Monseñor Nicolás Njomo Lola, Presidente del Episcopado congoleño:
Sin paz, sólo hay pobreza
Monseñor Nicolás Njomo Lola, obispo de Tshumbe y Presidente de la Conferencia Episcopal de la República Democrática del Congo, ha visitado Madrid, invitado por Cáritas Española, para recabar el apoyo de la Iglesia y de los grupos políticos de nuestro país a los esfuerzos desarrollados por la Iglesia y la Cáritas congoleñas, en la búsqueda de soluciones a los diferentes problemas que presenta el país africano
Después de años sacudida por interminables luchas políticas internas, la República Democrática del Congo ve cómo su democracia, con apenas dos años de vida, sigue su curso y comienza a asentarse. En el proceso de democratización ha jugado un papel muy importante la Iglesia católica. Monseñor Nicolas Njomo Lola, obispo de Tshumbe y Presidente de la Conferencia Episcopal de la República Democrática del Congo, afirma que «la Iglesia ha tenido un papel muy importante, sobre todo en la formación de las personas. Hemos realizado talleres de educación cívica, para enseñar lo que es la democracia, mostrar un proyecto nuevo de sociedad y educar a la gente en la concienciación sobre derechos humanos. Durante 40 años, la población ha visto sus derechos alienados; para ellos, sólo han sido nada más que palabras, no sabían lo que es tener derechos. Esta educación cívica promovida por la Iglesia ha permitido a muchos ciudadanos votar en las elecciones de 2006. Nosotros seguimos trabajando en este sentido con la población, de cara a las próximas elecciones locales. La democracia sólo tendrá futuro si todos nos sentimos responsables de la política nacional».
Pero no es fácil; el principal obstáculo que tiene hoy el Congo es el conflicto que tiene lugar en el este del país en la lucha por los recursos naturales, y que ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas. «Lo que necesita el Congo es la paz -afirma monseñor Njomo con rotundidad-, y que la población tenga la seguridad de ir y venir como quiera. Esto es fundamental para asentar la democracia tan joven que tenemos, y comenzar a pensar en tener un desarrollo económico. Pero para obtener la paz y la democracia hay que erradicar la causa original de los conflictos, y la primera causa que provoca las guerras en el Congo es la lucha por los recursos naturales». Y a continuación hace una denuncia y una llamada de auxilio a las naciones más prósperas: «Si la comunidad internacional ayuda a establecer reglas transparentes para la explotación de estos recursos, entonces sí podríamos decir que estamos en camino hacia la paz. En esto también está comprometida la Iglesia, ya que pedimos a los países y a las multinacionales que abandonen el juego sucio de sacar ilegalmente los recursos naturales y establezcan unas reglas del juego transparentes, de las que se pueda beneficiar toda la población. Sólo así podremos tener éxito en la lucha contra la pobreza».
Los retos de hoy
Los desafíos de la Iglesia en el Congo hoy son, principalmente, el anuncio del Evangelio y la denuncia de las sectas, que en Congo son muy agresivas y muy activas. «Nosotros estamos buscando maneras de defendernos de ellas, y también de recuperar a aquellos que han abandonado la Iglesia y se han unido a ellas», declara el monseñor Njomo. Y subraya la importancia del anuncio de Jesucristo y de la catequesis para lograrlo. Como apoyo a su labor pastoral, los obispos cuentan con el apoyo de Cáritas Española y la red de Cáritas Internationalis para satisfacer las necesidades más básicas. Así, se ha puesto en marcha un ambicioso programa de ayuda de primera necesidad a favor de unas 400.000 personas, por un importe aproximado de 10 millones de euros, de los cuales Cáritas Española, con el apoyo económico de donantes públicos y privados, aporta 300.000 euros.
Domingo, 19 de febrero
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Peio Sánchez Rodríguez
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni
Francisco Baena Calvo
Alejandro Córdoba
Juan Fernandez Krohn