Convivencia de religiones

Pre-embriones, embriones y fetos.

21.10.08 | 03:57. Archivado en Bioética
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Respondiendo a quienes piden aclaraciones divulgadoras sobre el paso del cigoto al feto, reproduzco un texto de mi libro Pensar lo humano. 101 planteamientos de Antropología, PPC, 2006, Colección Cruce, n.16

Concebir, en vez de concepción. Estar embarazada, en vez de embarazo. Dar a luz, en vez de nacimiento. Los verbos indican acción, proceso y duración.

Tras el encuentro del espermatozoide con el óvulo se inicia la fecundación, que dura más de 20 horas. El cigoto comienza la división celular, se llama mórula al tercer día, con 16 células. Entre el cuarto y séptimo día se prepara la anidación. En el blastocisto, a partir del día sexto, se esboza una masa celular interna (embrioblasto), que dará lugar al feto, y una capa exterior (trofoblasto) que será la placenta.

Con la implantación se completa la concepción al retener la mujer el óvulo fecundado hecho embrión.

El blastocisto posee individualidad meramente genética, pero aún no es un individuo multicelular. Dos pre-embriones pueden fundirse en uno o dividirse un pre-embrión en dos. Hacia el día 14 se forma el disco embrionario que, entre los días 15 y 18, se hace trilaminar. La aparición de la cresta primitiva, inicio del futuro sistema nervioso es un primer umbral decisivo.

Entre la tercera a la octava semana la interacción embrio-materna es constitutiva de la nueva realidad, llamada feto a partir de la octava semana.

Ante un proceso como el alba no es posible trazar una línea nítida de antes y después del comienzo. Tendremos que contentarnos con expresiones como “no antes de…” o “no después de…”, “no antes de la tercera semana, no después de la octava”.

(Ver también El animal vulnerable, U. P. Comilas, 1997, cap. 4, La gratitud responsable, Desclée, 2004, cap. 9 y Bioética y Religión, ed. Síntesis, 2008, todos ellos pubicados con la debida censura de la correspondiente autoridad eclesiástica).

68 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Antonio 24.10.08 | 11:59

    Queda claro lo que haría cada uno. Allá sus conciencias. Mi acuerdo con Juan en todo lo que dice. Como ya digo en otro debate, me retiro de este.

  • Comentario por Juan 24.10.08 | 10:54


    Está claro, Antonio: Dios no revela doctrinas ni religiones, sino que se revela a Sí Mismo: Amor y Compasión, esto es, “padecer-con” los que sufren; mal que les pese a algunos. Cómo es posible que quienes le critican a Ud. hayan olvidado que es precisamente dicha piedad y ternura –paradójicamente tan denostada por la jerarquía y por algunos sectores de la Iglesia- la que movía a Jesús a curar (cf Mc 1,41). No hay duda, Antonio: el sufrimiento de unos padres por un hijo que lentamente se muere de leucemia es algo real, tan real como la vida misma; en cambio, ¿dónde está el sufrimiento del embrión sacrificado?
    “Qué sabe quien no ha sufrido”, decía San Juan de la Cruz. Él al menos comprendía. Otros ni siquiera lo intentan. Y es que para algunos, la religión, tal como la entienden, no es más que una distracción de la auténtica religiosidad: la piedad.

  • Comentario por Juan 24.10.08 | 10:53


    Antonio: lo único que algunos pretenden es confundirle. Kanbei, por ejemplo, afirma –erróneamente- que la postura de Ud. –tan evangélica- solo apela al sentimiento y abdica de la razón. Falso. Ocurre, Antonio, que sus sentimientos son las maravillosas y misteriosas “razones” que la razón [de algunos] no entiende: las del corazón; sí, las que, en definitiva, han movido a unos padres que sufren a tomar una decisión luego tan cuestionada, juzgada y condenada por la jerarquía eclesial y por determinadas mentalidades... Y sin embargo, a Dios le importa un rábano la doctrina [un sistema], pues, no le interesan las cosas sino las personas que sufren (“Bienaventurados los que...”); de lo cual se infiere que los cambios importantes en la vida no nacen tanto de la razón -pese a su importancia- cuanto de la emoción: del enamoramiento, la ternura, el corazón y la pasión; mal que les pese a algunos.

  • Comentario por Kanbei 24.10.08 | 07:05

    (2) Lo cómodo sería adoptar tu postura, que apela al sentimiento y abdica absolutamente de la razón, porque es lo que aplaude la sociedad actual.
    Me planteo que si la Iglesia continúa siguiendo un camino tan contra-corriente, tan poco favorecedor de la captación de feligreses, no es por obcecación o imbecilidad, sino por fidelidad a la misión encomendada por el propio Cristo, que si por algo se caracterizó en el paso por este mundo, fue por ser bastante poco "políticamente correcto".

  • Comentario por Kanbei 24.10.08 | 07:04

    Antonio, tu planteamiento apela solamente al sentimiento, no a la razón. Cuando se intenta encontrar la solución a un problema, no se soluciona el problema eliminando el factor que nos estorba, sino que para encontrar una solución que se adecúe con la realidad, hay que tener en cuenta todos los factores. No solucionamos el dilema moral diciendo que los embriones no son seres humanos o no están vivos (cosas ambas que van contra el sentido común e incluso contra la ciencia), pues de esta manera sí, "solucionamos" el problema de esta familia, pero estamos abriendo la puerta a otros problemas que provocarán más sufrimiento (problemas relacionados con la consideración del embrión como "no-persona").
    Me parece lamentable que ante tu carencia de argumentos te dediques a decir que los que no pensamos como tú carecemos de sentimientos y desearíamos que ese niño muriera (además de otras lindezas). Lo cómodo sería adoptar tu postura, que apela al sentimiento y abdica absolutamente de la raz...

  • Comentario por Francisco José Delgado 23.10.08 | 23:55

    Antonio, dejaremos morir al niño de 6 años, si no hay otra solución que respete el derecho a la vida de sus hermanos, de la misma manera que yo dejaré morir a mi abuelo si tiene problemas de corazón en lugar de matarle a Vd. y trasplantarle su corazón. No se puede poner en la balanza ética la vida humana, porque al ser un máximo de valor infinito se rompe la balanza. Eso salvo que para Vd., como para cualquier totalitario, unos seres humanos valgan más que otros.

  • Comentario por Antonio 23.10.08 | 23:38

    Pero, si no le importa, D. Francisco, no se vaya por los cerros de Úbeda y respóndame: ¿Dejamos morir al niño de seis años o no con tal de aplicar los principios establecidos por la Iglesia?

  • Comentario por Francisco José Delgado 23.10.08 | 13:43

    ¿Y dejar morir a tantísimos niños de hambre en África por el hecho de que los intereses de poder asolen el continente con las guerras? ¡Toma argumento sentimentaloide! Que intervengan los useños y exterminen a todos los guerrilleros y políticos (niños inclusive, claro) y se acabó el problema. No se puede cambiar una vida por otra, sólo por que algunos piensen que unas valen más que otras.

  • Comentario por Taiel 23.10.08 | 10:41

    Por supuesto que no se puede dejar morir al niño de 6 años. Sería un crimen. Y cualquiera que piense con su propia cabeza lo ve así.

    Afortunadamente los padres son quienes tienen que tomar la decisión en estos casos y su sentido maternal y paternal les ha movido a tomar la decisión adecuada para salvar a su hijo enfermo.

    No puedo entender que haya una moral que opine lo contrario. Mi sentido común me dice que algo esta fallando en ella.




  • Comentario por Antonio 23.10.08 | 00:40

    Para no perder tiempo en refutar ni contra refutar, ni siquiera en si hay aquí quien no tiene sentimientos.

    Así que les planteo la pregunta claramente, esperando que la contesten: ¿según ustedes lo que había que hacer en este caso era dejar morir al niño de seis años? ¿Sí o no?

  • Comentario por Kanbei 22.10.08 | 20:54

    Juan, no hacía referencia a la eugenesia, sino a tu consideración acerca de que el embrión no es un ser vivo.

  • Comentario por Francisco José Delgado 22.10.08 | 18:54

    Después de todo, menos mal que las enseñanzas del P. Masiá han sido reprobadas hasta por sus hermanos, los liberales jesuitas. ¿Y yo tengo que salir de la Iglesia? De la suya, P. Masiá, por supuesto; muestras claras ha dado de que no comparte la fe que confiesa Pedro.

  • Comentario por Francisco José Delgado 22.10.08 | 18:52

    El segundo párrafo de la refutación que hace Antonio es muestra preclara del uso rastrero del sentimiento. Me permitiré ignorar su comentario por ser absurdo en una discusión racional.

    La formulación del imperativo categórico kantiano no es lo que guía mi reflexión. Me refiero más bien a que en la concepción de un niño como fruto del amor de sus padres entre sí los fines y los medios se entrelazan, pero es despreciable que la industria cree una persona humana para servir a otra. Aunque es una película un tanto simplona, podrían Vds. ver "La Isla" y decirme en qué queda el argumento de ese filme en el momento que aceptemos la fabricación de seres con intención terapéutica.

  • Comentario por julio 22.10.08 | 18:49

    lo siento quería decir:
    "una cosa es pecar y otra cosa , aceptar y alegrase del pecado"

  • Comentario por julio 22.10.08 | 18:47

    Os equivocais de cabo a rabo. Yo no os pido que salgais de la Iglesia. no hace falta, ya estais fuera. La iglesia condena el aborto, os guste o no, porque considera que es un asesinato. Si, defendeis el asesinato de inocentes, ya no sois parte de la Iglesia, una cosa es pecar y aceptar y alegrarse del pecado. Todos somos pecadores, pero vosotros os alegrais de serlo. Lo siento, estais fuera.
    por otra parte, ninguno de los que estamos en contra del niño medicamento, nos gusta el sufrimiento, pero lo que no puede ser es que salvar una vida (espero que lo consiga porqeu no está claro) provoque la muerte de nueve seres humanos. Lo siento, la doctrina de la iglesia, esa en la que no creeis, es clara

  • Comentario por ruso 22.10.08 | 17:22

    En definitiva Juan, el fin justifica los medios segun usted, muy cristiano.

  • Comentario por Camino 22.10.08 | 17:00

    Yo también creo que es mucho más científico, cristiano y humano defender al embrión humano desde que lo es, desde el primer instante de su concepción. Así lo he leído en todos los documentos. El mejor que conozco es el de la Pontificia Academia para la Vida. De los españoles, los que están en la web de la Conferencia episcopal española. Quienes dicen otra cosa no son católicos, más aún, creo que no son cristianos y estan a punto de no ser humanos.
    EL EMBRIÓN HUMANO EN LA FASE DE LA
    PREIMPLANTACIÓN.
    www.academiavita.org/espanol/
    Documenti/testo/embrio/vol_embr_spa.pdf

  • Comentario por Ruperto 22.10.08 | 16:46

    Precise usted porfavor el instante exacto en el que cree que un embrión acoge en sí el espíritu (si esque usted cree que los humanos tenemos espíritu)

  • Comentario por Juan 22.10.08 | 14:22

    (3)
    ciertamente la utilización de la técnica de selección/manipulación genética que hicieron los nazis]. Pero los hechos son tal como la realidad los exterioriza, mal que le pese a la jerarquía: la selección que ésta condena es PARA SALVAR A UN NIÑO, no para mejor la especie. POR COMPASIÓN, no por eugenismo; mal que le pese a la jerarquía eclesial y a sus voceros y adláteres. Qué este camino exige vigilancia, porque es estrecho y tortuoso, por supuesto, pero ello no legítima por sí solo la injustificable calificación [de “pura eugenesia”] y condena que ha hecho y sigue haciendo determinados sectores de la Iglesia, como este blog constituye un claro botón de muestra.
    Dicho todo lo anterior, ahora sí que seguiré el consejo dado por el padre Masiá. Con todo, preciso es decir como hace tiempo ya dijera Winston Churchill: We shall never surrender ("No nos rendiremos"), pero yo digo en tono coloquial y amistoso, esto es, sin puro en la boca ni cara de pit bull.
    Saludos co...

  • Comentario por Juan 22.10.08 | 14:17

    (2)
    calificando de "pura eugenesia" la técnica de diagnóstico genético preimplantacional; según ya dí noticia en un comentario anterior [Comentario por Juan 21.10.08 @ 09:33].
    Pues bien, sostengo que en el caso que aquí nos ocupa [e independientemente de las dudas propiamente teológicas sobre cuando se produce realmente la hominización, dado que es pacífico que la tradición católica nunca ha defendido de modo general la idea de que la vida humana empiece con la fecundación; y cuyo disenso reconoce la propia Curia romana, como ya he acreditado anteriormente] sostengo decía, que carece de base moral alguna la calificación (implícita o explícita) de “eugenesia” que se ha hecho a la referida técnica en cuestión. Y es que dicha técnica, al igual que sucede por ejemplo en los abortos terapéuticos, dónde también la “selección” existe, sí, pero no se olvide que tal selección SE HACE PARA COMBATIR UN SUFRIMIENTO no para fabricar un superhombre [que es el motivo que descalifica c...

  • Comentario por Juan 22.10.08 | 14:14

    Comentario por Kanbei 22.10.08 @ 07:19

    Dices, Kanbei, que mi consideración sólo puede servir para justificar la manipulación del “ser que ha sido concebido” como “una cosa”. Ocurre, sin embargo, que, una vez más, vuelves a sacar mis palabras de contexto, materializándose así el dicho de que la mejor manera de falsear el significado de un texto es sacarlo de contexto. De ahí la importancia de tener que volver a recordar la importancia de la máxima hermenéutica señalando que “cada texto [ha de ser interpretado] en su contexto” ¿En qué contexto, pues, se incardinan mis palabras, de las que tú discrepas? En éste: en el de disentir de la condena que hace la jerarquía eclesial a la selección de embriones calificándola implícitamente de EUGENISMO [la pretensión de mejorar la especie humana a través de la selección o manipulación genética], tal como explícitamente hizo público Justo Aznar (director del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad Católica de Valencia) cali...

  • Comentario por Juan 22.10.08 | 14:11

    Gracias padre Masiá por sus atinadas palabras..., me han recordado las de san Pablo cuando les decía a los de Roma que nuestro Dios es "el Dios de la paciencia" (Rm 15,5). Si uno intenta hablar con sus hermanos de fe no es porque esté en mi ánimo suscitar una confrontación de ideas (cultura del debate) sino por incorporar argumentos para enriquecernos mutuamente (cultura del diálogo). O quizás debiera decir que uno lo hace simplemente por aquello de estar "siempre prontos para contestar a todo el que os pida razón de vuestra ESPERANZA" (1 Pe 3,15). Y es que el tema que ocupa sus tres últimos posts es una clara invitación a la esperanza, y sin embargo, algunos parecen preferir aferrarse a lo contrario. Qué lastima, verdad padre Masiá?

  • Comentario por Kanbei 22.10.08 | 13:54

    Te equivocas Antonio, y además de cabo a rabo. Me parece lamentable que tu falta de argumentos la suplas con el desprecio y la descalificación de los que no piensan como tú. Hablando por mi, yo no creo en ese Dios cruel al que tú aludes, pero tampoco creo que existan "atajos morales" que nos permitan hacer lo que nos de la real gana, aunque la finalidad sea buena, porque existe una regla de oro que dice que "el fin no justifica los medios". Yo no voy a condenar a esos padres porque la desesperación y el dolor lleva a hacer lo que sea, igual que no condenaría a una mujer que abortara por desesperación. Pero eso no significa que lo que han hecho sea bueno. Jesús no condenó a la adúltera, pero tampoco aprobó su conducta: "vete, y no peques más".

  • Comentario por Juan Masiá Clavel [Blogger] 22.10.08 | 13:34

    Admiro vuestra paciencia, Antonio y Juan, pero no os desgatéis refutando la cerrazón de los atacantes. Se emepñan en equipararnos a Htler o a Mengele, cuando quienes se les parecen son ellos por su estilo i nquisitorial. Se empeñan en decir que nos salgamos de la iglesia. Unamuno decía: "Que in venten ellos". Nosotros decimos: "Que se salgan ellos...que son los que están fuera por hablar como hab lan tan antievangélicamente". Pero mejor dejarlos y no hacer caso, que sigan ladrando...

  • Comentario por jalon 22.10.08 | 11:12

    Julio, entre Stalin y Mengele podías mencionar a los gobernantes de Europa, millones de abortos anuales, y también al gobernante de El Vaticano, en plena comunión con ellos. No comulga, sin embargo, con Sierra Leona, Uganda y Ruanda, donde no hay abortos. Cosas veredes.

  • Comentario por Antonio 22.10.08 | 10:39

    Amigo Pablo, esa última palabra tuya me parece crucial. Dios no aprueba ni condena; Dios comprende. Si no recuerdo mal, porque cito de memoria, San Pablo nos recordaba que el amor lo comprende todo y que sin él no somos nada.

  • Comentario por Pablo de Santa Fe 22.10.08 | 10:33

    Antonio:

    Completamente de acuerdo contigo.

    Para algunos la defensa de posiciones dogmáticas les lleva hasta el extremo de hacernos creer que Dios es cruel.


    Que Dios no quiere que unos padres conciban un hijo por amor. Un hijo deseado que además, dará vida a su hermano.


    Dios nos ha concedido la sabiduria para llegar a poder hacer estos milagros. Y Dios nos da la sabiduría para que la empleemos en una causa noble, salvar la vida de un ser humano y dar una nueva vida.


    No se trata de un capricho ni de una decisión irreflexiva, sino de una decisión bien meditada, que Dios sin duda comprende.

  • Comentario por Antonio 22.10.08 | 10:28

    Se me deslizó una errata en mi anterior comentario.

    Escribí "Dice que “exterminar niños en estado embrionario es inhumano”. De acuerdo". El error es que tomé la frase como "exterminar niños" y por eso mostré mi acuerdo. En el caso que nos ocupa no hablamos de estado embrionario, que, como ha dejado claro el P. Masiá, es otra cosa.

  • Comentario por Juan 22.10.08 | 10:27

    Comentario por Francisco José Delgado 22.10.08 @ 10:04

    Dices: fabricar un niño con una "utilidad"..., lo que evidencia que algún aficionado a la ética formal ha traído por los pelos el viejo argumento kantiano de que el ser humano debe ser usado siempre como un fin y no como un medio. Dejando aparte el hecho de que aquí el neokantiano de turno está confundiendo el cordón umbilical con un ser vivo (es decir, los medios con los fines), el argumento de Kant adolece de una profunda penuria intelectual. Bastaría ir a comprar el pan para estar usando al panadero como un medio y no como un fin en sí mismo. Sin embargo, no hay nada inmoral en ir a comprar el pan, me parece.

  • Comentario por Antonio 22.10.08 | 10:23

    Verbigracia: Habla el Sr. Delgado sobre "el empleo rastrero y despreciable de sentimientos"; ¿afirma usted que es rastrero sentir alegría por la vida de ese niño de seis años que ahora tiene un 90 % de posibilidades de vivir frente al 0% anterior?

    Dice también que "Fabricar un niño con una utilidad es despreciable" ¿son despreciables entonces sus padres por ello? ¿se atrevería usted a decirle eso a la cara a esos padres ilusionados que tienen un doble motivo para querer con total locura a ese recién nacido?

    Dice que “exterminar niños en estado embrionario es inhumano”. De acuerdo. Pero ¿No cree que los niños reales están muriendo por miles en África o están siendo maltratados a diario en todo el mundo?

    ¿Es que después de la explicación del P. Masiá puede seguir teniendo dudas sobre dónde están los niños de verdad? Pues me voy a permitir decírselo. Hay dos en una familia que ahora será realmente feliz.

  • Comentario por Antonio 22.10.08 | 10:08

    Juan: Creo que compartimos la más absoluta perplejidad ante algunos argumentos, expresados muchas veces además de forma hiriente.

  • Comentario por Francisco José Delgado 22.10.08 | 10:04

    Mezclar los argumentos racionales y científicos con el empleo rastrero y despreciable de sentimientos es algo que dice mucho de su talla intelectual. No creo que esa fuera la educación que le dieran en el noviciado.

    En vez de soltar falacias sin ton ni son, podría Vd. justificar algunas de sus atrevidas afirmaciones, que carecen de todo rigor científico y son, cuanto menos, discutibles.

    Fabricar un niño con una utilidad es despreciable. Exterminar niños en estado embrionario es inhumano. Son dos cuestiones diferentes. Sólo el hecho de poderse equivocar en estas cuestiones debería hacerle reflexionar.

  • Comentario por Antonio 22.10.08 | 09:39

    Señor Julio: defienda lo que quiera, usted es libre de defender la muerte consentida de un niño de seis años o de impedir la felicidad de una familia que en vez de perder a un hijo se encuentra con que gana dos. Pero por favor, deje de decir que es usted católico, porque está mintiendo


  • Comentario por Juan 22.10.08 | 09:34

    Comentario por Antonio 22.10.08 @ 08:53

    No te equivocas, Antonio. Lo que tú dices es cierto. Y es que no me puedo imaginar ni un solo argumento en contra del nacimiento de un bebé que podría salvar a un hermano gravemente enfermo. Si la vida es fundamentalmente amor, ¿habrá un acto de amor semejante al que pueda salvar una vida? Si el amor da la vida, ¿qué amor comparable a ese acto de procreación que trae no uno, sino dos seres vivos al mundo?

    Cómo ibas a equivocarte, Antonio: tus palabras son tan claras como la de un día radiante.
    Saludos cordiales.

  • Comentario por julio 22.10.08 | 09:18

    Sr. Masia, defienda lo que quiera, usted es libre de defender el aborto o los asesinatos en masa de Stalin o los experimentos científicos del Dr. Mengele, allá usted. Pero por favor, deje de decir que es usted católico, porque está mintiendo

  • Comentario por blancaguerrero 22.10.08 | 09:07

    Buen buenas tus preguntas, EduardoF.
    El otro Juan escribe más bien desde Hispanoamérica -por las horas-, luego es uno de los "intelectuales católicos de fe adulta" formados por ese grupo al que pertenece Juan Masiá. Lamentablemente, la influencia de personas como Marciano Vidal, Juan Masiá o Jose A. Pagola no se queda en estos artículos en internet: sus obras, aunque no sean católicas, han sido y son libros de texto -más que la Biblia o el Catecismo- en innumerables "centros de teología popular y superior" españoles e hispanoamericanos. Ahí están los casos de Ariel Valdés, Cesar Nombela, Dolores Aleixandre o Lucía Caram, con sus matices diferentes pero todos ellos cortados por el mismo patrón, el que Juan o Susana reproducen por acá.

  • Comentario por Antonio 22.10.08 | 08:53

    Resumiendo: Hay personas que, con tal de aplicar una rígida doctrina reñida con la ciencia y el conocimiento (que además no se deduce del mensaje de amor de Jesús, plasmado en los Evangelios), están dispuestos a admitir un Dios tan cruel y monstruoso que, en este caso, solo permite la muerte segura de un niño e impide a una familia la doble felicidad de tener un hijo especialmente querido y que ese niño, además, sea dador de vida (no encuentro otra manera de describirle).

    ¿Me equivoco?


  • Comentario por Juan 22.10.08 | 08:34

    Comentario por eduardof 22.10.08 @ 03:02


    Te diriges al Padre Masiá como si fuera él quien hubiera escrito ciertos comentarios como "Juan"... Ocurre, sin embargo, que tales comentarios no son del padre Juan Masiá sino de otro Juan que no es Masiá, y que tiene otros apellidos (pero que al llamarse curiosamente igual que el padre Masiá firma como realmente se llama: "Juan"). Así pues, Eduardo, no censures al P. Masiá por comentarios que él no ha hecho.

  • Comentario por Kanbei 22.10.08 | 07:19

    3) Además, creo que este criterio olvida algo esencial, y que para un cristiano quizá hasta debería ser más esencial. La función de cobijo y protección que tiene el útero materno, que ayuda al embrión, el más indefenso y vulnerable de los seres, a desarrollarse hasta el momento del nacimiento. Si no se le da importancia a esto, ¿por qué darle importancia al cobijo, ayuda y protección del pobre y débil? El grado más básico, diría que fundante, del "amarás a tu prójimo como a ti mismo", empieza por considerar al ser que ha sido concebido en el seno de su madre como un prójimo, como otro yo mucho más débil e indefenso, y por tanto, como alguien que necesita especialmente de protección. Considerarlo no sólo como no humano, sino como no vivo, sólo puede servir para justificar su manipulación como una cosa.

  • Comentario por Kanbei 22.10.08 | 07:16

    (2) Otra cosa es lo que comenta Juan, "Sólo puede ser elevado a la categoría de ser vivo cuando está en condiciones totales de garantizarse la supervivencia por sus propios medios", "cuando está en condiciones de salir al mundo exterior y permanecer con VIDA". Sí, pero resulta que el ser que es viable en el exterior, aún no es capaz de garantizarse la supervivencia por sus propios medios...según esta argumentación, un niño de dos años no sería vida (lo cual entra en contradicción con lo que cualquiera puede observar en un parque público)...incluso un niño más mayor tampoco es capaz de buscarse la vida, y necesita de sus padres para que lo alimenten, lo eduquen, lo vistan y le permitan irse desarrollando hasta que sea capaz de garantizarse la supervivencia...como se puede ver, el criterio es bastante endeble.

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