Por J.R. Peláez, Iglesia en Valladolid nº97
Una de las primeras medidas revolucionarias en el campo social se tomó
cuando Dios puso en el Decálogo el mandamiento de “santificar las fiestas” otorgando a los obreros, a los esclavos e incluso a los animales de carga la obligación de respetar el sábado y descansar un día de cada siete.
Una medida religiosa que combate de frente el materialismo que lleva intrínseca la economía: el poner el capital por encima del trabajo aplastando la dignidad del hombre.
Así la celebración semanal del sábado abría un espacio a la gratuidad, agradece a Dios el don de la creación y se reconoce su soberanía; y al tiempo se pone de manifiesto que Dios y las personas valen más que el dinero, más que el rendimiento que puedan dar los negocios en ese día. El trabajador se sitúa para Israel por encima del dinero y de los intereses de los amos,llevados ya entonces a someterse y someter a otros a la dictadura de la codicia.
Cuando en el siglo XIX el capitalismo “sometía a un yugo peor que el de la esclavitud” a millones de desposeídos la Iglesia alzó enseguida la voz para pedir el descanso dominical, lo mismo que el Movimiento Obrero luchó durante décadas por lograr la jornada laboral de 8 horas. Unos y otros querían afirmar que la persona, el cultivo de su espíritu, el encuentro comunitario con otros,… en definitiva su promoción aprovechando
en este tiempo liberado valen más que el capital y sus ambiciones.
En los últimos meses esta reivindicación va cayendo por tierra y la Unión Europea ha aprobado una directiva que legaliza la jornada laboral de 65 horas semanales. Una prueba más del materialismo que se impone
de esas instancias, que a la vez legislaron que la retención de los emigrantes sin papeles pueda durar hasta 18 meses, mucho más de lo que se puede retener a un asesino en cualquier ley antiterrorista. ¿No
es esto acabar con las raíces cristianas de Europa?
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni