
(ZENIT.org).- Un grupo de religiosas de la congregación Hermanitas de los Ancianos Desamparados que partió el pasado año desde Valencia para fundar un asilo en Chissano (Mozambique) atiende en la actualidad a una joven que carece de piernas y que gateaba cuatro kilómetros todos los domingos para asistir a misa en la ciudad africana.
Las religiosas han promovido ya la compra por parte de un benefactor de la congregación de una silla de ruedas para la joven, llamada Olivia, de 25 años de edad, quien la estrenó recientemente, el día de su bautizo, según han explicado a la agencia de noticias de la archidiócesis de Valencia AVAN fuentes de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
Antes de disponer de la silla de ruedas, "la arena del camino le quemaba las palmas de las manos en la época más calurosa del año", pero aun así acudía gateando a la eucaristía, "dando un testimonio de superación y de fe heroico".
Las religiosas, al poco tiempo de desplazarse hasta Chissano, coincidieron con Olivia en un camino de la localidad africana tras "ver a lo lejos que algo se movía serpeando" y comprobar, "para nuestra sorpresa, que era una joven", han recordado. "Pudimos entablar conversación con ella a través de una señora que pasaba por allí y que nos traducía al portugués lo que ella nos relataba" en dialecto changana.
En la atención de la joven discapacitada también colabora el párroco de Chissano, quien atiende pastoralmente "un territorio muy extenso y con infinidad de feligreses con graves necesidades por estar discapacitados y no tener recursos económicos o apoyos familiares", han señalado las mismas fuentes. Para preparar a Olivia para recibir el sacramento del Bautismo, el sacerdote envió de forma periódica a un catequista hasta el domicilio de la mozambiqueña.
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¿A qué se debe que haya en la zona tantos discapacitados? Cuando oí comentar este caso me pregunté si la chica se habría quedado inválida por la polio o por un mal parto que le produjera parálisis cerebral o por una mina antipersona. Que haya muchos discapacitados en la zona me intriga aún más.
También en relación con el tema:
Me he enterado de que los tapones de plástico se pueden dar a organizaciones que los reciclan y les sirven para conseguir sillas de ruedas.
Me tengo que enterar de si funciona algo así por mi zona, pues toda colaboración es poca. Necesitan toneladas para comprar una silla.
Un saludo cordial
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni