Una lectora asidua del blog me pregunta por los calmantes administrados a pacientes en situación terminal. Otro lector confunde la sedación con la eutanasia. Ambos coinciden en desear cerciorarse sobre la tradición de la teología moral antes de la revisión postconciliar.
Saltó a titulares la muerte de Chantal Sébire, en Francia, tras ocho años de avance irreversible del tumor nasal que le deformó el rostro. Y se repitió por enésima vez el atasco en la encrucijada de las eutanasias.
Me preguntan por e-mail, tras leer en mi blog sobre “suspensión de soportes vitales”, si apoyo la “muerte digna” como el señor Bernat Soria. Para no fomentar en los blogs morbo y crispación (aunque ello asegure aumento en el número de visitantes) no haré ni ataques al Ministro, ni tampoco apologías. Solamente una lista de aclaraciones sobre vivir dignamente al morir y en el morir.
Aunque llega tarde el sobreseimiento del mal llamado “caso Leganés” (llamado “caso Lamela”, por la actuación improcedente de la Consejería de Sanidad), damos la enhorabuena al Dr. Montes y equipo, acompañándoles en el sentimiento por lo irreparable del daño recibido. Dicen los manuales clásicos de moral que la difamación, el falso testimonio y la calumnia son como paja derramada al viento: una vez esparcida, ya no es posible recogerla,la reparación de la fama vulnerada es muy difícil.
Martes, 24 de noviembre
Francisco Baena Calvo
Sor Lucía Caram O.P
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Guillermo Gazanini Espinoza
Francisco Margallo
Rodrigo del Pozo Fernández
Koldo Aldai
Miguel Blanes Coll
Ediciones Khaf