
En la foto, el Dr. Suzuki, budista (coautor con JM de El Dharma y el Espíritu, PPC,2008), conversa con Juan Masiá sobre bioética y diálogo intercultural, en Tokyo. Hablamos sobre la ley andaluza de muerte digna, que serviría de referencia para la legislación que hace falta en Japón.
Reproducción del artículo publicado en La Verdad de Murcia el 11 de Julio:
Bioderecho en favor de bioética
Cuando se aprobó el mes pasado por el gobierno andaluz el proyecto de Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, los medios de comunicación telefonearon a las cátedras de bioética para contrastar reacciones. Preguntaban si la ética está de acuerdo con esta ley sobre muerte digna y si la bioética apoya o cuestiona este proyecto legislativo.
Hay que responder poniendo del revés la pregunta: Es la bioética la que se encuentra apoyada por el bioderecho. La legislación presente protege unos comportamientos ya aprobados hace tiempo por la ética, que reciben ahora salvaguarda de seguridad jurídica.
Confirma el bioderecho lo que hace tiempo recomendaba la bioética: la necesidad de garantizar a todas las personas que se respetará su derecho a afrontar el trance final de su vida, respetando la dignidad de cualquier persona durante el proceso de morir y hasta el momento de su muerte; también en el acompañamiento humano de estos procesos, desde situaciones paliativas y terminales hasta el tratamiento del cadáver y los procesos de duelo.
Una lectura sin prejuicios del proyecto de ley confirma el apoyo del bioderecho a la bioética para mantener el término medio entre la obsesión terapéutica y el descuido irresponsable o la mala práctica, asegurando derechos de pacientes y deberes de profesionales, en centros públicos o privados. La postura equilibrada entre ambos extremos está formulada en el presente proyecto siguiendo el criterio de la moderación, regulación y limitación de la aplicación de tecnologías sanitarias en las etapas irreversibles de enfermedades que desembocan en el final de la vida, pero teniendo siempre presente la autonomía y los valores del paciente.
No es novedosa la exigencia de fomentar los cuidados paliativos, aunque habrá que admitir que no está suficientemente asegurado el acceso equitativo a ellos.Tampoco es novedad la admisión del rechazo de los recursos médicos exagerados; pero casos que crearon malestar innecesario, como el de Inmaculada Echeverría, estarán más amparados por la ley. Se espera que esta ley autonómica sea referencia significativa para futuras mejoras y revisiones legislativas a escala estatal.
Como explican quienes participaron en la preparación o presentación del proyecto, la preocupación por salvaguardar derechos pretende abarcar a todas las partes implicadas: proteger al personal sanitario frente a denuncias injustificadas; proteger el ejercicio de los derechos de autonomía del paciente frente a limitaciones indebidas, desde la burocracia de las instituciones o desde el paternalismo familiar; protección para las familias respecto a derechos de privacidad y respeto a la intimidad personal o a los datos personales de pacientes y familiares.
Hay que evitar los malentendidos ocasionados con motivo de la aplicación de la sedación en agonía. No es una práctca eutanásica, sino un recurso para reaccionar ante síntomas refractarios, no suprimiendo la vida del paciente, sino sumiéndole en un sueño profundo, excluída la administración de fármacos letales.
Poco será cuanto se insista en deshacer los malentendidos que provocan las críticas hechas en nombre de una oposición a la eutanasia en términos generales e imprecisos. El presente proyecto de ley para una muerte digna no regula la eutanasia, ni el suicidio asistido, tipificados en el Código Penal y fuera de las competencias autonómicas. Hay que reiterarlo claramente, para evitar oposiciones demagógicas no bien fundamentadas.
Entre los derechos reconocidos se encuentra el recibir o no, si así lo desea el paciente, información clínica veraz y comprensible sobre su diagnóstico y pronóstico, para ayudarle en la toma de decisiones.Se puede renunciar a iniciar tratamientos desproporcionados o interrumpirlos. Se puede hacer esto, aunque conlleve la aceleración del proceso de morir.
Se asegura el acceso a paliativos. Se contempla el derecho a recibir tratamiento del dolor, incluyendo la citada sedación paliativa cuando esté indicada, consentida y debidamente protocolizada. Se garantizan los cuidados paliativos integrales, proporcionables, si la persona lo desea, en su domicilio.
Hay que disentir, con el debido respeto y reconociendo su buena intención, de las reservas manifestadas ante esta legislación por representantes de la jerarquía eclesiástica o por profesionales de la sanidad que hicieron declaraciones en contra desde perspectivas religiosas. No prejuzgaremos la posible intencionalidad política que, a veces, empaña estas declaraciones presuntamente hechas en defensa de la vida o las personas.
Y, desde luego, no entraremos aquí al trapo de discusiones con quienes se ponen de parte de propuestas como las berlusconianas, avaladas sin rebozo por el ala de extrema derecha de algunas posturas teológicas .
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Vuelvo a intervenir con un comentario ( aunque declaro que he seguido leyendo todo éste tiempo con mucho interés cada artículo y comentario publicado), porque fue a raíz de éste tema como llegué a conocer el blog del P. Masiá.
Sólo me gustaría comentar que, a mi entender, no se trata aquí de suprimir el dolor o "asesinar a dolientes", como opina alguno, sino más bien de defender el derecho a la vida, que tanto nos llena la boca,hasta el último minuto, y defenderlo implica necesariamente defender también el derecho al BIEN MORIR, sin encarnizamientos inútiles cuando el desenlace es irreversible. En fin, el derecho a morir dignanmente, cuando Dios lo disponga y no los médicos encarnizados, tal y como lo defendió por ejemplo, la Madre Teresa de Calcuta durante toda su vida, y lo siguen haciendo en sus casas de misericordia.
Escritos Joánicos
"El mandamiento del amor, aparece en los llamados, "Discursos de Despedida"
en concreto en 13,34 y 15, 12.17. Puesto que los discípulos no pueden seguir a Jesús, cuando El se despide de ellos y deja estA Vida, reciben un mandamiento cuya observancia los ayudará, a conservar vivo el espíritu de Jesús, mientras continúen "viviendo" en este mundo..."
Mario López Barrio sj
"A la tarde, te examinarán en el amor"
San Juan de la Cruz. "Dichos de luz y amor"
"DESPEDIDA"
Me despediré
en la encrucijada
para entrar en el camino
de mi alma,
despertando recuerdos
y horas malas
llegaré al fuertecillo
de mi canción blanca
y me echaré a temblar como
la estrella de la mañana.
Federico García Lorca
Vivir "dignamente" hasta, el último segundo que nos llegue la muerte, es esencia de vida.
Vale, la voluntad y la autonomía, solo cuando se está conciente¡Por supuesto que sí!, mi padre murió en Costa Rica, se les cayó de la cama a los enfermeros, sería intervenido quirúrgicamente un día después, lo "supimos" por su compañero de cuarto, quien era sacerdote y así recién operado de su rodilla, me acompañó, cuando me vió sola cantando a mi padre y hablándole, cada brinco que daba por el daño cerebral causado por la caida, hacía estremecer mi corazón, el Padre envió a por aceite de la cocina le hablaba por su nombre "Enrique", se que el Sacramento de la Unción a los enfermos, fue un regalo que Dios le envió a el y a mí, solo recuerdo que el Padre me dió su mano y tomaba las de mi padre, me recargué en su pecho llorando, me dijo hablémosle a Enrique, y comenzó el...yo le seguí...Mi padre nació un día de la Vrgen del Carmen
Carmina
No se habla ahora de sacramentos.
¿Qué entiendes por encarnizamiento terapeútico?
Emmanuelle, tienes algún problema. Más vale que lo resuelvas.
¿Qué he desviado yo?
Como siempre, desviando temas, pero no resisto contestarte.
¿Cómo que no vale echarle la culpa a los curas de que no se haga uso de los sacramentos?
Desde luego con lo que nos has contado tú mismo sobre la confesión, sinceramente, no entiendo cómo se confiesan contigo todavía 10 o 15 al año. Si así son también los demás, pues apaga y vámonos. Creo que la autocrítica (para todos) es la mar de saludable y necesaria.
Por cierto, qué es para tí lo de paliativos completos? precisamente pueden ser tan completos que sean ya encarnizamiento terapeútico. Vamos, que no me queda claro que entiendes tú con ese término,
Qué follón me he hecho con el tamaño del comentario. Os aseguro que estaba medido a menos de 1000 caracteres, pero aún así no cupo.
Quiero decir que se habla de encarnizamiento médico, y de sufrimientos innecesarios. La prensa a veces airea casos y muchas personas aluden a su experiencia. Pero en lo que yo conozco de cerca no se ha dado nunca. La atención médica puede ser deficiente, pero en este aspecto de los cuidados paliativos lo que yo he vivido ha sido extremadamente cuidadosa y completa.
¿Que hay una teología del sufrimiento? Por supuesto. Ahí también está la propia libertad y autonomía. Y ¿quién osa entrometerse en la intimidad ajena?
…atentos, y también atendidos. En los hospitales hay capellanes, pero no termina de gustarme esa "pastoral de la salud" tal como conozco que se realiza.
No echo la culpa a nadie, Ana, y si hubiera de hacerlo, me la echaría a mí mismo.
En mis principios me sacaron más de una noche de la cama para ungir a un moribundo, y llegado a la casa, constato que ni conozco a la familia, ni al enfermo; que éste está en coma profundo, y que me tengo que apañar para hacer una sacramentación que nadie de los presentes sigue, y que a la postre se reduce a una parodia. Bueno no tanto, porque a pesar de todo creo que el sacramento por sí mismo tiene valor, y al fin y al cabo me lo pidieron.
Me refiero a los que nos decimos cristiana/os que creemos y participamos en los Sacramentos. No vale echar la culpa a los curas, menos a los obispos. Aquí “todos” tenemos alguna responsabilidad. Te puedo asegurar que los que frecuentan mi parroquia están debidamente, o suficienemente, atentos.
En cuanto a lo del sufrimiento que comentas, no conozco ningún caso de comportamiento médico negligente. Mi experiencia en este sentido es...
El sufrimiento por el sufrimiento es un sinsentido. Conozco un caso que, cuando lo del Severo Ochoa en Madrid, los médicos se ensañaron con este paciente hasta dejarlo morir "rabiando" de sufrimiento. Le hacía gestos a mi sobrina, su nieta, para que lo matase porque no podía más. ¿Es que los pacientes en estas situaciones ya no son seres humanos a los que les atienden los más elementales derechos humanos? Sentido común y humanitario es lo que falta y dejarnos de monsergas de "crucificados" y allegados.
Miguel Ángel, no le estarás echando la culpa de lo que constantas a los hospitales, a las leyes o a Zapatero, como suelen hacer ciertos obispos. ¿Por qué no se pregunta la Iglesia la causa de que ni enfemos en sus cabales, ni los familiares hayan dejado de solicitar ciertos sacramentos? ¿Será que la gente los ve carentes de contenido y/o de sentido? ¿No hab4rá llegado la hora de que la Iglesia haga su propio autoexamen?
Amén de la injusticia que supone hacer acepción de personas en la sanidad pública. "Tener padrino" prolongó la vida de mi padre casi dos años. Yo me pregunto cuántos mueren antes de tiempo por esa "omisión de tratamiento" que no se considera eutanasia, no es lo mismo dejar morir que matar, dirán, pero que se practica con más frecuencia de la que imaginamos. Esto no es ni más ni menos que una doble moral más en la sociedad.
No estoy de acuerdo con la definición que cita Miguel Ángel sobre la muerte digna. Mucha gente muere en la carretera, accidentes laborales, etc, sin estar con los suyos y sin embargo su muerte no es menos digna. Estoy más de acuerdo con la definición que da el P. Masiá en otro sitio de que morir dignamente es no adelantar ni atrasar el momento de la muerte.
Con mi padre tuvimos que vivir los dos extremos. Primero la dejadez de los médicos para atenderle como un paciente más y llegar a decirnos que no se podía hacer nada por él y no pasaría de la noche. En ese momento apareció en escena mi hermano, muy vinculado profesionalmente con esos mismos médicos, y por pasar a ser "el padre de.." se cayó en el extremo opuesto. Mi padre vivió 20 meses más pero en unas condiciones, que yo no dudo en considerar encarnizamiento terapeútico, frente a las cuales, por falta de acuerdo entre los hermanos, no pudimos evitarlo. Amén de la injusticia que supone hacer acepción de personas en la ...
LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS NO HAN SIDO GRACIAS A LA IGLESIA SINO A PESAR DE LA IGLESIA.
¡¡¡Hombre por Dios!!! ahora resulta que eso lo han inventado los obispos...
La declaracion de los derechos del hombre y del ciudadano de 1791 la Iglesia lo declaro anatema.
La DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS DE 1948 la Iglesia lo declaro anatema.
Ya, veo que vamos al "tema" profundo y serio, tuvo que llegar Ana Rodrigo, para hacernos el llamado; ¡Leyes, Sociedad y Bioética! solo intuyo, que las Instancias Jurídicas de los Paises, han trabado,y
encajonado, a la sociedad misma, cuando las leyes, no favorecen con su normatividad, lo que permite, respeto y "dignidad" humana, entonces; cuando en las sociedades va creciendo el sentido común y la responsabilidad, se replantean¡la normatividad y las leyes, para ello es exigido, un análisis cuidadosos, reflexiones con sentido común y profesionalismo, para, que se abran canales, que conduzcan, en verdad, al "bienestar" humano, que quizás se traduzca ¡¡ Justicia hasta el último segundo de la VIDA!!
Carmina
2)
Hace mucho tiempo que no me avisan de enfermos y moribundos. Las residencias, los hospitales y los tanatorios se lo “comen todo”. Sólo los más próximos a la Parroquia avisan de que llegó la enfermedad a casa…
La Unción de enfermos, temida como “extrema-unción”, les es hurtada, birlada, negada, a quienes tienen derecho a recibirla… Pero ya antes se les sustrajo la misma Comunión. A veces el funeral sólo es el rito social del pésame y la condolencia.
Los peques porque estorban en la celebración; los mayores porque entorpecen; los jóvenes porque no quieren o no encuentran ambiente…
También debería hablarse de celebrar la fe con dignidad.
1)
El autocontrol está muy bien. Y si hay patrón, ¿¡qué va a decir el marinero!? Algún día hablaremos de lo que podría ser un blog… Hoy no toca.
«En opinión de García Sabell, morir con dignidad significa, sencillamente, irse de esta vida no en la soledad aséptica del hospital, intubado, inyectado, perfundido y sumergido en un laberinto de fríos aparatos, sino en el hogar, entre los seres queridos, entregado al morbo, pero entregado también al afecto, al mimo sosegador de la familia y de los amigos. Y lo que es tan decisivo, entregado a la serene conciencia de lo que se aproxima, de lo que se adivina como un relámpago de luz trascendente y de esperanza transindividual. O hundido en el coma, pero teniendo junto a nuestra mano -¿y quien sabe lo que el comatoso siente?- la mano que en la existencia nos acompañó y dio sentido a nuestro ciclo vital. Esta es la muerte con dignidad.»
Mi impresión sobre lo que dice Juan respecto a los derechos de los pacientes y los deberes profesionales para buscar "el término medio entre la obsesión terapéutica y el descuido irresponsable" es que desde que se transfirieron las competencias en materia de sanidad a las autonomías, no se ha hecho más que agrandar la brecha de la desigualdad entre los ciudadanos y hace más complejo buscar ese equilibrio. En algunas comunidades los recursos económicos "imponen" que en determinadas enfermedades, por ejemplo, enfermos de Alzheimer y similares, no se traten las enfermedades asociadas (frecuentemente mueren de neumonías) sin que ni el propio paciente ni sus familias puedan elegir. No digo que esto sea neceariamente una mala práctica en sí, y más tratándose de enfermedades irreversibles y harto penosas, sino que el problema es que la libertad de elección ante la propia salud y dignidad personal venga determinada por las políticas autonómicas de turno, muy dispares en algunos casos.
Tienes razón, Ana. Te pido disculpas por la parte que me toca en lo de los ripios. Veníamos ya desde el anterior post con el cachondeíto y nos hemos embalado. De todas formas, últimamente y no sólo por mi parte, percibo una tendencia a "soltar" en el blog lo que se nos pasa por la cabeza, tenga o no que ver con el tema o incluso con otros comentaristas. Es decir, una tendencia a escribir por escribir que termina por despistar.
En fin, sigo pensando que Masía debería abrir una categoría de "charlas de cafetería" para que quien no se quiera centrar en el post o le dé por divagar, sin más, pueda hacerlo sin molestar a los demás y empantanar los temas.
No sé qué tiene que ver el importante tema que trata Masiá con los delantales, los pijamas, las batas y los ripios...Debe se cuestión de gustos y...¿ preferencias?
Entro todos los días a ver si "pillo" algo interesante en los comentarios, pero....
No os llevéis a engaño,
no os equivoquéis conmigo;
no conseguiréis hacerme entrar
en el gremio de los ripios.
Bailar, bailar, ya no bailo;
cantar, sólo cantar es lo que hago.
Canto con el corazón y la boca;
canto a solas y también acompañado.
Copio letras y mensajes,
tomo lemas y decires,
me apropio de lo que encuentro,
lo transformo en mis sentires.
Canto al ir y al venir,
canto al estar y al faltar;
ando al tiempo que disfruto:
alfalto, jardín, casa y pinar.
¿Hasta dónde llegaré?
Mirad, ¡cómo sois!, mirad:
Nunca lo pensé de mí,
balbucear, parlotear, versificar?.
[Las mujeres sois la caraba;
por vuestra terca insistencia
el Masiá se pondrá mandil,
y de otros venceréis… toda resistencia.]
Miguel Ángel
así dicen, algunos
varones; hace mucho
que no bailo¿no sé como lo haré?
Pero luego que resulta
que son mejor que B. Crosby
hasta bailan el paso
de Michael Jackson, ese
llamado de la luna
No amigo, empieza
por el baile del conejo
los de Parchis o de plano
los Churumbeles de España,
y si hace 30 años lo hacías
¿cuál es la diferencia?
A mi no se me ha
olvidado,
andar en bici,
soplar para hacer
pompas de jabón,
o jugar damas chinas...
Ves, cuando vaya por España,
te invitaré a bailar y
tú me enseñaras a cantar...
Carmina
Ya he bajado
por gravedad
cuando vi una
flor silvestre
en los días
de vida,
no pensamos
en la muerte.
porque así vamos
y vemos
una sociedad
indiferente
Hay un hombre
que vive en Japón
escucha las
resonancias mundanas
abre los caminos
de la honda reflexión,
son caminos intelectuales
donde las gravedades
de Milán Kundera
son del SER las levedades.
entre los reales amores
de García Márquez
o Roland Barthes...
Carmina
Para vivir estas cosas
en la tierra y en el cielo,
es mejor que no te eleves
de la mesa ni del suelo.
Como mi profe trabaja a destajo dia y noche y desde la gratuidad, no puedo dejar de publicar sus correctas correcciones y dejaros el poema tal como hubiera quedado de haber sido yo una alumna como Dios manda, y no haberme precipitado.
¡Ya se ha levantado Juan!
¿Leerá desde la cama?
¿Ya tendrá la bata puesta
o estará sólo en pijama?
¡Aquí estamos sin pijama!.
Carmina, en Madrid tenemos
a estas horas de la noche
treinta y seis grados lo menos.
Te veo muy elevada,
muy sensible, muy subida,
pero es mejor que aterrices
porque te juegas la vida
Si hablas de religión
olvida la gravedad,
que vale su peso en oro,
mucho más que levedad
Para vivir estas cosas
en la tierra y en el cielo,
es mejo...
Ya se ha levantado Juan!
¿Nos leerá desde la cama?
¿Está con la bata puesta?
¿O solamente en pijama?
Aquí de pijamas nada,
Carmina, en Madrid tenemos
A estas horas de la noche
Treinta y seis grados lo menos.
Te veo muy elevada
Muy sensible, muy subida
pero es mejor que aterrices
porque te juegas la vida
Si hablas de religión
Deja quieta la gravedad
Que vale su peso en oro
Mucho más que la levedad
Para vivir estas cosas
En la tierra y el en cielo
No te eleves ni un palmo
De la mesa ni del suelo
Bailar, no tengo ni idea cómo lo haré; no lo practico desde hace más de 30 años. Cantar, de contínuo, a todas las horas, en cualquier lugar. La voz no me acompaña mucho, pero sí el oído.
Entro para otro asunto. He recorrido todo el blog buscando artículos de bioética, y he descubierto pocos. Este tema, tan delicado, merece más información y formación. En mi vida no se me plantean cosas relacionadas con ella, pero nada me dice que no llegue a ocurrir. Presumo que su importancia será creciente.
En cuanto a mi experiencia personal, tengo que decir que la médica de familia que atendió a mi madre lo hizo con exquisito tacto profesional, respetando en todo momento su voluntad. Aprendí mucho de ambas.
Para que un momento tan doloroso para los familiares no quede al socaire de las emociones de los mismos, ni tampoco ande entre las manos de demagogos y manipuladores, lo mejor es que seamos cada uno y cada una quienees expresemos nuestra voluntad sobre lo que queremos que hagan por nosotros en ese trance. Yo he hecho mi testamento vital en Andalucía y ya nadie tiene que decidir por mí.
Además debe haber una legislación al respecto, nítida y clara. Con estas dos cositas ahorraríamos mucho sufrimiento a los y las moribundas.Gracias Masiá por clarificar cuestiones casi de sentido común: evitar sufrimiento a quien va a morir de forma irreversible.
amigo Miguel Ángel, creo que tu bailarás mejor que este tipo de youtube, ahh y espero que con mejor voz tambien...
Carmina
Emmanuelle, yo creo
se pondrá contento
de que tanto
las de acá
como las de allá
somos muy alegres.
y junto a el vale
una alegre pijamada
que una murciana paellada,
entre lavandinas flores
no importan los camisones
solo nuestros
naturales corazones
Saludos amiga poeta,
que saludaré al amigo
que yo creo viene
por los montes, saltando
el que creo baila y canta,
y escribe cantando...
Carmina
Hablar de derechos, deberes, garantías que permitan "equilibrio", para que no se tornen en obsesiones y descuidos, pienso, es importante conocer, mencionas padre Masiá que se ha aprobado, una Ley Andaluza de la muerte digna, y la cual da soporte, hoy mismo a la legislación japonesa, bio-etica y bioderecho se apoyan...hace un mes no pensaba esto, ahora me introduces, y sorprendida, encuentro lo ¡valioso!. Mi vida y la de mis seres queridos, claro que deseo que sea salvaguardada, y respetada con dignidad, hasta el último instante, en el mundo..
Carmina
Que les pasa a estas chiquillas,
Las amigas mexicanas
Que lo mismo hablan de sexo
De paella y de pijamas.
Dentro de nada amanece
en el extremo oriente
qué pensará Masiá
cuando lo lea y despierte.
El otro día nos dijo
que éramos muy sensibleras
pero hoy me parece cierto
que ¡las chicas son guerreras!
¿Un pijama? ¿Por qué un pijama?
http://www.youtube.com/watch?v=YCyFk2FThSg
(PROMETO QUE ES MI ULTIMO POEMA POR HOY)
Guapo con el delantal,
muy guapo con la corbata.
A ver qué pasa mañana
cuando salga con la bata.
Aunque pensándolo bien
y mirando el panorama
quizás fuera lo mejor
que apareciese en pijama.
Las amigas poetas,
buscan un delantal,
cubriendo un corazón
cuando hable de la
vida, la ética y la moral
A las mujeres poetas
nos gustan los hombres,
que hablan con verdades,
y con sensibilidad
nos protegen
A las mujeres poetas
nos gustan los
confesores-amigos
los que toman fotos
en campiñas lavandinas
A las mujeres poetas
nos gusta la gravedad
para convertirla en levedad
nos gustan mucho las caricias,
el buen sexo, y las paellas
Amamos la vida,
los amaneceres
y en los anocheceres frescos
los hombres dulces
que nos abrazan fuerte,
y nos hablan suave y se ríen...
Carmina
Está guapo con delantal
y también con la corbata
pero ahora solo falta
que nos salga con la bata.
¿Has visto, querida amiga?
Para que no demos lata,
hoy en vez del delantal,
se nos pone la corbata.
Llevaba tiempo, sin reflexionar, acerca de los temas de la "muerte", aunque siempre se intuye que la vida es "breve", en este post, se aborda un tema contreversial, pero mis ojos miran dos palabras, que me parecen fundamentales, "Salvaguardar" los derechos a favor de la "Dignidad" humana. palabras que son retos a la inteligencia y la sensibilidad y que la plenitud humana, debe ir hasta el último segundo aliento vital de el hombre (mujer o varón), seguiré leyendo, acerca de este tema de derecho y bioética, que forman parte de mi experiencia personal reciente ¡recuerdo a mi padre!...
Carmina
Jueves, 26 de noviembre
Ana Bou
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Guillermo Gazanini Espinoza
Rodrigo del Pozo Fernández
Siro López
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Jaime Vázquez Allegue
Asoc. Humanismo sin Credos