Contracorriente

Marguerite Barankitse, El angel de Burundi (VIDEO)

24.01.10 | 10:25. Archivado en lucha solidaria, Testimonios
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Mujer burundiana, Marguerite Barankitse, trabaja con ardor y valentía por la paz y la reconciliación de Burundi. Dedica su vida y todos sus esfuerzos a los niños víctimas de la guerra


Marguerite nació en 1956 en el pueblo de Nyamutobo; huérfana desde su más tierna infancia, estuvo interna en el liceo de Bujumbura; luego, deseosa de enseñar, recorre todos los días a pie 12 kilómetros para ir a estudiar a la Escuela Normal de Ruyigi. De 1979 a 1983, provista de su título, se dedica a la docencia en Ruyigi, pero al negarse a aplicar la política de segregación étnica, es despedida de la función pública. Con una beca que se le otorga, sale para Suiza, siendo más adelante secretaria del obispo de Ruyigi.

Soy tutsi, en mi familia he perdido a 62 personas, entre tíos, tías, primos y primas. Sin embargo, nunca he querido ver en mi hermano hutu a un criminal. Porque el bautismo que he recibido me ha convertido en hija de Dios y hermana de todo el mundo. Lo que hago es por estar convencida de que pertenezco a una familia grande y muy noble
Si yo no fuera cristiana, me habría suicidado. Conocéis lo que pasó en Burundi. Cuando yo tenía seis el país sufrió una guerra fratricida; mataron al príncipe, en 1961, al primer ministro, en 1965, los tutsis mataron a sus hermanos hutus en 1972, en 1988 volvieron a matar, en 1993 se mataron mutuamente, fue una crisis que no tiene nombre

Maggie adopta a siete niños hutus y tutsis . Los hutus no querían saber nada de ella y los tutsis rechazaron a los niños hutus. Huyeron porque eran rechazados por la sociedad burundesa.

En octubre de 1993, al degradarse cada vez más el clima político, Maggie esconde a varias decenas de hutus, tanto adultos como niños, en el obispado de Ruyigi.
El domingo, 24 de octubre, por la mañana, irrumpen unos asaltantes tutsis armados de porras, machetes y piedras, y atacan el obispado. Maggie trata de interponerse pero la pegan, la atan a una silla, prenden fuego y, en el patio, asesinan ante sus ojos a 72 personas. Después de aquella matanza, a cambio de las llaves de la reserva, uno de los estudiantes de Rusengo la ayuda a escapar. Dando dinero a los asaltantes logra salvar a 25 niños hutus, sacándolos del edificio en llamas: los esconde en el cementerio y, al anochecer, solicita la ayuda de un cooperante alemán, que le brinda asilo en los primeros tiempos. “Sola con esos niños, sin dinero, sin casa, me dirigí al obispo. Empecé con 25 niños, siete meses después eran 300, dos años más tarde eran 4.000. Una década después es una multitud de niños. Porque la guerra duró demasiado tiempo”.

Sacando fuerzas insospechadas de su ira y su indignación, pero sobre todo de su fe inquebrantable en la divina Providencia y en su amor a la vida, logra poco a poco, con peligro de su vida, crear la Casa Shalom, instalándola en una escuela destartalada que le presta el obispo de Ruyigi. La situación de crisis perdura: son decenas, incluso centenares de niños que corren a refugiarse a casa de Maggie. Para alimentar a toda esa gente, va cosechando comida en las tierras de su familia. La guerra continúa, y entonces Maggie decide cultivar la tierra con los niños para seguir alimentándolos. Organiza una ayuda mutua sin distinción de etnia, de religión y de origen social: los mayores tienen que ocuparse de los pequeños. Empezaron a llegar huérfanos, niños soldado y niños mutilados que nadie quería. En las 40 hectáreas que heredé de mi familia construí casitas para ellos. Yo no tengo orfanatos, tengo hogares y ellos son mis hijos. Los envío a estudiar al extranjero y luego vuelven y me ayudan. Hoy son médicos, psicólogos, abogados, economistas …

Con el fin de garantizar el futuro de estos niños que van creciendo, la Casa Shalom se desarrolla para transformarse en red de ‘pueblos’, que permiten a los niños criarse en el seno de ‘familias’ y responsabilizarse de sí mismos. Para Maggie, lo que importa ante todo es la educación de estos niños para la paz y el perdón. Hoy en día, son más de 50.000 los niños y adultos que han recibido ayuda de la Casa Shalom.

Algunos hechos de su vida aquí

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Maria Angela Banguera 19.07.10 | 01:09

    Que Dios te cuide, Él te necesita para su obra.

  • Comentario por Angela 19.07.10 | 00:09

    Gracias por existir y por tus maravillosas enseñanzas a todos aquellos que creemos que dar de lo que nos sobra o no necesitamos es salvar a otros. Cuando escucho tu historia de vida me da pena creer que había hecho algo por alguien cuando no es así. Que Dios te ilumine siempre. Eres el orgullo de la mujer misionera y de mi rasa.

Domingo, 27 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación