Cree en la Universidad

"Remover entrañas..." - Día de San José-

19.03.18 | 13:50. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

“Removerse por dentro… la figura de José

Hoy festividad de S. José, me regodeo en la figura de mi patrono y dejo que entren dentro de mí hechos de vida que me ayuden a festejarlo con profundidad. Lo hago con el marco de la paternidad también celebrada al hilo de su persona en la relación con Jesús, de quien fue padre putativo –de ahí lo de PePe-. Esa figura evangélica que sobresale por no sobresalir, por actuar en lo callado, buscando facilitar las cosas haciéndolas lo más amables posible para los otros, evitando el sufriry facilitando lo agradable de una relación sincera y entregada sin pedir nada a cambio. Me viene a mi interior anécdotas de ayer mismo que se mueven dentro de mí pidiendo reflexión y contemplación orante y creyente.

El grano de trigo y la casa de Gloria

Ayer el evangelio nos proponía reflexionar sobre Jesús ante su muerte, la forma de entender su vida y abrirse al riesgo sintiendo peligrar su vida por aquellos que no le aceptaban y no querían saber de su reino de amor y de paz. Tan sencillo como siempre Jesús hablaba del vivir y del morir con la parábola del grano de trigo, esa observación tan profunda y tan natural. Si el grano no cae en tierra y muere no da fruto, pero si se entierra y muere da mucho fruto, y la aseveración radical y real de que el que quiera guardar su vida la perderá y el que esté dispuesto a entregarla la ganará para siempre. Un lenguaje entrañable más que lógico y amoroso más que comercial.

Y al hilo de este evangelio y de la homilía que había de pronunciar me abrí a lo que el día me propiciaba. Ir más temprano a la parroquia porque el maratón-video- podía después jugarme malas pasadas con los recortes de circulación, café en hospital Clideba que era lo que estaba abierto por mi zona, encuentro con jóvenes que van a celebrar su matrimonio en junio y vamos a preparar su celebración con cuidado y mimo para que sea desde la vida, y camino a la residencia de mayores a celebrar la Eucaristía. La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, gafas e interiorAllí antes de comenzar, me saluda con cariño Gloria –sacristana de lujo- que agradece a Dios profundamente sus noventa y dos años, me cuenta que la vida es lo de cada día, que ella no vive del recuerdo de su casa como muchos, que no la olvida pero no tiene pena, porque la vida no es la casa, sino tu persona y tienes que buscar lo que a la persona más le conviene. Ahora su casa es la residencia y da gracias a Dios por todo lo que en ella le facilita la vida y se la conserva con tanto cuidado. Este detalle me sirve para iniciar la homilía en la parroquia, me sirve como punto de partida: dejar la casa para tener más vida y poder darla.

Una homilía del vivir y del morir

En la homilía hago referencia al guardar la casa o entregarla, vivir de una manera o de otra, facilitar y servir. La propuesta de Jesús es sembrar cada día con fecundidad, hacer lo que hacemos pero con consciencia, porque lo importante no es lo que hacemos sino cómo lo hacemos, desde qué amor y qué filosofía, así vivimos y vamos aprendiendo a morir esperanzados. Aludo a experiencias de vida de la propia parroquia en la que vemos personas que saben vivir y morir al mismo tiempo, que dan la vida en lo cotidiano: acogida de los mayores cuando son dependientes, madre con sus tres hijas, padres de los usuarios de Aspaceba y Apnaba, profesionales dedicados con alma y vida a sus labores, personas que piensan en los demás y tratan de facilitar al máximo la vida de los que les rodean, ricos en relaciones entrañables y sinceras, transparentes y cálidos, serenos y amables, profundos y silenciosos… granos de trigo que se entierran, se pudren y dan fruto en abundancia para que otros coman el pan de la vida.

El eco: un grano de trigo… parábola viviente

Tras la eucaristía, aun sin desvestirme de las ropas litúrgicas, un señor quiere hablar conmigo aunque sea un minuto, entramos en el despacho y allí en el silencio escucho el eco del evangelio como no podría imaginarme. Las palabras que he dicho, le han removido por dentro y no puede marcharse sin compartir su oración. Su historia familiar le hace evidente la parábola evangélica, su padre es ese grano de trigo que silenciosamente, cae en tierra, muere y da fruto. Nunca pensó en él mismo, fue el nudo de toda su familia, con hermanos y primos, su esposa enfermiza fue siempre cuidada por él. El hijo, siendo único, a los 20 años ya estaba fuera por motivos profesionales y tardó en volver más de 20 años. Cuando se hicieron mayores y notaron debilidades, organizó todo para estar en una residencia y no ser carga para el hijo, dada la enfermedad de la madre. Los dos fueron ingresados en el hospital al mismo tiempo, agravados en su enfermedad, y recuerda perfectamente cómo el padre pidió ir a la habitación de la madre, allí la besó y se despidió de ella, diciendo que eran la última vez que se veían, en la vuelta a su cama le dijo a su hijo que no se preocupara, ya nos vamos, estate tranquilo. A los dos días falleció él, dos días después su esposa. Nunca podrá olvidarlo.

