Convivencia de religiones

Semana Santa ante el Cristo de Velázquez:(6, 7, 8): Viernes, Sábado, Domingo

31.03.18 | 06:50. Archivado en Mística, Iglesia católica

Semana Santa en Ejercicios Espirituales ante el Cristo de Velázquez

Viernes Santo de Cruz y consumación: Espíritu entregado

¡Se consumó!¡Por fin murió la muerte!
Solo quedaste con tu Padre –solo
de cara a Tí, mezclásteis las miradas
-del cielo y de tus ojos los azules-
y al sollozar la inmensidad, su pecho,
tembló el mar sin orillas y sin fondo
del Espíritu, y Dios, sintiéndose hombre,
gustó la muerte, soledad divina.
Quiso sentir lo que es morir tu Padre,
y sin la Creación vióse un momento
cuando doblando tu cabeza diste
al resuello de Dios tu aliento humano.
¡A tu postrer gemido respondía
Solo a lo lejos el piadoso mar!

Semana Santa en Ejercicios Espirituales ante el Cristo de Velázquez

Sábado Santo de Silencio y noche sosegada

I, 39 Luce en la majestad de tu tormento
la luz del abandono sin reserva; resignación que es libertña absoluta,
y el “¡Hágase tu voluntad!”, reviste
con velo esplendoroso tu martirio.
Silencio, desnudez, quietud y noche
Te revisten, Jesús, como los ángeles
de tu muerte; se calla Dios desnudo
y quieto en su tiniebla.¡De tu Padre
dentro el silencio fiel tan solo se oye;
de tu amor el arrullo que nos llama
con brizador susurro a nuestro nido,
puesto en tus brazos sobre las tinieblas
por las que rompe de la vida el sol!

Semana Santa en Ejercicios Espirituales ante el Cristo de Velázquez
Domingo de Pascua: Espíritu de Vida y Nueva Creación

II, 11 Porque eres Tú la vida
para los hombres luz, y así al morirte
se quedaron a oscuras; mas tu muerte
fue oscuridad de incendio, fue tiniebla
de amor abrasadora, en que latía
de la resurrección la luz.

III, 24 ¡Sin Tí, Jesús, nacemos solamente
para morir, contigo nos morimos
para nacer, y así nos engendraste!

IV Oración final
Tú eres resurrección y luego vida:
¡llámame a Tí, tu amigo, como a Lázaro!
Llévanos Tú, el espejo, a que veamos
frente a frente tu Sol y a conocerle
tal como él, por su parte, nos conoce...
¡Dame, Señor, que cuando al fin vaya rendido
a salir de esta noche tenebrosa
en que soñando el corazón se acorcha,
me entre en el claro día que no acaba,
fijos mis ojos de tu blanco cuerpo,
Hijo del Hombre, Humanidad completa.
En la increada luz que nunca muere;
mis ojos fijos en tus ojos, Cristo,
me mirada anegada en Tí, Señot!


Semana Santa en Ejercicios ante el Cristo de Velázquez (5)

29.03.18 | 18:18. Archivado en Mística, Iglesia católica


Jueves Santo, Espíritu de Amor, empuja al Éxodo. Es comerte ser por Tí comido

Coincide la plena floración del cerezo en Japón con la Pascua florida cistiana. Los primeros botones apuntaron a fin de año, se cubrieron de nieve el 31 de enero, se han abieeto en flor con la prmavera y el estallido de blancura llega al climax hoy, Jueves Santo y luna llena.,.

Pascua es éxodo y resurrección, tránsito transformador de muerte a vida.

La gloria coincide con el éxodo de la crucifixión.¿Nacer es morir y morir es nacer? Cuando Jesús decía que la enfermedad de Lázaro no era de muerte, o que la hija de Jairo estaba dormida, o que no había que llorar por el hijo de la viuda de Naím, o que Nicodemo debía renacer, la gente no entendía. Cuando el budista Dogen decía que la vida y la muerte son aconteceres en el anverso y reverso de la “Vida”.

Como testamento, un encasrgo mejor que un mandato; amad como yo amé, es decir, dejando asar a través de vuestra vida hecha cauce de espíritu, el río de vida del Espíritu que os empuja a amar y os hace capaces de amar y caminar por el amor al Amor.

Nos alimentamos con la Palabra: Kôan bíblicos para leerlos con cuerpo y alma unimismados.

Lc 9, 29-32: Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió… Aparecieron Moisés y Elías, conversando con él sobre su éxodo…
Jn 14,1 y 14,27: No os desaniméis.
Lc 22, 42: Padre, si es posible, pase de mí este caliz…
Lc 22, 45: Levantándose (poniéndose en pie, resucitado) de la oración, fue adonde estaban los discípulos y los encontró dormidos…
Jn 12, 24: El grano de trigo, sepultado en tierra y abriéndose da fruto
Jn 16, 7: Os conviene que yo me marche…ro y cómelo...”

Salmodia con el poema al Cristo de Velázquez, para meditar paseando:

Tu cruz cual una artesa en que tu Padre
hiñera con sus manos nuestro pan. (1, 17)
Y hay en el vino de tu sangre, ¡oh Cristo!
agua también, de cumbre y sin mancilla,
licor de vida que la sed apaga
para siempre jamás a quien la bebe
y vuélvese en su dentro amandero
que le da un sempiterno revivir. (1, 18)
Es tu cuerpo el remanso en que se estancan
las luces de los siglos, y en que posan
-¡eternidad!-las fugitivas horas.
Tu corazón clepsidra de la vida,
dando su sangre se paró, y hoy cuenta
la eternidad, que es del amor el rato. (3, 12)
...Es comerte ser por tí comido (1, 22)
Carne de Dios, Verbo encarnado encarna
nuestra divina hambre carnal de Tí! (1, 32)
Como un libro arrollado abrióse el cielo
al morir Tú en la cruz, libro de carne
y la Palabra que creó nos dijo:
“Toma ese libro y cómelo...


Semana Santa en Ejercicios Espirituales ante el Cristo de Velázquez (3) y (4)

27.03.18 | 13:32. Archivado en Mística, Iglesia católica


Martes Santo: dejándose guiar por el Espíritu Desvelador del Camino

En este tercer día de Ejercicios Espirituales en Semana Santa, nos dejamos llevar por el Espíritu Revelador del Camino.

“El azar, decía el filósofo Paul Ricoeur, se convierte en destino mediante la repetición de una elección”. Comenzó por coincidencia y maduró en paso definitivo, algo que acaba convirtiéndose en destino, a fuerza de reiterar a diario la opción. Eran las cuatro de la tarde cuando preguntaron al Maestro: “¿Dónde vives?”, y los invitó a parar en casa aquella noche? (Jn 1, 39).

Tres temas centrales del encuentro con “lo de Jesús que nos mete en el lío del Reino”:

llamamiento para 1) estar con El, 2) trabajar en su misión, 3) y compartir su destino.

Nos alimentamos con la Palabra: Kôan bíblicos para leerlos con cuerpo y alma unimismados.

Filip 1, 21: Para mí vivir es Cristo
Gal 2, 20: Vivo… no yo, Cristo vive en mí
Filip 2, 6-7: No se aferró a su categoría divina, se despojó de su rango
Gal 4, 4-7: Envió Dios a su Hijo, nacido de mujer… envió a vuestro interior el Espíritu de su Hijo, que grita: ¡Abba!¡Padre!
Jn 14, 5-7: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida


Salmodia con el poema al Cristo de Velázquez, para meditar paseando:

De noche la redonda luna dícenos
de cómo alienta el sol bajo la tierra;
y así tu luz; pues eres testimonio
Tú el único de Dios, y en esta noche
sólo por Tí se llega al padre Eterno;
solo tu luz lunar en nustra noche
cuenta que vive el sol...
porque es tu blanco cuerpo manto lúcido
de la divina inmensa oscuridad! (1, VII)

Semana Santa en Ejercicios Espirituales ante el Cristo de Velázquez (4)

Miércoles Santo de tinieblas y luz: Espíritu de Verdad y discernimiento

En la iluminación, la vivencia del despertar: “Me he desengañado, mediante un encuentro decisivo que me cambia”. Mas en el momento siguiente, humanamente inevitable, aparecen la lusión, el autoengaño y el espejismo: “De nuevo me extravié”.

También para Ignacio de Loyola todo empezó por casualidades: bala perdida, pierna rota, convalecencia sin novelas de caballerías, sino solo vidas de santos. La oportunidad desembocó en momento oportuno, tras una elección.

Dos experiencias decisivas: un encuentro, que cambia la ruta, y una serie de extravíos, al caminar. Hay que discernir. La historia de la iglesia y de cada comunidad se bifurca en esta encrucijada. Ignacio la llamó “Dos banderas” (Ej. 136-148). ¿Qué camino elegimos? ¿Optamos por quedarnos sólo con los dos primeros puntos, “con El y para su obra”, pero no “por su camino y a su estilo”? ¿Optamos por los tres puntos completos, sobre todo acentuando el tercero: su estilo que nos desconcierta, nos mete en más de un lío y nos escandaliza? Oscuridades, inquietudes, angustias, duda.

¿Quién y cómo es Jesús, quiénes y cómo somos nosotros? Iluminación y desorientación, consolación y desolación, mociones de buen espíritu y colas serpentinas de mal espíritu: cara y cruz de la fe. Autoengaños y extravíos, mal y tinieblas siempre a mano. Conduce el Espíritu y tienta el mal. “¿Quién soy yo?” Responde el espíritu de Jesús y da identidad. Responde el mal espíritu y aliena.

La vida, cadena de altibajos entre ser uno mismo y alienarse extraviado, iluminación y autoengaño: luz y tinieblas. Para encontrarse, hay que olvidarse, salir de sí para volverse a encontrar y recuperarse.

Nos alimentamos con la Palabra: Kôan bíblicos para leerlos con cuerpo y alma unimismados.

Lc 6, 26: ¡Ay de vosotros, cuando a todos les caigáis bien!
2 Co 12, 10: Cuando soy débil, entonces soy fuerte
Dt 30, 15-20: Escoge lo que da vida

Salmodia con el poema al Cristo de Velázquez, para meditar paseando:

¿En qué piensas Tú, muerto, Cristo mío?
¿Por qué ese velo de cerrada noche
de tu abundosa cabellera negra
de nazareno cae sobre tu frente?
Miras dentro de Tí, donde está el reino
de Dios; dentro de Tí, donde alborea
el sol eterno de las almas vivas...

Los rayos, Maestro, de tu suave lumbre
nos guían en la noche de este mundo,
ungiéndonos con la esperanza recia
de un día eterno. Noche cariñosa,
¡oh noche, madre de los blandos sueños,
madre de la esperanza, dulce Noche, noche oscura del alma, eres nodriza
de la esperanza en Cristo salvador! (1, IV)

Eres vla luz, Tú el Hombre
que esclarece en el mundo a los mortales.
Luz, luz, Cristo Señor, luz que es la vida!
(1, XX)
¡Curas el hastío
que ns meten al tuétano del ánimo
los halagos del mundo lagotero
que nos envuelve en sempiterno error! (IV, 5)

Vélate la melena las orejas,
cual por misterio que trazó tu Padre.
No estriba nuestra fe en lo que nos dice,
mas si en nos oye. ¿Será el Padre sordo
no siendo mudo...

¿Para qué doliente
plañe en la costa el mar, y canta el pájaro,
si la bóveda azul del sol, oído
de tu Padre, se cierra a nuestras voces
de congoja? (3, VIII)


Semana Santa en Ejercicios ante el Cristo de Velázquez (1)

26.03.18 | 13:31. Archivado en Mística, Iglesia católica


Domingo de Hosanna: Alabanza al que viene a liberar la creatividad de las criaturas

En el primer día de estos Ejercicios espirituales en Semana Santa, evocamos el Origen y Raíz de la vida –como en el Principio y Fundamento de Ignacio-, alabando, agradeciendo y dejándonos liberar. En cada instante presente estamos siendo creados por el Espíritu Creador que nos crea como creadores para que alabemos la creación, agradezcamos la vida y nos realicemos libremente como co-creadores: alabanza, gratitud y liberación es el sentido de la vida de las criaturas creadas para co-crear.

Nos alimentamos con la Palabra: Kôan bíblicos para leerlos con cuerpo y alma unimismados.

Génesis 1, 2: El aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas
Génesis 1, 1-25: Vió Dios que todo era bueno
Génesis 2, 7 El Señor Dios sopló aliento de vida y el barro se convirtió en ser viviente.
2 Co 4, 6 El mismo Dios que mandó a la luz brillar en la tiniebla, iluminó vuestras mentes para que brille en el rostro del Enviado la manifestación de la gloria divina.

Salmodia con el poema al Cristo de Velázquez (3,I), para meditar paseando:

La luz que te rodea es el espíritu
que fluye de tu Padre, el Sol eterno,
las tinieblas rompiendo, y a nosotros
de Tí, su luna en nuestra noche triste,
Espíritu de Dios que se movía
sobre el abismo de aguas tenebrosas
cuando mandó Quien es: “¡Hágase lumbre!;
y del seno brotó de las tinieblas
el Espíritu-Luz que de tu rostro
nos trae al corazón vivo trasunto
del Mismo a cuya imagen se nos hizo
y a cuya imagen, Tú, te hiciste lumbre.
Y esa luz es amor y ella nos funde;
nos funde y meje de tu iglesia eterna
la humanidad divina en las entrañas.
Viste la luz tu desnudez, diamante
de las aguas de encima de los cielos;
al tocar en tu cuerpo las tinieblas
se escarchan en blancor de viva luz!
Semana Santa ante el Cristo de Velázquez (2)

Lunes santo de Sanación y misericordia

En el segundo día de estos Ejercicios Espirituales en Semana Santa, contemplamos la maravilla del loto blanco, belleza florecida inesperadamente desde el fango, nos dejamos aceptar gratuitamente por la fuerza del Espíritu de Reconciliación que nos hace florecer, a la vez que asumimos la realidad del propio barro sin justificarla.

Reconocemos la sombra y reconocemos el llamado de la luz que nos inunda pedonando; sin obsesionarse con las negatividades, ni desperdiciar la gratitud. La gota de agua sucia, dijo el maestro, refleja la luna. Equivocación: creerse agua limpia. Mayor error: no percatarse de que la gota de agua sucia puede reflejar la luna.

Al filtrar agua, hay quien se queda mirando la suciedad recogida en el filtro, en vez de beber la que sale limpia. “La iluminación, dice la tradición budista, es como flor que brota inesperadamente a la vera del camino y nos sorprende cuando nos habíamos equivocado de sendero”.

Somos peores de lo que creen otras personas cuando nos valoran y aprecian. Somos mejores de lo que creen quienes nos minusvaloran. Y, desde luego, somos mejores de lo que nosotros mismos creemos. Lo descubrimos cuando alguien se fía de nosotros. Soy mejor de lo que creo cuando me autocondeno. Soy peor de lo que me creo cuando me autojustifico. Lo mejor de mi yo soy yo tal cual me ve quien, al mirarme, me crea.

Si descubrimos una instancia absoluta que nos acepta sin condiciones, tocamos fondo en lo mejor del propio fondo, donde somos más que nosotros mismos: somos re-creeados por el Espíritu Acogedor.

Nos alimentamos con la Palabra: Kôan bíblicos para leerlos con cuerpo y alma unimismados:

2 Corintios, 5, 21: Al que no supo de pecado, por nosotros lo trató como a pecador, para que nosotros, por su medio, fuéramos inocentes ante Dios.
Lucas 11, 34: Lámpara de la persona es la esplendidez.Cuand eres generoso, toda tu persona está luminosa. Si eres tacaño, tu persona está oscura.
Lucas 22, 61 El Señor, volviéndose, fijó la mirada en Pedro, que saliendo fuera lloró amargamente.

Salmodia con el poema al Cristo de Velázquez (3,III; 3,VII), para meditar paseando:

Con tu visión de amor a cuyo atisbo
nada se escapa, envuelves al pecado
y al perdonar al hombre de su culpa
no te perdonas a Tí mismo, el único
hijo del Hombre de pecado libre,
mas el único, Tú, que lo comprende.
Y así tomaste sobre Tí el pecado,
del bien y el mal la triste ciencia amarga,
la que te hace ser dios siendo al par hombre,
pues te has hecho pecado por nosotros,
y el cielo pueblas de almas que le arrancas
al mundo, de energías el ladrón. (3,III)

...Perdonas
solo mirando. ¡A Pedro le miraste
del gallo al canto, y él lloró su culpa
al ver tus ojos hartos de perdón! (3, VII)


Cristo vivo en Japón, gracias a Unamuno y Velázquez

19.03.18 | 06:37. Archivado en Mística, Religion y sociedad

Poeta y pensador como Unamuno es el escritor japonés Shigyo Soshu, que promueve, presenta y asesora críticamente la publicación, por primera vez en japonés, del poema de Unamuno El Cristo de Velázquez (1).

Este empresario japonés, intelectual y cordial como el vasco y salmantino universal, coincide o casi compite con Unamuno por su fecundidad como polígrafo y su vida multifacética.

Conversando en su estudio, saltan enredados los temas de Ortega y Nishida, Machado y el haiku, estética y bioética, bushido y artes marciales, el Quijote o Ignacio de Loyola...

Shigyô es tradicional sin nacionalismos y universal sin cosmopolitismos. (2) Presidente de una empresa de biotecnología y autor de varios volúmenes de filosofía y poesía, es el director de una galerís artística, en la que expone las pinturas de Toshima Yasumasa, un japonés enamorado de Granada y Salamanca, que vivió en El Albaicín, pintando atardeceres en la vega, de tertulia con el pueblo en la taberna y versos de Unamuno como libro de cabecera. (3)

La hispanista Abe Misaki es curator artis en esa misma galería, que llevará este año la exposición a Salamanca para compartir, en el marco de las celebraciones de aniversario de la Universidad, el intercambio de fecundación mutua entre dos casticismos que sintonizan por ser cuanto más castizos más universales .

Apurando la empatía de lo regional con lo universal, en el kairós oportuno de la fecha de publicación del Cristo de Velázquez en japonés, coinciden pintiparadamente el festival budista de las flores, la floración japonesa de los cerezos y la Pascual florida cristiana. En este marco tan favorable podemos dedicar el ciclo de meditaciones pascuales en el Centro de Teología y Cultura de Tokyo, “Nueva Vida” (en japonés Shinsei), a releer y meditar la “soledad sonora” de Juan de la Cruz, el “Dios entre los pucheros” de Teresa y el “silencio, desnudez, quietud y noche” de Unamuno.

Voy a dedicar para lectores y lectoras de este blog los posts de Semana Santa y Pascua al Cristo de Velázquez, comenzando hoy por recordar el primer verso que resume el tema entero y la grandeza del poema:

“No me verá dentro de poco el mundo
mas sí vosotros me veréis, pues vivo
y viviréis” –dijiste-; y ve: te prenden
los ojos de la fe en lo más recóndito
del alma, y por virtud del arte en forma
te creamos visible. Vara mágica
nos fue el pincel de don Diego Rodríguez
de Silva Velázquez. Por ella en carne
te vemos hoy. Eres el Hombre eterno
que nos hace hombres nuevos. Es tu muerte
parto. Volaste al cielo a que viniera
consolador, a nos el Santo Espíritu,
ánimo de tu grey, que obra en el arte
y tu visión nos trajo. Aquí encarnada
en este verbo silencioso y blanco
que habla con líneas y colores, dice
su fe mi pueblo trágico. Es el auto
sacramental supremo, el que nos pone
sobre la muerte bien de cara a Dios.
(1) Miguel de Unamuno, El Cristo de Velázquez, edición dirigida por Shigyô Soshu, traducción y notas de Abe Misaki, estudio interpretativo de Juan Masiá, editorial de la Universidad Hosei, Tokyo, 2018).)
(2) Ver la página web de Shigyô Soshû http://shigyo-sosyu.jp/profile.html

(3) Ver el artículo sobre Shigyô y Toshima, publicado en El País, el 22, Mayo, 2017> https://elpais.com/internacional/2017/05/22/mundo_global/1495440657_691442.html

(Continuará las próximas semanas)


Jueves, 13 de diciembre

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