(Publicado en La Verdad, de Murcia, el 21, nov., 2009)
No es fácil la clase de ética con alumnado quinceañero. Dormitan, charlan o juegan con la play station. Si el tema son relaciones y sexualidad, atienden un rato, pero enseguida desconectan, si falta morbo. ¿Qué se puede esperar, si da la clase un varón célibe, sexagenario, cura para más inri? Pero en la cafetería nos cuentan con desparpajo: su generación no es la nuestra; ni siquiera hacen problema de lo que angustió a sus progenitores; les resbalan las condenaciones de obispos timoratos o las retóricas melosas de jóvenes curitas guaperas a lo “neo-con”; ven ridículas nuestras pendencias de progres y retros dentro del mundillo teológico celtibérico.
Lunes, 28 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni