(El número de diciembre, 2009, de la revista Dharma World-for living Buddhism and Interfaith dialogue- está dedicado a la oración en las religiones. Traduzco un resumen del artículo de Nichiyo Niwano, Presidente de la Asociación budista seglar Koseikai y co-presidente de la Conferencia mundial de religiones por la paz (WCRP).
Juntamos las manos en un gesto de reverencia. Al reconocer la vida de Buda en nuestro interior, dirigimos esa reverencia hacia lo hondo de nosotros mismos. Si somos capaces de juntar así las manos ante nosotros mismos, también las juntaremos e inclinaremos la cabeza reverentemente ante cualquier persona.

Masiá: Me insisten, señor Suzuki, desde los comentarios del blog, en preguntar si todas las religiones son iguales. Han entendido, quizás, lo de la “unidad del misterio en la multiplicidad de expresiones” como si estuviésemos diciendo que todo da lo mismo, o que todo vale igual, o que vamos a elegir entre religiones como quien elige prendas en las rebajas de los grandes almacenes. Nada de eso tiene que ver con lo que estábamos diciendo, ¡verdad?
Suzuki: Naturalmente. Comentábamos precisamente la parábola de la diversidad de plantas. Lo que no cambia es la lluvia, igual para todas.
Masiá: Me gusta la parábola de la arboleda, en el Sutra del Loto. Dice así: “Una flora variopinta crece en zonas montañosas o fluviales. Cae una lluvia uniforme, cuya humedad fertiliza por doquier hierbas y árboles. Con la lluvia de una sola nube lograrán, conforme a su naturaleza original, crecer, florecer y dar frutos. Nacidos en un mismo suelo y fertilizados con una misma lluvia, plantas y árboles son todos diferentes.”

(Traduzco para el señor Suzuki las palabras de quien comentaba que “Dios nos habita, Buda, Jahvé, Alá..., nos inunda de tal forma que sólo nos queda compartir, cantar como el pájaro canta, porque no sabe hacer otra cosa. O como decimos los cristianos, haber encontrado el tesoro escondido en el campo, te lleva a exclamar a tus vecinos ¡mirad lo que he encontrado!)
Diálogo cristiano/budista para el día del Domund
Masiá. Señor Suzuki, al comenzar la andadura de este blog, quiero empezar agradeciendo el fruto de estos siete a;os de reuniones interreligiosas en Nerima, a las que usted nos convocó. Hemos aprendido mutuamente.

Sacaréis agua con gozo de las fuentes de la salvación, decía Isaías (12, 3). Agua de sentido en las fuentes de la cotidianidad. Es desperdicio calmar la sed con agua embotellada por un euro o cien yenes en la máquina vendedora automática. Redescubrimos el tesoro del sentido del agua lavándonos la cara en el arroyo y bebiéndola en el cuenco de la mano. Tema del día 8: COTIDIANIDAD.

“Callad, florecillas, ya sé lo que decís”. Así comentaba Ignacio de Loyola, mientras contemplaba el paisaje para dejarse alcanzar por el amor.

PASCUA: LUNA LLENA Y CEREZO EN FLOR

La foto está tomada por el P. Katayanagi, SJ, que cuenta en su blog cómo debe su vocación de jesuita a la Madre Teresa de Calcuta. Ella, con sus crisis de fe, es buen acompañante para el quinto día de Ejercicios, cuyo tema es EXTRAVÍOS.

Se hace camino al andar
Nada es como era antes
El encuentro, caminantes,
Os recrea identidad.

Maravilla del loto blanco, belleza florecida inesperadamente desde el fango, simultaneidad de flor y fruto. Dejarse aceptar gratuitamente por la fuerza que nos hace florecer, a la vez que asumimos la realidad del propio barro sin justificarla. El tema del tercer día es ACEPTACIÓN.

El arco iris, con su gama completa de colores (pluralidad), abarca en esta foto con sus 180 grados la ciudad entera (perspectiva), pasadas las lluvias. Para el segundo día de Ejercicios, el tema es PERSPECTIVA: punto de vista nuevo sobre la cotidianidad.
Sábado, 21 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Baena Calvo