Estamos muy acostumbrados a pasar de puntilla por la memoria, trivializando la historia y reduciendo el sufrimiento en cifras y estadísticas. La superficialidad nos hace impermeables y nos reseca el alma. Un antídoto frente a nuestras vidas embotadas son esos momentos que te ofrecen la ocasión de conocer experiencias que te ayudan a ponerle rostros al perdón. De esto va este breve relato escrito por Stanislawa Rachwalowa, polaca, 3 años presa en Auschwitz y posteriormente encarcelada por los comunistas en Polonia.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni