Cree en la Universidad

Adiós y Gracias: una vida entregada al seminario de Badajoz

12.11.18 | 19:10. Archivado en Iglesia, Lectura creyente

Al sacerdote LUIS MAYA GARDUÑO

Hemos celebrado la eucaristía de vísperas del Domingo en la parroquia, me ha acompañado Ángel Maya y otro compañero sacerdote muy mayor de Tui-Vigo mayor, ambos jubilados. A la hora de rezar el padre nuestro, teniendo en cuenta que se celebraba el día de la Iglesia diocesana, he pedido a la asamblea que pidiéramos especialmente por estos sacerdotes que han gastado sus vidas en fidelidad a la Iglesia y hemos orado singularmente por Luis Maya Garduño, que está muy enfermo en Clideba, lo está acompañando Ángel. Desde ellos hemos hecho presentes a todas las personas buenas de Iglesia que hemos encontrado en nuestras vidas, le hemos dado gloria a Dios por ellos y lo hemos alabado por su misericordia con nosotros rodeándonos de tanta gracia y comunidad viva y verdadera.

Después Ángel y yo hemos paseado un rato y tomado un refresco que le sirviera a él como cena antes de irse a pasar la noche en el hospital con el sacerdote Luis Maya. Estando ahí me llama mi compañero Paco y me dice que a Luis lo están sedando porque ya está terminando, nos hemos acercado inmediatamente y hemos visto cómo ya está en sus últimos momentos, en su respiración ajetreada y cansada, entregado totalmente al paso que ha de dar para entrar en la casa del Padre. Ahí está un sacerdote de setenta y dos años, que tras un proceso cancerígeno que se sumaba a su corazón operado, está tocando a su fin.

Hace días me comentaba Ángel cómo este familiar sacerdote, le decía que tras haberse dedicado en alma y vida al seminario como profesor durante más de cuatro décadas, le había faltado oír dos palabras:”adiós y gracias”. Y desde entonces me viene rondando en la cabeza y en el corazón esta queja humilde y este lamento. Por eso hoy al verlo ultimando su vida, expirando, siento como la necesidad de exclamar muy fuerte un adiós afectivo, profundo, y un gracias real, personal y colectivo.

Yo le conocí con dieciséis años, él tendría veintisiete, era mi profesor de filosofía antigua, media, moderna, así como de varias materias más. En teología fue uno de los profesores que más nos explicó grandes tratados teológicos y además fue nuestro formador durante tres años. Tengo el grato recuerdo de que predicó en mi primera celebración de la eucaristía en mi pueblo natal. De sus primeras clases hace cuarenta y cuatro años, de mi primera misa treinta y siete. Hemos sido decenas de generaciones de sacerdotes los que nos hemos abierto al pensar filosófico en saber sobre el hombre y la realidad del ser, así como al misterio de Dios, de la gracia y de los sacramentos. Formado en Comillas, con la luz reciente del Concilio Vaticano II, vino a nosotros con una formación excelente que mantuvo actualizada durante toda su vida. Cada años veíamos como sus apuntes eran actualizados y podíamos reconocer artículos nuevos y actuales de revistas muy variadas de teología que conformaban su renovada biblioteca personal. Al comienzo lo hacía compartiendo su labor pastoral en pueblos muy sencillos y pequeños de los aledaños de Olivenza como eran San Francisco y San Rafael, donde vivía con sus padres y su hermana, que sufría una discapacidad severa –hoy residente en la providencia en Ribera del Fresno-. Allí supo ser sencillo con los sencillos, con los agricultores y los colonos a los que apreciaba y servía de corazón con su saber y su hacer.

Para muchos, además, fue formador de nuestros últimos años en el Seminario mayor antes de ordenarnos. Ahí le reconocimos como un hombre que respetó nuestra libertad, y nos ayudó a crecer en todo lo que en nosotros eran deseos de perfeccionarnos y enriquecernos, como personas, como creyentes y en orden la ministerio. Nunca olvidaremos que fue en esa época cuando comenzamos a montar obras de teatros clásica y viajar a pueblos y parroquias de la diócesis a representarlas y convivir con la gente, un modo de presencia, de pastoral vocacional, así como de inserción en el mundo rural y en contacto con los sacerdotes que nos caracterizó en nuestra personalidad y en nuestros deseos de sacerdotes encarnados y entregaos. Nunca olvidaremos a don Luis con su seat 1430 marrón detrás del autobús, dispuesto a ir donde lo lleváramos y compartir nuestra nuestras ilusiones.

Tampoco olvidaremos el “Bar miseria”, que nos permitía montar para después de las clases tomarnos una copita antes de ir al comedor y convivir unos con otros y con los profesores, con aquellos aperitivos que traíamos como productos sencillos de nuestras casas para compartir con todos, así obtener algunas perrillas para la caja de la comunidad.

Pero sobre todo no olvidaremos su cuidado de formación en lo que era esencial, como la celebración de la eucaristía, esas fichas sencillas bien pensadas y trabajadas cada día en las que sellaba homilías con una profundidad y calado bíblico y teológico que nos marcaron en la seriedad de lo que se celebraba y en el sentido de la vida que nos propiciaba aquella palabra y aquel altar. Nuca nos condicionó en ideología y siempre nos sirvió lo mejor para pensar y crecer con lo último y más serio de teología y de la pastoral. Nunca nos pidió nada a cambio, y mucho menos pensar o ser como él. Por eso mismo, nos fue muy fácil después sentirlo como compañero y quererlo y valorarlo como era, con su singularidad en carácter, humor y sencillez.


Las apuestas de los jóvenes

07.11.18 | 22:57. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Juventud, Lectura creyente

“Cuadriplicado”

Alguna vez he pensado entrar para observar y salir de mi asombro, pero me da vergüenza y cierto apuro. Suelo tomar café en la terraza del bar de la estación de Renfe en Badajoz y observo como enfrente hace tiempo que abrieron un local de puertas cerradas, muy adornado de posters juveniles de variados deportes, fútbol, baloncesto, carreras de coches, caballos… Al principio me generaba duda de qué podía tratarse. Veía entrar un montón de jóvenes, varones normalmente, hasta que me informé de que donde antes había un restaurante ahora, bajo la semblanza de cafetería juvenil y millenials, había una casa de apuestas. La razón de la entrada de estos clientes jóvenes no era el deporte, era el juego de otro tipo, apostar dinero, todo mezclado con el deporte y la competición. Dicen que se trata de apuestas que pueden ser desde cantidades muy pequeñas, van muchos y muchas veces, será una iniciación para la vida profunda y bien construida, que ha de hacerse ladrillo a ladrillo. Lo uno a que en la plaza del alféreces también me llamó la atención en horario de salida del instituto, cómo entraban en procesión un grupo de estudiantes y al fijarme en el establecimiento descubrí que era otra casa de apuestas. Y alguna más he visto en barrios y zonas de centro. O sea, que la juventud pacense es una juventud -aunque lo de generalizar está fatal- que apuesta y arriesga… vaya por Dios. Y se le pone fácil, a ser posible un “templo” en cada barrio o junto a cada instituto para que vayan conociendo al Dios dinero junto al Dios de la suerte y entiendan que la vida es eso, nada más que una lotería en la que te puede tocar perder o ganar, pero que hay que apostar para poder ganar…aunque lógicamente, racionalmente, todos sabemos que ganará el que apuesta por el negocio de un local de apuestas. Zonas de apuestas cercanas y buenas zonas y tiendas para el botellón, un conjunto articulado y bien armonizado para una formación integral.

Otras apuestas… minoritarias

Pero hay jóvenes que apuestan y arriesgan de otras maneras, que aprenden a vivir y se entregan en otros modos y maneras de construir sus personas y sus mundos. Que le dan un sentido a su estudio, que buscan razones para vivir en profundidad y que se toman en serio el proyecto fundamental de sus vidas. Suelen ser procesos minoritarios, largos en el tiempo, con compromiso y palabras de vida, al mismo tiempo que alegres, socializados y sensibles. No suelen caer en la indiferencia, ni son indoloros, huyen del individualismo y van encontrando motivos para esperanzarse con una sociedad y un mundo mejor en el que creen y por el que luchan. También saben bailar, cantar, tomar cerveza, viajar, hacer deporte, etc. Hay adultos que creen en ellos, los acompañan y los animan. Suelen pasar muy desapercibidos tanto en la sociedad, como en los ámbitos escolares, incluso en los eclesiales. Pero se plantean a fondo ser ciudadanos, estudiantes con-sentido, y buenos cristianos, encarnados para vivir su fe y seguir el evangelio. Hoy se juntarán algunos de ellos en los locales de nuestra parroquia de Guadalupe. Es bueno no olvidar a qué y cómo estamos invitando a apostar y arriesgar a nuestros jóvenes actuales. Así como quien les acompaña y cómo se les facilitan apuestas y riesgos. Ahí nos jugamos su presente y nuestro futuro.


A pie juntillas… Laicos cristianos diversos y de altura -JEC y PX-

07.10.18 | 23:56. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Juventud

Profesionales Cristianos (PX) y Jóvenes estudiantes católicos (JEC) celebran sus comisiones generales en Cercedilla – Del 5 al 7 de Octubre-.

Plurales, diversos y unidos

Creerse algo “a pie juntillas” es entrar en una dinámica de coherencia integral y de identidad, que sólo se logra en el proceso de una construcción fundamentada en la libertad y en la profundidad de lo humano. Yo he vuelto a verlo y a sentirlo este fin de semana en Cercedilla, donde se han celebrado las comisiones generales de comienzo de curso de los movimientos especializados de acción católica dedicados al mundo estudiantil y profesional, los que solemos denominar con las siglas JEC y PX. Una vez más vengo reforzado e iluminado por estos laicos cristianos.

Venidos de lugares distintos de España: del mismo Madrid, Cáceres, Plasencia, Badajoz, Palencia, Bilbao, Zaragoza, Salamanca, Canarias, Mallorca…; de edades y situaciones muy distintas, el joven universitario recién llegado a la universidad, así como el profesional ya maduro que incluso está prejubilado pero tremendamente activo, mujeres y varones, laicos y algún sacerdote… cada uno situado en su movimiento, en su comisión de comienzo de curso donde tras evaluar el momento presente y las memorias del curso pasado, se programan los caminos para el nuevo curso que comenzamos y que ya se ha puesto en marcha en cada diócesis de origen. Compartimos momentos de oración, eucaristía, comidas, tiempos libres y nos vamos contando los procesos y planteamientos que nos vamos haciendo en cada movimiento atendiendo a nuestros ambientes y a los que son partícipes activos de la marcha de nuestros proyectos evangelizadores, especialmente en aquello que tienen de singulares en la evangelización.

Por la igualdad y la equidad: ACTUAR

Profesionales se adentra en la última etapa del trienio diseñado en la asamblea anterior y que nos ha hecho caminar por la senda de la reflexión acerca de la desigualdad y la equidad en nuestra realidad, desde la perspectiva profesional fundamentalmente, a la vez que económica, social, política, cultura. Han sido dos años previos muy intensos, de adentrarnos en la realidad para auscultarla, sentirla, y dejarnos interpelar por ella. Le hemos puesto nombre a las desigualdades y sus causas, a sus víctimas y los sufrimientos, en los cercanos y en los lejanos, así como en nosotros mismos. Esa perspectiva de realismo nos ha permitido adentrarnos y conocer el evangelio de un modo nuevo, se nos han abierto claves claras y diáfanas en textos muy leídos quizás, pero poco interpretados desde el lugar de los otros y de la realidad que nos envuelve. La misma doctrina social de la Iglesia tan desconocida, como poco aplicada, dentro y fuera de la casa eclesial nos han salvado de ignorancias y tics, muchas veces rodeadas de prejuicios, tanto en el clero como en el laicado. Hemos conocidos experiencias profesionales que nos han descubierto que otro mundo más igual y fraterno es posible, y que hay personas que no se dejan doblegar por la inercia de un mundo que acepta la injusticia de la desigualdad que excluye dignidad y avasalla a los débiles de la historia. Y este año nos sentimos lanzados a buscar los caminos que como profesionales hemos de recorrer para avanzar en caminos de dignidad y equidad humana, nos abrimos a buscar las tareas profesionales fundamentales que son de rigor y que bien realizadas hacen un mundo más humano y justo para todos, salvando los desequilibrios injustos en nuestras sociedades. Buscaremos las plataformas y herramientas que podemos utilizar en orden a convertirnos en trabajadores de la fraternidad en todas nuestras dimensiones y las proclamaremos en la asamblea de la comunidad y en la plaza del pueblo. Mucho trabajo hemos marcado.

POR LA VIDA ESTUDIANTIL

Los jóvenes estudiantes, que se mueven a nivel de institutos, universidades y graduados, no han ido a la zaga en su trabajo sesudo y programa de acción para el curso. No es fácil hoy mantener un movimiento de estudiantes en el que ellos sean realmente los protagonistas de su propia organización en todas las dimensiones: su inquietud de formación personal, de construcción de sus personalidades, de acción y compromisos procesuales, de conocimiento vivo y experiencial del evangelio. Y todo ello encarnados en su propio ambiente y descubierto en su propio estudio. Acaban de estar dos de ellos en Roma representando a nuestro país en un encuentro internacional de jóvenes estudiantes cristianos de todo el mundo. Han llevado su experiencia y su análisis, desde lo que viven en sus propias aulas y de lo que van descubriendo en sus proyectas de vida, en sus grupos de comunidad, en las revisiones de vida, en las campañas diseñadas y programadas por ellos para ser anuncio de evangelio y Reino en su mundo. Ya están programando cómo quieren vivir este año el triduo pascual para que la experiencia de profundizar en la pasión, muerte y resurrección de Cristo les marque para siempre y les defina en su ser de bautizados y de opción de seguimiento de Jesús. Pero ahora toca avivar cada diócesis, entrar en la vida, convocar, seguir caminando, haciendo iglesia a pie de calle, de instituto y universidad, ponerse sus objetivos y medios, programar sus campañas. Pablo, es su primera comisión, estudiante en Salamanca, me decía: “Pepe, estoy aquí, esto ya me está entrando, me siento parte del movimiento y siento responsabilidad con Salamanca, tengo que aportar allí todo lo que pueda”. Lo conozco desde segundo de ESO, todo un proceso largo muy bien acompañado en Plasencia, llega ahora al puerto de la responsabilidad y del protagonismo directo como entrega y compromiso en la organización. Otro joven que ya está creyendo “a pie juntillas”, que se reúne y que está dispuesto a dedicar fines de semanas completos a reflexionar, revisar, programar, organizar… Y en la misma línea el cirujano ya experimentado y maduro, jefe de su servicio en un hospital regional, que coge su coche un viernes y nos vamos a Cercedilla, porque hay que planificar como intervenir y hacer de una profesión un verdadero lugar de servicio y organización del mundo según Dios en los espacios seculares en los que nos movemos profesionalmente.

EL GOZO DEL EVANGELIO...

Lo que digo, una vez más me veo rodeado de una pluralidad laical grandiosa, que comparten un bautismo consciente, que les hace bautizarse en la realidad de lo humano, en sus propios ambientes, que comulgan con un mismo espíritu de entrega y de esperanza, que saben de la dificultad de la coherencia, pero que creen en Cristo a pies juntillas, y están dispuestos, con sus debilidades y límites, a seguirlo y hacer comunidad para generar fraternidad en la iglesia y en el mundo. Vuelvo tocado y animado, con ellos hasta el fin del mundo “a pie juntillas”. Se sienten iglesia en el mundo y mundo en la iglesia, y a veces poco comprendidos en ambos lares. Pero ahí estaban abiertos al Espíritu y dejándose conducir por El, yo soy testigo.


Francisco de Asis y la Tropa solidaria, el valor del "Quaercus"

04.10.18 | 10:57. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

TROPA SOLIDARIA, FRANCISCO DE ASIS Y ECOLOGIA INTEGRAL

¡Nos mola este papa y lo queremos ¡

Así sienten un puñado de preadolescentes de nuestra parroquia que, traspasado el umbral nada fácil de la primera comunión en lo que tiene de social y lúdico, siguen campeando por nuestros pasillos, salones, patio y templo. Se llaman así mismos la “Tropa solidaria virgen de Guadalupe”, en su lema está como horizonte ser solidarias, ayudar y compartir. Quieren ser mejores y hacer un mundo mejor. Hoy comienzan su andadura del curso nuevo y lo hacen en el día de San Francisco de Asís, precisamente en el día que se clausura el tiempo de la creación que comenzó el uno de septiembre. En dicho tiempo el Papa nos invitaba a reflexionar sobre la ecología integral: el cuidado de nosotros mismos, de los demás y de la naturaleza, de toda la creación. La búsqueda de la armonía y la paz que llega por la fraternidad y el cuidado mutuo del hombre consigo mismo, con los demás y con todo lo creado. Es una invitación a tomar conciencia de lo que está hiriendo a nuestra casa común y que tiene consecuencias sobre todos los hombres.

Para celebrarlo hoy estos chavales, junto a los mayores que se unan, van a orar ante Dios, agradeciendo, pidiendo perdón y fuerzas para cumplir la voluntad del Señor que nos mandó cuidar y cultivar todo lo creado. Pero también se van a comprometer a vivir hábitos nuevos y cuidados que favorezcan lo humano y lo natural en el mundo, firmarán sus compromisos como tropa militante en favor de la armonía y la paz con la naturaleza. Y como señal de ese compromiso y esa actitud ecológica integral plantarán en el patio de nuestra parroquia, junto a la virgen de Guadalupe, un roble extremeño de los que quedan muy pocos en Extremadura. Allí se hará compañero y hermano de una encina, ya crecidita, que plantamos hace más de diez años en el centro del patio. Queremos que la seña de lo extremeño tanto en nuestra patrona, como en nuestro patio sea visible y signifique nuestro compromiso por esta tierra y este pueblo del que nos sentimos orgullosos. Sabemos que tenemos una riqueza sin igual en nuestra tierra extremeña que no podemos ni venderla, ni esquilmarla, ni maltratarla, sino cuidarla y mostrarla orgullosos como lugar de vida, salud y esperanza.

Que Dios bendiga nuestro “Quaercus” y con él a esta tropa, tan divina y tan humana, a nuestra parroquia, y a nuestra tierra extremeña, y se cumplan nuestros deseos de un mundo mejor. Nuestro lema para hoy es sencillo: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo” (Ghandi)


Predicar y dar trigo

02.10.18 | 00:31. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

¿Quién predica a quién?

(A David Cruz, el nuevo diácono)

De Francisco de Asís a mi compañero Paco

San Francisco enviaba a sus frailes a predicar el Evangelio y les aconsejaba que sólo en últimas lo hicieran con palabra, y siempre el pueblo dijo que no era lo mismo predicar que dar trigo. Querido David –nuevo diácono de Badajoz-, no están los tiempos para mucha prédica. Así lo sentía hoy cuando, al dejar el coche en el aparcamiento, escuchaba a una persona, que decía a sus compañeros que él no creía en los curas ni en el montaje de la Iglesia, que no le vinieran con cuentos. Yo los saludé amable como ellos lo fueron conmigo, ayudándome a colocar mi coche a buen seguro. Al llegar más tarde a la parroquia, me comenta una feligresa que ayer tarde celebró un sacerdote acompañado por el nuevo diácono, David, que predicó por primera vez. Llevaba preparada su homilía en tres cuartillas, con mucho decoro. El formador que le acompañaba indicó que muy bien, que quizá fue corta –con sonrisa-, pero la feligresa, con rapidez dijo que había tenido la medida correcta y que no la abandonara cuando perdiera los miedos primeros, más vale decir poco y bien. En la tarde, al celebrar me encuentro con el guion de la homilía que mi compañero Paco había utilizado y me puse a leerlo y contemplarlo en silencio, porque sé de su preparación concienzuda semanalmente. Algunas personas amigas , que la habían escuchado, se habían identificado con ella. Se trataba del evangelio en el que Jesús dice a sus discípulos que no rechacen a aquellos, que no siendo de su grupo, sin embargo, hacen el bien expulsando el mal, que eso tiene valor más allá del lugar de referencia, que sean abiertos. Me gusta la reflexión del compañero y algunas de sus afirmaciones: “nos cuesta vivir la unidad en la pluralidad. Criticamos duramente a los que tienen diferentes planteamientos…nos situamos con superioridad y prejuicios, juzgamos severamente. Sin embargo, el espíritu es libre, actúa donde quiere y como quiere, no se deja condicionar ni por ideologías, ni por instituciones, ni por autoridad alguna. A la acción de Dios no se le puede poner límite alguno… hemos de ser humildes para aprender de los demás, reconocer la verdad del otro, agradecer lo que los otros aportan a la vida y a la sociedad”.

¿Nosotros y ellos , o ellos y nosotros?

Quién predica a quién no está tan claro. Al final decía: la misión de la Iglesia es trabajar por el Reino y su justicia, lo demás no es tan importante ¿Hay personas que no piensan como nosotros, que no tienen nuestras creencias…que no son de “los nuestros”? ¡Qué importa ¡ ¿Están a favor de la vida, de los últimos, de la justicia?¿lo último y principal es para ellos la lucha contra la pobreza y la desigualdad? Entonces esos son también de “los nuestros”, porque nosotros somos “de ellos”. Todos unidos para eliminar el dolor, la muerte, la miseria, la injusticia. Eso es lo que vale se trata de sumar, no de restar”. Y pienso en el señor del aparcamiento y estoy seguro que, si vivimos esto que ha predicado mi compañero, acabará pensando de otra manera de la Iglesia. No tendrá que condenarnos como lo hacía hoy.

La música y el baile desde corazones evangelizados y libres

El día anterior pude asistir al concierto del coro Gospel “Living Water” de Madrid, celebrado en el palacio de congresospacense. Allí fue otro modo de predicación. Estuvimos cientos de personas creyentes y no creyentes, cristianos de distintas iglesias, y fue un gozo, una celebración de vida, luz, esperanza, hecha canto, baile, sonido, silencios, interpelación, emoción. Sin duda un nuevo modo de predicar, inspirado en los gritos y cantos de los esclavos que buscaron la luz de la liberación y no permitieron que les robaran ni le compraran su esperanza, que sólo la ponían en Dios, en el verdadero que da sentido a la vida. Fue un sermón realizado por ochenta personas, la mayoría jóvenes, que llevan años dedicados a ser testigos de su vida y transformación en la fe, a través de la música, llenos de libertad por el tesoro descubierto, cantan si ataduras al que los ha librado y lo ofrecen en gratuidad, enamorados de la Palabra.

La predicación pura de una niña bautizándose

Horas antes, yo había administrado el bautismo a dos niñas, Carmen de un año, que gracias a una sociedad justa y al progreso tiene vida, y Aitana de nueve años. En el interrogatorio ritual del credo dialogué con la mayor y me sentí seducido por su pureza en el modo de hablar y sentir a Dios, en el motivo de su deseo de sentir a Cristo en su interior y de ser de su Iglesia, sus propios padres reciben continuamente su predicación sobrepasándoles según me cuentan, al no ser ellos muy creyentes. Nos dejó a todos interpelados y emocionados, nos decía que estaba tan contenta como nerviosa por lo que estaba sucediendo, había compuesto su propio credo desde catequesis y nos lo predicó su inocencia pura.

La predicación oculta del amor comprometido

Y para terminar el sermón del día, la vida. Me cuenta una madre que tiene una niña pequeña sin visión, que una señora que conoce está muy preocupada porque su hija, no se manifiesta creyente, ni practicante; pero esta amiga le responde que ella da testimonio de que su hija es divina, cristiana, porque cuando ella tuvo que hospitalizar a su hija mayor, le faltó tiempo para ir a su casa y llevarse a la niña ciega hasta que saliera del hospital, sin ser familia ni nada. O sea, que muéstrame tu fe sin obras que yo por las obras te mostraré mi fe. Y es que aunque nos calláramos los curas, el Espíritu hablaría en la vida, la calle, en el teatro, en los niños, en hospitales. Habrá que predicar de otro modo, como sentí que me sugería ese señor anónimo del aparcamiento. Tú, David, hermano, no dejes nunca de preparar tus palabras con el mismo cariño que lo hiciste ayer en nuestra comunidad parroquial, con temor y temblor, porque si dejas de hacerlo así, temblarán ellos y seguirán con los comentarios en el aparcamiento. Yo tomo la lección para mí.
José Moreno Losada. Sacerdote.


Encuentro internacional de estudiantes en Roma

Saray y Fer, jóvenes estudiantes camino de Roma

En los caminos de la Pastoral Estudiantil

Es una pareja de estudiantes extremeños que se han conocido, y se han enamorado, en el proceso de querer construir sus personas con criterio y originalidad. Buscadores de verdad y de sentido. Ella de Plasencia, él de Badajoz, los dos pertenecen desde su adolescencia temprana a grupos de JEC –juventud estudiante católica- en sus respectivas parroquias, y ahí han ido cuidando su ser joven, su personalidad, su sentido del estudio y su dirección de vida contrastada con el evangelio, en grupos de vida y reflexión, a la vez que de acción, ahí se han encontrado descubriendo juntos el amor y a Jesucristo.

Ayer recibía un watsap de Saray, que tras realizar formación en módulos superiores de asistencia a mayores y de igualdad de género ahora comenzará los estudios de graduado social en la UEX, pidiéndome opinión sobre cuestiones estudiantiles porque pronto va a estar con estudiantes de muchos países y tiene que hablar desde la realidad de nuestro país; hoy ha estado en mi despacho en la facultad Fer, para compartir conmigo sus últimos pasos, previos ya a la presentación de su trabajo fin de grado en ingeniería y su solicitud para un master de especialización en Sevilla para este curso, pero sobre todo para ponerme al día de su próxima participación en el encuentro internacional de estudiantes católicos, que se celebrará del 10 al 17 de Septiembre en Roma.

Los dos están inquietos y gozosos porque en unos días están viajando a Roma, para representar a la JEC española en un encuentro internacional de estudiantes católicos previo al sínodo mundial de los jóvenes convocado por el Papa Francisco. Allí se juntarán unos cincuenta jóvenes estudiantes en un congreso organizado por la JECI, en el cual se plantean un objetivo de la educación en el mundo y para los jóvenes: “Construir un ambiente de aprendizaje seguro donde los estudiantes tengan la facultad de convertirse en solucionadores de problemas y cambiadores del sistema con el fin de crear un mundo más justo, pacífico, humano y sostenible para todos.”

Congreso de la Juventud Estudiante Católica internacional

Se van a encontrar con jóvenes cristianos de distintos países que creen en su protagonismo y que quieren unirse a otros jóvenes para formar parte activa de la sociedad y el mundo, desde el ámbito escolar y estudiantil, y dar respuesta a los grandes retos que tenemos planteados. Entienden que la educación y la formación formal y no formal ha de ser un instrumento para luchar por objetivos de dignidad, justicia e igualdad en nuestra historia. Les preocupa la seguridad en la educación, pero una seguridad integral, la que ayuda a las personas a crecer en dignidad y libertad. Los frentes que más les duelen e interpelan son el acceso a la educación y su calidad, la pobreza y otras formas de exclusión, la necesidad de un crecimiento de los servicios de educación al mismo ritmo del crecimiento de la población mundial, la dimensión vocacional de los estudios y su futuro profesional. Ante estos retos se preguntarán por el papel que los mismos estudiantes pueden desempeñar para enfrentar esos desafíos y deficiencias en el sistema actual y para involucrar a las partes interesadas en un diálogo significativo hacia la creación de una educación de calidad verdaderamente integral para todos.

Los objetivos del protagonismo estudiantil juvenil

Los organizadores manifiestan que como estudiantes católicos quieren reafirmar dentro de la Iglesia y en sus países, comunidades locales, su compromiso activo para hacer que todos los retos planteados en el encuentro tengan eco en sus lugares de origen. De este modo se preparan y aportan para el próximo Sínodo de Obispos sobre “Juventud, Fe y Discernimiento Vocacional” que se celebrará en octubre de 2018 en Roma, consideran que es una buena ocasión que tienen para hablar y confirmar su voluntad de contribuir a que nuestra misión tenga un carácter social. Están convencidos de que uno de los lugares más importantes donde los jóvenes quieren ser escuchados es la escuela; su compromiso como estudiantes comienza desde allí y allí tiene el objetivo más efectivo, deseando unirse a otros estudiantes comprometidos.

Jóvenes con procesos integrales de vida y de fe

Y yo me siento gozoso y orgulloso de que dos estudiantes sencillos, de nuestra tierra y de nuestra universidad, habiendo vivido procesos personales y comunitarios, en los que su ser estudiante ha sido lugar de verdadera educación integral, se preparen con tanta ilusión y gozo para un encuentro en el que van con el testimonio sencillo de sus propias experiencias, de muchas reflexiones compartidas, de acciones realizadas en su ambiente, de espacios de formación continuados, de participación en foros públicos y mediaciones sociales y políticas como el consejo de la juventud de Extremadura, y movidos por el espíritu de evangelio de Jesús, que tienen con asiduidad en sus manos, que les ha llevado a unir fe y vida, sentido y estudio, vocación y profesión. Me descalzo ante ellos y vuelvo a creer en los jóvenes y no por lo que me dicen, sino porque yo mismo lo he visto en muchos, hoy en Saray y Fer. Allí compartirán trabajo y jornada con el Papa Francisco, seguro que será algo vivencial y marcará una vez más sus vidas para que no se agote su inquietud.

José Moreno Losada.


Desnudez ante la Palabra

05.09.18 | 13:56. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

Por los caminos y moradas de Teresa... hace décadas que en el tiempo vacacional puedo dedicar una semana para retiro espiritual en el contexto de la casa de ejercicios de Santa Teresa en la carretera de Burgohondo, en Ávila, frente al soto. Siempre en la última semana de Agosto, fuera de periodo escolar, lo que permite hacerlo con toda la paz del mundo, y además porque lo organizan desde la asociación del Prado y me gusta su metodología del "estudio del Evangelio".

Este año lo ha acompañado José Julio Rodríguez, sacerdote de Ourense, que es asistente con el equipo internacional del Prado en Lyón. Fiel a su carisma, nos ha presentado el esquema de un laborioso estudio del Evangelio sobre el ministerio sacerdotal, a partir de las cartas de Pablo a Timoteo.

La gracia del estudio del evangelio supone la desnudez ante la Palabra de Dios. Buscan con un cuidado exquisito dejar a la Palabra ser ella misma y decirse en su totalidad, sin aditamentos, olvidarse de uno mismo para no obstaculizarla y acogerla tal como ella quiera presentarse en su desnudez total. Y desde, la pobreza de un decir muy esquemático pero muy rico en la conexión de los textos bíblicos, respondiendo a lo que podemos preguntarnos, nos ayudan a desnudarnos de nosotros mismos ante la Palabra, a acogerla y dejar que entre en nosotros para hacerse carne entrañablemente, en lo que tiene de sanación, iluminación, corrección, interpelación, ánimo, alegría, fuerza, gracias y salvación.

Siempre ayudándonos a situarnos como llamados y elegidos, desde nuestro bautismo y, singularmente, en nuestro ser ministerial. Allí nos encontramos sacerdotes de muchas diócesis españolas, algunos repetimos y nos reconocemos ya como hermanos en la oración y ante la palabra, aunque cada uno pertenecemos a nuestros propios presbiterios, pero lo tomamos como un camino a la fuente donde consideramos que se nos da un agua pura que mana y corre, trayendo vida, aunque pueda ser de noche tanto en la historia como en la iglesia. Nos convoca la sed de beber en Aquél que nos ha llamado, y a quien tenemos que volver para más conocerlo y amarlo, para que nos siga haciendo a su manera y nos renueve en el don y en la tarea, para que nos reavive, aunque sea de noche.

Curas de ejercicios espirituales en Ávila

Así ha sido este año, José Julio ha sido un buen obrero de la mies del Señor y nos ha dado lo que el Espíritu le ha descubierto a él, desnudo ante la Palabra y aceptándola en toda su desnudez y profundidad. Con su ayuda discreta, la Palabra ha resonado en nuestro interior y nos ha abierto a claves del ministerio que Pablo le recuerda y anima a revivir ministerialmente a Timoteo: "Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos, pues Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza."

Allí hemos digerido esa Palabra dulce y amarga, a la vez, que cura y sana para hacernos más auténticos por la gracia de Dios en este momento eclesial que nos llama a conversión, a lo más original y propio de la Palabra de Vida. Comparto luces y llamadas de este tesoro recibido:

El ministerio sacerdotal sólo se entiende en el misterio de la gracia y está marcado, tanto en su origen como en su misión, en la gratuidad del Dios que da el don y la tarea. Nada hay de auténtico en el ministerio que no sea Gracia divina.

Ministerialmente hemos sido injertados en Cristo para tener sus mismos sentimientos. En nuestra fragilidad hemos recibido el don de poder seguirlo y participar en su misión siendo don para los otros.

El verdadero camino abierto para el ser ministerial está llamado al proceso de la radicalización evangélica, o se camina por él o no llegaremos a ser reflejo de Jesucristo. Hoy la llamada profética en el ministerio se hace urgente.

El ministerio no habla de sí, es testigo del Otro, la contemplación de Jesucristo, para dejarse hacer por él, es la clave para poder ser su testigo verdadero, y poder llegar a los humildes y sencillos, aun en la contradicción y el rechazo.

La esencia del quehacer ministerial está en dejarse habitar por la Palabra que se da, con autoridad, haciéndose acontecimiento y acción creadora en medio de la historia. Las Palabra sigue cumpliéndose y el ministerio la proclama y la señala, sin poseerla.

Instruir y enseñar es el meollo de la misión, hacerlo en contextos difíciles y en medio de la vieja cristiandad es todo un reto. Sólo quien se deja enseñar e instruir diariamente por el Maestro podrá hacerlo para los hermanos, el estudio del evangelio, el conocimiento de Jesucristo es el instrumento para mantenerse vivo en la misión hoy.

El sacerdote ha de ser un hombre de fe y ha de velar por su pureza frente a ideologías y doctrinas. Hoy creer es de locos, nos hemos de abrir a la difícil asignatura de hacer gozosa y atractiva la kénosis de la fe. Ahí está la única autoridad del ministerio.

El único mandato para el ejercicio del ministerio es la caridad, amar como él nos ha amado, como el Padre lo ama a él. La fe y la caridad van juntos y el evangelio es un derecho de los pobres, que son los que han de recibirlo con preferencia como verdadero signo del Reino de Dios.

La respiración y supervivencia en el ministerio no viene de la propia resistencia y poder, sino de la comunión y fraternidad en la única misión, en el mismo don y con la misma gracia. El presbiterio solo es fecundo en la familiaridad y el camino apostólico compartido. Sin comunidad no hay ministerio, hoy estamos llamados a cuidar y cuidarnos en el presbiterio.

Y hay un camino que no podemos abandonar para la verdad ministerial, sólo la oración nos evita ser desalmados, ahí él viene a habitar en nuestros corazones y nos renueva en el don y en la gracia de la llamada y la misión. Oración que acaba siendo de intercesión por aquellos para los que hemos de ser pan comido.

Bendito sea Dios, que nos enriquece con estos alimentos y riquezas del Espíritu. Una vez más "el estudio del evangelio" sirve al ministerio.


Desde Regla, el perdón de Asis

04.09.18 | 14:08. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

EL PERDÓN DE ASÍS, DESDE REGLA

Me considero afortunado por ser uno de los agraciados que puedo pasar unos días de descanso y remanso en la casa de Santa María de Regla, fusionada con el convento y el santuario formando una unidad de solaz y paz gratuita e impagable junto a la playa y el mar.

En estos días los franciscanos, que sirven y regentan este lugar mariano, celebran con gozo la fiesta de la porciúncula y su perdón, la indulgencia que puede ganarse en todas las iglesias franciscanas cada dos de agosto, día de la dedicación de la Iglesita consagrada a la advocación de Santa María de los Ángeles.

La fiesta se abre y su celebración nos alberga a todos. Durante estos días he celebrado, por encargo del guardián y rector, la eucaristía de las diez de la mañana, pero hoy me piden que celebre a las ocho de la tarde, con la solemnidad de esta celebración del perdón de Asís, la fiesta de la madre. Eso hace que yo me abra a este espíritu singular.

Me informo de que en Julio de 1216, Francisco de Asís pidió en Perusa a Honorio III la indulgencia plenaria para que todos los que se acercaran con espíritu contrito y confesado a esta iglesita de Santa María de los Ángeles, donde él había sentido el perdón de sus pecados con certeza y había recibido la confianza profunda de que estaba en gracia. Su deseo era que esta experiencia de gracia reconciliada y sanante se hiciera extensible a todos los heridos en su alma y en su amor, que pudieran sentir el amor salvador y perdonador de la misericordia divina.

Él, en la reconstrucción de aquella simbólica iglesita, había sentido este perdón y gracia de Dios en un proceso de reconstrucción de su propio ser,en la metanoia de su existencia, en unos niveles de grandeza espiritual que pasaron por la riqueza de la pobreza en el encuentro con lo poco necesario para vivir dichosamente, y ahí entendió la naturaleza como hermana, y todo lo que le habita como don generoso de un padre que nos llama a la fraternidad con todo lo creado para vivir en la unidad que nace de la misma fuente del amor y que nos conduce al mismo horizonte escatológico en la nueva creación transversalizada por la unidad del Espíritu.

Esta misma gracia le había descubierto libre consigo mimos para encontrarse con los hermanos, y besando al leproso herido, que le provocaba rechazo, se reconcilió con todas sus sombras y sus lepras personales, abrazándose a sí mismo en humildad, para poder abrazar a todos en compasión y misericordia. Se consolidó libre en su interior para poder amar sin límites a toda la humanidad en una hermandad que nacía de la sangre de Jesucristo en una llagas que se universalizaba en un amor sin fronteras. Y ahí entendió que su gloria estaba en la alabanza divina, con los sentimientos del Jesús sencillo y humilde de Nazaret, el que en la sencillez del Belén nos mostró la gloria de los ángeles y del Altísimo, viniendo de la esclava María, reina de los ángeles y de los cielos, en el amor y la resurrección del crucificado glorificado.

Hoy recibo su carisma a la luz de la encíclica “Laudato si”, que nos lo presenta como un hermano santo de actualidad radical y necesaria. El Papa Jesuita proclama la grandeza de este santo franciscano, como un referente universal de alegría evangélica en el deseo de una ecología integral. Y desde esta ecología me abro al sentido del Perdón de Asís. Hoy cuando vivimos heridas, dolorosas y sangrientas, tanto en la creación natural, como en la realidad histórica humana y en la relación con lo divino. Cuando la naturaleza grita en un agotamiento deshumanizador por explotación desnaturalizada y explosiva, cuando los hombres huyen como animales despavoridos en refugiados por millones –En cualquier playa…– , en hambrientos sin horizontes, cuando la sociedad se siente rapidada y estresada, desorientada y sinsentido. Hoy ante estas heridas no hay otro bálsamo que la profundidad de una indulgencia que venga promovida por una auténtica reconciliación, por un perdón que sane y consuele, que genere confianza y esperanza de verdad y de amor. La indulgencia viene del corazón del padre y pasa por modos de vida que son felicitantes en el amor y que pasan por rutas sencillas y sabias que siempre han encontrado los pueblos fieles en la búsqueda de lo auténtico:

Una reconciliación con la naturaleza que pasa por el gozo de la sobriedad, que con sabiduría distingue lo necesario de lo accesorio y de lo caprichoso, sin dejar su libertad en manos de un tener y un consumo que rompen la armonía y secuestran la paz en una rapidación estresante y depredadora de unidad interna de lo humano
Un perdón que pasa por el reconocimiento de la propia historia, de la aceptación de nuestras propias sombras a la luz del amor del Padre en el Hijo, y en un abrazo compasivo a las historias y sombras de los hermanos que necesitan nuestra palabra de perdón y de aliento en su pobreza y en su dolor, en su propio pecado y en su miseria, que sólo puede ser sanada con la certeza de que la nuestra ha sido perdonada y Dios nos ha dado su gracia.

Así nos abriremos a la experiencia del Dios que nos bendice continuamente con una bendición de armonía y de paz, que sana toda división y trae el aceite del consuelo y el vino de la esperanza a nuestras vidas. Esa experiencia que pasa por la conquista del silencio y la contemplación, de la oración sencilla y confiada en la alabanza al Padre que nos hace hermanos en la ternura de todo lo creado.

Bendigo a Dios por poder reflexionar y compartir esta “Indulgencia de la porciúncula” desde este corazón franciscano que empapa el santuario de Regla y esta casa de Oración, remanso de paz y de descanso de la que gozo en estos días. Pido a Dios mi unificación armoniosa en el espíritu franciscano en esta fiesta del perdón de Asís, quiero amar más la naturaleza desde el compromiso con la sobriedad, perdonar más desde mis propias heridas sanadas y orar con más fe y alegría al buen Dios que me mima y me agracia constantemente: En lo humano y lo divino.

Paz y Bien, desde el santuario de Regla en Chipiona


El Papa y la escuela: propuestas y claves

28.06.18 | 12:19. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Juventud

Iglesia católica y ámbito escolar

En una audiencia a los miembros de la Fundación Gravissimun Educationis, el Papa Francisco ha subrayado la relevancia de la enseñanza y lo que considera claves fundamentales para un programa de pensamiento y de acción basados en sanos principios que contribuyan, a través de la educación, a la construcción de un porvenir en el que la dignidad de la persona y la fraternidad universal sean los recursos globales a los cuales todo ciudadano del mundo pueda acceder. Para el pontífice, “sólo cambiando la educación, se puede cambiar el mundo. Para hacer esto es necesario las siguientes sugerencias: hacer red, no dejarse robar la esperanza y buscar el bien común”.

Hacer red

Explicó que “hacer red significa:

– poner juntas a las instituciones educativas y universitarias para potenciar las iniciativas educativas y de investigación, enriqueciéndose con los puntos de fuerza de cada uno, para ser más eficaces a nivel intelectual y cultural.

– poner juntos los saberes, las ciencias y las disciplinas, para afrontar los desafíos complejos con la interdisciplinaridad.

– crear lugares de encuentro y de diálogo dentro de las instituciones educativas promoviéndolas hacia afuera, para que el humanismo cristiano contemple la universal condición de la humanidad de hoy.

– hacer de la escuela una comunidad educadora en la cual los docentes y los estudiantes no estén relacionados solo por un plan didáctico, sino por un programa de vida y de experiencia, en grado de educar a la reciprocidad entre las diversas generaciones“. No sólo el espacio, sino también el tiempo. La educación católica no se limita a formar mentes con una mirada amplia, capaz de englobar las realidades más lejanas. Esta se da cuenta que, más allá de expandirse en el espacio, la responsabilidad moral del hombre de hoy se propaga también a través del tiempo, y las opciones de hoy recaen sobre las futuras generaciones.

No dejarse robar la esperanza

Otro aspecto importante a la cual la educación está llamada a responder, afirma el Santo Padre, es no dejarse robar la esperanza. “Estamos llamados a no perder la esperanza porque debemos donar esperanza al mundo global de hoy. Globalizar la esperanza y sostener las esperanzas de la globalización – señala el Pontífice – son compromisos fundamentales de la misión de la educación católica”. Una globalización sin esperanza y sin visión está expuesta a los condicionamientos de los intereses económicos, muchas veces lejanos de una recta concepción del bien común y producen fácilmente tensiones sociales, conflictos económicos, abusos de poder. Hoy debe preocuparnos los procesos de interdependencia global: el desafío económico, basado en la búsqueda de mejores modelos de desarrollo; el desafío de la política, el poder de la tecnología está en continua expansión.

Proyectos educativos: identidad, cualidad y bien común

El papa sostiene que los proyectos educativos han de reunir tres criterios fundamentales: Identidad, cualidad y bien común.

La identidad exige coherencia y continuidad con la misión de la escuela, de la universidad y de los centros de investigación nacidos, promovidos o acompañados por la Iglesia y abiertos a todos: “Estos valores son fundamentales para insertarse en el surco trazado por la civilización cristiana y por la misión evangelizadora de la Iglesia. Con ella podrán contribuir en indicar los caminos a seguir para dar respuestas actuales a los dilemas del presente, teniendo una mirada de preferencia por los más necesitados”.
La calidad, afirma el Santo Padre, este es el faro seguro para iluminar toda iniciativa de estudio, investigación y educación. Esta es necesaria para realizar alianzas de excelencia interdisciplinares que son recomendados por los documentos conciliares.
El objetivo del bien común, afirma el Papa Francisco, y este no es fácil de definir en nuestras sociedades marcadas por la convivencia de ciudadanos, grupos y pueblos de culturas, tradiciones y credos diferentes. Se necesita ampliar los horizontes del bien común, educar a todos a la pertenencia de la familia humana.


Obispas y pastores con el Papa en el Consejo Ecuménico -CMI-

22.06.18 | 13:43. Archivado en Iglesia, Papa Francisco

EL PAPA FRANCISCO Y EL ESPÍRITU ECUMÉNICO

«Caminar según el Espíritu» (Ga 5,16.25)

El papa Francisco en su reciente viaje a Ginebra, en la celebración del setenta aniversario del consejo ecúmenico de las Iglesias –CMI-, ha reflexionado sobre el ecumenismo a la luz del discernimiento de espíritus, desde la teología paulina y la espiritualidad ignaciana. Nos ha dado claves fundamentales y sencillas que han de ser transversales en el camino y proceso ecuménico. Tras plantear lo que es la dinámica del espíritu mundano, que somete a la luz de los propios intereses y divide los corazones, adentrándolos en la soberbia de lo propio y lo excluyente, proclama lo propio del espíritu de Cristo que ha de ser la fuerza y el camino que nos conduzca al verdadero encuentro de la comunión y de la verdad, sobre lo que nos divide y nos separa. Dicho espíritu pasa por la clave evangélica de la disponibilidad de arriesgar y perder en el orden de priorizar la voluntad de Dios Padre sobre la nuestra, como hizo Cristo para que podamos llegar a ser uno. En su discurso nos ha servido cinco claves sencillas de análisis y de programación para seguir avanzando en el camino ecuménico:

1.- Los propios intereses causa de la división

El papa considera que las divisiones entre los cristianos se han producido con frecuencia por dejar entrar una mentalidad mundana en las comunidades cristianas, anteponiendo los propios intereses a los de Jesucristo. Incluso, manifiesta que algunos intentos de lograr la unidad se hicieron con lógicas mundanas.

2.- La autorreferencia no es evangélica, dispuestos a perder

Reconoce que el concilio ecuménico vaticano II, junto al consejo ecuménico de las iglesias han sido dinamizadores del movimiento ecuménico a la luz de la voluntad de Jesús y que lo habita el Espíritu que no permite la autorreferencia. Sostiene que este es el camino, aunque algunos vean o crean que de este modo pierden, o trabajan sin provecho, pero considera que ,siguiendo a Jesús por encima de otros objetivos y seguridades, el ecumenismo será “una gran empresa con pérdidas”. Pero apuesta por esta pérdida lo es de salvación y por tanto de ganancia, de signo del reino y de su justicia, fiel a la lógica de la Pascua.

3.- Hemos de caminar según el Espíritu, no por los atajos del mundo

Fiel a su pensamiento evangelizador y eclesial, el obispo de Roma afirma que hemos de evitar toldos el pensamiento autorreferencial y saltar sobre la tentación de buscar intereses personales. El lenitivo para cuando nos llegue la duda en el camino del ecumenismo, será saber optar por caminar según el Espíritu, purificando el corazón del mal, eligiendo con santa obstinación la vía del Evangelio y rechazando los atajos del mundo. Es lo que se ha de pedir el setenta aniversario del Consejo Ecuménico de las Iglesias.

4.- La tarea ecuménica fundamental hoy: Rezar, evangelizar, servir juntos

Para el pontífice las distancias no han de ser excusas; se puede desde ahora caminar según el Espíritu: rezar, evangelizar, servir juntos, esto es posible y agradable a Dios. Caminar juntos, orar juntos, trabajar juntos: ese es camino fundamental. Este camino tiene una meta precisa: la unidad. La división «contradice clara y abiertamente la voluntad de Cristo, es un escándalo para el mundo y perjudica a la causa santísima de predicar el Evangelio a toda criatura» (Unitatis redintegratio, 1).

5.- De la estrategia a la oración confiada al Espíritu del resucitado que ha derribado, con el amor, los muros y la enemistad que nos separan.

Ante un mundo herido por divisiones que afectan más a los débiles se descubre la necesidad sanante de nuestra unidad. Defiende que caminar juntos para nosotros cristianos no es una estrategia para hacer valer más nuestro peso, sino que es un acto de obediencia al Señor y de amor al mundo. El papa solicita una actitud orante fundamental: pidamos al Padre que caminemos juntos con más vigor por las vías del Espíritu. La cruz oriente el camino, porque allí, en Jesús, los muros de separación ya han sido derribados y toda enemistad ha sido derrotada (cf. Ef 2,14). Allí entendemos que, a pesar de todas nuestras debilidades, nada nos separará de su amor (cf. Rm 8,35-39).

José Moreno Losada. Delegado episcopal para el ecumenismo y el diálogo interreligioso.


Oración desde Aquarius

16.06.18 | 12:07. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

Querido Padre, hoy estoy confundido, mi oración comienza con un sinsabor fuerte. Confiado en ti, he querido entrar en la misericordia por la puerta de la cautividad, atendiendo tu ruego de redimir a los cautivos. El escenario me supera, contemplo el dolor y el sufrimiento, sin sentido aparente, y me doy de bruces con el infierno en medio de la historia y de todos los que han descendido hasta él, encontrándose en lo más bajo, duro e indeseable de lo inhumano. Veo el mundo de los refugiados y de todos los cautivos y me rompen por dentro. “Aquarius”, es más que un suceso es el grito de la historia en el hoy de Europa. Es la señal de un mundo herido, de una sangre en la ecología de lo humano, de lo natural, abierta en lo impide la libertad, la dignidad, la esperanza.

Mis ojos desean cerrarse, para que mi corazón no zozobre ni tiemble, pero no puedo hacerlo, porque al mismo tiempo, siento la voz de tu Hijo amado que con ternura me anima y me dice: “no temas, yo he vencido ese infierno, yo he descendido hasta él y traigo la liberación para que se pueda abrir toda puerta injusta, se sane todo dolor inhumano, salte todo cerrojo de esclavitud y de perdición, para que se anuncie el año de gracia del Señor”. Al oírle y contemplarle, con sudor de sangre y lágrimas en los ojos en el camino la pasión, con la cruz en sus hombros, alzado y crucificado en el calvario de la vida, me doy cuenta que mi Dios no es juez, sino hermano, víctima y consuelo, libertad y gracia, sanación y fuerza. Tú, mi Dios, estás en el niño solo, en la mujer embarazada, en los hombres marcados por el látigo de la esclavitud, en cada ser humano que viene en esas embarcaciones y permaneces ocultos en todos aquellos que se ahogan y no llegan, o que se acercan en el mayor anonimato de la persecución y sin los papeles, buscando solo sobrevivir.Ahí está tu Señor, te tengo al lado, callado y perseguido, ahí te haces el más cercano y no entiendo tu lenguaje, con la cultura de lo satisfecho y de lo indoloro, de los asfixiados en el puro tener y en la defensa de los privilegios injustos. Sácame de la liquidez de superficial y descomprometido y adéntrame en lo entrañable de lo humano.

Te descubro compasivo con todos los refugiados y cautivos de la historia, identificado con ellos, y veo tu rostro en el de ellos, que me espera para ser besado y darme a mí también, la salvación y la libertad que necesito. Sí, hoy siento tu invitación para abrazarme a los cautivos, como tú te abrazaste a todos los cautivos de tu pueblo y tus caminos, llegando hasta la muerte y una muerte de cruz. Siento que tu Espíritu de resucitado, me quiere quitar todos mis miedos para que arriesgue y sea capaz de adentrarme en las periferias, no desde el juicio ni desde la superioridad, sino desde la fraternidad de mi propia cautividad, que necesita ser liberada en el dolor y el sufrimiento de todos los últimos de la historia; todos aquellos que cargan con los infiernos, más desde su ser víctimas que agentes de su propia historia y su condena humana.

Y te pido, tocado por tu gracia de crucificado-resucitado, que me ayudes a saber descender contigo a los infiernos humanos de los que sufren, para poder, también contigo, ser libre y ascender a la gloria de un reino de paz y de justicia verdaderas para todos. Que “Aquarius” no nos sea indiferente.left


"Consiliarios y Quercus"

13.06.18 | 10:52. Archivado en Papa Francisco, Acción Católica

“Movimientos y consiliarios con denominación de origen eclesial, como Quercus”

Los consiliarios generales de Acción Católica en Badajoz

Del 4 al 6 de junio de 2018 tuvo lugar el encuentro de consiliarios generales de Acción Católica con el que tradicionalmente se acaba el curso pastoral. Este año fue en la ciudad Badajoz, de donde son los consiliarios nacionales de JEC y Profesionales Cristianos. A parte de ellos asistió el consiliario de HOAC, de JOC y el consiliario saliente del Movimiento Rural de Jóvenes, así como el consiliario de nacional de Frater. Llegados desde distintos puntos de España: Albacete, Madrid, Granda, Plasencia, Badajoz. Vivieron juntos en la casa de oración de Guadalupe, en Gévora, las jornadas en la que pretendían compartir lectura creyente de sus vivencias como acompañantes en la fe de los militantes cristianos de los movimientos especializados de la Acción Católica y la General.

De la oración y lo vivido

Dedicaron una jornada a la oración compartida en un retiro, animado por Tomás Rubio Díaz (MJRC) de la diócesis de Plasencia, el espacio de oración y reflexión, fue el previo que sirvió para evaluar el trabajo de acompañamiento que tiene el consiliario en los movimientos de Acción Católica. Desde la realidad se fueron compartiendo tristezas y esperanzas de la hora que toca que en el mundo actual y en la Iglesia. Otro objetivo del encuentro era detectar las necesidades y claves para la programación del próximo curso, así como el análisis del proceso vivido por todos los movimientos durante los tres últimos años en el que se ha hecho una reflexión sobre la presencia y misión evangelizadora de cada movimiento en sus espacios y ambientes propios. El proceso ha sido elaborado con rigor y precisión por parte de todos los movimientos, con participación de los consiliarios y con el obispo consiliario Carlos Escribano, y los distintos análisis y proyectos han sido compartidos con obispos de comisión episcopal del apostolado seglar en orden a renovar, animar, a la vez que profundizar en la cuarta nota de la Acción católica para mayor comunión entre los distintos ministerios eclesiales. La imagen puede contener: 1 persona, exteriorTras todo el recorrido de reflexión y análisis, los consiliarios ven la oportunidad y la necesidad de dar relevancia al proceso por parte de la Conferencia Episcopal y dar a conocer eclesialmente todo lo que ha supuesto en respuesta a la pastoral misionera y de iglesia en salida- propuesta a nivel universal en la Iglesia en todos los últimos documentos papales-, y que confirma la apuesta de todos los movimientos en el momento actual, fieles a las claves de encarnación y compromiso propias de la espiritualidad de la revisión de la vida así como de la acción y compromiso en los ambientes.

Conociendo la ciudad de Badajoz: esa gran desconocida

La ocasión también propició el conocimiento de la ciudad de Badajoz, acompañados por Alberto Gata, militante de JEC graduado en historia, y la visita a la catedral donde fueron acompañados por el arzobispo Celso Morga, quien les mostró su acogida y les felicitó por el trabajo que realizan en el ámbito del apostolado seglar, tan importante y urgente en la Iglesia Española. Mostrando su alegría por la presencia de estos movimientos en la diócesis y deseando que puedan iniciarse aquellos que ahora mismo no tienen implantación.

Desde “Quercus”: otra tierra y otra gente, otra mirada

Otro objetivo que cada año se marcan los consiliarios es el conocimiento de la realidad que se visita y estando en tierras extremeñas, insertas en la riqueza del “Quercus” – árboles productores de bellotas- se sumergieron en la zona de los baldíos, en la comarca de Aburquerque, cercano a Alcántara, y tras visitar toda la fortaleza y castillo emblemático de la localidad, conocieron todo el proceso del trabajo rural en las tierras de alcornoques y encinares, visitando una explotación agraria-ganadera y descubriendo toda la elaboración de lo propio de la denominación de origen, desde el nacimiento del cerdo hasta su elaboración y aportación en la mesa. La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendo, personas de pieLa empresa “Quercus”, dirigida y coordinada por militantes del movimiento de Profesionales Cristianos –Manuel y José María Monteagudo- fue quien acompañó y presentó la propio y original de todo lo que es propio y auténtico en este trabajo y producción que después se lanza a un mercado internacional con sello de calidad cuidada y asegurada.

Fortalecidos y reanimados

Los consiliarios así, desde la oración, el análisis, la programación, la cultura y el conocimiento del medio vivieron días de comunión y fraternidad, que les anima a seguir en la labor de acompañar a los movimientos y a sus respectivos equipos permanentes. La imagen puede contener: cielo, nube, césped, exterior y naturalezaUna vez más salieron reforzados para la misión en unos tiempos donde toca vivir la minoridad y dejarse convertir por la llamada a una autenticidad que pueda ser bálsamo para las heridas de este mundo y esta sociedad. El brindis con el vino de la tierra, ultimaba esta acción compartida y ponía en manos de Dios Padre el deseo de seguir siendo Iglesia evangelizadora y en salida, dispuesta a servir y dar vida, con frutos que sean auténticos en su origen y su proceso, como lo son estos productos ibéricos que se fabrican en estas tierras extremeñas y que degustaron estos sacerdotes.

José Moreno Losada.


Domingo, 18 de noviembre

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