Ante las elecciones no faltan profetas de desastre que digan: ¡Viene la hecatombe! Lo que tiene que venir, con unos o con otros, es el cambio cultural, para que la transición inacabada apruebe su asignatura pendiente.
La Nota de la Comisión Permanente de la CEE ante las elecciones parte, en su número uno, del criterio siguiente: “orientar el discernimiento moral que es necesario cuando se toman decisiones que han de contribuir al pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos y a la promoción del bien común”.
Cuestionaba Emilioo J. Soriano (La Verdad 31, enero, 2008) que los obispos “reaviven fantasmas anticlericales” e invitaba a revisar las relaciones Iglesia-Estado dando “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Semejante alusión hacía Antonio Papell al día siguiente. Coincido con ambos en repensar, en vísperas de elecciones, la frase de Jesús sobre Dios y el César.
Le enseñé al señor SUZUKI fotos de una revista católica en las que aparecen caras adustas de ortodoxia religiosa con gestos enfadados y entrecejos fruncidos. Se sonrió, como un Buda, diciendo:”¿Será que no tienen fe?”. Recoge la escena el párrafo siguiente de nuestras conversaciones:
La CDF (Congregación para la Doctrina de la fe) publicó el 3-XII-07 una “Nota doctrinal acerca de algunos aspectos de la evangelización”. Contiene algunas frases citables junto a otras controvertidas; dice “sí, pero no” y “no, pero sí”, consabida retórica curial. Pero alguna frase aprovechable ayudó en el encuentro interreligioso.
En el colegio de los Maristas de Murcia nos exigían practicar la redacción desde Ingreso. Toda la vida se agradece. Escribías un cuento de dos páginas y el lápiz rojo del maestro te restaba puntos, añadiendo acentos y quitando lo que sobraba.
Está ya a la venta el libro de conversaciones entre un laico budista y un católico jesuita (Juan Masiá y Kotaró Suzuki, El Dharma y el Espíritu, PPC, 2008, 153pp.), con el siguiente contenido:
Son dos talantes distintos; el talante miedoso de “profetas de desastres” (como fue en sus días el cardenal Ottaviani, o sus sucesores actuales, algunos más pesimistas aunque mucho menos conspicuoss que él) y el talante audaz de “escuchar y otear los signos de los tiempos” (como hicieron en sus días Juan XXIII, Suenens, Lercaro, Tarancón, Díaz Merchán, Jubany y tantos otros después como Martini y un larguísimo etcétera, en el que últimamente faltan nombres españoles).
Animado por el comentario de Carmen Bellver al post anterior, evoco la narración budista del matrimonio celoso. Lo cuenta una conocida parábola de las escrituras Theravada. Érase una vez un matrimonio sin hijos, casados por conveniencia pero bien avenidos.
Hemos escuchado recientemente a los obispos andaluces (reunidos en Córdoba para su CX Asamblea) declarar el 23 de enero pasado su preocupación por el voto católico en las elecciones.
El artículo del prestigioso canonista P. José María Díaz Moreno, en el artículo(denso y exacto, pero claro y divulgador)que cité en el post anterior, a la vez que reproduce fielmente los documentos eclesiásticos, puntualiza para evitar exageraciones.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni