(Penitencia 5)El añorado Martín Descalzo tituló su famoso libro "Un cura se confiesa". Estaría de acuerdo en decir, al hilo de Martini que "confesor y penitente se confiesan y perdonan mutuamente".
No es ripio, sino una verdad como una casa. Lo acentuaba el cardenal Martini al decir que penitente y confesor se ayudan mutuamente a reconocerse pecadores y receptores de perdón por parte del Único que perdona...
Lo que ocurre es que el confesor sale ganando. Viene una persona penitente, me recuerda que yo también soy pecador perdonado, mientras yo se lo recuerdo a ella y oramos juntos para ser liberados. La persona se marcha alegre. A continuación, viene otra y otra. Y yo salgo ganando.
Cada una de estas personas ha tenido una oportunidad de que le recuerden su condición pecadora y la alegría del perdón, a la vez que esa persona se lo ha recordado al confesor. Pero este último sale ganando, porque si han venido esta tarde veinte personas, le han recordado a él veinte veces que es pecador perdonado. Él sale ganando por uno contra veinte.
Desde mi experiencia puedo asegurar que es así, resulta privilegiado el confesor. Veinte personas me han recordado veinte veces esta tarde que soy llamado a convertirme, que no estoy libre de pecado y que puedo y debo creer en el perdón. Yo he tratado de recordárselo a cada uno de ellas, pero sin duda me llevo la parte del león, he salido ganando... Pues muchísimas gracias...
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Caríssimas e caríssimos,
daqui de Portugal, leio os vossos comentários... Gracias, por todos eles, assim como pelo texto de Masiá. Todavia, não consigo encontrar no evangelho nenhum "suporte" para a confissão, mas sim para o "dom da escuta", como o fez Jesus tantas vezes.
Não consigo perceber porque tenho eu de me "confessar" a um sacerdote; porque não uma mulher ou a um homem em quem eu reconheça o "dom da escuta"?
Eu sei (e os conheço) que existem sacerdotes com esse dom, mas também sei de mulheres e homens (sem serem sacerdotes) que em seus corações têm esse "dom da escuta".
Por exemplo, quem visita Taizé sabe que, ao final de cada oração comunitária, os irmãos da comunidade e as irmãs de Stº André exercem, com tanta amabilidade e acolhimento, esse "dom da escuta"...e não são sacerdotes.
"O dom da escuta" não terá de ser, antes de tudo, como a atitude do Pai da parábola do "filho pródigo"?.
A toda e a todos um saludo. Para ti, Masiá, um ab...
Por más que llevo dándole vueltas al asunto, leído el post y comentarios, yo no percibo lo de: «resulta privilegiado el confesor». Descubro más bien la indignidad de quien ha sido situado ahí para hacer de puente, simple grifo o caño, humilde instrumento (no para usar y tirar) que, cumpliendo lo que tiene encomendado, suyas deberían ser las palabras: “Soy un siervo inútil, sólo he hecho lo que tenía que hacer». (cfr. Lucas 17, 7-10)
Yo creo que potencializando, lo "Conflictos" individuales, las sociedades mismas los enfrentamos, vendrán "acuerdos y desacuerdos" a veces lamentablemente rupturas o guerras, y en medio de ello, va apareciendo una "conciencia" diferente, mejor o peor, ¿no lo sabemos?
Y, en esa conciencia transformada, es posible a través de una fuerza interior, mantener nuestras convicciones, (me refiero a ese "discernimiento",(escogiendo de lo bueno, lo mejor) y despues intentamos "ser" coherentes, en nuestra vida, solo hay que darle Gracias, a Dios...Y, si Emmanuelle, Miguel Ángel, me parecen muy saludables y necesarias las críticas y discrepancias, como creo lo hacemos, pude "escuchar-les" a ambos y qiero continuar haciéndolo...
gracias. Carmina
Respecto al tema de la confesión, quiero dar las gracias a los presbíteros que han hablado del tema.
Me ha gustado mucho el enfoque del blogger, porque conozco a algún cura que siendo una maravilla para la confesión comunitaria tiene absolutamente atragantada la individual.
La primera comentarista que habló en ese lugar de Mt 25,31-46 fui yo hace mucho mucho tiempo. Esa era "mi" cita, muy celebrada entonces por quien parecía ser un amigo, una persona cordial, un hombre sincero. Pero el comentarista que desde hace tiempo usa y abusa de esa cita lo hace simplemente como coartada previa y prólogo a una parrafada en la que manifiesta su enorme odio hacia la Iglesia. Ese es su mensaje, no Mt 25,31-46. Pero es que además hace ya tiempo que su evangelio no es el de Mateo sino el de el ateo Puente-Ojea, aunque supongo que seguirá citando a Mt para comparar lo mucho que hace él por los pobres y lo poco que hace B16.
Apuesto a que en estos instantes habrá algún comentario suyo criticando la encíclica última, por mucho que pretenda corregir los desequilibrios entre pobres y ricos. Se me ocurren una docena de sus tópicos para la ocasión.
Pues, bien. Pensaba yo que seguía en el hilo de la Confesión, pero si no es así, me callo hasta que tenga algo que decir.
Se ve que el tema de la confesión, que a nosotras nos gustaba tanto a ti no te dice nada. No te contesto para no seguir desviando los comentarios hacia otros derroteros, que es en lo que siempre acabamos tú y yo, y tú con otros.
… porque Dios es seguro, no falla. Quienes fallamos somos nosotra/os. Hay que apostar a no fallar. O empeñarse en ello. Eso es el “compromiso”.
«Esto es una bendición de Dios», lo dice mucha gente, y referido a cosas contrarias, incluso contradictorias. De modo de que eso no me vale.
Pero debo tener algún indicio de que no estoy fuera de sentido con lo que supongo y creo mis fundamentos. No me vale «sea lo que Dios quiera» por escaso; necesito «algo más». Discernir, dices, bien, vale. Pero después de haber discernido, ¿seguir discerniendo? También. Pero tiene que haber algo más.
Había un comentarista en Atrio.org que aludía siempre, o casi siempre, a Mateo 25, 31-46; y me parece muy buen criterio. Otros hablaban del amar, y no me valía del todo, porque amor es una palabra demasiado “gastada”, todo el mundo lo usa para un roto o para un descosido.
Yo apuesto por situarse en Mateo 25, y tirar pa´lante. De ahí, todo lo que se haga, bienvenido sea. Es mi opinión.
Y no hablo de “lo de Dios”, sino de que “mantener las propias convicciones y ser coherente” es cosa de una/o misma/o, ...
Carmina, la crítica y la discrepancia, siempre que sean con respeto,
¿no te parecen saludables?
Lástima que no puedas escuchar-nos.
En cualquier caso, por el hecho de ser personas, en todas las relaciones humanas existen los conflictos. El problema no es el conflicto, bienvenido sea, si no la forma en que lo abordamos e intentamos resolver.
Coincido contigo en que Dios llama hacia sí a todos los bautizados, y coincido con Carmina en que Dios llama a todos, bautizados o no, en otras religiones. Es más, coincido con el Vaticano II en que Dios llama a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, sean del credo que sean, y aunque no tengan credo.
Eso estaba claro.
Ahora bien, tus criterios para discernir lo de Dios dependiendo de los resultados positivos y negativos, son de una simpleza apabullante y tenía que poner un contrapeso.
Los frutos de Abba a veces no se ven sino siglos después, y cuando hay una llamada al compromiso, se procura discernir si esa llamada es voluntad suya, para su Reino o capricho nuestro. No vaya a ser que saquemos al pez del agua para que no se ahogue. Que podemos hacer el mal convencidos de que hacemos el bien.
¿Se entiende o no se entiende?
