Corrupción global

547 Las cinco dimensiones de todos los seres humanos.Longitud, anchura y altura, las mas conocidas. Temporalidad y espiritualidad las grandes desconocidas.La Democracia Cristiana.

12.02.11 | 06:17. Archivado en ciencia
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Hoy me ha dado por dejar a un lado mi espiritú critico y rebelde, criospafor que dirian mis "amigos" marxistas.Y ponerme en plan metafisico filosófico, casi blandengue. Un día es un día.
Es corriente definir a los humanos como seres tridimensionales que habitan en un mundo tridimensional. Se define como objeto plano aquel cuya altura es mínima. Por ejemplo una hoja de papel. Lo que ocurre es que su tercera dimensión.la altura, es muy pequeña, del orden de fracciones de milímetro.

Pero sigue siendo tridimensional. También se acostumbra a decir que un ser tridimensional se podría escapar con facilidad de una cárcel bidimensional. Razón por la que una cárcel que se precie de tal consta de tres dimensiones. Pero precisando más las dimensiones entre los barrotes deben ser menores que las tres del sujeto. Así un simple ratón se escaparía con suma facilidad a través de unos barrotes más separados que su propia longitud y anchura.
En el mundo de las ciencias matemáticas y de la filosofía, mis dos grandes aficiones intelectuales, se habla de espacios n-dimensionales, como sinónimos de infinitas dimensiones.
Pero sin ir tan lejos, a conceptos tan abstrusos para una mayoría de seres humanos, cabe plantearse dos dimensiones más de las tres clásicas.
La dimensión temporal. Se suele dar como un hecho cierto que los seres vivos, todos los seres vivos, nacen, viven y mueren al cabo de un cierto lapso de tiempo más o menos largo.
La dimensión espiritual. Sin duda la más importante de todas así como la gran desconocida. Es la dimensión justa y solidaria que iguala de verdad a todos los seres humanos A los ricos y los pobres, los guapos y los feos, los altos y los bajos, los blancos y los negros, a TODOS .Incluso a los creyentes en determinadas doctrinas religiosas y los que se auto proclaman como ateos. Podrían decirse literariamente que la muerte representa a modo de una escapatoria final del cochino mundo, de los seres humanos a través de su quinta dimensión: el espíritu.
En mi libre opinión, y como ya he señalado en multitud de ocasiones, aceptar la creencia de la existencia del espíritu es algo que se escapa del raciocionio mas racional y potente que cualquiera se pueda imaginar. Particularmente CREO en la existencia de un Espíritu superior infinitamente sabio poderoso y justo Creador del mundo y sus criaturas. En particular el Dios de los cristianos.
Y como también he recalcado en repetidas ocasiones el único razonamiento atrevido, y hasta posiblemente hereje, que en este tema me permito hacer es que la creencia en este Espíritu Superior no puede estar supeditada a la capacidad mental del individuo ni a su formación intelectual. Sencillamente porque en mi osada opinión este SER dejaría de ser infinitamente justo y sabio, o sea me conduciría a dejar de creer en Él, de inmediato.
A todo lo más que me permito llevar mi espíritu inquieto y rebelde es a analizar los contenidos sociales, éticos y humanos de las reglas, o mandamientos básicos que dicho SER nos ha legado a TODOS creyentes o no creyentes.
Todos somos iguales y hermanos a los que debemos querer como a nosotros mismos compartiendo nuestro afecto y bienes con los más necesitados. La belleza y la altura ética y moral de estos mandamientos, redactados hace 21 siglos en plena dictadura totalitaria del Imperio Romano, son de una grandeza que hace estremecer a la mente más fría, escéptica e insolidaria. Otra cuestión es que una gran masa que se auto proclama como cristianos no sea capaz de seguir ni siquiera al 5% tan grandes y nobles preceptos. Pero es seguro que los malos son estos cínicos sujetos, cuyas miserables conductas empujan a muchos otros a la desconfianza y la hostilidad, pero ello no invalida la altura de los principios cristianos.
Algo parecido ocurre con las ideologías políticas. Una gran mayoría en la actualidad se definen como demócratas pero en la práctica sus actitudes están a años luz del verdadero sentido de lo que debe ser una autentica Democracia, justa y solidaria. Pero por eso en ninguna manera debemos renegar de la Democracia como sistema sino de los indecentes ciudadanos que dicen palabras hermosas y cometen actos contrarios bochornosos.
Es por ello por lo que no tengo el menor reparo en declararme como un demócrata cristiano absolutamente convencido en sempiterna búsqueda de un partido político de esas características.

1 comentario


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Carlos C Garcia 16.04.11 | 19:54

    La democrracia cristiana también me convence, en tanto que participo libremente, aceptando las directrices del Papa dentro de la Madre Iglesia Católica (válgame decirlo, aunque alguna vez me alejara de la Santa Iglesia, del Señor Jesucristo), pero entraña el riesgo de una confusión entre una libre participación e interpretación, sin autoridad; búsqueda responde, no menos, a una inquietud, en la que también hay que cuidarse y no caer en un relativismo; vivir libre cuesta esfuerzo y cansa, pero es es algo como heredado, como el don de la Fe: ¿por qué? ¿cómo? ¿cuándo?
    ¿Qué es PDC?, me pregunto; pero en realidad, lo importante es creer y crear, luchar, no ceder en el descanso, y pensar, con reflexión, sin prescindir de los consejos de los mayores que nos anticiparon, de lo que ha llegado a nosotros via tradición, y tener la cabeza 'en vela' con una actividadcontinuada y reflexiva, y por últmimo contar con alguien con quien comunicarse en la sociedad; gracias Señor, 16 abril 2011

Lunes, 28 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Los más recientes

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación