Convivencia de religiones

A un@s, comunión, y a otr@s, bendición

23.09.08 | 12:09. Archivado en Japón
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Unas personas comulgaban y otras eran bendecidas. Unas extendían las manos para recibir el pan de vida y otras las juntaban e inclinaban la cabeza.

La escena sorprendió a los turistas españoles en Japón. Entraron a mitad de la misa y tomaron fotos desde el último banco. Admiraban la compostura nipónica y el ritmo pausado de la liturgia. Pero les extrañó la fila ordenada para la comunión. Desde los primeros bancos a los últimos, todo el mundo iba al altar, aunque no comulgasen.

En Japón no se concibe la misa sin participar en la eucaristía. Por otra parte, es corriente la presencia de personas no católicas (de otra confesionalidad, de otra religión, o de ninguna); se sentirían excluídas quedándose en el banco mientras el resto comulga.

Una fórmula cuidadosa lo resuelve: “Quienes vayan a comulgar, dice la monición, abran las manos para recibir la eucaristía. Quienes deseen una bendición pueden acercarse en la misma hilera, aunque no sean personas bautizadas, y solicitarla con las manos juntas”.

Por contraste, a los turistas católicos japoneses en Madrid les extrañaba una iglesia en que sólo comulgaba una minoría: “¿Es habitual asistir sin participar?”, me preguntaron y me ví en apuros al responder: “En mi país perduran la educación religiosa anticuada: exageraciones sobre la confesión antes de la comunión, malentendidos sobre sexualidad y contracepción, visión estrecha de la eucaristía, asistencia rutinaria a misa por cumplir, predicaciones que, en vez de invitar, alejan ... ”.
El japonés que hizo la pregunta sonreía asintiendo, pero sin entender....

(Publicado en Vida Nueva, 13, IX, 08).

9 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Antonio 29.09.08 | 15:23

    Estando en la ciudad alemana de Passau, ví algo parecido en la Misa, pero referido a los niños, que se acercaban al altar con sus padres en la comunión. El sacerdote (no sé si era el Obispo), les daba la comunión a los padres (o solo a uno de ellos) y les hacía la señal de la cruz en la frente a los niños obsequiándoles con una agradabilísima sonrisa y un suave cachetito en la mejilla. Me pareció hermosísimo en la forma, pero especialmente en el fondo: el niño se acerca al altar desde pequeño, pero no con aquel falso respeto (por muy santo temor que fuera) que nos infundía a los niños de mi generación la figura del sacerdote y del propio altar, sino con la confianza de saber que aquel lugar está lleno de amigos.

    No entiendo el ritualismo de la primera respuesta. Claro que la bendición final es para todos. ¿Qué tiene eso que ver con que en tan trascendental momento como el de la Comunión todos nos acerquemos físicamente al Altar aunque no sea para comulgar?

  • Comentario por Petrus 29.09.08 | 08:24

    Al leer la noticia me he emocionado al saber que en Japón han tenido una magnífica idea, para mi es triste cuando veo a la gente quedarse sin comulgar (por los motivos que sea), o cuando me pasa a mi, el participar de esa forma me ha parecido una idea magnífica que se tenía que importar. Es curioso como el Espíritu Santo actua y nos enseña mediante los más neófitos en la fe a los "más veteranos".

  • Comentario por Qb2 26.09.08 | 15:55

    A mi entender a lo que se refiere el señor Masiá es a una participación activa dentro de la eucaristía,porque como ha sido comentado,una participación pasiva es la que ha tenido durante muchos siglos el pueblo,aunque desde hace relativamente poco ya empiezan a participar los fieles.Todo el mundo debería participar activamente,no que el sacerdote correspondiente prepare solo la eucaristía,cosa que hacen muchos sacerdotes aunque haya gente se ofrezca para preparar la misa.Respecto a este tema,aquí en España,seguimos anquilosados en el pasado,en la tradición,que para ciertas cosas qun sirve pero para otras no vale para nada;y de eso el señor Masiá no ha errado en la enumeración sobre diversos aspectos de la educación religiosa en Occidente.

  • Comentario por deculo 24.09.08 | 09:06

    Este Masiá extrae unas conclusiones de la mera superficialidad que me deja estupefacto. Dice cosas que son verdad, sobre el anquilosamiento de nuestras liturgias, pero hace de una media verdad una gran mentira. Para él, lo de fuera siempre es mejor. Es un adolescente vital. Le falta. Le falta comprensión y un atemperamiento de su rebeldía que no le lleva a ningún sitio, más que a hacer el ridículo en algunos temas como en este. Dedícate a la moral, que la Pastoral parece que la llevas un poco floja. La respuesta del primer comentario creo que te deja de culo.

  • Comentario por Gabriel Sánchez 24.09.08 | 03:59

    Cada pueblo expresa su Fe, en formas diversas y eso es bueno, pero con respecto a la participaciòn, yo siempre crei, que la Eucaristia necesitaba el marco de una comunidad, si no se estaria ante el presupuesto basico, de una Eucaristia sin koinonia, cosa que parece no ser posible...si la Eucaristia no es vivida...transformamos el rito en algo magico...cada gesto, cada signo, tiene un sentido profundo de vinculación, con Dios, con los hermanos y la creación, transforlo en un rito mimetico, rutinario...es un gran error.- Gabriel

  • Comentario por ELESSAR 24.09.08 | 00:48

    Podríamos decir que los japoneses que asisten a la misa, católicos, de otras religiones, etc.… que no van a comulgar, “se mojan” y participan de una forma testimonial, y no solo como aquí con la bendición final. Respecto a las otras partes de la misa, que Bruno Moreno menciona, también forman parte de ella en Japón (si no, no sería una misa.
    Aquí, gran parte de la gente (al menos la que no va a comulgar) participa de forma pasiva y a veces rutinaria, por aquello de cumplir. En Japón, por lo que dice el P. Masiá, todos participan activamente.

  • Comentario por Diácono 24.09.08 | 00:09

    Como siempre, Juan, gracias por tu reflexión que nos abre la mente y el espíritu.

  • Comentario por F.M 23.09.08 | 22:25

    "Educación religiosa anticuada", este es el gran argumento para que casi nada sea pecado para usted. O a lo mejor no cree que exista pecado, o a lo mejor su moral es "muy moderna", y superior a 2 milenios de enseñanzas.
    ¡¡Cuánto tendran que responder en su día los ciegos que con sus falsas enseñanzas pervierten las almas de la gente¡¡

  • Comentario por Bruno Moreno Ramos [Blogger] 23.09.08 | 19:08

    P. Masiá:

    No sé en Japón, pero en España todos recibimos la bendición al final de la Eucaristía. ¿En qué sentido participamos menos que un japonés que se acerca a recibir una bendición en el momento de la comunión?

    Quizás habría que haber explicado a este japonés que la Misa es algo tan rico que se participa de ella de muchísimos modos: recibiendo la Palabra de Dios, escuchando la voz de la Iglesia en la homilía, pidiendo por vivos y difuntos, comulgando el Cuerpo y la Sangre de Cristo, rezando el Padrenuestro junto con los demás, uniéndonos a la liturgia eterna del cielo, reconciliándonos por medio de la paz, uniéndonos a la alabanza a Dios en los salmos, los cantos y la doxología, recibiendo la bendición y siendo enviados a la misión. No está mal, ¿no?

    Un saludo.

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