Continuar la parábola y el sentido, morir para vivir

Ahora le toca, vivirlo a él, tiene que acompañar a su esposa en una enfermedad depresiva que lleva ya más de cuatro años, ahora tiene que ser él el grano de trigo, facilitar, enterrarse, alegrar, acompañar, animar, sostener, sufrir, pasear, esperar, confiar, ser referente para sus hijos que a veces no tienen la misma mirada, como él no la tenía hace muchos años. No puede no hacerlo, siente la necesidad de perpetuar el sacramento de su padre, él es fruto de esa entrega paterna y quiere ser así como su padre, alguien entregado en vida, que piensa más en los demás que en sí mismo y que le da sentido a su vivir diario entregándose de corazón, con entrañas, con las mismas que hoy se le han removido al escuchar el evangelio y recordar vivamente las entrañas de su padre querido.

Feliz día del padre a todos. Y sigo con mi cantinela: “lo que dice el evangelio no es verdad porque lo diga el evangelio, sino que el evangelio lo dice porque es la verdad en la vida”. Y nunca olvidaré a mi padre partiendo el pan en la mesa a trozos para nosotros, como si fuera su vida, y cogiendo siempre él el ultimo.


"La escucha ayuda"

16.03.18 | 11:28. Archivado en Iglesia, Lectura creyente

JORNADA SOBRE LA ESCUCHA

Los centros de Escucha de San Camilo de Badajoz y Mérida hemos organizado para el próximo 14 de abril la I Jornada de Humanización. El objetivo es difundir la capacidad sanadora de la escucha activa. Una escucha atenta y sin juicio que permite al escuchado desahogarse y explorar posibilidades de acción en una situación que le bloquea o le desborda. Y al escuchante le ofrece un espacio para contactar con sus experiencias, con sus emociones abriéndole la puertas al crecimiento personal.

En La jornada compartiremos vivencias personales en diferentes ámbitos sociales y profesionales y podremos experimentar, a través de talleres, los beneficios de la escucha

Esta Jornada está dirigida, en general, a cualquier persona interesada en mejorar la escucha pues ésta siempre enriquece nuestras relaciones personales. Y, en particular, a aquellos para los que la escucha es una herramienta imprescindible en su labor diaria: sanitarios, psicólogos, asistentes sociales, docentes, voluntarios sociales… especialmente quienes se están formando para el ejercicio de estas actividades.

Os esperamos a todos el próximo día 14 de abril y os agradecemos que lo difundáis entre aquellas personas que puedan estar interesados.

Desarrollo jornada:
I Jornada de Humanización.
“La escucha ayuda”
10.00 Presentación de la jornada y de los Centros de Escucha de Badajoz
y Mérida a cargo de sus respectivos directores: D.
Enrique Delgado Amador y Dña Mª Inés Moreno Noves.
10.30 Charla coloquio: “El regalo de la escucha”, impartida por D. Manuel
Jiménez Rodríguez, Médico y Psicólogo Coordinador de
la Unidad del Dolor del Hospital Infanta Cristina de Badajoz.
12.00 Descanso
12.30 Mesa redonda: “La capacidad sanadora de la escucha”. Moderador:
D. Luis Monrobel Alcántara, miembro del Equipo
Coordinador del Centro de Escucha San Camilo-Guadalupe de
Badajoz.
 D. Valentín Rodil Gavala. Psicólogo experto en duelo y
responsable de la UMI del Centro de Escucha San Camilo.
 D. Lucas Silva Laso: Usuario del Centro de Escucha de Mérida.
 D. Manuel Jiménez Rodríguez Médico y Psicólogo
Coordinador de la Unidad del Dolor del Hospital Infanta
Cristina de Badajoz.
 D. Carlos Pajuelo Morán, Psicólogo, Orientador en el Equipo
Psicopedagógico de Atención Temprana de la Consejería de
Educación y Empleo.
 Dña. Inmaculada Sánchez Becerra. Vicepresidenta de la
Asociación ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) de
Extremadura.
Seminario diocesano San Atón.
Badajoz. 14 de Abril
14.00. Comida
16.30 a 18.00 Talleres simultáneos
 “La escucha en el acompañamiento a personas en exclusión
social”. Dña. Mª Victoria Pulido Pérez y Dña. Mª Inés
Moreno Noves
 “Lo que ayuda y lo que no ayuda en la escucha” D. Valentín Rodil
 “Escucharme para escuchar” D. Luis Monrobel y D. Juan José
Duque, miembros de la Comunidad Educativa Extremeña de la
Fundación Claudio Naranjo para la educación.
18.00 Conclusiones y Clausura

N.B.- Para quienes quieran quedarse a comer habrá un servicio de catering por un precio de 10 Euros que se deberán ingresar en la CC ES67 2100 1982 8502 0025 8627, antes del lunes 9 de abril, haciendo constar en el ingreso nombre y apellidos.

Para poder inscribirte:
https://www.facebook.com/centrodeescuchasancamiloguadalupe/

Vídeo ilustrativo del quehacer del centro de escucha:
https://youtu.be/j0NKySZK_Jo


Silenciarse para escuchar la vida. Los ojos de Irene y su luz.

13.03.18 | 10:22. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

Los primeros pasos de Irene… Una lección de vida en cuaresma

En el tiempo de cuaresma el evangelio nos propone contemplar el pasaje de la curación del ciego de nacimiento, con él se nos invita a liberarnos de todas nuestras cegueras. El ruido nos ciega, estamos necesitados de la visión del silencio, del interior, de lo más profundo. Hoy siguen ocurriendo los milagros que nos abren los ojos. Irene es un milagro que está abriendo los ojos a muchos, y a los primeros que se los ha abierto ha sido a sus padres… os invito a dejaros tocar en el silencio por esta invitación sencilla, que ponemos en el candelero para que nos alumbre a todos los de casa y con esta luz veamos mucho mejor la vida y nos curemos de tanto ruido falso y ensordecedor que nos ciega en nuestro interior.

Fin de semana apasionante, camino de la pascua

He vivido un fin de semana apasionante, lleno de pasión en el contexto de esta cuaresma que me está marcando con la clave del “silencio”. El jueves celebrábamos el perdón en la comunidad parroquial, el viernes un encuentro de profesionales que, desde el Evangelio, viven a fondo el compromiso por la equidad y la justicia en la sanidad, la educación, la empresa, la universidad y la ciencia. El sábado una mañana de lujo con preadolescentes en un taller de inclusión y apertura a los que tienen otras capacidades, entendiendo la parálisis cerebral y el autismo. En la tarde un retiro arciprestal con más de cien personas adentrándonos en claves teológicas de autenticidad y originalidad por el camino del silencio fecundo, en el verdadero ayuno, la oración y la limosna cristiana. Para terminar el Domingo con una celebración eucarística festiva en nuestra parroquia con los miembros de Aspaceba – Parálisis cerebral-, Apnaba -Autismo-y del colegio de la Luz -- otras capacidades-, con una paella solidaria, donde faltó paella –no hubo multiplicación- pero no solidaridad y fraternidad a pie de calle y de vida. El broche de oro, el concierto impresionante organizado por Manos Unidas en el palacio de Congresos de Badajoz, con músicos de talla experimentados y jóvenes, así como con la grandeza de los componentes del coro Amadeus, que nos ganaron el corazón y el espíritu. Trepidante fin de semana y gozoso, no se puede vivir más en menos. Orgulloso de esta ciudad, estos ciudadanos, esta iglesia y estas asociaciones, todo lleno de vida, sensibilidad, fraternidad y esperanza. Y todo eso en medio de una sociedad que está tocada de dolor, límites, exclusiones, violencia… nos dolía la noticia de último Gabriel aniquilado que recibíamos a mediodía, junto a los miles de gabrieles que todos los días sufren, los mártires inocentes de nuestro mundo.

La necesidad del silencio

Todo vivido desde de algo fundamental que traemos entre manos y que deseamos que pueble nuestro corazón humano. La sociedad está aquejada y dolorida, pero la sociedad somos nosotros, nuestra vida, nuestras luchas, nuestros límites… nos dicen los expertos que necesitamos saber silenciarnos para hacer menos, o al menos, para vivir algo de lo que hacemos, pero vivir con profundidad y fondo, porque en el fondo todas las cosas son diferentes y se hacen más auténticas. En el retiro arciprestal hubo momentos distintos, uno de ellos fue orar en la presencia de Cristo en la Eucaristía, pero lo hicimos desde la vida. Le pedimos a personas que, desde su silencio y vivencias, compartieran su oración con nosotros, que nos manifestaran cómo sentían y vivían ellos situaciones concretas de sus vidas cuando se adentraban en su interior y las vivían ante Dios Padre. Las situaciones eran distintas: unos padres que acababan de recibir a su primer hijo, un mujer que visita semanalmente el asilo con los ancianos y que acompaña un grupo de niños en la catequesis, un trabajador que tras un accidente laboral ha estado un año sin poder moverse apenas, un voluntario de cáritas que acoge semanalmente a las personas que acuden desde su pobreza y necesidad, una universitaria que investiga y colabora con universitarios de ecuador en la selva amazónica, y le pedimos también su oración a Reyes Y Pedro, padres que hace dos años acogieron a su tercer hija, Irene, que vive con la dificultad de la ceguera. Comparto con vosotros la oración que proclamó Reyes, acompañada al órgano por su esposo Pedro, en ella creo que aparece la clave de una vida almada. Se lo pedí a ellos porque hacía unos días que me habían enviado como una de las mejores noticias del mundo que Irene, a sus 24 meses, ya estaba dando sus primeros pasos, y que hasta corría confianda para abrazarse, un video de luz y de visión del amor y la verdad, sin límites. Por eso quiero compartirlo con todos vosotros, es su alegría que se desborda y no se la quieren guardar para ellos mismos:

Irene, que no ve, ha dado luz a nuestras vidas

“Irene nació hace dos años tras un embarazo lleno de miedos e incertidumbres.

Esos 9 meses, en el silencio de una espera con muchas sombras y con un futuro incierto y desesperanzador, nosotros nos abandonamos en tus manos Señor, lanzándonos sin red hacía lo desconocido; con muchas dudas y con mucho, mucho miedo.

Y nació Irene, deseando enseñarnos un camino nuevo, muy distinto al que ya habíamos recorrido con nuestros otros dos hijos; y entonces empezamos a buscar respuestas, llamando a muchas puertas, buscando esperanza, soluciones, algo de luz en todo este camino de tinieblas; una respuesta humana a tanta confusión….y nos sentimos solos en este proceso, ….

sin darnos cuenta que tú Señor ibas a nuestro lado, cerca, muy cerca, porque Irene SIEMPRE ha ido en tu regazo Señor; pero sólo en el silencio de una escucha serena y confiada hemos podido descubrirte.

Perdona nuestra torpeza Señor, perdona las veces que nos hemos perdido en el ruido del mundo, perdona las veces que hemos dado entrada a la tristeza, perdona las veces que no hemos celebrado cada victoria, perdona nuestra ceguera Señor.

Irene, que no ve, ha dado luz a nuestras vidas; Irene que aún no habla nos ha enseñado el valor de la ESCUCHA, Irene nos ha enseñado el valor de la esperanza, de la paz, de la calma, del compartir cada logro;

NOS HA ENSEÑADO A CELEBRAR LA VIDA CONTIGO SEÑOR.

Gracias Señor por Irene y todo lo que le rodea, Gracias Señor por esa luz que nos transmite su sonrisa, Gracias por esa paz que nos transmite su mirada, gracias por enseñarnos a orar en su camino, desde la VIDA, y gracias por esos logros de Irene que tanto celebramos y en los que sentimos el beso de Nuestra Madre.

GRACIAS SEÑOR.”

(Pedro y María Reyes)

Para ver video:


Ni rosa, ni azul, violeta: tod@s divin@s

08.03.18 | 10:19. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Juventud

Desde la Universidad de Extremadura, donde conocí a este movimiento entrañable de jóvenes estudiantes comprometidos con el ambiente estudiantil en claves de compromiso evangélico y humanizador, me uno en este día significativo y simbólico a su comunicado de adhesión, un texto reflexionado y sentido en un proceso vivido con profundidad en su formación como jóvenes, como estudiantes y como católicos:

Aulas de libertad y dignidad: por la igualdad

A la JUVENTUD ESTUDIANTE CATÓLICA también nos preocupa y nos duele que las mujeres nos veamos limitadas por el mero hecho de serlo. Queremos que nuestras aulas se conviertan en los laboratorios en los que ensayar una sociedad donde ninguna persona se sienta limitada por los estereotipos de género, que crezca sin sesgo y se desarrolle en la esfera privada y pública sin temor alguno. Queremos que el ámbito afectivo y del cuidado no sea exclusivo del género femenino, y el ámbito público y del éxito profesional del masculino. Entendemos que sólo esta educación con mayúsculas traerá consigo la prevención de la violencia y la discriminación por cuestión de género.

Por una coeducación real y plural

Como movimiento con vocación de trabajo y transformación dentro del ámbito estudiantil y educativo nos sentimos llamadas a la huelga feminista del próximo jueves 8 de marzo. La escuela, como entidad de peso en la transmisión de valores, comportamientos y espacio de socialización, tiene una responsabilidad fundamental en la construcción de una sociedad donde hombres y mujeres crezcan libres y cuenten con las mismas oportunidades para poder elegir y desarrollarse en equidad e igualdad social. Por ello apostamos por la coeducación en las aulas como modelo educativo, educando en común, en el respeto y en igualdad desde la diversidad.

También en la Universidad, espacio de histórica tradición de lucha por la igualdad de género, queda mucho camino por recorrer. Reivindicamos una apuesta por políticas estructurales de promoción de igualdad de género en todos los niveles del sistema educativo.

A la luz del Evangelio, al estilo de Jesús

La llamada nos surge del Evangelio donde constatamos que el encuentro de Jesús con diferentes mujeres (La sirofenicia, la samaritana, la hemorroísa…) nos hablan de una dinámica de relación que subvierte los esquemas de un orden social, cultural, político y religioso que relega, margina y estigmatiza a las mujeres. Frente a eso, Jesús reconoce la dignidad y la igualdad de la mujer respecto al hombre y lucha por su empoderamiento y el ejercicio de su protagonismo en todas las facetas y dimensiones de la vida.

Nuestra Iglesia, si bien tiene un rostro fundamentalmente femenino tiene un camino que recorrer por que el protagonismo de la mujer y su desarrollo en los puestos sea una realidad.

Como grita el lema de la campaña de secundaria de la JEC para este curso 2017/2018:#NiRosaNiAzul #Violeta #8M


08.03.18 | 10:19. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Juventud

Desde la Universidad de Extremadura, donde conocí a este movimiento entrañable de jóvenes estudiantes comprometidos con el ambiente estudiantil en claves de compromiso evangélico y humanizador, me uno en este día significativo y simbólico a su comunicado de adhesión, un texto reflexionado y sentido en un proceso vivido con profundidad en su formación como jóvenes, como estudiantes y como católicos:

Aulas de libertad y dignidad: por la igualdad

A la JUVENTUD ESTUDIANTE CATÓLICA también nos preocupa y nos duele que las mujeres nos veamos limitadas por el mero hecho de serlo. Queremos que nuestras aulas se conviertan en los laboratorios en los que ensayar una sociedad donde ninguna persona se sienta limitada por los estereotipos de género, que crezca sin sesgo y se desarrolle en la esfera privada y pública sin temor alguno. Queremos que el ámbito afectivo y del cuidado no sea exclusivo del género femenino, y el ámbito público y del éxito profesional del masculino. Entendemos que sólo esta educación con mayúsculas traerá consigo la prevención de la violencia y la discriminación por cuestión de género.

Por una coeducación real y plural

Como movimiento con vocación de trabajo y transformación dentro del ámbito estudiantil y educativo nos sentimos llamadas a la huelga feminista del próximo jueves 8 de marzo. La escuela, como entidad de peso en la transmisión de valores, comportamientos y espacio de socialización, tiene una responsabilidad fundamental en la construcción de una sociedad donde hombres y mujeres crezcan libres y cuenten con las mismas oportunidades para poder elegir y desarrollarse en equidad e igualdad social. Por ello apostamos por la coeducación en las aulas como modelo educativo, educando en común, en el respeto y en igualdad desde la diversidad.

También en la Universidad, espacio de histórica tradición de lucha por la igualdad de género, queda mucho camino por recorrer. Reivindicamos una apuesta por políticas estructurales de promoción de igualdad de género en todos los niveles del sistema educativo.

A la luz del Evangelio, al estilo de Jesús

La llamada nos surge del Evangelio donde constatamos que el encuentro de Jesús con diferentes mujeres (La sirofenicia, la samaritana, la hemorroísa…) nos hablan de una dinámica de relación que subvierte los esquemas de un orden social, cultural, político y religioso que relega, margina y estigmatiza a las mujeres. Frente a eso, Jesús reconoce la dignidad y la igualdad de la mujer respecto al hombre y lucha por su empoderamiento y el ejercicio de su protagonismo en todas las facetas y dimensiones de la vida.

Nuestra Iglesia, si bien tiene un rostro fundamentalmente femenino tiene un camino que recorrer por que el protagonismo de la mujer y su desarrollo en los puestos sea una realidad.

Como grita el lema de la campaña de secundaria de la JEC para este curso 2017/2018:#NiRosaNiAzul #Violeta #8M


"Placuit Deo" a pie de calle: "Paella solidaria"

06.03.18 | 12:52. Archivado en Iglesia, Papa Francisco, Acción Católica, Lectura creyente

O nos salvamos juntos o no nos salvamos…

"No hay un arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a los demás. O nos salvamos todos, o perecemos todos” (Leonardo Boff)
Un gran teólogo, Ladaria, que el Papa Francisco ha encargado del tema de la Doctrina de la Fe para illuminar a los católicos en lo nuclear de nuestro credo y de la salvación, ha elaborado una carta aclarando temas teológicos muy profundos en torno a la salvación, tal como la entendemos en la Iglesia, y avisa que no valen las ideas culturales que presentan la salvación de un “modo individualista” y “espiritualista/interior”, o sea, ideas de la salvación cerradas en uno mismo y en su puro bienestar interior, al margen de la comunidad humana y fuera del compromiso encarando con el mundo y con la historia… Mientras leo la carta – es difícil concentrarse en este vivir- me acuerdo de la historia que tenemos montada para el Domingo en la parroquia de Guadalupe: “la paella solidaria”. Un acto de visibilización en la calle de la comunidad incluyente, conviviendo con los miembros de Aspaceba y Apnaba, situados en la demarcación parroquial. Y traigo a colación un diálogo de messenger de esta mañana con uno de los implicados, lo identifico con uno de los párrafos de la carta oficial sobre la salvación, y me da alegría pensar que esta “Paella será salvífica” porque es “comunitaria y comprometida”, por eso me alegro y me ilusiono.

Diálogo de messenger

La vida:
Esta mañana hablando con un amigo -implicado en el evento y su organización- sobre la paella solidaria que estamos preparando para el Domingo, dialogábamos por el messenger cosas así:

-” El evento del domingo va a ser un buen momento.. primero tendremos una misa en la que van a participar los paralíticos y niños con autismo.. con toda la comunidad. Me hace mucha ilusión lo que estamos preparando y todos los que estáis participando”. (YO)

-“A mi también Amigo. Esta mañana cuando me levanté, me acordé de ti. Miré por la ventana, dí gracuas a Dios por otro nuevo y maravilloso día, y pensé; Que le habrá movido a este hombre a ser sacerdote??? Quizás el ayudar a los demás. Gracias por tu amistad. Un abrazo apretao.” (EL)

-“Me movió encontrarme con las personas, compartir la vida… y saber que Dios estaba allí , en todos vosotros, antes de que llegara yo y cuando y o llegara me iba a encontrar con él… y al día de hoy estoy rodeado de una multitud de mujeres y hombres de Dios, que le dais sentido a mi vida…yo esta mañana pensaba: Pepe ya vas a cumplir sesenta años, o sea, cambio de tercio, y entro en el último, momento para reflexionar a fondo en qué quiero gastar “mis últimos cuartos -tercio-“, una vez que la vida me ha enseñado donde está lo fundamental… jeje” (yo)

Una clave salvífica, una paella que salva

-Y este evento, como muchos otros, lo hacemos porque la salvación ha llegado a nosotros y sabemos que no nos salvamos solos -individualismo- ni solo por dentro -espiritualismo/nogsticismo- sino en comunidad:

“El lugar donde recibimos la salvación traída por Jesús es la Iglesia, comunidad de aquellos que, habiendo sido incorporados al nuevo orden de relaciones inaugurado por Cristo, pueden recibir la plenitud del Espíritu de Cristo (Rm 8, 9). Comprender esta mediación salvífica de la Iglesia es una ayuda esencial para superar cualquier tendencia reduccionista. La salvación que Dios nos ofrece, de hecho, no se consigue sólo con las fuerzas individuales, como indica el neo-pelagianismo, sino a través de las relaciones que surgen del Hijo de Dios encarnado y que forman la comunión de la Iglesia. Además, dado que la gracia que Cristo nos da no es, como pretende la visión neo-gnóstica, una salvación puramente interior, sino que nos introduce en las relaciones concretas que Él mismo vivió, la Iglesia es una comunidad visible: en ella tocamos el carne de Jesús, singularmente en los hermanos más pobres y más sufridos. En resumen, la mediación salvífica de la Iglesia, «sacramento universal de salvación»,[19] nos asegura que la salvación no consiste en la autorrealización del individuo aislado, ni tampoco en su fusión interior con el divino, sino en la incorporación en una comunión de personas que participa en la comunión de la Trinidad.” (De la carta “Placuit Deo”)

No hay duda que nuestra paella del domingo no deja de ser una traducción a pie de calle de este párrafo, porque “Obras son amores y no buenas razones”
SOMOS UNA FAMILIA…


El Dios del silencio: Palabra y escucha.

05.03.18 | 11:23. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

LA PALABRA DADA Y LA ESCUCHA DIVINA:

Dios ha creado por amor y para el amor, por desbordamiento de su corazón y su ternura. Su palabra es fecunda y entregada, es palabra dada a favor de otros como promesa y felicidad (Gn 1). Y una vez dicha su palabra y creada, se pone a la escucha de la humanidad y sus necesidades, en medio de la naturaleza, como un servidor en silencio, dándonos todo el protagonismo. Por eso busca a Adán y Eva en el jardín cuando los ve perdidos (Gn 3), por eso escucha el grito y el dolor del pueblo en Egipto (EX 3), por eso habla con sus profetas y los envía al pueblo, por eso siempre está atento a la oración del hombre, especialmente del pobre y el herido en el camino de la historia. Y por eso se silencia en la humanidad de Cristo (Flp 2, 5-11) para compartir todo con la humanidad menos el pecado y recibir todo lo que le duele, le cansa, le agobia, le destruye, tomándolo como propio en su hijo: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré” (Mt 11,28). Por eso Jesús nos ha enseñado a orar como él: “Padre nuestro…” (Lc 11,1-6), a construir nuestra dimensión orante en silencio contemplativo.

EL SILENCIO Y LA INTERIORIDAD DE CRISTO: LA VERDADERA PALABRA Y LA ORACIÓN

Jesús, el hombre fiel al padre y a la humanidad, se hace reflejo de ese Dios profundo, sencillo y silencioso, y nos muestra los caminos por los que se conquista la verdadera interioridad, dándole el protagonismo al Padre de la vida y del amor. Los caminos por los que se encuentra el tesoro escondido, la perla preciosa, el ciento por uno, la alegría del cielo, la vida eterna… Contemplemos como Jesús se ha abierto al Padre y cómo nos invita a abrirnos hoy nosotros a su Espíritu para que nos podamos sentir amados y afortunados con Él, para que nosotros también podamos poseer el tesoro. Descubramos como él vivió estos caminos. El camino de la intimidad y el fundamento en el corazón del Padre pasa por el silencio de su oración, Cristo hombre orante es nuestro referente cuaresmal invitándonos a orar con El:

Dejarse hacer...

Jesús se ha abierto al a voluntad del Padre y lo ha escuchado en el silencio profundo de su propio ser y, desde ahí, ha construido su identidad y su personalidad, el Padre lo ha hecho auténtico en su interior. La oración para Cristo es un dejarse hacer por la voluntad del Padre y para eso ha de silenciarse, entrar en su interior más profundo, en medio del mundo, ante la vida y ante él mismo, para encontrarse con el absoluto que es la verdad y la vida. Él es un hombre de verdadera oración en la que le da el protagonismo al Padre para poder logar a su verdadera autonomía personal (Mt 26,39). La cuaresma quiere que nos adentremos en la dimensión orante de Jesús, que purifiquemos nuestra oración para que nos haga más libres y más auténticos, para que abriéndonos al Espíritu nos invadan los sentimientos de Cristo y la voluntad del Padre para nosotros y para el mundo. La oración necesita de nuestro silencio: externo e interno. Sólo desde el silencio bien construido nos abriremos a escuchar al Padre y nos adentraremos en la vida, en la propia y en la de los demás, en la naturaleza y la historia, por el camino de su voluntad y sus sentimientos más profundos, desde las entrañas de lo verdaderamente humano y divino (Mt 26, 38-41).


Dios y su ayuno

02.03.18 | 13:15. Archivado en Iglesia, Lectura creyente

Ayunando de la gloria…

Dios no ha conducido la historia por la vía del poder y la gloria a la luz de los hombres. Ha silenciado ese poder, se ha puesto en pie junto al pueblo en el desierto para ir con ellos a conquistar su libertad, ha entrado en todas sus necesidades y dolencias, en sus fracasos y pérdidas. Ha ayunado de su gloria para que la humanidad encontrara la verdad y la vida, ha ayunado de su poder para atraernos con lazos de ternura y cariño.

Despojándose de su rango y categoría…

Y, por último, “ha ayunado de su categoría de Dios, se ha despojado de su rango, para hacerse uno de tantos en Jesucristo, llegando incluso a la muerte y una muerte de cruz”(Flp 2,6-11). Ha ayunado de sí mismo para hacerse comida de nuestra mesa y llevarnos de la muerte a la vida. Su ayuno nos ha dado el pan de la vida eterna. Por eso nos invita al ayuno de su Hijo: “el que quiera ser el primero que sea el último, el que quiera ser el jefe que sea el servidor de todos. Ayuno del éxito y el ruido mundano para llenarnos de su gracia y su luz.

El ayuno de Cristo

Cristo ha ayunado de su propia voluntad, de su propio proyecto: “no he venido a hacer mi voluntad, sino la de Aquél que me ha enviado” (Jn 6,38). Se ha abierto al proyecto del Padre y lo ha ido descubriendo el avatar de la vida, ha dejado que la vida le hable y que ahí se le revele lo que ha de hacer y comer cada día, y con quien ha de hacerlo, con quien comer (Lc 4,16). Y lo ha hecho desde la confianza de que el Padre no defrauda, aunque a veces no entendamos sus caminos. Por eso no ha caído en ideología, ni en fuerzas, ni amarguras, ha pensado, sentido y actuado, dejando que Dios le alimente sus entrañas y sus sentimientos. Para eso ha entregado un modo de ser y ha aceptado que el poder, la gloria y la riqueza están en el Padre y que teniéndolo a él se tiene todo, que de nada sirve ganar el mundo entero si pierdes la “Vida”(Mc 8,36), la que Dios da, el amor. Jesús ha ayunado de todo lo que se le ofrecía por la vía de lo fácil, de lo seguro, de lo planificado, de lo bien visto… si entregaba su autenticidad, su compromiso, su verdad recibida. Ayunó porque tenía claro que el que quiera ganar, lograr el éxito por los caminos que marca el mundo, el ruido, ése se pierde, pero el que está dispuesto a perder para ser realmente entrañable gana la vida (Mt 4,1-11).

