“Dejadme ir a la casa del Padre”, decía Juan Pablo II. Sufrió el Papa mediático al verse imposibilitado de hablar tras la traqueotomía. En su última aparición en la ventana de la plaza de San Pedro impresionó el gesto rotundo de su mano, incapaz ya de bendecir, golpeando los papeles: era el “no” de Juan Pablo, el Fuerte, que no quiso le llevasen una vez más al hospital. Por su intercesión oramos para que Eluana sea acogida en paz en el seno del Dios Padre y Madre.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni