Cree en la Universidad

Conciencia, consciencia, en el presente

02.12.18 | 21:10. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

(Revisando y profundizando nuestros proyectos de vida)

Un año más nos hemos adentrado juntos en un quehacer que puede parecer extraño al mundo, y quizá también en más de un ámbito eclesial, el grupo de revisión de vida de profesionales cristianos de acción católica hemos revisado nuestros proyectos personales de vida y acción. Hemos empleado un fin de semana para trabajar en común nuestras vidas en aquellos aspectos que consideramos fundamentales en orden a proyectar y vivir nuestra propia existencia haciéndonos cargo de nuestra historia, encargándonos de nuestra persona, profesión, familia, ciudadanía, vida de fe… buscando la profundidad y la riqueza de lo integral.

Hemos estado en Betania, unas dependencias que las hermanas clarisas tienen en la dehesilla de calamón y que ofrecen con generosidad a personas que quieran hacer silencio y profundizar en sus vidas. Para nosotros ha sido un lugar de paz, comunión y vida fraterna. No solo nos reunimos para realizar una actividad sino para adentrarnos como comunidad de fe en lo que realmente nos importa a cada uno y a todos en conjunto, la vida.
Normalmente llevamos nuestra reflexión elaborada. Miramos nuestros objetivos y proyectos de años anteriores, nos ponemos en situación y analizamos nuestro presente. Pasos dados y cuestiones que hoy son retos y exigen discernimiento personal y compartido. Yo mismo abrí mis cuestiones para dar comienzo al encuentro, tras una oración agradecida en la que tomamos conciencia de la presencia de Dios, en quien creemos y confiamos. En nuestro grupo se encuentran profesionales de distintas ramas: empresario, docentes de universidad, instituto, educación infantil, ingeniero informático, médico, gerente de empresa, y yo sacerdote. Cinco casados y dos con hijos. Todos con menos de cuarenta, excepto yo que ando ya por el último tercio vital. Allí vamos desgranando nuestras reflexiones sobre las dimensiones fundamentales de nuestras vidas y lo fundamental que en este momento nos estamos planteando existencialmente.

Este año si tuviera que destacar palabras claves que han estado presentes y nos han calado de unos para otros serían las de conciencia, consciencia y presente. Conciencia en el sentido de seguir ahondando en nuestras vidas y en nuestras experiencias diarias vitales, familiares, profesionales, sociales en orden a descubrir lo bueno, lo verdadero, lo noble, aquello que de verdad nos llena y nos dignifica, tanto hacia nosotros mismos como en la relación con los otros. Pero para ello aparecía como necesidad fundante de nuestra personalidad, la conquista de vivir en la consciencia de lo que somos y hacemos. Asumir el protagonismo de nuestra vida y de nuestras acciones desde lo profundo, sabiendo entrar dentro de nosotros mismos antes de realizar la vida de cada día y sabiendo gustarla y elaborarla después de haberlo realizado. Ese difícil ejercicio de saber silenciarnos, o lo que es lo mismo, de estar en cada momento haciendo lo que estamos haciendo con toda nuestra persona, centrados de verdad y unificados para que lo que hacemos sea desde lo profundo, con verdadera consciencia. Y a esta clave se unía el deseo de saber vivir el presente, de no entregarlo a un pasado añorado o culpable, y de no hipotecarlo con un miedo adelantado de futuro, por lo que vaya a suceder. No, queremos un presente que sea capaz de agradecer o sanar el pasado, pero sin atarse a él, y que fecunde un futuro equilibrado, que avance sin miedo en creatividad y autenticidad. Un presente real y satisfactorio, donde nuestro yo avance en la construcción de una identidad querida y nunca acabada, abierta y entregada. Una personalidad que sienta y viva todo lo que le acontece, salud y enfermedad, alegría y tristeza, éxito y fracaso, soledad y compañía… y que de todo sepa aprender y ganar, con la disposición de riesgo y pérdida que lleva ensayar nuestra historia, sabiendo que es definitivo y único lo que parece puro ensayo.

Desde ahí aparecían aspiraciones de vida y gracia:

-El sacerdote deseaba más amor al evangelio y a Cristo para ser mejor servidor.
-El médico, tras su reciente oposición, se encamina a seguir haciendo de sus pacientes verdaderos protagonistas de su vida y de su salud, incluso de sus tratamientos, porque todos tenemos poder de sanar y de sanarnos. Le llama tratar a sus pacientes con los mismos sentimientos de Cristo.
-El ingeniero quiere arriesgar para salir de la comodidad de una rutina que da seguridad, pero estanca, para abrirse horizontes de creatividad, cuidando las relaciones ya adquiridas que no son de usar y tirar.
- A Los profesores de universidad no les llena ya cualquier investigación por muy de altura que sea, desean una investigación aplicada que tenga que ver con lo humano y lo ético, con lo que más necesita nuestra sociedad.
- La maestra le inquieta tener un espíritu vivo y profundo para encender la llama en los pequeños y seguir avanzando desde su identidad de compromiso con los más pobres.
- Los de empresa han de discernir si lo que hacen es entrega o adicción, la empresa puede vivirte toda la vida, pero las personas han de cuidar de no dar toda la vida a la empresa. No es fácil buscar el equilibrio y hallar la frontera en una juventud apasionada y apasionante cuando se abre todo un mundo de expectativas y posibilidades.
- La profesora de secundaria quiere seguir siendo un referente para sus alumnos en el cuidado de la persona y en sus razones de fe y sentido de vida. Pero tendrá que aprender a decir no, porque cada día tiene su afán y cada etapa sus prioridades y ahora está el pequeño que no sólo necesita pecho sino atención y cuidado…
Así se van desgranando realidades, momentos, deseos, expectativas, objetivos, herramientas… y en el fondo de todo LA VIDA. Pero en la gracia de ser conscientes, de querer vivir en conciencia y de tomar el presente como una ofrenda para ser y darnos, arriesgando en las personas que realmente queremos ser. Para ser nosotros los que vivamos realmente nuestras vidas y nuestras muertes, como lo hizo Jesús de Nazaret.


Proyectos de vida.José Moreno Losada


Adiós y Gracias: una vida entregada al seminario de Badajoz

12.11.18 | 19:10. Archivado en Iglesia, Lectura creyente

Al sacerdote LUIS MAYA GARDUÑO

Hemos celebrado la eucaristía de vísperas del Domingo en la parroquia, me ha acompañado Ángel Maya y otro compañero sacerdote muy mayor de Tui-Vigo mayor, ambos jubilados. A la hora de rezar el padre nuestro, teniendo en cuenta que se celebraba el día de la Iglesia diocesana, he pedido a la asamblea que pidiéramos especialmente por estos sacerdotes que han gastado sus vidas en fidelidad a la Iglesia y hemos orado singularmente por Luis Maya Garduño, que está muy enfermo en Clideba, lo está acompañando Ángel. Desde ellos hemos hecho presentes a todas las personas buenas de Iglesia que hemos encontrado en nuestras vidas, le hemos dado gloria a Dios por ellos y lo hemos alabado por su misericordia con nosotros rodeándonos de tanta gracia y comunidad viva y verdadera.

Después Ángel y yo hemos paseado un rato y tomado un refresco que le sirviera a él como cena antes de irse a pasar la noche en el hospital con el sacerdote Luis Maya. Estando ahí me llama mi compañero Paco y me dice que a Luis lo están sedando porque ya está terminando, nos hemos acercado inmediatamente y hemos visto cómo ya está en sus últimos momentos, en su respiración ajetreada y cansada, entregado totalmente al paso que ha de dar para entrar en la casa del Padre. Ahí está un sacerdote de setenta y dos años, que tras un proceso cancerígeno que se sumaba a su corazón operado, está tocando a su fin.

Hace días me comentaba Ángel cómo este familiar sacerdote, le decía que tras haberse dedicado en alma y vida al seminario como profesor durante más de cuatro décadas, le había faltado oír dos palabras:”adiós y gracias”. Y desde entonces me viene rondando en la cabeza y en el corazón esta queja humilde y este lamento. Por eso hoy al verlo ultimando su vida, expirando, siento como la necesidad de exclamar muy fuerte un adiós afectivo, profundo, y un gracias real, personal y colectivo.

Yo le conocí con dieciséis años, él tendría veintisiete, era mi profesor de filosofía antigua, media, moderna, así como de varias materias más. En teología fue uno de los profesores que más nos explicó grandes tratados teológicos y además fue nuestro formador durante tres años. Tengo el grato recuerdo de que predicó en mi primera celebración de la eucaristía en mi pueblo natal. De sus primeras clases hace cuarenta y cuatro años, de mi primera misa treinta y siete. Hemos sido decenas de generaciones de sacerdotes los que nos hemos abierto al pensar filosófico en saber sobre el hombre y la realidad del ser, así como al misterio de Dios, de la gracia y de los sacramentos. Formado en Comillas, con la luz reciente del Concilio Vaticano II, vino a nosotros con una formación excelente que mantuvo actualizada durante toda su vida. Cada años veíamos como sus apuntes eran actualizados y podíamos reconocer artículos nuevos y actuales de revistas muy variadas de teología que conformaban su renovada biblioteca personal. Al comienzo lo hacía compartiendo su labor pastoral en pueblos muy sencillos y pequeños de los aledaños de Olivenza como eran San Francisco y San Rafael, donde vivía con sus padres y su hermana, que sufría una discapacidad severa –hoy residente en la providencia en Ribera del Fresno-. Allí supo ser sencillo con los sencillos, con los agricultores y los colonos a los que apreciaba y servía de corazón con su saber y su hacer.

Para muchos, además, fue formador de nuestros últimos años en el Seminario mayor antes de ordenarnos. Ahí le reconocimos como un hombre que respetó nuestra libertad, y nos ayudó a crecer en todo lo que en nosotros eran deseos de perfeccionarnos y enriquecernos, como personas, como creyentes y en orden la ministerio. Nunca olvidaremos que fue en esa época cuando comenzamos a montar obras de teatros clásica y viajar a pueblos y parroquias de la diócesis a representarlas y convivir con la gente, un modo de presencia, de pastoral vocacional, así como de inserción en el mundo rural y en contacto con los sacerdotes que nos caracterizó en nuestra personalidad y en nuestros deseos de sacerdotes encarnados y entregaos. Nunca olvidaremos a don Luis con su seat 1430 marrón detrás del autobús, dispuesto a ir donde lo lleváramos y compartir nuestra nuestras ilusiones.

Tampoco olvidaremos el “Bar miseria”, que nos permitía montar para después de las clases tomarnos una copita antes de ir al comedor y convivir unos con otros y con los profesores, con aquellos aperitivos que traíamos como productos sencillos de nuestras casas para compartir con todos, así obtener algunas perrillas para la caja de la comunidad.

Pero sobre todo no olvidaremos su cuidado de formación en lo que era esencial, como la celebración de la eucaristía, esas fichas sencillas bien pensadas y trabajadas cada día en las que sellaba homilías con una profundidad y calado bíblico y teológico que nos marcaron en la seriedad de lo que se celebraba y en el sentido de la vida que nos propiciaba aquella palabra y aquel altar. Nuca nos condicionó en ideología y siempre nos sirvió lo mejor para pensar y crecer con lo último y más serio de teología y de la pastoral. Nunca nos pidió nada a cambio, y mucho menos pensar o ser como él. Por eso mismo, nos fue muy fácil después sentirlo como compañero y quererlo y valorarlo como era, con su singularidad en carácter, humor y sencillez.


Las apuestas de los jóvenes

07.11.18 | 22:57. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Juventud, Lectura creyente

“Cuadriplicado”

Alguna vez he pensado entrar para observar y salir de mi asombro, pero me da vergüenza y cierto apuro. Suelo tomar café en la terraza del bar de la estación de Renfe en Badajoz y observo como enfrente hace tiempo que abrieron un local de puertas cerradas, muy adornado de posters juveniles de variados deportes, fútbol, baloncesto, carreras de coches, caballos… Al principio me generaba duda de qué podía tratarse. Veía entrar un montón de jóvenes, varones normalmente, hasta que me informé de que donde antes había un restaurante ahora, bajo la semblanza de cafetería juvenil y millenials, había una casa de apuestas. La razón de la entrada de estos clientes jóvenes no era el deporte, era el juego de otro tipo, apostar dinero, todo mezclado con el deporte y la competición. Dicen que se trata de apuestas que pueden ser desde cantidades muy pequeñas, van muchos y muchas veces, será una iniciación para la vida profunda y bien construida, que ha de hacerse ladrillo a ladrillo. Lo uno a que en la plaza del alféreces también me llamó la atención en horario de salida del instituto, cómo entraban en procesión un grupo de estudiantes y al fijarme en el establecimiento descubrí que era otra casa de apuestas. Y alguna más he visto en barrios y zonas de centro. O sea, que la juventud pacense es una juventud -aunque lo de generalizar está fatal- que apuesta y arriesga… vaya por Dios. Y se le pone fácil, a ser posible un “templo” en cada barrio o junto a cada instituto para que vayan conociendo al Dios dinero junto al Dios de la suerte y entiendan que la vida es eso, nada más que una lotería en la que te puede tocar perder o ganar, pero que hay que apostar para poder ganar…aunque lógicamente, racionalmente, todos sabemos que ganará el que apuesta por el negocio de un local de apuestas. Zonas de apuestas cercanas y buenas zonas y tiendas para el botellón, un conjunto articulado y bien armonizado para una formación integral.

Otras apuestas… minoritarias

Pero hay jóvenes que apuestan y arriesgan de otras maneras, que aprenden a vivir y se entregan en otros modos y maneras de construir sus personas y sus mundos. Que le dan un sentido a su estudio, que buscan razones para vivir en profundidad y que se toman en serio el proyecto fundamental de sus vidas. Suelen ser procesos minoritarios, largos en el tiempo, con compromiso y palabras de vida, al mismo tiempo que alegres, socializados y sensibles. No suelen caer en la indiferencia, ni son indoloros, huyen del individualismo y van encontrando motivos para esperanzarse con una sociedad y un mundo mejor en el que creen y por el que luchan. También saben bailar, cantar, tomar cerveza, viajar, hacer deporte, etc. Hay adultos que creen en ellos, los acompañan y los animan. Suelen pasar muy desapercibidos tanto en la sociedad, como en los ámbitos escolares, incluso en los eclesiales. Pero se plantean a fondo ser ciudadanos, estudiantes con-sentido, y buenos cristianos, encarnados para vivir su fe y seguir el evangelio. Hoy se juntarán algunos de ellos en los locales de nuestra parroquia de Guadalupe. Es bueno no olvidar a qué y cómo estamos invitando a apostar y arriesgar a nuestros jóvenes actuales. Así como quien les acompaña y cómo se les facilitan apuestas y riesgos. Ahí nos jugamos su presente y nuestro futuro.


Vivir la muerte: "Cualquiera, menos un sepulturero"

04.11.18 | 22:09. Archivado en Acción Católica, Lectura creyente

Cualquiera, menos un sepulturero

El día de los difuntos siempre me recuerda el poema de León Felipe en el que hace referencia al sacristán y al sepulturero con estas palabras:

“Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,

ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templo

para que nunca recemos

como el sacristán los rezos,

ni como el cómico viejo

digamos los versos.

La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,

decía el príncipe Hamlet, viendo

cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo

un sepulturero.

No sabiendo los oficios los haremos con respeto.

Para enterrar a los muertos

como debemos

cualquiera sirve, cualquiera… menos un sepulturero.”

Elegido para compartir un camino…

El poema se convierte en mi interior como un runruneo, a la vez que medito bastante sobre la muerte y su sentido. Y precisamente en la víspera esta jornada de oración por los difuntos, cuando el día ya iba de caída, en la parroquia conversaba tranquilamente antes de marchar a casa, y en ese momento entraste tú con tu gorra y tu bufanda, te dirigiste a mí, me llamaste por mi nombre y me invitaste a hablar un rato contigo. No intuía yo que al final del día me esperaba una experiencia de tal profundidad y calado. Me conocías de la primera comunión de uno de tus hijos, pero sobre todo porque me seguías en Facebook y en lo que escribo en mis blogs. Me habías elegido para compartir conmigo lo que estás viviendo.

Vivir, vivir en la ultimidad

En la mañana el neurocirujano, con verdad y cercanía, te había dicho que la enfermedad que te detectaron en mayo no tiene vuelta atrás, que no se puede volver a intervenir y que no tiene cura, la fecha de caducidad está marcada con poco margen. Y ahí estás tú, dispuesto a vivir esta etapa con tu propia identidad y singularidad, presentándote ante ella con tus propias armas de humanidad y de corazón vivo y amante. Consciente de todo y queriendo personalizar tu modo de vivir este último trazo de tu vida y vivir tu muerte marcándola con tu personalidad y tus deseos más profundos de lo que eres y de lo que quieres. No buscabas una confesión, deseabas un lugar de encuentro, de escucha y acompañamiento para hablar y compartir.

Celebrar la vida en la muerte

Con la mayor naturalidad del mundo me dijiste que deseabas, ante el día final, que el que pudiera oficiar tu despedida solemne, en la eucaristía de ofrecimiento de tu vida, fuera alguien que te conociera y pudiera predicar el evangelio unido a tu persona, a tu vida y a lo que tú más amas. Y no porque fueras muy practicante actualmente, porque la vorágine de la vida y la cultura en la que vivimos nos aleja, a veces, de lo profundo y de la espiritualidad. Te mueve el sentido de tu vida, de lo que eres y de lo que amas.

Hablamos de muchas cosas, pero a mí me pusiste en la antesala de lo que yo explico en una materia que se llama escatología. Ahí yo señalo cómo Cristo nos ha enseñado a saber vivir la muerte, a hacer de nuestro final de vida un lugar propio, elaborado desde lo auténtico. Así lo hizo Él ante su cruz y su dolor, su desarraigo de la vida y de la existencia, de los suyos y sus ilusiones terrenas, de sus ideales y esperanzas, ante esa experiencia inaudita de sentirse incluso abandonado por Dios, siendo él mismo su hijo. Pero su vivencia le dio la vuelta, la dotó de sentido, la transformó en vida.

Hacerse,dejarse y darse a querer, no hay otro sentido

Es lo que tú mismo me manifestabas de un modo muy sencillo haciendo referencia a esa película donde un niño que se entera de su enfermedad mortal, a partir de ese momento se gasta en hacer felices a los que le rodean, gastar sus últimos cuartos en puro amor. Hoy me pongo ante Dios y le pido su sabiduría para escucharte y entrar en tu pasión con amor. Ojalá yo sepa cada día ir viviendo mi muerte, amando y haciendo felices a los otros. Me gustaría estar en tu proceso, a tu lado, en silencio, pero acogiendo y escuchando tu vivir y sentir de manera que ni mis rezos sean rutinarios como los del sacristán viejo, ni mi hacer en la liturgia sea como lo ordinario del sepulturero que ha hecho callo enterrando y se ha endurecido. Me descalzo ante tu persona y tu enfermedad y pido a Dios que se haga tu compañero y tu gracia en este enfrentamiento a la caducidad con el solo arma del amor esperanzado y profundo.


Los líderes políticos, la yenka y los pobres en extremadura

18.10.18 | 19:16. Archivado en Acción Católica, Lectura creyente

Esos baldosines

Badajoz, una ciudad manifiestamente mejorable. Me he puesto chorreandito, me he acordado de la corporación entera y he oído jaculatorias fuertes a muchos viandantes. Ciertamente por una cuestión menor: baldosines sueltos, que al andar chapotean de maravilla y te ponen pingando. Nada comparable con el gran problema de la pobreza grave y severa que hay en la ciudad y en sus barrios más débiles y marginales. Pero me da que le hacemos el mismo caso. Los votantes vamos en auto y en abundancia. La mies es mucha pero los que quieren mojarse por los demás son pocos, dice el evangelio de hoy. Me acuerdo del recién canonizado San Oscar Romero, se empapó en su propia sangre como Jesús de Nazaret, verdadero profeta. También es verdad que hasta que no llueve no se ven las goteras, esto pasa con la pobreza que hasta que no se publican a nivel nacional e internacional los datos parece que no existen. Ahora han salido y ya estamos todos hablando y analizando, especialmente los políticos dada su responsabilidad y sobre todo por las elecciones que se acercan.

Líderes políticos y pobreza

Derecha…

El líder del PP en Extremadura; Monago, dice que sabe cuál es la causa de tanta pobreza y de que no disminuya: “Según ha recordado Monago, en la última década, Extremadura ha sido líder de pobreza nacional tres veces, concretamente en los años 2008, 2010 y 2017, dándose la circunstancia de que en esas tres ocasiones Fernández Vara ha sido el presidente de la Junta. Y ellos se ven como solución aportando unos datos: «Durante la pasada legislatura, con un gobierno del PP, Extremadura consiguió pasar de ser la tercera región más pobre de España en 2011, a la sexta en el 2015, con una tasa de pobreza del 35,2, que se coloca a casi 10 puntos de distancia de la actual», ha destacado el PP en nota de prensa. Parece ser que la pobreza es cuestión de legislaturas y de presidentes. Y para él es una cuestión de gran envergadura, la más importante y no se resiste a que esto siga así.

Izquierda…

El presidente Fernández Vara también tiene su versión y explicación: “… ha asegurado que una de las causas que sitúan a Extremadura a la cabeza de los datos de pobreza en estos informes es que, de los 210.000 pensionistas que tenemos en Extremadura, cerca del 60% son pensiones mínimas, lo que provoca que la brecha de pobreza entre las distintas comunidades sea tan amplia. Para paliar las cifras de pobreza, el presidente ha recordado que su Gobierno ha abierto la convocatoria permanente de la Renta Básica, ha generado empleo social para parados de larga duración y ha puesto en marcha los Mínimos Vitales o las Leyes de Emergencia Social de la Vivienda y Contra la Exclusión Social.

¿Adelante?

La verdad es que números hay para todos y cada uno los puede interpretar como le interese sin que le interesen mucho políticamente los pobres y marginados, que por cierto son de los que menos votan dada su situación.

Atrás¡

DAdo que hoy me mojaba en las calles de Badajoz me detengo en estos datos:”Según la investigación de AIS Group, la renta media por hogar en extremadura se situó en 2015 en 21.092 euros, frente a los 24.054 de 2009. De acuerdo con este estudio, Mérida es el municipio extremeño de más de 50.000 habitantes con un mayor índice de “pobreza anclada”, un 34,4 por ciento.Esto quiere decir que habría alrededor de un 34,4% de personas en la ciudad que reside en hogares que en 2009 se habrían considerado en riesgo de pobreza, esto es un 11,37% más de los que se consideran en esta situación según el umbral de 2015. Tras la capital extremeña, se situaría Badajoz con una tasa de pobreza anclada del 30,8%, un 8,98% por encima de la tasa registrada acorde al umbral de 2015, y Cáceres con una tasa de pobreza anclada del 29,7%, un 8,39% más.” Datos para todos los gustos y todos los colores, que cada uno maquilla y vende como le parece. Se trata de la pobreza anclada que permanece.

Primero los últimos: por la equidad y la dignidad de lo humano

Sea como sea, como yo ando por Badajoz y veo muchos baldosines sueltos, y me he enterado que, tras ahorrar mucho en tres años, se van a emplear en nueve meses unos 25 millones de euros en obras, antes de las elecciones. Pido que a la hora de elegir los baldosines y priorizar, se comience por las zonas de pobreza grave y severa. Ahí es donde se ve la voluntad política de enfrentarse a la pobreza, en los presupuestos y en las claves de utilización de los mismos. Hace un año reformamos la casa de mis padres en el pueblo y toda la gente me aseguraba que lo primero era el tejado y los bajos de la casa y sus cimientos, que la fachada después. No estaría mal que dado el interés de los políticos en el tema de la pobreza ante los últimos datos que hemos recibido de estudios nacionales serios, se comenzara por el tejado y los cimientos, y la fachada pasara a un segundo plano, aunque sea lo que más se vea y lo que más puedan valorar los más seguros y fuertes que tienen en sus manos la mayoría de los votos.

Voto por …ellos

No estaría mal que los que vamos a votar nos interesáramos por la priorización en estos gastos de las arcas municipales, para que si tenemos preocupación por lo social y por la realidad de la pobreza, y todos sus sufrimientos, nuestra papeleta a la hora de votar tuviera en consideración esta población y votáramos desde ellos y a favor de ellos. Ya sé que mucho será en infraestructuras, calles, etc., pero a eso nos referimos : ¿qué infraestructuras y qué calles se van a priorizar en estos nueve meses? La verdad, que no es nada fácil la tarea de gobernar bien una ciudad, la polis requiere de mucha participación y mucha ciudadanía por parte de todos. Tenemos que despertar y participar, educar en la ciudadanía política a nuestros niños y jóvenes. Por cierto me encanta ese proyecto de las parroquias de las barriadas más débiles y marginadas de la ciudad que están proponiendo, desde cáritas diocesana, un proyecto conjunto para análisis, juicio y propuesta de trabajo en orden a favorecer la lucha contra la pobreza, unidas a todas las instituciones interesadas en el problema de los barrios. No deja de ser una senda nueva que podrá ayudar a todos a hacerlo mejor.


Francisco de Asis y la Tropa solidaria, el valor del "Quaercus"

04.10.18 | 10:57. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

TROPA SOLIDARIA, FRANCISCO DE ASIS Y ECOLOGIA INTEGRAL

¡Nos mola este papa y lo queremos ¡

Así sienten un puñado de preadolescentes de nuestra parroquia que, traspasado el umbral nada fácil de la primera comunión en lo que tiene de social y lúdico, siguen campeando por nuestros pasillos, salones, patio y templo. Se llaman así mismos la “Tropa solidaria virgen de Guadalupe”, en su lema está como horizonte ser solidarias, ayudar y compartir. Quieren ser mejores y hacer un mundo mejor. Hoy comienzan su andadura del curso nuevo y lo hacen en el día de San Francisco de Asís, precisamente en el día que se clausura el tiempo de la creación que comenzó el uno de septiembre. En dicho tiempo el Papa nos invitaba a reflexionar sobre la ecología integral: el cuidado de nosotros mismos, de los demás y de la naturaleza, de toda la creación. La búsqueda de la armonía y la paz que llega por la fraternidad y el cuidado mutuo del hombre consigo mismo, con los demás y con todo lo creado. Es una invitación a tomar conciencia de lo que está hiriendo a nuestra casa común y que tiene consecuencias sobre todos los hombres.

Para celebrarlo hoy estos chavales, junto a los mayores que se unan, van a orar ante Dios, agradeciendo, pidiendo perdón y fuerzas para cumplir la voluntad del Señor que nos mandó cuidar y cultivar todo lo creado. Pero también se van a comprometer a vivir hábitos nuevos y cuidados que favorezcan lo humano y lo natural en el mundo, firmarán sus compromisos como tropa militante en favor de la armonía y la paz con la naturaleza. Y como señal de ese compromiso y esa actitud ecológica integral plantarán en el patio de nuestra parroquia, junto a la virgen de Guadalupe, un roble extremeño de los que quedan muy pocos en Extremadura. Allí se hará compañero y hermano de una encina, ya crecidita, que plantamos hace más de diez años en el centro del patio. Queremos que la seña de lo extremeño tanto en nuestra patrona, como en nuestro patio sea visible y signifique nuestro compromiso por esta tierra y este pueblo del que nos sentimos orgullosos. Sabemos que tenemos una riqueza sin igual en nuestra tierra extremeña que no podemos ni venderla, ni esquilmarla, ni maltratarla, sino cuidarla y mostrarla orgullosos como lugar de vida, salud y esperanza.

Que Dios bendiga nuestro “Quaercus” y con él a esta tropa, tan divina y tan humana, a nuestra parroquia, y a nuestra tierra extremeña, y se cumplan nuestros deseos de un mundo mejor. Nuestro lema para hoy es sencillo: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo” (Ghandi)


Predicar y dar trigo

02.10.18 | 00:31. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

¿Quién predica a quién?

(A David Cruz, el nuevo diácono)

De Francisco de Asís a mi compañero Paco

San Francisco enviaba a sus frailes a predicar el Evangelio y les aconsejaba que sólo en últimas lo hicieran con palabra, y siempre el pueblo dijo que no era lo mismo predicar que dar trigo. Querido David –nuevo diácono de Badajoz-, no están los tiempos para mucha prédica. Así lo sentía hoy cuando, al dejar el coche en el aparcamiento, escuchaba a una persona, que decía a sus compañeros que él no creía en los curas ni en el montaje de la Iglesia, que no le vinieran con cuentos. Yo los saludé amable como ellos lo fueron conmigo, ayudándome a colocar mi coche a buen seguro. Al llegar más tarde a la parroquia, me comenta una feligresa que ayer tarde celebró un sacerdote acompañado por el nuevo diácono, David, que predicó por primera vez. Llevaba preparada su homilía en tres cuartillas, con mucho decoro. El formador que le acompañaba indicó que muy bien, que quizá fue corta –con sonrisa-, pero la feligresa, con rapidez dijo que había tenido la medida correcta y que no la abandonara cuando perdiera los miedos primeros, más vale decir poco y bien. En la tarde, al celebrar me encuentro con el guion de la homilía que mi compañero Paco había utilizado y me puse a leerlo y contemplarlo en silencio, porque sé de su preparación concienzuda semanalmente. Algunas personas amigas , que la habían escuchado, se habían identificado con ella. Se trataba del evangelio en el que Jesús dice a sus discípulos que no rechacen a aquellos, que no siendo de su grupo, sin embargo, hacen el bien expulsando el mal, que eso tiene valor más allá del lugar de referencia, que sean abiertos. Me gusta la reflexión del compañero y algunas de sus afirmaciones: “nos cuesta vivir la unidad en la pluralidad. Criticamos duramente a los que tienen diferentes planteamientos…nos situamos con superioridad y prejuicios, juzgamos severamente. Sin embargo, el espíritu es libre, actúa donde quiere y como quiere, no se deja condicionar ni por ideologías, ni por instituciones, ni por autoridad alguna. A la acción de Dios no se le puede poner límite alguno… hemos de ser humildes para aprender de los demás, reconocer la verdad del otro, agradecer lo que los otros aportan a la vida y a la sociedad”.

¿Nosotros y ellos , o ellos y nosotros?

Quién predica a quién no está tan claro. Al final decía: la misión de la Iglesia es trabajar por el Reino y su justicia, lo demás no es tan importante ¿Hay personas que no piensan como nosotros, que no tienen nuestras creencias…que no son de “los nuestros”? ¡Qué importa ¡ ¿Están a favor de la vida, de los últimos, de la justicia?¿lo último y principal es para ellos la lucha contra la pobreza y la desigualdad? Entonces esos son también de “los nuestros”, porque nosotros somos “de ellos”. Todos unidos para eliminar el dolor, la muerte, la miseria, la injusticia. Eso es lo que vale se trata de sumar, no de restar”. Y pienso en el señor del aparcamiento y estoy seguro que, si vivimos esto que ha predicado mi compañero, acabará pensando de otra manera de la Iglesia. No tendrá que condenarnos como lo hacía hoy.

La música y el baile desde corazones evangelizados y libres

El día anterior pude asistir al concierto del coro Gospel “Living Water” de Madrid, celebrado en el palacio de congresospacense. Allí fue otro modo de predicación. Estuvimos cientos de personas creyentes y no creyentes, cristianos de distintas iglesias, y fue un gozo, una celebración de vida, luz, esperanza, hecha canto, baile, sonido, silencios, interpelación, emoción. Sin duda un nuevo modo de predicar, inspirado en los gritos y cantos de los esclavos que buscaron la luz de la liberación y no permitieron que les robaran ni le compraran su esperanza, que sólo la ponían en Dios, en el verdadero que da sentido a la vida. Fue un sermón realizado por ochenta personas, la mayoría jóvenes, que llevan años dedicados a ser testigos de su vida y transformación en la fe, a través de la música, llenos de libertad por el tesoro descubierto, cantan si ataduras al que los ha librado y lo ofrecen en gratuidad, enamorados de la Palabra.

La predicación pura de una niña bautizándose

Horas antes, yo había administrado el bautismo a dos niñas, Carmen de un año, que gracias a una sociedad justa y al progreso tiene vida, y Aitana de nueve años. En el interrogatorio ritual del credo dialogué con la mayor y me sentí seducido por su pureza en el modo de hablar y sentir a Dios, en el motivo de su deseo de sentir a Cristo en su interior y de ser de su Iglesia, sus propios padres reciben continuamente su predicación sobrepasándoles según me cuentan, al no ser ellos muy creyentes. Nos dejó a todos interpelados y emocionados, nos decía que estaba tan contenta como nerviosa por lo que estaba sucediendo, había compuesto su propio credo desde catequesis y nos lo predicó su inocencia pura.

La predicación oculta del amor comprometido

Y para terminar el sermón del día, la vida. Me cuenta una madre que tiene una niña pequeña sin visión, que una señora que conoce está muy preocupada porque su hija, no se manifiesta creyente, ni practicante; pero esta amiga le responde que ella da testimonio de que su hija es divina, cristiana, porque cuando ella tuvo que hospitalizar a su hija mayor, le faltó tiempo para ir a su casa y llevarse a la niña ciega hasta que saliera del hospital, sin ser familia ni nada. O sea, que muéstrame tu fe sin obras que yo por las obras te mostraré mi fe. Y es que aunque nos calláramos los curas, el Espíritu hablaría en la vida, la calle, en el teatro, en los niños, en hospitales. Habrá que predicar de otro modo, como sentí que me sugería ese señor anónimo del aparcamiento. Tú, David, hermano, no dejes nunca de preparar tus palabras con el mismo cariño que lo hiciste ayer en nuestra comunidad parroquial, con temor y temblor, porque si dejas de hacerlo así, temblarán ellos y seguirán con los comentarios en el aparcamiento. Yo tomo la lección para mí.
José Moreno Losada. Sacerdote.


Centenaria, educación e interioridad

12.09.18 | 12:27. Archivado en Docencia, Lectura creyente

Felisa y Jesús de Nazaret

Tras el mes de vacaciones siento el deseo de volver a visitar a Felisa Lairado, feligresa de mi parroquia que cuenta ya con ciento un año. Ir a su casa me renueva y me reanima, la encuentro fiel a la vida y firme en la esperanza. Ella es consciente de su agotamiento, me habla de su dificultad para respirar, de su cuerpo cansado y vencido, pero entre esos suspiros, me refiere que me quiere de corazón, que le llena de gozo el que vaya a estar con ella. Hablamos de muchas cosas y me revela su secreto, se siente almada, no entiende cómo puede haber personas que digan que no tienen alma, cómo pueden vivir desalmados. Me habla de que su cuerpo ya se va entregando, aunque nos reímos a carcajadas porque yo le digo que sigue manteniendo “mando en plaza”, y me confiesa que su alma está viva, que Dios no la abandona, recordamos el texto paulino en el que refiere que nada nos podrá separar del amor de Dios que se ha manifestado en Cristo Jesús. Y entonces me muestra el libro que está leyendo, de cientos y cientos de páginas, sobre la vida de Jesús. Le parece impresionante poder seguir aproximándose a su figura, seguir recibiendo datos históricos sobre él, para ella es la persona más apasionante de la historia. Me dice en voz muy alta: ¡irrepetible¡, y se ríe con naturalidad, afirmando: ¡claro, si es Dios, cómo va a ser repetible! Y me confiesa que lo siente muy cercano, que está siendo su compañero de camino infatigable en este paso al Padre, profundizamos en aquello de que Dios se hace fuerte en la debilidad. Termina pidiéndome que le dé la absolución porque se siente pecadora ante tanto amor de Dios que le desborda y la recibe abrazando su libro sobre la vida de Jesús. Yo me voy con la lección aprendida.

Educar la interioridad: ¿Almados o desalmados?

Primera clase

Y con esa lección llego hoy a primera hora -8,00h- a la facultad de educación para comenzar a impartir la materia de pedagogía y didáctica de la Enseñanza Religiosa Escolar. Me encuentro por primera vez con los alumnos de cuarto curso del grado de educación infantil. Primero en mi oración personal me he situado ante Dios para abrirme a sus sentimientos ante estos nuevos jóvenes alumnos que voy a conocer. Comienzo a presentarle el programa de la asignatura, a ver los objetivos que tenemos que conseguir y hablamos de aquellos que son generales, transversales y específicos. Entre los específicos aparece “la reflexión y diálogo acerca de la existencia de una trascendencia y su vivencia en el hecho religioso”. Vemos el paralelismo y complementariedad de este objetivo con varios de los generales y transversales y hablamos de la interioridad del ser humano que está de fondo del hecho religioso y que habita cada hombre, sea creyente o no. Compartimos que la preocupación por la ética y los valores no es una simple cuestión de habilidades e intrumentos, sino que tienen que ver con la interioridad y ahí enlazo con el planteamiento de Felisa,cuando habla de su alma, del ser humano como ser almado. Para poder reconocer este concepto de alma, que al día de hoy viene traducido por la cuestión de “la mente y el cerebro -cuerpo-“, les planteo de un modo sencillo unas cuestiones prácticas, una de ellas una conversación que oí ayer entre dos padres que habían estado en la presentación de los profesores de educación infantil que acogerían a sus pequeños hijos de tres años en distintos colegios. Los dos confirmaban que les habían hablado de que comenzarían todas las jornadas con el espacio de asamblea, en el que trabajarían la motivación, los sentimientos, el aprendizaje del silencio y la atención a su interioridad antes de entrar en la actividad más formal. Hablar de silencio, conciencia e interioridad es hoy, educativamente, un reto y una necesidad.La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie e interior Después les planteaba la misma cuestión pero de un modo personal, les invitaba a reflexionar cómo se habían situado interiormente ante este primer día de clase, con qué sentimientos y motivaciones profundas habían llegado hoy a la primera clase. Les preguntaba si eran conscientes de lo que suponía todo este proceso, este último curso que inician, los compañeros que hoy se encontrarían y con los que compartían aula por primera vez, las inquietudes y claves con las que desean ultimar sus estudios de grado… Así de pronto, con sinceridad alguna alumna me decía que no lo había pensado, que esta mañana sintió cierto disgusto porque ya no estaba en casa, porque volvía a la dura tarea del horario y la disciplina… Los pensamientos generales en muchos eran que venían a acabar esta etapa y querían terminarla cuanto antes, etc. Les planteaba la dificultad de educar la interioridad de los niños si no tenemos trabajada la nuestra propia, y que esto de ser almado, o tener interioridad, no era una asignatura pero forma parte de lo general y lo transversal de la educación y la construcción de la persona. La Enseñanza Religiosa se ha de dirigir a estos objetivos desde su peculiaridad y especificidad, pero necesita una estructura básica capaz de desarrollarlos y enriquecerlos.

La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas e interiorQuedé emplazado con estos alumnos, que hoy han estado atentos y despiertos -a pesar de la hora y de ser la primera clase- a que reflexionaran sobre estas cuestiones interiores y sencillas, les invité a ponerles nombre y a compartirlas:

Con qué espíritu y motivación interior vengo a ultimar mis estudios a la facultad.

Soy consciente de la riqueza que suponer estar en la universidad y ser universitario o siento más su parte de carga y dificultad, de pura tarea.

Qué tipo de relación aspiro a tener con mis compañeros y profesores. Qué me gustaría evitar y que deseo fomentar. Qué puedo aportar y cuidar yo para esa relación.

Qué aspectos de mi persona considero que puedo y debo desarrollar este curso.

Este año habrá elección a rector en la universidad: ¿me informaré y participaré, o creo que no es mi tema? ¿Qué mensaje me gustaría hacerle llegar a los candidatos a rector desde tu experiencia de alumno veterano?
Les animé a compartir algo de su reflexión entre todos y con la sociedad, la que subvenciona sus estudios y espera mucho de ellos.


Encuentro internacional de estudiantes en Roma

Saray y Fer, jóvenes estudiantes camino de Roma

En los caminos de la Pastoral Estudiantil

Es una pareja de estudiantes extremeños que se han conocido, y se han enamorado, en el proceso de querer construir sus personas con criterio y originalidad. Buscadores de verdad y de sentido. Ella de Plasencia, él de Badajoz, los dos pertenecen desde su adolescencia temprana a grupos de JEC –juventud estudiante católica- en sus respectivas parroquias, y ahí han ido cuidando su ser joven, su personalidad, su sentido del estudio y su dirección de vida contrastada con el evangelio, en grupos de vida y reflexión, a la vez que de acción, ahí se han encontrado descubriendo juntos el amor y a Jesucristo.

Ayer recibía un watsap de Saray, que tras realizar formación en módulos superiores de asistencia a mayores y de igualdad de género ahora comenzará los estudios de graduado social en la UEX, pidiéndome opinión sobre cuestiones estudiantiles porque pronto va a estar con estudiantes de muchos países y tiene que hablar desde la realidad de nuestro país; hoy ha estado en mi despacho en la facultad Fer, para compartir conmigo sus últimos pasos, previos ya a la presentación de su trabajo fin de grado en ingeniería y su solicitud para un master de especialización en Sevilla para este curso, pero sobre todo para ponerme al día de su próxima participación en el encuentro internacional de estudiantes católicos, que se celebrará del 10 al 17 de Septiembre en Roma.

Los dos están inquietos y gozosos porque en unos días están viajando a Roma, para representar a la JEC española en un encuentro internacional de estudiantes católicos previo al sínodo mundial de los jóvenes convocado por el Papa Francisco. Allí se juntarán unos cincuenta jóvenes estudiantes en un congreso organizado por la JECI, en el cual se plantean un objetivo de la educación en el mundo y para los jóvenes: “Construir un ambiente de aprendizaje seguro donde los estudiantes tengan la facultad de convertirse en solucionadores de problemas y cambiadores del sistema con el fin de crear un mundo más justo, pacífico, humano y sostenible para todos.”

Congreso de la Juventud Estudiante Católica internacional

Se van a encontrar con jóvenes cristianos de distintos países que creen en su protagonismo y que quieren unirse a otros jóvenes para formar parte activa de la sociedad y el mundo, desde el ámbito escolar y estudiantil, y dar respuesta a los grandes retos que tenemos planteados. Entienden que la educación y la formación formal y no formal ha de ser un instrumento para luchar por objetivos de dignidad, justicia e igualdad en nuestra historia. Les preocupa la seguridad en la educación, pero una seguridad integral, la que ayuda a las personas a crecer en dignidad y libertad. Los frentes que más les duelen e interpelan son el acceso a la educación y su calidad, la pobreza y otras formas de exclusión, la necesidad de un crecimiento de los servicios de educación al mismo ritmo del crecimiento de la población mundial, la dimensión vocacional de los estudios y su futuro profesional. Ante estos retos se preguntarán por el papel que los mismos estudiantes pueden desempeñar para enfrentar esos desafíos y deficiencias en el sistema actual y para involucrar a las partes interesadas en un diálogo significativo hacia la creación de una educación de calidad verdaderamente integral para todos.

Los objetivos del protagonismo estudiantil juvenil

Los organizadores manifiestan que como estudiantes católicos quieren reafirmar dentro de la Iglesia y en sus países, comunidades locales, su compromiso activo para hacer que todos los retos planteados en el encuentro tengan eco en sus lugares de origen. De este modo se preparan y aportan para el próximo Sínodo de Obispos sobre “Juventud, Fe y Discernimiento Vocacional” que se celebrará en octubre de 2018 en Roma, consideran que es una buena ocasión que tienen para hablar y confirmar su voluntad de contribuir a que nuestra misión tenga un carácter social. Están convencidos de que uno de los lugares más importantes donde los jóvenes quieren ser escuchados es la escuela; su compromiso como estudiantes comienza desde allí y allí tiene el objetivo más efectivo, deseando unirse a otros estudiantes comprometidos.

Jóvenes con procesos integrales de vida y de fe

Y yo me siento gozoso y orgulloso de que dos estudiantes sencillos, de nuestra tierra y de nuestra universidad, habiendo vivido procesos personales y comunitarios, en los que su ser estudiante ha sido lugar de verdadera educación integral, se preparen con tanta ilusión y gozo para un encuentro en el que van con el testimonio sencillo de sus propias experiencias, de muchas reflexiones compartidas, de acciones realizadas en su ambiente, de espacios de formación continuados, de participación en foros públicos y mediaciones sociales y políticas como el consejo de la juventud de Extremadura, y movidos por el espíritu de evangelio de Jesús, que tienen con asiduidad en sus manos, que les ha llevado a unir fe y vida, sentido y estudio, vocación y profesión. Me descalzo ante ellos y vuelvo a creer en los jóvenes y no por lo que me dicen, sino porque yo mismo lo he visto en muchos, hoy en Saray y Fer. Allí compartirán trabajo y jornada con el Papa Francisco, seguro que será algo vivencial y marcará una vez más sus vidas para que no se agote su inquietud.

José Moreno Losada.


Desnudez ante la Palabra

05.09.18 | 13:56. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

Por los caminos y moradas de Teresa... hace décadas que en el tiempo vacacional puedo dedicar una semana para retiro espiritual en el contexto de la casa de ejercicios de Santa Teresa en la carretera de Burgohondo, en Ávila, frente al soto. Siempre en la última semana de Agosto, fuera de periodo escolar, lo que permite hacerlo con toda la paz del mundo, y además porque lo organizan desde la asociación del Prado y me gusta su metodología del "estudio del Evangelio".

Este año lo ha acompañado José Julio Rodríguez, sacerdote de Ourense, que es asistente con el equipo internacional del Prado en Lyón. Fiel a su carisma, nos ha presentado el esquema de un laborioso estudio del Evangelio sobre el ministerio sacerdotal, a partir de las cartas de Pablo a Timoteo.

La gracia del estudio del evangelio supone la desnudez ante la Palabra de Dios. Buscan con un cuidado exquisito dejar a la Palabra ser ella misma y decirse en su totalidad, sin aditamentos, olvidarse de uno mismo para no obstaculizarla y acogerla tal como ella quiera presentarse en su desnudez total. Y desde, la pobreza de un decir muy esquemático pero muy rico en la conexión de los textos bíblicos, respondiendo a lo que podemos preguntarnos, nos ayudan a desnudarnos de nosotros mismos ante la Palabra, a acogerla y dejar que entre en nosotros para hacerse carne entrañablemente, en lo que tiene de sanación, iluminación, corrección, interpelación, ánimo, alegría, fuerza, gracias y salvación.

Siempre ayudándonos a situarnos como llamados y elegidos, desde nuestro bautismo y, singularmente, en nuestro ser ministerial. Allí nos encontramos sacerdotes de muchas diócesis españolas, algunos repetimos y nos reconocemos ya como hermanos en la oración y ante la palabra, aunque cada uno pertenecemos a nuestros propios presbiterios, pero lo tomamos como un camino a la fuente donde consideramos que se nos da un agua pura que mana y corre, trayendo vida, aunque pueda ser de noche tanto en la historia como en la iglesia. Nos convoca la sed de beber en Aquél que nos ha llamado, y a quien tenemos que volver para más conocerlo y amarlo, para que nos siga haciendo a su manera y nos renueve en el don y en la tarea, para que nos reavive, aunque sea de noche.

Curas de ejercicios espirituales en Ávila

Así ha sido este año, José Julio ha sido un buen obrero de la mies del Señor y nos ha dado lo que el Espíritu le ha descubierto a él, desnudo ante la Palabra y aceptándola en toda su desnudez y profundidad. Con su ayuda discreta, la Palabra ha resonado en nuestro interior y nos ha abierto a claves del ministerio que Pablo le recuerda y anima a revivir ministerialmente a Timoteo: "Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos, pues Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza."

Allí hemos digerido esa Palabra dulce y amarga, a la vez, que cura y sana para hacernos más auténticos por la gracia de Dios en este momento eclesial que nos llama a conversión, a lo más original y propio de la Palabra de Vida. Comparto luces y llamadas de este tesoro recibido:

El ministerio sacerdotal sólo se entiende en el misterio de la gracia y está marcado, tanto en su origen como en su misión, en la gratuidad del Dios que da el don y la tarea. Nada hay de auténtico en el ministerio que no sea Gracia divina.

Ministerialmente hemos sido injertados en Cristo para tener sus mismos sentimientos. En nuestra fragilidad hemos recibido el don de poder seguirlo y participar en su misión siendo don para los otros.

El verdadero camino abierto para el ser ministerial está llamado al proceso de la radicalización evangélica, o se camina por él o no llegaremos a ser reflejo de Jesucristo. Hoy la llamada profética en el ministerio se hace urgente.

El ministerio no habla de sí, es testigo del Otro, la contemplación de Jesucristo, para dejarse hacer por él, es la clave para poder ser su testigo verdadero, y poder llegar a los humildes y sencillos, aun en la contradicción y el rechazo.

La esencia del quehacer ministerial está en dejarse habitar por la Palabra que se da, con autoridad, haciéndose acontecimiento y acción creadora en medio de la historia. Las Palabra sigue cumpliéndose y el ministerio la proclama y la señala, sin poseerla.

Instruir y enseñar es el meollo de la misión, hacerlo en contextos difíciles y en medio de la vieja cristiandad es todo un reto. Sólo quien se deja enseñar e instruir diariamente por el Maestro podrá hacerlo para los hermanos, el estudio del evangelio, el conocimiento de Jesucristo es el instrumento para mantenerse vivo en la misión hoy.

El sacerdote ha de ser un hombre de fe y ha de velar por su pureza frente a ideologías y doctrinas. Hoy creer es de locos, nos hemos de abrir a la difícil asignatura de hacer gozosa y atractiva la kénosis de la fe. Ahí está la única autoridad del ministerio.

El único mandato para el ejercicio del ministerio es la caridad, amar como él nos ha amado, como el Padre lo ama a él. La fe y la caridad van juntos y el evangelio es un derecho de los pobres, que son los que han de recibirlo con preferencia como verdadero signo del Reino de Dios.

La respiración y supervivencia en el ministerio no viene de la propia resistencia y poder, sino de la comunión y fraternidad en la única misión, en el mismo don y con la misma gracia. El presbiterio solo es fecundo en la familiaridad y el camino apostólico compartido. Sin comunidad no hay ministerio, hoy estamos llamados a cuidar y cuidarnos en el presbiterio.

Y hay un camino que no podemos abandonar para la verdad ministerial, sólo la oración nos evita ser desalmados, ahí él viene a habitar en nuestros corazones y nos renueva en el don y en la gracia de la llamada y la misión. Oración que acaba siendo de intercesión por aquellos para los que hemos de ser pan comido.

Bendito sea Dios, que nos enriquece con estos alimentos y riquezas del Espíritu. Una vez más "el estudio del evangelio" sirve al ministerio.


Desde Regla, el perdón de Asis

04.09.18 | 14:08. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

EL PERDÓN DE ASÍS, DESDE REGLA

Me considero afortunado por ser uno de los agraciados que puedo pasar unos días de descanso y remanso en la casa de Santa María de Regla, fusionada con el convento y el santuario formando una unidad de solaz y paz gratuita e impagable junto a la playa y el mar.

En estos días los franciscanos, que sirven y regentan este lugar mariano, celebran con gozo la fiesta de la porciúncula y su perdón, la indulgencia que puede ganarse en todas las iglesias franciscanas cada dos de agosto, día de la dedicación de la Iglesita consagrada a la advocación de Santa María de los Ángeles.

La fiesta se abre y su celebración nos alberga a todos. Durante estos días he celebrado, por encargo del guardián y rector, la eucaristía de las diez de la mañana, pero hoy me piden que celebre a las ocho de la tarde, con la solemnidad de esta celebración del perdón de Asís, la fiesta de la madre. Eso hace que yo me abra a este espíritu singular.

Me informo de que en Julio de 1216, Francisco de Asís pidió en Perusa a Honorio III la indulgencia plenaria para que todos los que se acercaran con espíritu contrito y confesado a esta iglesita de Santa María de los Ángeles, donde él había sentido el perdón de sus pecados con certeza y había recibido la confianza profunda de que estaba en gracia. Su deseo era que esta experiencia de gracia reconciliada y sanante se hiciera extensible a todos los heridos en su alma y en su amor, que pudieran sentir el amor salvador y perdonador de la misericordia divina.

Él, en la reconstrucción de aquella simbólica iglesita, había sentido este perdón y gracia de Dios en un proceso de reconstrucción de su propio ser,en la metanoia de su existencia, en unos niveles de grandeza espiritual que pasaron por la riqueza de la pobreza en el encuentro con lo poco necesario para vivir dichosamente, y ahí entendió la naturaleza como hermana, y todo lo que le habita como don generoso de un padre que nos llama a la fraternidad con todo lo creado para vivir en la unidad que nace de la misma fuente del amor y que nos conduce al mismo horizonte escatológico en la nueva creación transversalizada por la unidad del Espíritu.

Esta misma gracia le había descubierto libre consigo mimos para encontrarse con los hermanos, y besando al leproso herido, que le provocaba rechazo, se reconcilió con todas sus sombras y sus lepras personales, abrazándose a sí mismo en humildad, para poder abrazar a todos en compasión y misericordia. Se consolidó libre en su interior para poder amar sin límites a toda la humanidad en una hermandad que nacía de la sangre de Jesucristo en una llagas que se universalizaba en un amor sin fronteras. Y ahí entendió que su gloria estaba en la alabanza divina, con los sentimientos del Jesús sencillo y humilde de Nazaret, el que en la sencillez del Belén nos mostró la gloria de los ángeles y del Altísimo, viniendo de la esclava María, reina de los ángeles y de los cielos, en el amor y la resurrección del crucificado glorificado.

Hoy recibo su carisma a la luz de la encíclica “Laudato si”, que nos lo presenta como un hermano santo de actualidad radical y necesaria. El Papa Jesuita proclama la grandeza de este santo franciscano, como un referente universal de alegría evangélica en el deseo de una ecología integral. Y desde esta ecología me abro al sentido del Perdón de Asís. Hoy cuando vivimos heridas, dolorosas y sangrientas, tanto en la creación natural, como en la realidad histórica humana y en la relación con lo divino. Cuando la naturaleza grita en un agotamiento deshumanizador por explotación desnaturalizada y explosiva, cuando los hombres huyen como animales despavoridos en refugiados por millones –En cualquier playa…– , en hambrientos sin horizontes, cuando la sociedad se siente rapidada y estresada, desorientada y sinsentido. Hoy ante estas heridas no hay otro bálsamo que la profundidad de una indulgencia que venga promovida por una auténtica reconciliación, por un perdón que sane y consuele, que genere confianza y esperanza de verdad y de amor. La indulgencia viene del corazón del padre y pasa por modos de vida que son felicitantes en el amor y que pasan por rutas sencillas y sabias que siempre han encontrado los pueblos fieles en la búsqueda de lo auténtico:

Una reconciliación con la naturaleza que pasa por el gozo de la sobriedad, que con sabiduría distingue lo necesario de lo accesorio y de lo caprichoso, sin dejar su libertad en manos de un tener y un consumo que rompen la armonía y secuestran la paz en una rapidación estresante y depredadora de unidad interna de lo humano
Un perdón que pasa por el reconocimiento de la propia historia, de la aceptación de nuestras propias sombras a la luz del amor del Padre en el Hijo, y en un abrazo compasivo a las historias y sombras de los hermanos que necesitan nuestra palabra de perdón y de aliento en su pobreza y en su dolor, en su propio pecado y en su miseria, que sólo puede ser sanada con la certeza de que la nuestra ha sido perdonada y Dios nos ha dado su gracia.

Así nos abriremos a la experiencia del Dios que nos bendice continuamente con una bendición de armonía y de paz, que sana toda división y trae el aceite del consuelo y el vino de la esperanza a nuestras vidas. Esa experiencia que pasa por la conquista del silencio y la contemplación, de la oración sencilla y confiada en la alabanza al Padre que nos hace hermanos en la ternura de todo lo creado.

Bendigo a Dios por poder reflexionar y compartir esta “Indulgencia de la porciúncula” desde este corazón franciscano que empapa el santuario de Regla y esta casa de Oración, remanso de paz y de descanso de la que gozo en estos días. Pido a Dios mi unificación armoniosa en el espíritu franciscano en esta fiesta del perdón de Asís, quiero amar más la naturaleza desde el compromiso con la sobriedad, perdonar más desde mis propias heridas sanadas y orar con más fe y alegría al buen Dios que me mima y me agracia constantemente: En lo humano y lo divino.

Paz y Bien, desde el santuario de Regla en Chipiona


Oración desde Aquarius

16.06.18 | 12:07. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

Querido Padre, hoy estoy confundido, mi oración comienza con un sinsabor fuerte. Confiado en ti, he querido entrar en la misericordia por la puerta de la cautividad, atendiendo tu ruego de redimir a los cautivos. El escenario me supera, contemplo el dolor y el sufrimiento, sin sentido aparente, y me doy de bruces con el infierno en medio de la historia y de todos los que han descendido hasta él, encontrándose en lo más bajo, duro e indeseable de lo inhumano. Veo el mundo de los refugiados y de todos los cautivos y me rompen por dentro. “Aquarius”, es más que un suceso es el grito de la historia en el hoy de Europa. Es la señal de un mundo herido, de una sangre en la ecología de lo humano, de lo natural, abierta en lo impide la libertad, la dignidad, la esperanza.

Mis ojos desean cerrarse, para que mi corazón no zozobre ni tiemble, pero no puedo hacerlo, porque al mismo tiempo, siento la voz de tu Hijo amado que con ternura me anima y me dice: “no temas, yo he vencido ese infierno, yo he descendido hasta él y traigo la liberación para que se pueda abrir toda puerta injusta, se sane todo dolor inhumano, salte todo cerrojo de esclavitud y de perdición, para que se anuncie el año de gracia del Señor”. Al oírle y contemplarle, con sudor de sangre y lágrimas en los ojos en el camino la pasión, con la cruz en sus hombros, alzado y crucificado en el calvario de la vida, me doy cuenta que mi Dios no es juez, sino hermano, víctima y consuelo, libertad y gracia, sanación y fuerza. Tú, mi Dios, estás en el niño solo, en la mujer embarazada, en los hombres marcados por el látigo de la esclavitud, en cada ser humano que viene en esas embarcaciones y permaneces ocultos en todos aquellos que se ahogan y no llegan, o que se acercan en el mayor anonimato de la persecución y sin los papeles, buscando solo sobrevivir.Ahí está tu Señor, te tengo al lado, callado y perseguido, ahí te haces el más cercano y no entiendo tu lenguaje, con la cultura de lo satisfecho y de lo indoloro, de los asfixiados en el puro tener y en la defensa de los privilegios injustos. Sácame de la liquidez de superficial y descomprometido y adéntrame en lo entrañable de lo humano.

Te descubro compasivo con todos los refugiados y cautivos de la historia, identificado con ellos, y veo tu rostro en el de ellos, que me espera para ser besado y darme a mí también, la salvación y la libertad que necesito. Sí, hoy siento tu invitación para abrazarme a los cautivos, como tú te abrazaste a todos los cautivos de tu pueblo y tus caminos, llegando hasta la muerte y una muerte de cruz. Siento que tu Espíritu de resucitado, me quiere quitar todos mis miedos para que arriesgue y sea capaz de adentrarme en las periferias, no desde el juicio ni desde la superioridad, sino desde la fraternidad de mi propia cautividad, que necesita ser liberada en el dolor y el sufrimiento de todos los últimos de la historia; todos aquellos que cargan con los infiernos, más desde su ser víctimas que agentes de su propia historia y su condena humana.

Y te pido, tocado por tu gracia de crucificado-resucitado, que me ayudes a saber descender contigo a los infiernos humanos de los que sufren, para poder, también contigo, ser libre y ascender a la gloria de un reino de paz y de justicia verdaderas para todos. Que “Aquarius” no nos sea indiferente.left


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