Silencio, anonimato y ayuno

Pero para esto hace falta el silencio de la verdad, el discernimiento, el conocimiento de uno mismo, la aceptación, el reconocimiento de las debilidades y las sombras que nos habitan. El silencio que nos quita el miedo de nosotros mismos y nos hace firmes ante los demás. Ayunar para poner nuestra vida y nuestros proyectos en el corazón del Padre, fiándonos de su hijo y apostando por seguirle en su ideal de fraternidad y entrega, frente a la seguridad, el éxito…


Dios y su pobreza: ¿La limosna de Dios?

01.03.18 | 14:44. Archivado en Iglesia, Acción Católica, Lectura creyente

Dios y su limosna

Frente a los dioses de la naturaleza y de los sabios, el Dios de Jesús no pide, ni exige, no quita, ni se apropia de nosotros mostrando su poder y su riqueza. Escandalosamente es el “Dios que se da” y que se muestra como “Don”. Su riqueza no está en apropiarse y acumular, sino en darse y deshacerse para que los demás se enriquezcan y se divinicen con su amor y su gracia: “Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios… no os he elegido por su un gran pueblo, erais el más pequeño de los pueblos, os elegí por puro amor”.

Su riqueza somos nosotros, y su voluntad es hacernos hijos queridos suyos para que todo lo suyo sea nuestro y podamos gozar de su divinidad. Y en el colmo del asombro y la donación, se olvida de sí mismo, se silencia en su poder –“como oveja llevado al matadero, no abría la boca", como dice el profeta- para que nos llegue la vida. Nos paga nuestros pecados y nuestras idolatrías –prostituciones- enamorándonos de nuevo, seduciéndonos con su perdón sin límites. En Cristo la limosna ha sido definitiva y terna: “siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”. La verdadera limosna es saber ayunar de asegurarnos, poseer y acumular.

LIMOSNA: "La limosna que Dios quiere"

“Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón”. La limosna no es algo externo, es lo que se produce cuando abiertos al Padre y recibiendo el alimento del Hijo, entonces deseamos ser como Él y, tocados por su Espíritu, queremos partir nuestro cuerpo para ser pan que dé vida al mundo. Se trata de un modo de vivir en el riesgo que asegura la libertad de espíritu para estar comprometidos en la vida de cada día, sabiendo que hay más alegría y riqueza en dar que en recibir.

Jesús de Nazaret ha encontrado –un padre que le ama- un tesoro en medio del campo, un perla preciosa, sabe que es como la levadura que fermenta la masa, que va despacio como el grano de mostaza que se siembra muy pequeñito, pero poco a poco va creciendo. Así fue en su vida entregada, treinta años de vida oculta, callada, en silencio creativo y profundo, sencilla, pobre. Ahí está la mayor limosna de Dios, don que no viene por la vía de la eficacia sino por la fecundidad, por descubrir al Padre en la vida de los más sencillos y pobres, porque así le ha parecido mejor.

Y ahora Él, el humilde aldeano de Nazaret, nos da el mayor tesoro que puede darse a nadie, la limosna del absoluto, la que tiene el Hijo amado: “Nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Y nos lo ha revelado a nosotros, a través de su vida, sus signos, sus palabras…

La mayor limosna que podemos dar es el evangelio de Jesucristo, el encuentro con su propia persona. Pero esto no se hace con algarabía ni trompetas,ni con doctrinas y palabras, sino desde el silencio de la entrega a lo que los otros necesitan de mí, especialmente los más necesitados. Esto requiere el silencio de mis caprichos, la conducción de mis deseos, el orden de mis necesidades, para que pueda escuchar la vida de los que me rodean, sus necesidades y sus gritos de dolor y esperanza.

Cuando me acerco, en silencio interior y contemplativo, a la vida de los más sencillos y pobres de la historia, entonces descubro el mayor tesoro que es Dios mismo, que se me da gratuitamente en ellos y llena de sentido profundo mi vida. Donde creíamos que estaba la muerte, la sombra, el deshecho, la desgracia, nos encontramos la vida y la luz para nuestras pobrezas y oscuridades.

En la limosna, en nuestro acercamiento a la debilidad, Dios nos hace fuertes para aceptar nuestras propias pobrezas y limitaciones, para hacernos realmente libres dentro de nosotros mismos. La limosna, entonces, se convierte en nuestra riqueza, al sentir que es Dios mismo quien se da en limosna a nosotros si nos abrimos al riesgo de la vida, sin exclusión y en fraternidad, queriéndonos tal como somos, porque la perfección está en la verdadera compasión de todos para con todos.


Jueves, 18 de octubre

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