A las palabras japonesas conocidas en los medios europeos, se suma el fallecimiento llamado “karôshi”. Tres ideogramas visualizan el concepto: exceso (ka), trabajo (rô) y muerte (shi).
El despliegue de fuegos artificiales en la inauguración olímpica y en la clausura de los juegos, ampliamente difundido por la televisión japonesa, producía una impresión ambigua para quienes lo contemplábamos desde Tokyo. Beijing y Tokyo, dos ciudades tan cerca y tan lejos, pensábamos. China y Japón: dos tradiciones con vínculos de sangre cultural, pero sin acabar de reconciliarse.
Un manual de espiritualidad del budismo Tendai, obra del monje chino Chih-I puede ser lectura refrescante en estos calores de agosto. Está publicado en la editorial Sígueme con el título de Pararse a contemplar.
Al regresar el maestro a su apartamento modesto, encuentra la puerta abierta y la habitación vacía. “Maestro, nos han despojado de todo”, dice el discípulo. Pero el maestro sonríe, se sienta tranquilamente sobre el suelo de esterilla y dice, señalando al cielo: “El ladròn no ha podido quitarnos lo mejor de esta casa: la luna vista desde la ventana”.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni