absolución porque se siente pecadora ante tanto amor de Dios que le desborda y la recibe abrazando su libro sobre la vida de Jesús. Yo me voy con la lección aprendida.

Educar la interioridad: ¿Almados o desalmados?

Primera clase

Y con esa lección llego hoy a primera hora -8,00h- a la facultad de educación para comenzar a impartir la materia de pedagogía y didáctica de la Enseñanza Religiosa Escolar. Me encuentro por primera vez con los alumnos de cuarto curso del grado de educación infantil. Primero en mi oración personal me he situado ante Dios para abrirme a sus sentimientos ante estos nuevos jóvenes alumnos que voy a conocer. Comienzo a presentarle el programa de la asignatura, a ver los objetivos que tenemos que conseguir y hablamos de aquellos que son generales, transversales y específicos. Entre los específicos aparece “la reflexión y diálogo acerca de la existencia de una trascendencia y su vivencia en el hecho religioso”. Vemos el paralelismo y complementariedad de este objetivo con varios de los generales y transversales y hablamos de la interioridad del ser humano que está de fondo del hecho religioso y que habita cada hombre, sea creyente o no. Compartimos que la preocupación por la ética y los valores no es una simple cuestión de habilidades e intrumentos, sino que tienen que ver con la interioridad y ahí enlazo con el planteamiento de Felisa,cuando habla de su alma, del ser humano como ser almado. Para poder reconocer este concepto de alma, que al día de hoy viene traducido por la cuestión de “la mente y el cerebro -cuerpo-“, les planteo de un modo sencillo unas cuestiones prácticas, una de ellas una conversación que oí ayer entre dos padres que habían estado en la presentación de los profesores de educación infantil que acogerían a sus pequeños hijos de tres años en distintos colegios. Los dos confirmaban que les habían hablado de que comenzarían todas las jornadas con el espacio de asamblea, en el que trabajarían la motivación, los sentimientos, el aprendizaje del silencio y la atención a su interioridad antes de entrar en la actividad más formal. Hablar de silencio, conciencia e interioridad es hoy, educativamente, un reto y una necesidad.La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie e interior Después les planteaba la misma cuestión pero de un modo personal, les invitaba a reflexionar cómo se habían situado interiormente ante este primer día de clase, con qué sentimientos y motivaciones profundas habían llegado hoy a la primera clase. Les preguntaba si eran conscientes de lo que suponía todo este proceso, este último curso que inician, los compañeros que hoy se encontrarían y con los que compartían aula por primera vez, las inquietudes y claves con las que desean ultimar sus estudios de grado… Así de pronto, con sinceridad alguna alumna me decía que no lo había pensado, que esta mañana sintió cierto disgusto porque ya no estaba en casa, porque volvía a la dura tarea del horario y la disciplina… Los pensamientos generales en muchos eran que venían a acabar esta etapa y querían terminarla cuanto antes, etc. Les planteaba la dificultad de educar la interioridad de los niños si no tenemos trabajada la nuestra propia, y que esto de ser almado, o tener interioridad, no era una asignatura pero forma parte de lo general y lo transversal de la educación y la construcción de la persona. La Enseñanza Religiosa se ha de dirigir a estos objetivos desde su peculiaridad y especificidad, pero necesita una estructura básica capaz de desarrollarlos y enriquecerlos.

La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas e interiorQuedé emplazado con estos alumnos, que hoy han estado atentos y despiertos -a pesar de la hora y de ser la primera clase- a que reflexionaran sobre estas cuestiones interiores y sencillas, les invité a ponerles nombre y a compartirlas:

Con qué espíritu y motivación interior vengo a ultimar mis estudios a la facultad.

Soy consciente de la riqueza que suponer estar en la universidad y ser universitario o siento más su parte de carga y dificultad, de pura tarea.

Qué tipo de relación aspiro a tener con mis compañeros y profesores. Qué me gustaría evitar y que deseo fomentar. Qué puedo aportar y cuidar yo para esa relación.

Qué aspectos de mi persona considero que puedo y debo desarrollar este curso.

Este año habrá elección a rector en la universidad: ¿me informaré y participaré, o creo que no es mi tema? ¿Qué mensaje me gustaría hacerle llegar a los candidatos a rector desde tu experiencia de alumno veterano?
Les animé a compartir algo de su reflexión entre todos y con la sociedad, la que subvenciona sus estudios y espera mucho de ellos.


Encuentro internacional de estudiantes en Roma

Saray y Fer, jóvenes estudiantes camino de Roma

En los caminos de la Pastoral Estudiantil

Es una pareja de estudiantes extremeños que se han conocido, y se han enamorado, en el proceso de querer construir sus personas con criterio y originalidad. Buscadores de verdad y de sentido. Ella de Plasencia, él de Badajoz, los dos pertenecen desde su adolescencia temprana a grupos de JEC –juventud estudiante católica- en sus respectivas parroquias, y ahí han ido cuidando su ser joven, su personalidad, su sentido del estudio y su dirección de vida contrastada con el evangelio, en grupos de vida y reflexión, a la vez que de acción, ahí se han encontrado descubriendo juntos el amor y a Jesucristo.

Ayer recibía un watsap de Saray, que tras realizar formación en módulos superiores de asistencia a mayores y de igualdad de género ahora comenzará los estudios de graduado social en la UEX, pidiéndome opinión sobre cuestiones estudiantiles porque pronto va a estar con estudiantes de muchos países y tiene que hablar desde la realidad de nuestro país; hoy ha estado en mi despacho en la facultad Fer, para compartir conmigo sus últimos pasos, previos ya a la presentación de su trabajo fin de grado en ingeniería y su solicitud para un master de especialización en Sevilla para este curso, pero sobre todo para ponerme al día de su próxima participación en el encuentro internacional de estudiantes católicos, que se celebrará del 10 al 17 de Septiembre en Roma.

Los dos están inquietos y gozosos porque en unos días están viajando a Roma, para representar a la JEC española en un encuentro internacional de estudiantes católicos previo al sínodo mundial de los jóvenes convocado por el Papa Francisco. Allí se juntarán unos cincuenta jóvenes estudiantes en un congreso organizado por la JECI, en el cual se plantean un objetivo de la educación en el mundo y para los jóvenes: “Construir un ambiente de aprendizaje seguro donde los estudiantes tengan la facultad de convertirse en solucionadores de problemas y cambiadores del sistema con el fin de crear un mundo más justo, pacífico, humano y sostenible para todos.”

Congreso de la Juventud Estudiante Católica internacional

Se van a encontrar con jóvenes cristianos de distintos países que creen en su protagonismo y que quieren unirse a otros jóvenes para formar parte activa de la sociedad y el mundo, desde el ámbito escolar y estudiantil, y dar respuesta a los grandes retos que tenemos planteados. Entienden que la educación y la formación formal y no formal ha de ser un instrumento para luchar por objetivos de dignidad, justicia e igualdad en nuestra historia. Les preocupa la seguridad en la educación, pero una seguridad integral, la que ayuda a las personas a crecer en dignidad y libertad. Los frentes que más les duelen e interpelan son el acceso a la educación y su calidad, la pobreza y otras formas de exclusión, la necesidad de un crecimiento de los servicios de educación al mismo ritmo del crecimiento de la población mundial, la dimensión vocacional de los estudios y su futuro profesional. Ante estos retos se preguntarán por el papel que los mismos estudiantes pueden desempeñar para enfrentar esos desafíos y deficiencias en el sistema actual y para involucrar a las partes interesadas en un diálogo significativo hacia la creación de una educación de calidad verdaderamente integral para todos.

Los objetivos del protagonismo estudiantil juvenil

Los organizadores manifiestan que como estudiantes católicos quieren reafirmar dentro de la Iglesia y en sus países, comunidades locales, su compromiso activo para hacer que todos los retos planteados en el encuentro tengan eco en sus lugares de origen. De este modo se preparan y aportan para el próximo Sínodo de Obispos sobre “Juventud, Fe y Discernimiento Vocacional” que se celebrará en octubre de 2018 en Roma, consideran que es una buena ocasión que tienen para hablar y confirmar su voluntad de contribuir a que nuestra misión tenga un carácter social. Están convencidos de que uno de los lugares más importantes donde los jóvenes quieren ser escuchados es la escuela; su compromiso como estudiantes comienza desde allí y allí tiene el objetivo más efectivo, deseando unirse a otros estudiantes comprometidos.

Jóvenes con procesos integrales de vida y de fe

Y yo me siento gozoso y orgulloso de que dos estudiantes sencillos, de nuestra tierra y de nuestra universidad, habiendo vivido procesos personales y comunitarios, en los que su ser estudiante ha sido lugar de verdadera educación integral, se preparen con tanta ilusión y gozo para un encuentro en el que van con el testimonio sencillo de sus propias experiencias, de muchas reflexiones compartidas, de acciones realizadas en su ambiente, de espacios de formación continuados, de participación en foros públicos y mediaciones sociales y políticas como el consejo de la juventud de Extremadura, y movidos por el espíritu de evangelio de Jesús, que tienen con asiduidad en sus manos, que les ha llevado a unir fe y vida, sentido y estudio, vocación y profesión. Me descalzo ante ellos y vuelvo a creer en los jóvenes y no por lo que me dicen, sino porque yo mismo lo he visto en muchos, hoy en Saray y Fer. Allí compartirán trabajo y jornada con el Papa Francisco, seguro que será algo vivencial y marcará una vez más sus vidas para que no se agote su inquietud.

José Moreno Losada.


Desnudez ante la Palabra

05.09.18 | 13:56. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

Por los caminos y moradas de Teresa... hace décadas que en el tiempo vacacional puedo dedicar una semana para retiro espiritual en el contexto de la casa de ejercicios de Santa Teresa en la carretera de Burgohondo, en Ávila, frente al soto. Siempre en la última semana de Agosto, fuera de periodo escolar, lo que permite hacerlo con toda la paz del mundo, y además porque lo organizan desde la asociación del Prado y me gusta su metodología del "estudio del Evangelio".

Este año lo ha acompañado José Julio Rodríguez, sacerdote de Ourense, que es asistente con el equipo internacional del Prado en Lyón. Fiel a su carisma, nos ha presentado el esquema de un laborioso estudio del Evangelio sobre el ministerio sacerdotal, a partir de las cartas de Pablo a Timoteo.

La gracia del estudio del evangelio supone la desnudez ante la Palabra de Dios. Buscan con un cuidado exquisito dejar a la Palabra ser ella misma y decirse en su totalidad, sin aditamentos, olvidarse de uno mismo para no obstaculizarla y acogerla tal como ella quiera presentarse en su desnudez total. Y desde, la pobreza de un decir muy esquemático pero muy rico en la conexión de los textos bíblicos, respondiendo a lo que podemos preguntarnos, nos ayudan a desnudarnos de nosotros mismos ante la Palabra, a acogerla y dejar que entre en nosotros para hacerse carne entrañablemente, en lo que tiene de sanación, iluminación, corrección, interpelación, ánimo, alegría, fuerza, gracias y salvación.

Siempre ayudándonos a situarnos como llamados y elegidos, desde nuestro bautismo y, singularmente, en nuestro ser ministerial. Allí nos encontramos sacerdotes de muchas diócesis españolas, algunos repetimos y nos reconocemos ya como hermanos en la oración y ante la palabra, aunque cada uno pertenecemos a nuestros propios presbiterios, pero lo tomamos como un camino a la fuente donde consideramos que se nos da un agua pura que mana y corre, trayendo vida, aunque pueda ser de noche tanto en la historia como en la iglesia. Nos convoca la sed de beber en Aquél que nos ha llamado, y a quien tenemos que volver para más conocerlo y amarlo, para que nos siga haciendo a su manera y nos renueve en el don y en la tarea, para que nos reavive, aunque sea de noche.

Curas de ejercicios espirituales en Ávila

Así ha sido este año, José Julio ha sido un buen obrero de la mies del Señor y nos ha dado lo que el Espíritu le ha descubierto a él, desnudo ante la Palabra y aceptándola en toda su desnudez y profundidad. Con su ayuda discreta, la Palabra ha resonado en nuestro interior y nos ha abierto a claves del ministerio que Pablo le recuerda y anima a revivir ministerialmente a Timoteo: "Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos, pues Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza."

Allí hemos digerido esa Palabra dulce y amarga, a la vez, que cura y sana para hacernos más auténticos por la gracia de Dios en este momento eclesial que nos llama a conversión, a lo más original y propio de la Palabra de Vida. Comparto luces y llamadas de este tesoro recibido:

El ministerio sacerdotal sólo se entiende en el misterio de la gracia y está marcado, tanto en su origen como en su misión, en la gratuidad del Dios que da el don y la tarea. Nada hay de auténtico en el ministerio que no sea Gracia divina.

Ministerialmente hemos sido injertados en Cristo para tener sus mismos sentimientos. En nuestra fragilidad hemos recibido el don de poder seguirlo y participar en su misión siendo don para los otros.

El verdadero camino abierto para el ser ministerial está llamado al proceso de la radicalización evangélica, o se camina por él o no llegaremos a ser reflejo de Jesucristo. Hoy la llamada profética en el ministerio se hace urgente.

El ministerio no habla de sí, es testigo del Otro, la contemplación de Jesucristo, para dejarse hacer por él, es la clave para poder ser su testigo verdadero, y poder llegar a los humildes y sencillos, aun en la contradicción y el rechazo.

La esencia del quehacer ministerial está en dejarse habitar por la Palabra que se da, con autoridad, haciéndose acontecimiento y acción creadora en medio de la historia. Las Palabra sigue cumpliéndose y el ministerio la proclama y la señala, sin poseerla.

Instruir y enseñar es el meollo de la misión, hacerlo en contextos difíciles y en medio de la vieja cristiandad es todo un reto. Sólo quien se deja enseñar e instruir diariamente por el Maestro podrá hacerlo para los hermanos, el estudio del evangelio, el conocimiento de Jesucristo es el instrumento para mantenerse vivo en la misión hoy.

El sacerdote ha de ser un hombre de fe y ha de velar por su pureza frente a ideologías y doctrinas. Hoy creer es de locos, nos hemos de abrir a la difícil asignatura de hacer gozosa y atractiva la kénosis de la fe. Ahí está la única autoridad del ministerio.

El único mandato para el ejercicio del ministerio es la caridad, amar como él nos ha amado, como el Padre lo ama a él. La fe y la caridad van juntos y el evangelio es un derecho de los pobres, que son los que han de recibirlo con preferencia como verdadero signo del Reino de Dios.

La respiración y supervivencia en el ministerio no viene de la propia resistencia y poder, sino de la comunión y fraternidad en la única misión, en el mismo don y con la misma gracia. El presbiterio solo es fecundo en la familiaridad y el camino apostólico compartido. Sin comunidad no hay ministerio, hoy estamos llamados a cuidar y cuidarnos en el presbiterio.

Y hay un camino que no podemos abandonar para la verdad ministerial, sólo la oración nos evita ser desalmados, ahí él viene a habitar en nuestros corazones y nos renueva en el don y en la gracia de la llamada y la misión. Oración que acaba siendo de intercesión por aquellos para los que hemos de ser pan comido.

Bendito sea Dios, que nos enriquece con estos alimentos y riquezas del Espíritu. Una vez más "el estudio del evangelio" sirve al ministerio.


Desde Regla, el perdón de Asis

04.09.18 | 14:08. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

EL PERDÓN DE ASÍS, DESDE REGLA

Me considero afortunado por ser uno de los agraciados que puedo pasar unos días de descanso y remanso en la casa de Santa María de Regla, fusionada con el convento y el santuario formando una unidad de solaz y paz gratuita e impagable junto a la playa y el mar.

En estos días los franciscanos, que sirven y regentan este lugar mariano, celebran con gozo la fiesta de la porciúncula y su perdón, la indulgencia que puede ganarse en todas las iglesias franciscanas cada dos de agosto, día de la dedicación de la Iglesita consagrada a la advocación de Santa María de los Ángeles.

La fiesta se abre y su celebración nos alberga a todos. Durante estos días he celebrado, por encargo del guardián y rector, la eucaristía de las diez de la mañana, pero hoy me piden que celebre a las ocho de la tarde, con la solemnidad de esta celebración del perdón de Asís, la fiesta de la madre. Eso hace que yo me abra a este espíritu singular.

Me informo de que en Julio de 1216, Francisco de Asís pidió en Perusa a Honorio III la indulgencia plenaria para que todos los que se acercaran con espíritu contrito y confesado a esta iglesita de Santa María de los Ángeles, donde él había sentido el perdón de sus pecados con certeza y había recibido la confianza profunda de que estaba en gracia. Su deseo era que esta experiencia de gracia reconciliada y sanante se hiciera extensible a todos los heridos en su alma y en su amor, que pudieran sentir el amor salvador y perdonador de la misericordia divina.

Él, en la reconstrucción de aquella simbólica iglesita, había sentido este perdón y gracia de Dios en un proceso de reconstrucción de su propio ser,en la metanoia de su existencia, en unos niveles de grandeza espiritual que pasaron por la riqueza de la pobreza en el encuentro con lo poco necesario para vivir dichosamente, y ahí entendió la naturaleza como hermana, y todo lo que le habita como don generoso de un padre que nos llama a la fraternidad con todo lo creado para vivir en la unidad que nace de la misma fuente del amor y que nos conduce al mismo horizonte escatológico en la nueva creación transversalizada por la unidad del Espíritu.

Esta misma gracia le había descubierto libre consigo mimos para encontrarse con los hermanos, y besando al leproso herido, que le provocaba rechazo, se reconcilió con todas sus sombras y sus lepras personales, abrazándose a sí mismo en humildad, para poder abrazar a todos en compasión y misericordia. Se consolidó libre en su interior para poder amar sin límites a toda la humanidad en una hermandad que nacía de la sangre de Jesucristo en una llagas que se universalizaba en un amor sin fronteras. Y ahí entendió que su gloria estaba en la alabanza divina, con los sentimientos del Jesús sencillo y humilde de Nazaret, el que en la sencillez del Belén nos mostró la gloria de los ángeles y del Altísimo, viniendo de la esclava María, reina de los ángeles y de los cielos, en el amor y la resurrección del crucificado glorificado.

Hoy recibo su carisma a la luz de la encíclica “Laudato si”, que nos lo presenta como un hermano santo de actualidad radical y necesaria. El Papa Jesuita proclama la grandeza de este santo franciscano, como un referente universal de alegría evangélica en el deseo de una ecología integral. Y desde esta ecología me abro al sentido del Perdón de Asís. Hoy cuando vivimos heridas, dolorosas y sangrientas, tanto en la creación natural, como en la realidad histórica humana y en la relación con lo divino. Cuando la naturaleza grita en un agotamiento deshumanizador por explotación desnaturalizada y explosiva, cuando los hombres huyen como animales despavoridos en refugiados por millones –En cualquier playa…– , en hambrientos sin horizontes, cuando la sociedad se siente rapidada y estresada, desorientada y sinsentido. Hoy ante estas heridas no hay otro bálsamo que la profundidad de una indulgencia que venga promovida por una auténtica reconciliación, por un perdón que sane y consuele, que genere confianza y esperanza de verdad y de amor. La indulgencia viene del corazón del padre y pasa por modos de vida que son felicitantes en el amor y que pasan por rutas sencillas y sabias que siempre han encontrado los pueblos fieles en la búsqueda de lo auténtico:

Una reconciliación con la naturaleza que pasa por el gozo de la sobriedad, que con sabiduría distingue lo necesario de lo accesorio y de lo caprichoso, sin dejar su libertad en manos de un tener y un consumo que rompen la armonía y secuestran la paz en una rapidación estresante y depredadora de unidad interna de lo humano
Un perdón que pasa por el reconocimiento de la propia historia, de la aceptación de nuestras propias sombras a la luz del amor del Padre en el Hijo, y en un abrazo compasivo a las historias y sombras de los hermanos que necesitan nuestra palabra de perdón y de aliento en su pobreza y en su dolor, en su propio pecado y en su miseria, que sólo puede ser sanada con la certeza de que la nuestra ha sido perdonada y Dios nos ha dado su gracia.

Así nos abriremos a la experiencia del Dios que nos bendice continuamente con una bendición de armonía y de paz, que sana toda división y trae el aceite del consuelo y el vino de la esperanza a nuestras vidas. Esa experiencia que pasa por la conquista del silencio y la contemplación, de la oración sencilla y confiada en la alabanza al Padre que nos hace hermanos en la ternura de todo lo creado.

Bendigo a Dios por poder reflexionar y compartir esta “Indulgencia de la porciúncula” desde este corazón franciscano que empapa el santuario de Regla y esta casa de Oración, remanso de paz y de descanso de la que gozo en estos días. Pido a Dios mi unificación armoniosa en el espíritu franciscano en esta fiesta del perdón de Asís, quiero amar más la naturaleza desde el compromiso con la sobriedad, perdonar más desde mis propias heridas sanadas y orar con más fe y alegría al buen Dios que me mima y me agracia constantemente: En lo humano y lo divino.

Paz y Bien, desde el santuario de Regla en Chipiona


Oración desde Aquarius

16.06.18 | 12:07. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

Querido Padre, hoy estoy confundido, mi oración comienza con un sinsabor fuerte. Confiado en ti, he querido entrar en la misericordia por la puerta de la cautividad, atendiendo tu ruego de redimir a los cautivos. El escenario me supera, contemplo el dolor y el sufrimiento, sin sentido aparente, y me doy de bruces con el infierno en medio de la historia y de todos los que han descendido hasta él, encontrándose en lo más bajo, duro e indeseable de lo inhumano. Veo el mundo de los refugiados y de todos los cautivos y me rompen por dentro. “Aquarius”, es más que un suceso es el grito de la historia en el hoy de Europa. Es la señal de un mundo herido, de una sangre en la ecología de lo humano, de lo natural, abierta en lo impide la libertad, la dignidad, la esperanza.

Mis ojos desean cerrarse, para que mi corazón no zozobre ni tiemble, pero no puedo hacerlo, porque al mismo tiempo, siento la voz de tu Hijo amado que con ternura me anima y me dice: “no temas, yo he vencido ese infierno, yo he descendido hasta él y traigo la liberación para que se pueda abrir toda puerta injusta, se sane todo dolor inhumano, salte todo cerrojo de esclavitud y de perdición, para que se anuncie el año de gracia del Señor”. Al oírle y contemplarle, con sudor de sangre y lágrimas en los ojos en el camino la pasión, con la cruz en sus hombros, alzado y crucificado en el calvario de la vida, me doy cuenta que mi Dios no es juez, sino hermano, víctima y consuelo, libertad y gracia, sanación y fuerza. Tú, mi Dios, estás en el niño solo, en la mujer embarazada, en los hombres marcados por el látigo de la esclavitud, en cada ser humano que viene en esas embarcaciones y permaneces ocultos en todos aquellos que se ahogan y no llegan, o que se acercan en el mayor anonimato de la persecución y sin los papeles, buscando solo sobrevivir.Ahí está tu Señor, te tengo al lado, callado y perseguido, ahí te haces el más cercano y no entiendo tu lenguaje, con la cultura de lo satisfecho y de lo indoloro, de los asfixiados en el puro tener y en la defensa de los privilegios injustos. Sácame de la liquidez de superficial y descomprometido y adéntrame en lo entrañable de lo humano.

Te descubro compasivo con todos los refugiados y cautivos de la historia, identificado con ellos, y veo tu rostro en el de ellos, que me espera para ser besado y darme a mí también, la salvación y la libertad que necesito. Sí, hoy siento tu invitación para abrazarme a los cautivos, como tú te abrazaste a todos los cautivos de tu pueblo y tus caminos, llegando hasta la muerte y una muerte de cruz. Siento que tu Espíritu de resucitado, me quiere quitar todos mis miedos para que arriesgue y sea capaz de adentrarme en las periferias, no desde el juicio ni desde la superioridad, sino desde la fraternidad de mi propia cautividad, que necesita ser liberada en el dolor y el sufrimiento de todos los últimos de la historia; todos aquellos que cargan con los infiernos, más desde su ser víctimas que agentes de su propia historia y su condena humana.

Y te pido, tocado por tu gracia de crucificado-resucitado, que me ayudes a saber descender contigo a los infiernos humanos de los que sufren, para poder, también contigo, ser libre y ascender a la gloria de un reino de paz y de justicia verdaderas para todos. Que “Aquarius” no nos sea indiferente.left


Etica, ciudadanía y Religión: Corpus y Ramadán.

01.06.18 | 01:26. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

Hoy: Corpus y Ramadán, templo y mezquita.

Sin el concurso de las religiones no habrá ética ni paz universal. Nuestro abrazo interreligioso – Abdel como imán de la comunidad islámica y yo como delegado del arzobispado para el diálogo interreligioso-, conocimiento, respeto y encuentro pone bases firmes a nuestros deseos de un mundo mejor y de una esperanza compartida. Otro mundo es posible y la religión lo proclama, lo quiere y se compromete a ello. Estamos llamados todos a comprometernos para que la justicia y la dignidad sea horizonte universal, la trascendencia es lugar para la alteridad y el encuentro de lo profundo en lo sagrado más allá de nuestras veleidades e ideologías. Todo lo que ayude al hombre, en lo profundo de sus convicciones, a ser más auténticos, transparentes, fraternos y compasivos es material indispensable para construir la humanidad y responder a los grandes sufrimientos y dolores de este mundo en el que vivimos y del que somos los encargados.

Corpus, justicia y caridad
La imagen puede contener: una o varias personas e interiorYo hoy he vivido esos dos momentos que se complementan y hacen visible la llamada a explicitar el hecho religioso en una sociedad en la que muchos de sus ciudadanos viven y sienten su religiosidad, como un elemento configurador de sus existencias. Por una parte, un encuentro simbólico en san Francisco, el parque se hacía plataforma celebrativa de todos aquellos que, desde Cáritas, se preocupan por la dimensión sociocaritativa de la fe cristiana. Allí se ha compuesto un “puzle del compromiso caritativo” con muchas piezas de las distintas parroquias y asociaciones , con un lema real y creído reconociendo la importancia del compromiso para construir el mundo en unidad, justicia y verdad. En esta dimensión está claro que se incluyen a todos los que se encuentran en situación de dolor y riesgo sean de la nacionalidad, cultura o religión que sean. Me encanta por ejemplo el centro de formación para las mujeres que tienen en la parroquia de San Andrés, que coordinan las religiosas del Buen Pastor, en el que conviven mujeres de orígenes y religiosidades muy distintas, cristianas y musulmanas. Resonaba en mi interior el canto del Ubi Cáritas, donde hay caridad y amor allí está Dios, y daba gracias al Padre por ese amor que solo puede incluir y nunca excluir. Una oración compartida y celebrada en el deseo de dejarnos llevar por el Espíritu de Jesús que es tan universal y católico.

Ayunando de la indiferencia indolora

Después me acercaba a la mezquita para responder a la invitación del imán Abdel a la Iglesia Católica. El arzobispo me pidió que lo representara en este acto simbólico de comunión y fraternidad, en el desayuno del Ramadán. Lo hacía con mucho gusto, tras la experiencia del curso pasado, y por la amistad con el imán y miembros de la comunidad islámica. Junto a otras personas del barrio, de la educación, la sanidad y la política, hemos compartido mesa, pero sobre todo sentido, cercanía, familiaridad y gozo de saber querernos, encontrarnos, conocernos, valorarnos y desear seguir caminando juntos en pro de lo mejor para todos. Nos alegramos de las cosas buenas que pasan en las comunidades religiosas respectivas y de poder contar con esta relación de aceptación mutua y de cuidado, sabiendo que es mucho lo que podemos aportar en las necesidades de nuestro mundo y de nuestra sociedad.

Todos deseamos que el Espíritu de la bondad nos penetre y nos dejemos configurar por lo mejor de nuestras religiones como es el amor, la compasión, el perdón y la entrega a los hermanos. Y me alegro del comunicado de Abdel en las redes tras nuestro encuentro hoy en la mezquita y la felicitación que le hemos llevado, siendo agasajados por ellos como ángeles:“Un gran placer recibir hoy a nuestros vecinos en nuestra mezquita y compartir con ellos la Ruptura del Ayuno del mes de Ramadán. Hemos pasado unos momentos cargados de convivencia y amistad.Queremos aprovechar el mes de Ramadán para acercarnos mas a nuestros vecinos, presentándoles la mejor imagen de nuestra religión, tolerancia, respeto, dialogo y amistad.”
Por eso, doy gracias por lo que vivo y siento en estos espacios y con estas personas.


Por pascua florida: comulgar y confesar

07.05.18 | 11:37. Archivado en Iglesia, Juventud, Lectura creyente

Confesar el dolor y comulgar la alegría…

Hoy ha vuelto a ser un día de contraste, de cruz y de resurrección, ¿Sabré expresarlo? Me levanté con hora relajada de sábado, con las noticias de la radio y el pensamiento en lo que iba a ser central en el día de hoy, la celebración de las primeras comuniones en mi parroquia con un grupo de diez chavales y después a compartir la mesa con familia de fe –Cordero / Toledo- en Mérida, pues Jesús también se acercaba por primera vez a altar, y yo lo siento y me alegro, como algo propio, por eso quería estar en su celebración. El sentimiento de entrada en la jornada era de satisfacción y de gozo por lo que iba a vivir en este sentido. Con esa disposición me acerqué por el barrio a una cafetería conocida a tomar un café y media tostada y gozar de la lectura del periódico en papel sin prisas, con el sabor agridulce con la noticia de la muerte, por accidente, ayer, de un joven de veinte años en Santa Marta, por donde había pasado una hora antes yo y mis compañeros que nos dirigíamos a Zafra para compartir reflexiones sobre el evangelio.

El cajero y el joven

Al salir me acerqué al cajero para obtener dinero en metálico, pues en la celebración en la que iba a participar el regalo que nos pedía el comulgando era que aportáramos un donativo para un proyecto educativo de niños sirios, que están en campos de refugiados, y yo quería ir con mi sobrecito preparado para colaborar con este gesto generoso y vivo de este querido pitufo, como le llamo entrañablemente. Estando en el cajero, un joven – que me dijo tener 33 años- me pidió un euro para comer algo, al decirle que estaba ocupado en ese momento, expresó que no quería molestarme y que esperaría todo el tiempo que hiciera falta para que yo lo pudiera atender. Al terminar mi operación bancaria, estaba allí a ver si atendía su ruego, y comenzamos la conversación que duró unos diez minutos hasta llegar a un comercio en la parte superior de la avenida, donde nos adentramos para adquirir lo que él deseaba, pero con la mala fortuna de que no había lo que era su deseo, un cono de helado que decía que costaba un euro, pero que contenía bastante azúcar y le aliviaba en su deseo.

Una confesión de dolor en la avenida

El camino por toda la avenida con sus paradas respectivas, fue una confesión en todo orden, para él y para mí, el de sus límites y yo de mi debilidad e impotencia ante su realidad. Hace unos meses había salido de la cárcel y estaba orgulloso porque no lo habían parado ni una vez para interrogarlo o llamarle la atención. Iba aseado, rompa limpia, bien afeitado, aunque se le notaba algo cansado y cierta ansiedad, pero muy controlada. Hablaba con precisión y educación, con respeto, sincerándose, pidiéndome si yo podía interceder para poder acceder a algún centro o tratamiento, porque había intentado acabar consigo mismo consumiendo droga sin límites, al salir de la cárcel con casi dos mil euros ahorrados. Sintió la muerte de su abuela unos meses antes de su salida como algo brutal, le destrozó quedarse sin esa referencia de ternura y de cariño. Tiene a su padre, pero es bebedor, alcohólico desde siempre. Él ha estado quince años en la cárcel, desde pequeño en la casa verde, a los dieciocho en dirección a la cárcel en Caminomorisco. El mismo se preguntaba y se respondía: “ si yo de pequeño en lugar de haber visto a mi padre bebido pegando a mi madre, hubiera tenido un padre que estuviera tranquilo y que leyera libros, posiblemente yo hubiera leído y hubiera elegido otro camino y tendría otra personalidad”. Llegó hasta segundo de la ESO y conserva el saber, no se ha destruido del todo, se busca a diario su dosis de droga –mezcla cocaína y heroína- pero también se preocupa de comer y cuidarse. Pero quiere dejarlo, quiere salir, no sé si realmente tiene fuerzas. Ahora ha estado con una chica que tiene carnet, trabajo, pero que también consume. Saca algo trapicheando y me cuenta cómo entre los propios negociantes de la droga los hay fieles y auténticos y los hay que engañan, adulteran y no tienen palabra. Me confiesa que, si él tuviera alguien que le acompañara, aconsejara… podría salir, porque él se esfuerza y se da cuenta de muchas cosas, aunque le dan una paga porque dicen que está algo mal de la cabeza, pero que él sabe muy bien lo que quiere. Me dice que se ha acercado a un organismo por la plaza alta para que le dieran acceso algún programa de reinserción y sanación, pero que le habían dicho que no había plazas. Me dice su nombre y su apodo, que es muy conocido en la ciudad y en mi barrio, que si yo le puedo conseguir algo –porque le hablo del centro hermano- que él estará dispuesto. Al final , al no haber el helado, le da igual que le dé el euro o no, se lo doy para que se compre el cornete en el mercadona, no sé si es que usará el papel que le envuelve para el consumo, pero en este momento no puedo no dárselo, confieso mi debilidad e impotencia. Acojo su confesión y reconozco mi culpa y mi pecado en una sociedad tan desigual y tan dura con unos y tan dulce con otros, y más cuando son niños y adolescentes. Reconozco en él a Cristo Resucitado, me ha hablado con una transparencia y calidez asombrosa, y ardía mi corazón como los de Emaús al encontrarse con Jesús en el camino. Esos diez minutos han acompañado todo mi día y lo hacen en mi reflexión y oración de la noche.

Los agraciados y amados

Al celebrar las primeras comuniones, ver a esos diez niños, después a Jesús en Mérida, tan llenos de gracia y de cariño. Al ver su gesto de generosidad presentando las huchas que durante estos meses cada uno ha estado llenando en sus casas, privándose de gustos y caprichos, para hacerle hoy un regalo a los que lo necesitan, en el día que todos les regalan a ellos, ellos quieren regalar a los otros. Al sentir cómo Jesús gozaba hoy, con su aportación al proyecto de los refugiados, teniendo la ilusión de poder enviar mucha ayuda a ese campo de refugiados e invitándonos a ser generosos no para él, sino para otros, porque él tenía todo, y le estábamos haciendo una fiesta muy bonita con muchos amigos y mayores. Recordaba la frase del joven en la avenida: “si yo hubiera tenido un padre que no pegara a mi madre, que no bebiera, que hubiera sido educado, que leyera libros…”. Y me venía al pensamiento como el papa Francisco entra en las cárceles diciendo a los presos que él no es mejor que ellos, que no sabe cómo hubiera sido si le hubiera tocado sus vidas y sus circunstancias. Por eso hoy he comulgado con la alegría de los niños y el amor de sus padres, pero me he confesado con el dolor de L.M. y llego a la noche con alegría y con dolor. Oro a Dios agradecido por los niños que hoy he acompañado en la celebración y en la familia de fe, y pongo a este crucificado viviente en el corazón del Padre, sintiendo que él me pide una mirada compasiva y misericordiosa con los que sufren. Al final asentí a su relato diciendo, en voz baja, que debía haber sufrido mucho en su vida, y él me dijo: “Padre, no se puede imaginar cuánto”. Me apretó la mano con cariño y me sonrió al marcharse.


Primera comunión:¿quebradero de cabeza?

20.04.18 | 12:37. Archivado en Iglesia, Lectura creyente

¿Qué se dice?

Hace unos días leía algo que es comentario común en la calle, sobre todo cuando llegan estas fechas de pascua y primavera y se acercan las celebraciones tradicionales de las primeras comuniones, en las que la mayoría -todavía- de nuestros niños y niñas se acercan al altar, rodeados de infinitud de elementos que los adornan por fuera y no sabemos si por dentro. La mayoría de estos elementos parecen ser quebraderos de cabezaque no tienen que ver nada ni con la COMUNIÓN ni con la SANTIDAD que deseamos para los niña/os. Todos los criticamos pero cuando llega la hora no sé que pasa que casi todos… aunque soy testigo de que hay quien no entra en el juego. Copio y pego lo recogido de un diario nacional:

Lo accesorio y , la mayoría de las veces, engañoso

“El mes de mayo está a la vuelta de la esquina, y con él llegan las celebraciones de la Primera Comunión. Según algunos estudios, cada invitado gasta una media de 70 euros en un detalle. El 44% opta por regalar dinero al comulgante; el 26% regala ropa y complementos, como medallas, relojes y pulseras; el 15% prefiere obsequiar con productos de última generación, y el 11% se decanta por los juguetes.
Entre los regalos materiales, lo más demandado siguen siendo los pendientes, el anillo, la pulsera y el reloj para las niñas, y los relojes, las medallas o cruces para los niños. A pesar de eso, las joyerías han registrado un descenso en los artículos de Comunión del 70% desde el año 2000. Además, si antes las ventas comenzaban varios meses antes de la celebración, ahora se espera al último momento.
Lo cierto es que hacer un regalo en este día tan especial siempre suele ser un QUEBRADERO DE CABEZA. ” -RECOGIDO DEL ABC en el que vuelven a ofrecer otros regalos también económicos, aunque dicen que no son materiales…anda que…- Frente a esta parafernalia de cosas accesorias y externas se nos puede ir lo fundamental.

Lo fundamental: ¿ Y que es la verdad?

Durante tres años en nuestra parroquia hemos ido acompañando en la iniciación cristiana a más de treinta niñ@s -normalmente son el doble-. Tres animadores han ido desbrozando poco a poco, la verdades fundamentales de la fe, intentando transmitirles la sencillez del credo en la iniciación Cristiana, aunque somos conscientes que la labor fundamental es la que se realiza en la iglesia doméstica que su propia familia. Tras estos tres cursos, en esta pascua, los catequistas les han preguntado a ellos pedagogicamente, qué es lo que creen y han descubierto en la fe a lo largo de este camino. Ellos se han expresado libremente y con soltura ante la pregunta trinitaria y eclesial. A partir de sus respuestas hemos elaborado su credo sencillo e iniciático, se ha hecho con los sentimientos y expresiones de los niñ@s que pronto se acercarán a la Eucaristía, en su proceso de iniciación en la fe y en la comunidad cristiana en la parroquia de Guadalupe -Badajoz-. Los sacerdotes, junto a toda la comunidad parroquial felicitamos a sus catequistas que le vienen acompañando hace tres años: Juan Carlos, María José y Marta. Y en ellos a todos los que están siendo acompañantes de otros niveles en el proceso, una veintena de personas que entienden de otros “quebraderos” de cabeza, de la entrega para que su interioridad esté iluminada y crezcan en sabiduría y gracia ante Dios y los hombres.
Su credo: el credo de la Iglesia, nuestro credo

"Creo en Dios Padre porque es el creador de todas las cosas y las personas
porque me ha dado a mis padres, mi familia y los amigos,
me ha dado la vida y me quiere.

Creo en Jesús porque nunca me abandona y me cuida,
Me da fuerza cuando estoy triste y me ayuda a perdonar,
Creo que se sacrificó por nosotros y sigue queriéndome aunque yo esté enfadado.

Creo en el Espíritu Santoporque me da paz y tranquilidad
Y cada vez que entra en mí, siento que se me limpia el corazón.
Creo que está en quienes nos enseñan,
y que gracias a la fuerza que nos da hace que seamos buenos,
queramos a los demás y sepamos compartir.

Creo en la Iglesia que es una gran familia, mi segunda familia
En la que puedo hablar con Dios y Jesús y que nos ayuda a ser cristianos
Creo en la Iglesia como la Familia de Dios de la que formo parte por haber sido bautizado.

Creo que cuando morimos vamos al cielo, pero no un cielo cualquiera, sino al CIELO en el que está Jesús.Y en el que nos encontraremos con las personas que han muerto y viven felices allí con Jesús.

Creo en el perdón, el amor y la paz".

Amén.

N.B.:

No los engañemos, nuestros niñ@s, hij@s, se merecen vivir en la verdad, aunque la emoción pretenda desviarnos.


Un grito resucitado: "POR ELLOS"

16.04.18 | 11:05. Archivado en Iglesia, Lectura creyente

“Por ellos”, grito de resurrección

La asociación “por ellos”, creada en Extremadura hace casi diez años, es entrañable y con ellos he pasado momentos de profundidad únicos. Hace unos días estuve en un encuentro regional en Mérida, reflexionando sobre el silencio y el dolor, referido a la elaboración del duelo de los hijos. Al terminar mi exposición les pedí, como en otras ocasiones, que entabláramos conversación, deseaba que compartieran el eco que estas ideas provocaban en ellos, al punto comenzaron a darse en lo profundo de sus sentimientos con una transparencia que para mí es novedosa y resucitada, por su verdad y su profundidad.

Ellos quieren vida para nosotros

Un padre de Zorita me habla de corazón y me sobrepasa en una afirmación transcendente: “Pepe, cuando estabas hablando yo no te escuchaba a ti, estaba oyendo a mi hijo, a todos nuestros hijos animándonos a vivir lo que tu planteabas, a mirar la vida y escucharla con la atención, la conciencia y la fecundidad que la propia realidad tiene para nosotros, llamándonos a abrir nuestras ventanas y puertas vitales para no encerrarnos en nosotros mismos, en nuestra pena o dolor entregados a la esterilidad”.

Sólo se escucha desde el silencio

Otro señor de Pueblo Nuevo, junto a su esposa, afirma que en su duelo han conocido a la gente verdadera, a aquellos que se acercaban y no les hablaban, sino que se silenciaban y les escuchaban sin reparo y su querer darle respuestas. Ahora, ellos han conocido la pérdida del marido de su vecina y van allí, todas las tardes que pueden, sólo para escucharla y ven la cara de satisfacción de esta mujer. Sólo desde un silencio es acogida se hacer la verdadera escucha que sana.

El silencio y el dolor, lugares de amor

Una madre de Villanueva de la Serena, confirma que la muerte te hace sensible y viva a realidades que, antes se daban, pero no entraban dentro de ti. Pone como ejemplo a otra señora de su mismo pueblo, cómo cuando murió su hijo –estando ella en un duelo muy reciente por la muerte del suyo-, sin conocerla, se plantó en su casa simplemente para estar con ella y escucharla en el mismo dolor. Desde ella se incorporó a esta asociación y este camino de vida que están compartiendo a partir de la muerte. Se trata de una sensibilidad que conoce desde el sentimiento profundo, en el silencio y el dolor se gestionan las amistades y las relaciones más profunda.

Nada como el silencio compartido en el amor

Así lo confirma otro padre pacense, expresando que, en lo vivido con su hijo, recuerda como momentos esenciales y vitales aquellos que compartieron en medio de la naturaleza en silencio, buscando por ejemplo espárragos, alejándose uno del otros, volviéndose a encontrar, descansando juntos, volviendo a caminar y regresando serenos y alegres llevando a casa lo que cada uno había encontrado pero unidos en mismo manojo o maceta. El silencio vivido en la serenidad y en la paz… como aquellos abuelos, sentados en la puerta de la calle al atardecer, cada uno en su silla, ven irse el sol sin decirse nada, porque todo está dicho y el amor sigue vivo, vivo.

Cuando el dolor se transforma el amor, signo de curación

Otra madre se hace eco que cómo la meditación le está ayudando a entrar en la reconciliación con su dolor, que está notando como en su interior el dolor se está transformando en amor. Aunque hay algo que todavía se le resiste, siente mucha envidia y pena cuando ve a otros de su edad, en sus amigos o propios familiares, que disfrutan de sus nietos en el parque. No lo puede remediar, le queda todavía mucho en este camino de silenciarse y acogerse en el dolor.

Cuando el dolor se abre a la entrega

Un padre se une en este momento y confirma esa sentencia de que el duelo no está acabado hasta que comienzas a vivir acercándote a otros y dejándote afectar por su dolor, llevándole consuelo y vida, más allá de mirarte tu propio ombligo y tu propia pena. Cuenta la parábola que a él le abrió los ojos en esta asociación y que se la contó otro padre: Un señor le insistía a Dios que le permitiera ver a su hijo fallecido, aunque sólo fuera un minuto, para ver cómo estaba… insistía, insistía y Dios, por su pesadez, se lo concedió. Se abrió una ventana y comenzaron a aparecer jóvenes fallecidos, con paz y serenidad, todos portaban unas velas, pero unos las tenían encendidas y otros apagadas. Apareció su hijo, y lo vio bien, habló con él… pero vio que su hijo llevaba la vela apagada y le preguntó por qué él la llevaba apagada, el hijo le respondió: Papá, todos los días en la mañana la saco encendida, pero al poco rato, tú con tus lágrimas me la apagas. El coordina y se compromete en una asociación de Alcohólicos y ahí es donde más ha crecido como persona.

Lo más humano del dolor

Y termina una señora mayor que hace ya tiempo que murió su hijo confirmando que todos los que estamos aquí no tenemos dudas de que ahora somos mucho más humanos y sensibles de lo que éramos. Nuestros ojos están más abiertos, nuestros corazones más vivos, nuestra esperanza más comprometida, y nuestros lazos de relación muy sinceros y cariñosos.

Seguir amando y viviendo: Por ellos.

Acabamos con un ejemplo muy sencillo como el de la cinta en la empresa que si va muy ligera es imposible poder actuar en ella y hacer las cosas bien, para intervenir hay que levantar el acelerador, y así en la vida. Y sólo parando y haciéndonos conscientes, sin huir de nosotros mismos, de la realidad, de nuestros sentimientos y abriéndonos a la comunidad, podemos encontrarnos con nosotros mismos, con los demás, con la vida en general, y sólo así podremos reencontrarnos con nuestros hijos de un modo nuevo y verdadero más allá de la mentira de la vida, en la verdad que nos llena de sentido, aunque todavía cubiertos de dolor y de ausencia. Al comenzar la comida, Alejandro, nos recordó que faltaba el ritual principal: alzar la copa todos juntos y, en un solo grito, brindar con claridad y amor POR ELLOS.

Está claro que en Pascua no cabe otro grito que el de la vida y el amor, “por ellos”, hoy con sabor a resucitado.

José Moreno Losada


Viernes, 19 de octubre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Octubre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031