Contracorriente

Crisis económica y crisis de fe. Mons Gil Hellín

17.12.08 | 13:34. Archivado en espiritualidad de encarnación, Economía
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Cuando leí la Carta Pastoral de esta semana de mi Obispo, me acordé de todos los "progres" de Burgos que se pasan el día criticando al Obispo por "conservador"... todavía estoy esperando que ellos se manifiesten públicamente ante la crisis, tan clara y rotundamente como Monseñor.


Por monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de Burgos

Hay un hecho que ha traído de cabeza al creyente desde los tiempos del Antiguo Testamento: el triunfo del cínico y corrupto y el fracaso del pobre y del bueno. Durante mucho tiempo, el pueblo de Dios creyó que eran buenos los que triunfaban en su vida familiar, profesional y social; mientras que el dolor, la enfermedad y la pobreza eran signos de maldad. Según esta concepción, Dios premia a los buenos y castiga a los malos ya en esta vida.

Esto les provocó un enorme conflicto para su fe en Dios. Porque si los éxitos son signo de uno es bueno y los fracasos de que es malo, ¿cómo explicar que los malvados triunfen mientras que el justo está destinado a sufrir? El salmo setenta y tres expresa con toda crudeza esta desazón, cuando el orante se encara así con Dios: «Envidiaba a los perversos, viendo prosperar a los malvados. Para ellos no hay sinsabores, están sanos y orondos; no pasan las fatigas humanas ni sufren como los demás».

A nosotros pueden ocurrirnos algo semejante en este momento de crisis económica generalizada y que, según los expertos, será cada día más aguda. Los que han arruinado las empresas y llevado a la ruina a muchísimas familias y particulares, quedan impunes de sus errores y se llevan indemnizaciones millonarias. En cambio el trabajador honrado y responsable, que ha pagado religiosamente los plazos convenidos en el contrato de su hipoteca, pierde su trabajo, su dinero y sus ahorros. Y se enfrenta a un porvenir incierto y nada halagüeño.

Es innegable que la gente buena y creyente, al ver y sufrir todo esto, corre el peligro de extraviarse en su fe y desertar. ¿Dios -se pregunta- no ve lo que pasa? ¿No le preocupa nuestra suerte? ¿Para qué seguir siendo honrado y creer en Él?

Evidentemente, todos deseamos que los parados vuelvan cuanto antes al trabajo, que los salarios permitan seguir pagando los plazos y la hipoteca del piso, que las autoridades tomen medidas pertinentes para impedir que las cosas vuelvan a repetirse, que se revisen los sueldos escandalosos de ciertos directivos, que no se malgaste el dinero público, que no se permitan asumir riesgos imprudentes, etcétera. Pero esto no resuelve el problema de fondo.

La verdadera solución sólo vendrá si el justo y honrado que sufre mira a Dios y, mirándolo, ensancha su horizonte. Este nuevo horizonte consiste en descubrir que los éxitos y riquezas de los cínicos y de los ricos son pura apariencia y necia estupidez si son sólo eso: dinero, bienestar y poder material. El verdadero rico es el que posee a Dios y el verdadero éxito no es tener y gozar cada vez más, sino ser justo y honrado en esta vida y esperar una eternidad feliz y dichosa.

No se trata de una vaga esperanza en el más allá. Se trata, más bien, de despertar a la percepción de la auténtica grandeza del ser humano, de la que forma parte también la vida eterna. El Señor nos emplaza a que aprovechemos la crisis para pasar de una concepción puramente material de la vida -y, por ello, equivocada-, a la verdadera sabiduría: descubrir cuál es el verdadero bien de la vida y seguirlo. Los cínicos pueden pensar que la vida licenciosa y sin escrúpulos del rico y poderoso es un bien. En realidad es un mal, pues le encierra en una perspectiva meramente animal de la existencia y le cierra el horizonte del más allá.

La crisis, además, es un aldabonazo de Dios que quiere despertar nuestras conciencias egoístas y abrirlas a los hermanos pobres y necesitados -que van a sufrir sus consecuencias de modo más incisivo-, para que compartamos con ellos nuestros bienes. La crisis puede y debe dar lugar a una inmensa catarata de solidaridad y fraternidad. Vivida desde la perspectiva de Dios, puede convertirse en un inmenso bien.

00000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Campaña por la Justicia Norte-Sur, No Matarás.
CONTRA LAS CAUSAS DEL HAMBRE, DEL PARO y DE LA ESCLAVITUD INFANTIL

Más de 30 Marchas Solidarias tendrán lugar en España e Iberoamérica

CONVOCA: Movimiento Cultural Cristiano, Camino Juvenil Solidario y el partido SAIn.

Informate del día y la hora en tu ciudad aquí

00000000000000000000000000000000000000000000000000000000

4 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofía 20.12.08 | 13:10

    Buen artículo.
    En mi diócesis las parroquias que conozco comparten con los marginados del tercer mundo y del cuarto mundo y colaboran en proyectos de desarrollo.

  • Comentario por Rodrigo del Pozo Fernández [Blogger] 18.12.08 | 14:02

    Pero que comentarios más rastreros e infundados.

    El Palacio Arzobispal NO es del obispo, es patrimonio histórico. El obispo vive y seguirá viviendo en un piso con el que comparte los despachos y salas de reuniones.

    Por cierto, que un obispo, siendo equiparable a un Alcalde en cuanto al ámbito del que es responsable cobra infinitamente menos (como debe ser). ¿cuantas acciones de denuncia de los sueldos millonarios de los alcaldes y concejales habéis hecho vosotros dos?

    Lamentable lloriqueo pesetero reivindicando más pasta para los sacerdotes...

  • Comentario por Juan Carlos de la Fuente Díaz 18.12.08 | 13:38

    Pues como alguien ose pasarse por una parroquia presuntamente católica y allí afirmar la doctrina de la fe católica, le van a correr a gorrazos.
    Ya quisiéramos que lo que dicen los obispos y lo que luego hacen sus sacerdotes fuera mínimamente coherente.

  • Comentario por Luis 17.12.08 | 15:50

    Ya puede hablar el obispo de la crisis, como a él no le toca. Su sueldo íntegro pa'l bolso.Y que las Cajas y entidades financieras le paguen la restauración del Palacio Episcopal. Si los curas malviven económicamente o se les cae la casa parroquial... pues qué le vamos a hacer. Son años malos, de crisis. A rezar.

Domingo, 27 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación