Como respiro teológico para días de asueto, una antología del Sutra del Loto. En vez de debates estériles sobre minucias eclesiásticas celtibéricas, canonjías, ortodoxias, síndromes persecutorios o programaciones pseudo-evangélicas, con o sin morbo,... en vez de toda esa morralla mediática, descansemos en vacaciones con la espiritualidad intercultural, refrescante como lluvia de verano:unos párrafos del Sutra del Loto.
Cuando el Concilio Vaticano II votó el 19 de noviembre de 1965 la Declaración sobre la libertad religiosa, la minoría opuesta que votó en contra (249 frente a 1954 votos positivos) contaba entre sus filas con el episcopado español de la era del nacional catolicismo, así como con los polacos.
Me llamó la atención la reacción de un periodista español al comentarle la situación jurídicamente anormal y humanitariamente impresentable de la pena capital en Japón. Me preguntaba si no estaba confundiéndome de país y hablándole de China.
Cuando el ecologista de Kenya, Wangari Muta Maathai, recibió el Premio Nobel, en 2004, por su dedicación a la protección del medio ambiente, llamó la atención del público mundial sobre la palabra japonesa mottainai, que puede servir de lema para canalizar los esfuerzos actuales por un desarrollo sostenible. Hoy la podemos leer, tal como suena en japonés, en informes sobre cuidado del entorno, reciclaje de productos o costumbres alimenticias.
La liturgia cristiana ora a menudo pidiendo la venida del Espíritu como soplo de vida que de vida nueva a todo. En griego se llama epiclesis esa plegaria implorando efusión de Espíritu recreadora y transformadora.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni