En la escenificación por Lucas del acontecimiento de Pentecostés, la irrupción del Espíritu como terremoto, ráfaga de viento y lenguas de fuego sobre la comunidad reunida desencadena un proceso de comunicación desconcertante: los galileos transformados de timoratos en audaces transmiten la Buena Noticia a gente “de todas las naciones que hay bajo el cielo”, pero no hace falta traducción simultánea.
“Creemos en el Dios, Vida de la vida, cuyo rostro se mostró en Jesús. Creemos respirando en el soplo de su Espíritu que da vida”. Así confiesa la fe el credo cristiano.
Jesús no se subió a un helicóptero, como el camerlengo de Ángeles y demonios, para trepar a las nubes y dejarse caer en paracaídas.
Con el debido respeto, disiento de la afirmación que negase la realidad de ser humano al feto en la semana 13.
Al aproximarse las elecciones, me telefonean de un semanario para pedir opinión de voto. “Busquen a alguien mejor informado”, digo, pero insiste el reportero: “Hay muchas opiniones conservadoras y queremos contrastar con otras más liberales. “Perdone, pero esos adjetivos ¿no estaban anticuados hace medio siglo?”. “Bueno, responde, ya me entiende, me refiero a las derechas berlusconianas, bendecidas a veces por las vaticanas”.
Sin caer en la trampa del dilema entre pro-life y pro-choice, bastantes personas (incluyendo representantes con responsabilidades parlamentarias de diversa pertenencia, confesional o aconfesional, así como de diversa afiliación partidista dentro del espectro político), preocupadas seriamente por proteger la vida, la dignidad y los derechos de cada ser humano, coinciden en buscar la via media para debatir serenamente. Con el deseo de apoyar su discernimiento, propongo el siguiente decálogo de criterios éticos.
Entramos en el túnel del tiempo para entrevistar al evangelista Lucas.
Rd.: ¿Es cierto que es usted el más feminista de los cuatro evangelistas?
Aún no eran las nueve de la mañana cuando llegó Malena a casa de Salomé, donde se hospedaba la madre de Jesús. Subió sin respirar hasta la terraza. María, sentada con un cuenco de leche en su mano, respiraba a pleno pulmón la fragancia de la primavera palestina, la mirada perdida hacia la ruta de Belén, con aire de soñar despierta.
Pablo de Tarso sintió celos ante tanta jerarquía eclesiástica en RD y envió al Director el siguiente post, que JM se apresuró a colgar, fiel a su criterio de pluralismo y libertad. Decía así Pablo:
Por una vez (y sin que sirva de precedente) se puede estar de acuerdo con el obispo Cañizares, que lamenta en su carta reciente la propuesta de recusación al Papa en el Congreso.
La ministra Bibiana Aído puntualizó sobre delito y pecado. El uso a la ligera (¿o políticamente intencionado?) de la palabra «crimen» por voces de iglesia terciando en debates sobre aborto, obligaba a repasar nociones.
Lunes, 28 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni