Convivencia de religiones

Partir pan, compartir vida: Corpus (5)

27.05.08 | 13:42. Archivado en Religion y sociedad
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Fue en un pueblo de Murcia, en los años cincuenta. La maestra, testigo ocular. Aleccionaron a la cocinera del cura antes de la visita episcopal.

La buena mujer se hacía un lío con los tratamientos, llamando “mi señor” al coadjutor y “su reverencia” al párroco. A la hora de la verdad, en la cena, el obispo fingió remilgos sirviéndose solo unos pocos garbanzos y verdura con algo de pechuguita. Entra en escena señá Manuela con un cortés cumplido: “Arremeje sin miedo, arremeje su divina majestad, que en el culo de la olla está la enjundia”.

“Enjundia” es castizo. En vez de “sustancias y esencias escolásticas”, Unamuno filosofaba hablando de “las entrañas” de enseres y personas. ¡Hijo de mis entrañas!, dicen las madres. También en japonés: ¡Hijo que hizo doler mis entrañas al nacer” (Hara wo itameta ko).

¿Qué lenguaje usar para la Eucaristía) ¿Sustancias, enjundias, entrañas? “Sustancia” es voz abstracta, aleja del misterio (aunque, en castellano, se diga de la del cocido sustancioso). “Enjundia” es término concreto, pero evoca imágenes de casquería y connota antropofagias. “Entraña” es palabra apropiada para hablar de la maravillosa transformación por la acción del Espíritu, que “desentraña” la riqueza simbólica de las ofrendas de pan y vino, para dejarlas pletóricas de nuevo sentido sacramental infinitamente mayor (sacramento es signo que realiza lo que significa): la “entraña del Misterio”, la entraña de la presencia real en que confluyen todas las demás presencias en la vida de Quien “lo activa todo en todos y todas” (1 Co 12, 6).

Es un misterio para el que no bastan nuestros malabarismos conceptuales sobre tran-substanciaciones, tras-finalizaciones, tran-significaciones. tran-simbolizaciones y... todos los demás transportes de sentido que queramos elaborar. Al fin y al cabo todos no son más que lo que en sánscrito llaman “upaya”, es decir, recursos pedagógico-salvíficos del lenguaje, siempre insuficiente para referirse a la “Entraña de la Realidad” (esta vez con mayúsculas, consagrada). Mejor renunciar a todas esas dogmatizaciones teológicas insustanciales y, desde luego, nada sustanciosas, mejor adorar entrañablemente en silencio...

Pero, eso sí, antes y después de ese silencio, que no falte la praxis de aportar, partir, repartir y compartir los tres panes que coloca sobre la mesa la comunidad reunida en círculo como brotes de olivo para “hacer eucaristía”, no meramente “despachar misa”.

Los tres panes sobre la mesa son: el pan de la palabra, el pan de la vida cotidiana y el pan del Corpus Christi.

1) El pan de la Palabra, proclamada y no meramente leída, para que se convierta en Palabra de Dios por la acción del Espíritu en quienes escuchan.

2) El pan de la vida y praxis cotidiana, compartida por la asamblea que comunica conversando -antes, durante y después de la celebración-, sin miedo a “armar jaleo”, aunque se enoje algún cardenal con escrúpulos (conversar en la mesa de Jesús no es “sacrilegio” sino “sacrificio”, es decir, sacrum facere, aportar vida en común para que se convierta con el pan en vita Christi pro mundi vita).

3) El pan de la Eucaristía, inseparables consagración y comunión: no reduzcamos la primera a un instante mágicamente solemne y la segunda a un rito rutinario; inseparables por la efusión de Espíritu, cuya operación hace que recibir el Corpus Christi sea más bien ser recibida la persona por Él, dentro de Él, que “lo llena todo” (Ef 4, 10).

Haciéndolo así serán válidas y eficaces por primera vez nuestras eucaristías “para que nos las cambie en frutos de verdad”.

(Agradezco al P. Luis Alonso Schökel, q.e.p.d., la inspiración de estas líneas. No se pierdan sus Meditaciones bíblicas sobre la Eucaristía, Sal Terrae, Santander 1986).

7 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Susana 31.05.08 | 01:32

    Masiá, La verdad es que mi abuela cuando hacía el caldo con pescado decía siempre "cómete la sustancia" -se refería al caldo-. A mi modo de ver y entender la Eucaristía, pienso que si Dios es AMOR,y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él,1ªjn4,16 por que no llamar AMOR a la celebración del QUE SE PARTE,REPARTE Y COMPARTE. El significado denotativo o nocional de "entraña" puede ser positivo como cuando se refiere al cuerpo físico -órganos- o la sensitiva -sentimientos- pero tambien negativo, -arrancársele a uno las entrañas, sentir dolor, echar las entrañas -vomitar-, no tener entraña,ser cruel y desalmado, ect. ENTRAÑABLE, es otra cosa, íntimo, muy afectuoso, amigo entrañable.

  • Comentario por Gabriel Sánchez 30.05.08 | 21:06

    Es que es cierto no es màs que eso y sin embargo, el quiso, combertilo en su presencia...porque Eucaristia, es Pan, es Vino y es Koinonia y es justicia y intenciòn de entregar la vida...es que Dios para partirse y entregarse no necesita màs que eso...y sin embargo...allì esta Èl...por esto nos dice cada vez Hagan esto en memoria mia.- Gabriel

  • Comentario por Imanol 29.05.08 | 12:17

    Es necesario hablar de ello.
    La doctrina de la transsubsatanciación puede que no abarque toda la Entraña, pero es verdadera en su limitación lingüística. Y buscar nuevos modos teológicos de expresarlo me parece algo injustificado.

  • Comentario por Imanol 29.05.08 | 12:16

    Estoy de acuerdo con usted en lo esencial de su artículo, Padre Masiá. En especial con la idea que ha puesto entre paréntesis diciendo que el sacramento es signo que realiza lo que significa. Con esto creo que todo queda bastante claro. También es cierto que lo verdaderamente importante del sacramento es el mismo misterio, que vale más adorar que explicar.
    Lo que no puedo entender es su prejuicio contra "las substancias y esencias escolásticas". Que la doctrina de la transsubstanciación no baste para explicarlo (sencillamente porque el misterio nunca puede explicarse del todo) no significa que sobre. A mí me parece que ese rechazo de las "dogmatizaciones teológicas" es sólo un prejuicio neohumanista. Al fin y al cabo es necesario nombrar de algún modo esa realidad para luego poder ser conscientes y dejar paso a la vivencia. Usted mismo lo hace: lo mismo es acudir a la substancia aristotélica, la entraña unamuniana, la sustancialidad zubiriana o la enjundia popular. Es necesario h...

  • Comentario por El sustancias 28.05.08 | 12:29

    Donde pone trasusutanciación, o algo asó, debe leerse trasustanciación. OK?

  • Comentario por El sustancias 28.05.08 | 12:27

    En mi pueblo se entiende perfectamente lo que es la sustancia y lo que es un "desustanciao". Por eso, todos desde la primera comunión, todavía hoy, sabemos adorar a Cristo presente en las especies eucarísticas tras la trasusutanciación. Y no somo doctores. Eso sí, nos arrodillamos ante el Misterio para adorarlo y para comulgarlo.

  • Comentario por Fray Gracian de la Madre de Dios 27.05.08 | 23:45

    N TROZO DE PAN Y UN POCO DE VINO, NO ES MAS QUE ESO, MENOS MAL QUE AL POBRE NO LE DIO POR PASAR TROZOS DE CORDERO O PASTELES DE CANELA Y DATILES....
    PARA MI ES PAN Y VINO,REUNIDOS UNOS CUANTOS EN SU NOMBRE, HACIENDO VIVO SU MENSAJE DE QUE DIOS ES AMOR, DIOS ES CADA UNO DE NOSOTROS TAMBIEN, AHORA Y HACE 2000 AÑOS, Y REZAMOS Y ALABAMOS Y PEDIMOS DISCULPAS Y NOS DAMOS LA PAZ Y NOS RECOJEMOS EN UN INTENTO DE SILENCIAR NUESTRA ALMA... EL MEDIJO QUE AQUELLOS QUE HICIESEN ESO EN SU NOMBRE, EL ESTARIA PRESENTE, CELEBREMOS SIN MAS...
    DEJEMOS QUE EL ESPÍRITU SOPLE...

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