La Guía sexual para el Empoderamiento de los Jóvenes de la ONU pretende, con la excusa de la lucha contra la pandemia del sida, iniciar a los niños de cinco años en la práctica sexual de la masturbación.
El 27 de agosto pasado la ONU dio a conocer oficialmente la Guía de Educación Sexual para el Empoderamiento de los Jóvenes, elaborada por UNESCO, con el asesoramiento de UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización Panamericana de la Salud (PAHO), y el Fondo para la Población de las Naciones Unidas (FNUAP-UNFPA).
La Guía de 98 páginas, es un manual de perversión de menores y se enmarca dentro de los esfuerzos para realizar los Objetivos o Metas del Milenio para el Desarrollo, fijados por la ONU en el año 2000, con la excusa de luchar contra la pandemia de HIV-SIDA.
El documento, también denominado Directrices Internacionales para la Educación Sexual, separa a los niños en cuatro grupos de edad: de 5 a 8 años, de 9 a 12 años, de 12 a 15 años y de 15 a 18 años.
Los contenidos
Si bien todo el contenido violenta el orden natural, destacan por su perversidad la iniciación a la masturbación a partir de los 5 años, así como, a partir de la misma edad, la mentalización en «los roles de género y en los estereotipos de género», es decir la apología de la homosexualidad.
A partir de los 9 años, los niños deberán ser instruidos sobre los «efectos positivos y negativos de los afrodisíacos», y deberán aprender a luchar contra «la homofobia, transfobia y la violencia de género», es decir, más exaltación de la homosexualidad.
A los 12 años, profundizarán en las «razones para abortar», que antes se les inculcarán bajo el eufemismo de violencia de género, para llegar a los 15 años convertidos en activistas de la promoción «del derecho al aborto y del derecho al acceso al aborto seguro».
La Guía reúne los papeles de trabajo elaborados en una reunión que se realizó en febrero pasado en Menlo Park (USA), en la que junto a las agencias de la ONU antes nombradas intervinieron representantes del SIECUS (Sexuality Information and Education Council of the United States); Population Council; The Swedish Association for Sexuality Education; World Population Fund (WPF); y The William and Flora Hewlett Foundation, entre otras.
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Gabriel... cualquier ocasión es buena para meterse con la Iglesia ¿eh?
Pues lo "iglesieros" , sobretodo la mayoría de los católicos que está en los países empobrecidos, estan dando su vida en solidaridad con los últimos a la vez ejerciendo la "caridad política" es decir denunciar las injusticias y sus causantes... así que no pasivos ni "quejosos"..
¿Y para qué está la iglesia -según dicen- desde hace 2000 años? ¿No era para ser sal y luz de la tierra? Lo que veo es que no preservaron ni preservan nada, sino que pudren todo, y a más de eso, los iglesieros se ha convertido en un pasivo libro de quejas.
Apuesto a que el autor de este artículo no se ha molestado en leer la guía que tanto ataca sin conocerla. Si alguien desea leerla se halla en:
"http://unesdoc.unesco.org/ulis/cgi-bin/ulis.pl?catno=183281&gp=1&mode=e&lin=1"
Cuando a las mujeres se les instruye en un feminismo ultracapaticalista, ¿Por qué no podemos leer los cuentos del Conde Lucanor como forma filosofica más critica ante lo que estamos viviendo?
El problema es que hoy en día se considera homófobo al que no esté deacuerdo con la ley de "matrimonio homosexual", vamos que "luchar contra la homofobia" implica condenar no al que agreda, insulte o margine a los homosexuales (eso sí sería homofobia) sino al que no opine y aplauda que es lo mejor del mundo, lo más natural y que da igual una cosa que otra...
Pero hombre de Dios, ¿estar en contra de la homofobia es hacer apología de la homosexualidad? Eso es de un maniqueísmo muy poco cristiano, y nada católico.
Domingo, 19 de febrero
Asoc. Humanismo sin Credos
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