Los frutos en sintonía con Abba, con frecuencia sólo lo sabe Abba. Por eso se discierne.
ok, Miguel Angel y Emmanuelle, no hagan ¡ruido!, que ya no les, escuchoooo...y dicen cosas interesantes, ambos, que a mi me ayudan a pensar¡¡lástima!!, me tengo que retirar en breve, pues voy a mi cita con el dentista, espero leerles mas tarde..
BUENA TARDE...¿CREO?
Carmina
En tú escrito Emmanuelle, yo añadiría algo, que cuando hay muerte para unos y vida para otro, eso se llama sencillamente
¡¡injusticia!! y la injusticia no esta en un mundo virtual, enchufado a la ondas electromagnéticas, sino, aquí mismo, en el pan nuestro de cada día, aquí en nuestra triste "realidad" entonces la pregunta que me hago ahora, es la siguiente ¿como se conecta en nuestra fe, el compromiso social que nos lleve a la justicia?
Carmina
Carmina
¡Muy bueno, Emmanuelle, muy requetebueno, apúntate diez!
Lees Comentario por carmina hernandez garcia 07.07.09 @ 21:07 y Comentario por Miguel Ángel Velasco Serrano 08.07.09 @ 14:42, y deduces Comentario por Emmanuelle 08.07.09 @ 15:56
Todo un acierto en la diana.
Te libras de un calderazo de agua fresca porque no se sabe hacia dónde apuntar. Digo esto para que entiendas que estoy hablando con ironía, puritita ironía.
Creí que se entendía de qué estábamos hablando, pero ya veo que me equivoqué, como otras veces.
¿Tendríamos que resignarnos a no saber si damos o no frutos en sintonía con Abba? Lo de Calvino dejémoslo aparte, que ahí está la raíz del capitalismo que ahora el Papa viene a condenar, cuando siempre ha sido condenable.
Carmina, yo hablo del Bautismo, porque vivo desde ahí. Otras personas que tienen otras referencias deberán hacerlo desde ellas. Abba Dios creo que no entiende de fronteras ni circunstan...
Luego el constructor que quintuplica sus ganancias a costa de explotar a los trabajadores, especular con el suelo y defraudar a hacienda, hace el bien, puesto que el resultado es muy positivo.(parábola de los talentos)
El que pierde su puesto de trabajo y la salud por luchar contra el empresario abusador no está en la onda evangélica, puesto que el resultado es negativo para su vida.
El que critica a la iglesia desde dentro y es silenciado, se equivoca, no hace la voluntad de Dios, por eso es castigado.
El que dentro de la iglesia trepa a base de mirar para otro lado, o por enchufismo, hace la voluntad de Dios, puesto que obtiene buenos resultados.
Lo que es vida para unos significa muerte para otros y lo que es muerte y fracaso para unos es fuente de vida para otros.
Leía esta mañana a Johnston, y en sus primeras páginas el teólogo Bernard Lonergan dice que es un rasgo significativo de la conciencia moderna, la preocupación por el mundo interior.
"La experiencia religiosa es fundamentalmente la de enamorarse incondicional y sin restricciones. Pero aquellos de lo que estamos enamorados, queda siempe por descubrir"
Bernard Lonergan
Carmina
Mantener las convicciones, es cosa nuestra, tú me dices, pero Migel Ángel, se necesita "fuerza" y esa fuerza necesaria, solo puede venir de Dios.
Estamos en un camino, de tretas, obstáculos y retos y en el fondo de nosotros, nace esa fuerza que nos lleva al Paradigma, por descubrir...
Carmina
Aunque sí Miguel Angel, estoy de acuerdo en esto de "creer es comprometerse", porque todo el que cree, en EL BIEN COMÚN, EN LA FRATERNIDAD Y EN LA PAZ, es muy claro, que esta inspirado por el Espíritu, y ora, al mismo y único Dios de nosotros, que sí efectivamente es el de ¡todos!, aunque tenga para ello, otro nombre...
Carmina
¡Buen día Miguel Ángel!, creo que en tu tierra ya es "tarde", creo entender lo que me dices, pero me asalta otra duda.
Al menos en la historia, hay personajes, que han tenido una misión importante y no necesariamente fueron "bautizados" Juan a Jesús, tú o yo, con agua, una vela encendida y aceite, con esa palabra que dice ¡EFFETÁ! sin embargo, quizás, como Jesús a sus apóstoles, en "Espíritu", y no importa nacionalidad, culto y creencia...Pienso quizás en esos otros, Confusio, Buda, o Ghandi
Carmina
Carmina, esta vez sin apellidos, que ya sabemos a quien nos referimos (también yo aplico el plural mayestático). El Bautismo es llamada y elección. Por tanto no son sólo alguna/os, sino toda/os la/os bautizada/os. Otra cosa es que eso sea consciente, porque operante lo es siempre. Dios está, por supuesto, qué seríamos sin Él; pero es necesaria nuestra aportación, que también contamos.
De modo que yo me hago la siguiente cuenta: Él no falla; si el resultado en malo, es que yo no he cumplido; si el resultado es bueno, es que no lo estoy haciendo mal. Y no es para vanagloriarme(nos), que de ninguna manera, pero si cuando el resultado es negativo me lo achaco a mí(nosotros), cuando sea positivo podré(mos) acogerme(nos) al beneplácito de pensar que yo(nosotros) estoy(estamos) en la onda.
O sea, que ser coherente y mantener las convicciones es cosa nuestra. NO vale mirar al tendido… A la postre, como decía José María González Ruiz, “creer es comprometerse”.
Emmanuelle, eso que dices del agradecimiento es muy importante. Y por ambas partes. Siempre deberíamos ser agradecidos. Recuerdo lo que me impactó la primera vez que al terminar de confesarme y darle las gracias, antes de irme, al sacerdote que me había atendido (siempre lo hago), me contestó: "Gracias a tí por haberme dejado compartir contigo el perdón de Dios".
Me pareció que fue "el broche de oro".
Mi experiencia como feligresa de Sto.Dommingo:
-Cuando salgo del confesionario la paz inunda mi alma.
-No encuentro consuelo humano equiparable a sentirme inundada de la misericordia del Señor que actua a traves del sacerdote.
-En los peores años de mi vida, a mi me transformo un jesuita el Padre Sanchez-Blanco, cuanto amor al corazón de Jesus prendio en mi corazón adolescente, como amaba al Señor y la Virgen, yo no pertenezco a ningún grupo sólo soy una catolica de a pie, pero el Señor se sirvio de este santo jesuita para hacerla suya, sin cosas raras, solo por la "contaminación" de un santo jesuita.
En definitiva los únicas personas que dejan huella son los santos.
Mira Miguel Ángel,
Yo, hoy comprendo,que muchos han sido llamados por Dios, para cumplir una misión desde una vocación, en el ministerio sacerdotal, o religioso, quizás de otra manera, vamos siendo llamados otros y otras, para seguirle pero en un caso, como en el otro, solo Dios puede hacer posible, que tengamos
¡fuerza en nuestras convicciones y coherencia en nuestras propias vidas!
Carmina
¡Miguel Ángel!
¡Vaya! me llamaste Carmina, y además con cada uno de mis apellidos...
¡"os" lo agradezco!
Carmina
¡Cuánto os agradezco, de corazón, que tengáis esa sensibilidad!
Doy gracias a Dios por vosotras y vosotros. Me habéis vuelto a emocionar, me animais muchísimo.
Como misionero en Brasil,entiendo muy bien las palabras de Masiá. Muchas veces he sentido las lágrimas de la compasiòn en mis ojos al acoger una persona contrita y sentir su contriciòn; ahì aprovecho para pedir al Señor, "que tu gracia venga a mi tambièn, tu perdòn a mi tambièn...y creo firmemente que los dos somos perdonados".
Y tengo la experiencia de la confesiòn comunitaria con absolución comunitaria. ¡ Que momentos de graça e concienciación sobre el pecado y sus repercusión social ! La misericordia de Dios se muestra grande y el abrazo del Padre nos une a todos en el perdón !
Gracias, carmina hernandez garcia , por carecer de formación religiosa…!!!!!!
Hans Urs von Balthasar, escribía que "los hombres que han ayudado, que han abierto caminos, que han sido guías, que han configurado el mundo, han surgido siempre de na soledad continuada...el pastor es siempre solitario ante sus ovejas...los grandes configuradores del amor cristiano entre los hombres, vinieron de la soledad, en donde se ora personalmente, se lucha y se intuye la misión..."
Carmina
Ahora escribía, o mas bien re-escribía, todo aquello que borré un día...
Noto, que en la "realidad" hay mundos que se contraponen y a la vez co-existen, porque hay enfoques diferentes, vidas diferentes, pensamientos diferentes, voluntades diferentes, sensibilidades diferentes...Hay personas eruditas, pero con poca o nula sensibilidad, otras eruditas y ademmas sensibles, otras que a parte de eruditas, son sensibles y además sabias.¡que dicha, encontrarlas en nuestro camino! y tienes razón Emmanuelle, esos son los que hacen la diferencia, cuando ¡Existen! "los que dan un mejor sabor, del que abunda en la gente". esos son los que animan nuestra vida, ¿Pero quizás Malena y tú amiga de Jerusalem hay que buscarlos como aguja perdida en un pajar?
Carmina
Desde luego, Juan, si cuando me confieso el confesor finalmente me diera la gracias, como terminas tú este post, creo que me remitirías no sólo a tu propia gratitud sino a la experiencia del padre del hijo pródigo, del pastor bueno y de la mujer que encuentra la moneda perdida. Sinceramente me descolocaría y descentraría. Ojalá se agradeciera de verdad. Dejaría un sabor totalmente distinto del que abunda entre la gente.
Una de las cosas, importantes para mi formación personal, fue trabajar en un lugar, con tantas carencias, una Comunidad Indígena, allí aprendí por experiencia propia, a saber "escuchar" y la importancia de la relación humana de tú a tú, unido con ello además, cuando poco a poco vas logrando sentir recuperada la "esperanza" en las personas que sufren, es uno de los regalos mas maravillosos que he recibido, y me ha traido personalmente mucha felicidad, quizás por eso les recuerdo tanto.Se, sin embargo, que no tengo formación "religiosa", pero pude percibir en el post de Juan, ese tipo de alegría, que logras sentir con intensidad, por la alegría de "otro"...
Carmina
Cuando celebro la penitencia con mis hermanos y hermanas, con frecuencia se evoca en mí mi propia condición de pecador y el perdón recibido cuando yo voy a reconciliarme, por eso me resulta fácil unirme en oración con ellos y reconocerme tan necesitado de perdón como ellos, porque también soy uno de ellos y ellas. No soy yo quien les pacifica, sino el Señor. No soy yo el que perdona, sino el Señor. Soy su ministro, su instrumento, pero yo no soy el Señor, que es el Único que transforma en gracia y nos libera de nuestro pecado y nos llena de su Paz. Nosotros tenemos el doble rol de confesores, pero también penitentes, que nos permite ayudarnos mutuamente como hermanos con quien se acerca a nosotros.
A ti, como a todos, te pacificará recibir el perdón del Señor, cuando seas tú quien se acerque como pecador.
Estimado compañero, pienso que se trata de diversas formas de entender nuestro papel de presbíteros en el sacramento. Me pareció entenderte que en el sacramento te percibes a ti mismo como CONFESOR, asumiendo personalmente las cargas del PENITENTE y es lo que te hace preguntarte ¿quién pacificará al pacificador? ¿Lo he entendido correctamente?
Yo lo vivo de otra forma. Antes que sacerdote soy un miembro más de la asamblea, de la comunidad y como tal soy pecador necesitado de perdón igual que los demás y que también recibo, como PENITENTE, de manos de otros compañeros sacerdotes cuando me confieso con ellos. Cuando soy yo el confesor, soy consciente de que tanto el Señor, -que es quien verdaderamente asume sobre sí los pecados que yo escucho y el UNICO que perdona-, como la comunidad eclesial, se sirven de mí, de mi ministerio como vehículo de la gracia y la reconciliación.
… sólo reconocerlo abruma, agobia, hunde en la humildad y en la propia pequeñez.
¿Me he quedado varado en el tiempo, en la imagen del carnero expulsado al desierto con la carga de todo un pueblo? ¿Quién pacificará al pacificador?
Al final me digo: No es para tanto, no te lo tomes tan a pecho.
Ella se va aliviada?, tú te quedas flotando?, sí en las manos de Abba.
La persona penitente sí habla; pero antes de hablar se ha acercado a ti, el CONFESOR, y has podido percibir cómo lo hace. Y ya desde que empezó a aproximarse, o cuando en cualquier momento te abordó para decirte, “quiero confesarme”, “me puede confesar”, algo suponías que en ello te implicaba, y que también te ibas a complicar.
La Fiesta del Perdón, Celebración de la Reconciliación, sí suena bien y sienta mejor en comunidad.
En el tú a tú, la cosa cambia; eres de carne y hueso, con historia de barros y quebraduras; y sin embargo en ese momento tu pequeñez experimentas que es considerada por quien te solicita como un caño de agua fresca y refrescante. Sin querer oír, sin querer saber, tienes que escuchar, porque quien habla quiere que sepas lo que hay en su interior que desea exponer, sacar de sí… Reniega de ello, pero sabe, -sabiendo que no es posible-, que de nuevo la próxima vez volverá a ser igual. Y tú también lo sabes. No volver a pecar no es posible, sól...
Una voz interior me dice: Cállate, esta vez sólo lee. Pero otra voz, también dentro, replica: No te calles, dílo, lo necesitas.
Juan, en cierta ocasión ha dicho que cómo escribimos tanto, que él no tiene tiempo siquiera para leernos. Es necesidad, pura y simple; él de escribir, nosotros de leer y tambien escribir, aunque no lo hagamos tan profundo y tan bien.
Yo no salgo ganando; repito, yo no salgo ganando. O al menos esa sensación me queda.
El padre bueno de la parábola no quiso escuchar las palabras que salían de la boca del hijo que volvía a casa. Se las tapó con el abrazo y con las órdenes inmediatas a los criados de preparar la fiesta. Si le quedó alguna pena, sería al escuchar al otro hermano…, pero de eso no dice nada el evangelio.
¿Qué escuchaba Jesús mientras escribía en la arena? ¿Qué le estaba diciendo entonces la mujer llevada ante él?
¿Articuló palabra el encamillado descolgado desde el techo?
L...
Me parece,Malena, que se te han subido "los cardenales" a la cabeza...jajaja
¡ Queremos confesión contigo por videoconferencia YA!
¡ Queremos confesión contigo por videoconferencia YA!
P. Masiá, ¿cuando vuelves a España? ¿Es que me quiero confesar contigo.
¿Vale confesarse por chat? Por lo menos se puede orar juntos online.
Si vale por chat, también te puede servir a ti, amiguita.
Hasta le podría servir al señor del nido que hay que ver que mala baba rezuma.
Sí,amiga, tienes razón,la verdad es que leyendo estos posts dan ganas de ir a celebrar el perdón al estilo Martini-Masiá, pero no te quejes, que si tu lo tienes difícil ahí... ¡Imagínate yo aqui!.
Y desde luego Japón y Jerusalen no están a la vuelta de la esquina...jajaja
Jueves, 26 de noviembre
Ana Bou
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Guillermo Gazanini Espinoza
Rodrigo del Pozo Fernández
Siro López
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Jaime Vázquez Allegue
Asoc. Humanismo sin Credos